BANCO CENTRAL – NAFTAS – TASA MÁXIMA EN 74%

Se viene un desastre cuasifiscal: Las Leliq son Lebac con otro nombre. Iguacel no buscará evitar subas porque “los precios de los combustibles están bajos(?)”.¡Están locos! Se modera la caída del dólar: ¿Está llegando a su piso?

La gran diferencia entre las Leliq y la Lebac es que las primeras sólo las tienen los bancos, aunque la tasa es más alta que la de las lebacs, en esencia ambos instrumentos son lo mismo. Para el Gobierno nacional es más fácil negociar -por ahora- con los bancos que con los tenedores particulares que poseían las Lebacs y que generaron la corrida cambiaria. La Administración Macri apuesta a mantener esta estrategia para lograr frenar la escalada inflacionaria hacia 2019. Es cierto que con las Leliq se están aspirando pesos que iban al dólar y eso desinfló la demanda, pero el riesgo es generar un desastre cuasifiscal. Hoy llenar un tanque de nafta en la Ciudad de Buenos Aires, por citar un caso, cuesta entre $1500 y $2000. Eso es barato en el país del secretario de Gobierno de Energía, Javier Iguacel. “Los precios de los combustibles están más bajos que nunca en su historia”, repitió durante algunas diálogos radiales en estos días y plasmó hoy en un entrevista que le hizo el diario ‘El Cronista Comercial’, donde afirmó que por tal motivo no buscará evitar subas.En el 3er día de subasta y de suba de tasa gradualmente ascendente, el dólar mostró una moderación de la caída de su cotización. El lunes había perdido $1,65, un día después $1,50 y este miércoles apenas 41 centavos. Esta desaceleración dispara la incógnita sobre si el tipo de cambio se está acercando a su piso y a un nuevo valor de equilibrio, o si seguirá bajando hasta ubicarse en la banda inferior establecida por el BCRA para intervenir y sostenerlo.

Guido Sandleris, titular del BCRA.

El Gobierno nacional está conforme con la moderación que encontró el dólar por estos días. Más que la ‘banda de flotación cambiaria’ la estrella es la Leliq y su altísima tasa. Con esta herramienta, pariente de las Lebac, la Administración Macri pretende aspirar todos los pesos que pueda y frenar la inflación hacia 2019. Y a diferencia de las letras que ideó Federico Sturzenegger, ahora con las Leliq no tiene que lidiaron con tenedores particulares sino con los bancos, con quienes el Gobierno se siente más cómodo de negociar. Pero las nuevas letras encierran un gran peligro, similar o peor a las consecuencias que trajeron las Lebac. Al respecto, hay dos apuntes interesantes en la prensa económica de este miércoles (3/10).

Por un lado, el diario El Cronista ubica en 2019 los primeros datos de una inflación en desaceleración. Claro que todo vía “recesión, estabilización del dólar y contracción monetaria”.

No obstante, una estabilización del valor del dólar impactaría ya en los dos últimos meses de 2018, teniendo en cuenta, además, que en noviembre y diciembre no habría tantas subas de los precios de los servicios”, augura el matutino económico.

Y en esa línea, explica que “la meta de agregados monetarios no tiene un target de número de inflación a perseguir. La idea es que con una restricción del circulante a través de nulo crecimiento de la base monetaria provoque su efecto en los precios. No obstante, para este año las estimaciones privadas, no bajan de 42%, que comparte el Gobierno. El REM del BCRA pronostica 44,8 %. Y, para el próximo, la ambiciosa apuesta es bajarla 20 puntos, a en torno a 23% anual, de acuerdo con los números plasmados en el proyecto de Presupuesto”.

Por su parte, Walter Graziano en el diario Ámbito Financiero anticipa un desastre cuasifiscal con las Leliq, a las que considera poco más que las Lebac con otro nombre.

Tras recordar similitudes con el Plan Primavera de Raúl Alfonsín, Graziano indica: “si bien se promete un 0% de déficit del Tesoro para 2019 según lo acordado con el FMI, la suma del déficit financiero, del orden del 3,3% del PBI para el próximo año en concepto de intereses de la deuda del Tesoro y el déficit cuasifiscal llevan el guarismo del déficit estatal total a niveles inauditos en los últimos años. En efecto, la deuda remunerada del BCRA llega a los $773.000 millones al 1 de octubre ($341.000 millones de Lebac, $6.000 millones de pases y $426.000 millones de Leliq)”.

Y advierte que “con el paso de las semanas lo que hoy es deuda en concepto de Lebac se va a transformar en deuda en concepto de Leliq o de Lecap del Tesoro, por lo que este endeudamiento no va a bajar”.

