LA HISTORIA DEL PORTAAVIONES ARGENTINO QUE FUE VENDIDO COMO CHATARRA

Alguna vez, la Armada Argentina, tuvo un portaaviones que formaba parte del Comando de la Flota de Mar protegiendo nuestros recursos y riquezas de nuestras aguas territoriales.

Supo vivir días de gloria y estar al frente de eventos y hechos históricos que marcaron la historia argentina,  pero que por azares del destino,  termino desechado como basura en un astillero al otro lado del mundo.

El portaaviones ARA “Veinticinco de Mayo” (V-2), fue un portaaviones ligero de Clase Colossus y descendiente del primer portaaviones que integró la Armada Argentina, el  ARA Independencia (V-1) que brindó, a su vez,  servicio desde 1950 hasta 1969.

El ARA “Veinticinco de Mayo” fue construido en el astillero Camell Laird & Co. de Birkenhead, Reino Unido. Bajó el nombre HMS Venerable sirvió en la Royal Navy hasta 1948 cuando fue entregado a la Armada del Reino de Holanda.

En Holanda,  se lo bautizó con el nombre de HMNS Karel Doorman, y fue sometido a una reconstrucción, que luego de 10 años de servicio, transformó su aspecto original, pero que le sirvió para adaptarlo a las necesidades que imperaban en la época. La modernización a la cual fue sometido,  le permitió al portaaviones incorporar el uso de aviones de reacción modificando su cubierta de vuelo y dotándolo de una potente catapulta.

Sin embargo, en 1967 un poderoso incendió hizo que las autoridades holandesas decidieran retirarlo del servicio de su Armada.

Dos años después, el HMNS Karel Doorman arribaría a la base naval de Puerto Belgrano para comenzar con su nueva tarea de servir a la Armada Argentina, donde sería rebautizado bajo el nombre ARA “Veinticinco de Mayo”.

Para la Armada Argentina, el estado del buque ofrecía ventajas y capacidades que no podían ser ignoradas, como por ejemplo, el hecho de que poseía una cubierta angulada, y la modificación realizada en Holanda,  que le brindo una catapulta de gran potencia, además de la electrónica a bordo que era considerada moderna.  Por ello, gracias a un decreto,  se otorgó su incorporación a la Flota del Mar el 28 de septiembre de 1969.

El portaaviones ARA “Veinticinco de Mayo” sirvió con éxito en la Armada constituyéndose como Nave Almirante de la Flota del Mar y albergando en su cubierta al Comando de Aviación Naval (COAN).

Asimismo formó parte de varios operativos y ejercicios que se organizaban anualmente, siempre reafirmando su valerosa presencia en el mar.

Características generales del portaaviones El ARA “Veinticinco de Mayo”  con una eslora de 211,8 metros y una manga de 24,4 metros, poseía un desplazamiento de 18.040 toneladas a plena carga y conservaba una autonomía de 12.000 millas a 14 nudos y podía alcanzar una velocidad de 25 nudos.

Asimismo, a bordo del buque existía capacidad para una tripulación de 1200 personas con el Grupo Aéreo Embarcado (GAE).

Igualmente, podía embarcar hasta 35 aeronaves y poseía un sistema de catapulta British Steam 4 serie 9,  con una longitud de 199 pies y una capacidad de fuerza de 15.000 a 30.000 libras a velocidad máxima de 303 nudos.

A su vez, contaba con armamento de 9 cañones Bofors AA40 mm/70 y un sistema de propulsión de dos equipos de turbinas Parsons Compound de reacción pura, 20 000 HP c/u a 230 rpm.

·       El ARA Veinticinco de Mayo y su rol en la historia

El ARA Veinticinco de Mayo fue protagonistas de varios eventos que le sumaron cierta popularidad, entre ellos se destacó en  1972,  cuando una vez arribado en el puerto de Nueva York en los Estados Unidos, realizó la audaz tarea de embarcar  dieciséis aviones de caza y ataque Douglas A-4Q, con munición y carga de distinta naturaleza.

Su desempeño fue notorio y logró destacarse frente a una de las flotas más importantes del mundo.

Otro hecho memorable se dio en 1978, cuando el portaaviones fue enviado a la zona de conflicto encabezando una importante flota de buques de superficie y submarinos.

El Conflicto del Beagle entre Argentina y Chile, en escalada, parecía tomar proporciones y características típicas de un conflicto armado y la presencia del portaaviones ARA Veinticinco de Mayo en su Operación Soberanía, desplegaba todo su orgullo preparado para defender los intereses de la Nación.

Sin embargo, el hecho sufrió una distensión luego de la intervención del Papa Juan Pablo II, retornando la flota desplegada, nuevamente a la Base Naval Puerto Belgrano.

·       Portaaviones condecorado

El 2 de abril de 1982, el portaaviones ARA Veinticinco de Mayo, desembarcó en Malvinas para luchar en la Guerra de las Malvinas contra los ingleses. Su desempeñó fue activo y estelar, y el mismo le valió una condecoración.

Gracias al portaaviones, la Armada Argentina pudo cubrir y desplegar a su GAE (Grupo Aéreo Embarcado), del COAN, de una manera que no hubiese sido posible hacer desde tierra firme.

El portaaviones, por aquel entonces,  protagonizó un ataque diseñado para impedir el avance de la flota inglesa, y el mismo contó con la intención de desplegar  sus aviones Douglas A-4Q, guiados desde los Grumman S-2 Tracker.

Sin embargo la misión no pudo ser llevada a cabo por la presencia de un submarino inglés y la posibilidad que fuese atacado por este.

El desempeño indudable de su GAE, atacando a las fuerzas inglesas y el presunto  ataque a un POSSUB (posible submarino inglés), le valieron un reconocimiento por “Operaciones en Combate”.

·       Programa de modernización

Para 1988 se puso en marcha un proyecto de modernización del portaaviones en el Astillero Río Santiago. La modernización incluía el cambio de su planta propulsora y toda la electrónica del mismo con el objetivo de maximizar su operatividad, sin embargo, la ya familiar crisis económica de los 90, eliminó toda posibilidad de modernización dejando al portaaviones a la deriva y el proyecto abandonado.

Posteriormente, se comenzó un proceso de canibalismo, en dónde sus piezas, poco a poco, fueron separadas y vendidas a la Marina de Brasil.  Para 1997, el entonces presidente Carlos Menem declaró su puesta en venta,  y en el año 2000,  fue finalmente vendido como chatarra y enviado al Puerto de Alang en la India donde fue presuntamente desmontado. Si bien existen numerosas dudas de que esto hubiera sucedido.

Así, terminó sus días,  el portaaviones que trajo encanto y lucimiento a la Armada Argentina dónde sirvió por 20 años.

Hoy, por su ausencia y falta de reemplazo, la Armada Argentina perdió su capacidad estratégica sobre el Atlántico Sur, y con ello la posibilidad de otorgar una verdadera defensa del territorio nacional.

Redactora en Zona Militar Para contacto  jpo_analisis@gmail.com

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