La cuenta, genera alarma: “Pagar un rendimiento anualizado del 101,2% sobre los 773.000 millones implica generar pasivos monetarios del BCRA, o sea, lisa y llana emisión monetaria, en forma de déficit cuasifiscal nada más y nada menos que de $782.000 millones al año, o sea unos 20.000 millones de dólares, lo que significa un 5% del PBI, lo que sumado al déficit financiero del Tesoro arroja un déficit fiscal consolidado total del 8,3% del PBI. Enorme agujero negro”.

Y en esa línea, concluye: “Sin embargo, es posible que el episodio final, al igual que el plan que hizo caer a Alfonsín, no se demore hasta que uno de esos factores actúe como limitante, sino que la propia demanda de dó lares que la multiplicación de pasivos monetarios del Banco Central ocasiona (una Leliq es tan emisión como un peso en circulación) le demanden una cantidad de dólares al Banco Central tal que el Fondo diga basta. ¿Y por qué el Fondo deberá decir basta y no las propias autoridades argentinas? Es sencillo de entrever: para aplicar un plan económico así hay que ser un total irresponsable. Y muy difícilmente quienes puedan caer en tal nivel de irresponsabilidad tengan la suficiente agudeza para caer en la cuenta cuán cerca está el abismo”.

·        NAFTAS : Iguacel no buscará evitar subas porque “los precios de los combustibles están bajos(?)”

Hoy llenar un tanque de nafta en la Ciudad de Buenos Aires, por citar un caso, cuesta entre $1500 y $2000. Eso es barato en el país del secretario de Gobierno de Energía, Javier Iguacel. “Los precios de los combustibles están más bajos que nunca en su historia (?)”, repitió durante algunas diálogos radiales en estos días y plasmó hoy en un entrevista que le hizo el diario ‘El Cronista Comercial’, donde afirmó que por tal motivo no buscará evitar subas. ¡Este señor está loco de remate, o no sabe lo que dice!

Javier Iguacel.

El actual secretario de Gobierno de Energía y ex director de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, un tecnócrata que o bien es empleado de las corpo energéticas y las petroleras o es un hipócrita descarado, afirmó que revisará los márgenes de rentabilidad en cada parte de la cadena, pero aclaró en una entrevista con el diario ‘El Cronista’, que no cree en un acuerdo de precios para contener los aumentos en las naftas.

En cuanto a las tarifas de gas hizo una comparación no tan lejana a las pizzas que Alfonso Prat Gay hizo famosas. “El consumidor argentino paga menos que todo el mundo excepto en Estados Unidos, Canadá, Rusia y Australia, que son grandes productores. Hice la cuenta de que el 70% de los hogares va a pagar en 2019 unos $ 1000 por mes en promedio. Todos ellos pagan $ 1700 en cable, $ 1000 en celular, y ni siquiera estoy hablando de salir a comer. Eso mismo, en Uruguay, Chile o Brasil sale 4 o 5 veces más caro –cosa que no es así, lo que pasa que en Uruguay las tarifas de las que él habla son las que se pagan en “zonas turísticas”  (como Maldonado Punta del Este, etc.)-. Y aunque se diga que se regalaba el gas era mentira, porque el Plan Gas, que había implementado el ex ministro de Economía Axel Kicillof, costaba al Estado unos US$3.000 millones por año”, comparó el funcionario.

En cuanto a los combustibles que se enfrentan a precios internacionales del petróleo en alza (US$85 por barril), dijo que para crear algún tipo de acuerdo de precios para evitar un cronograma de aumentos de las naftas como en septiembre (que recalienta la inflación), “el Congreso debería dictar una ley nueva”.

Pero aclaró que “hoy en la Argentina, medido en términos reales, los precios de los combustibles están históricamente bajos. La Reforma Tributaria modificó el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) y bajó el peso de los impuestos en los precios finales. Sin eso, las naftas estarían un 10% más caras. El margen de refinación y el de comercialización hoy está más parecido al promedio del mundo que hace unos meses –no queriendo reconocer que extraer petróleo y gas en argentina es mucho más barato que en EEUU, Canadá y Australia; y más caro que en Arabia Saudita, EAU, Iran y Rusia-. Estamos trabajando con los refinadores para mantener eso y que no sean más altos sus márgenes, que haya competitividad”.

“Para que no seamos rehenes de dos combustibles, como las naftas y gasoil, impulsamos la competencia para que tengamos resultados en pocos años. El Gas Natural Comprimido (GNC) sale la mitad que la nafta; (…)El Gas Natural Licuado (GNL) para el transporte pesado cuesta la mitad que el gasoil premium. Etanol y biodiesel son ahora competitivos porque los precios internacionales de los granos son bajos. Estamos armando los marcos regulatorios para todo eso. Entendemos que a todos les cueste pagar ahora los combustibles, pero están más bajos que su promedio histórico”, sentenció el funcionario.

E insistió: “los precios de la energía en la Argentina están a un tercio que el resto del mundo –mintiendo descaradamente, porque además ahora y con las monstruosas devaluaciones los salarios argentinos son más parecidos a los de Nigeria y Cabo Verde que a los de la mayoría de los países con petróleo, gas y energía hidroeléctrica-. La ventaja del gas respecto a los líquidos es que se paga un export parity barato. Para llegar a que China nos compre nuestro producto a US$ 10 /MMBTU, necesitamos que de Argentina salga a US$3,50, por los costos de transporte y regasificación (unos US$ 6 ó 7 /MMBTU)”.

En cuanto a la electricidad afirmó que “estamos en US$66 el megavatio-hora (/MWh) y apuntamos a que ese sea el promedio para 2019. Este año fue de US$74,8/MWh y veníamos de un promedio heredado de US$90 /MWh”.

·        TASA MÁXIMA EN 74%: Se modera la caída del dólar: ¿Está llegando a su piso?

En el 3er día de subasta y de suba de tasa gradualmente ascendente, el dólar mostró una moderación de la caída de su cotización. El lunes había perdido $1,65, un día después $1,50 y este miércoles apenas 41 centavos. Esta desaceleración dispara la incógnita sobre si el tipo de cambio se está acercando a su piso y a un nuevo valor de equilibrio, o si seguirá bajando hasta ubicarse en la banda inferior establecida por el BCRA para intervenir y sostenerlo.

El dólar en el mercado mayorista retrocedió 41 centavos y finalizó la rueda en $37,69. En la punta minorista, en tanto, la cotización retrocedió en valores similares y, por ejemplo, el Banco Nación cerró sus operaciones con un dólar a $38,60.

El dólar anotó este miércoles su 3ra baja consecutiva por efecto de las altísimas tasas de interés que el Banco Central está pagando en subastas diarias de sus Letras de Liquidez, el instrumento con el que aspira pesos de la plaza para evitar que corran hacia la divisa estadounidense.

Con una tasa promedio de 71,367% y una máxima adjudicada de 74,037%, el BCRA absorbió otros $109.519,9 millones a través de una nueva licitación de Leliq a 7 días. El resultado fue una suba en el rendimiento de 1,902 y 1,037 puntos, respectivamente, en relación a la subasta del martes.

Como consecuencia, el dólar en el mercado mayorista retrocedió 41 centavos y finalizó la rueda en $37,69. En la punta minorista, en tanto, la cotización retrocedió en valores similares y, por ejemplo, el Banco Nación cerró sus operaciones con un dólar a $38,60 para la venta, 40 centavos por debajo del cierre previo.

“En otra jornada con pleno dominio de las tasas de interés, la divisa norteamericana bajó otro escalón, perforando el piso de los $ 38 por unidad”, destacó Gustavo Quintana, operador de PR.

En el 3er día de subasta y de suba de tasa gradualmente ascendente, el dólar mostró una moderación de la caída de su cotización. El lunes había perdido $1,65, un día después $1,50 y este miércoles apenas 41 centavos.

Esta desaceleración dispara la incógnita sobre si el tipo de cambio se está acercando a su piso y a un nuevo valor de equilibrio, o si seguirá bajando hasta ubicarse en la banda inferior establecida por el BCRA para intervenir y sostenerlo. Actualmente, el límite hacia abajo de la “zona de no intervención” es de $34.

Por otro lado, en el mercado advierten que la combinación de tasas de interés en estos niveles y el ingreso de divisa s de la cosecha el próximo año generarán un nuevo atraso cambiario.

“Así que ahora empezamos a castigar la hoja de balance del Banco Central remunerando Leliqs al 70%. Eso manda al piso de la banda al tipo de cambio nominal. Ergo, el ancla encubierta vuelve a ser el dólar. En 2019, con ingreso de divisas volvemos al atraso luego de haber sufrido tremenda devaluación”, consideró Fernando Camusso, analista de Rafaela Capital.

 

Buenos Aires, 3 de octubre de 2018

Arq. José Marcelino García Rozado

Ex Subsecretario de Estado

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