INTERNA OFICIALISTA – NEGOCIACIONES A CONTRA RELOJ

Arrinconado por Carrió, Macri quiere disputarle su principal capital político. Presupuesto: Cambiemos desespera y el FMI hasta pediría más ajuste

El foco de tensión entre ambos socios hoy pasa por que ‘Lilita’ duda de que el Presidente esté dando la batalla que ella pretende contra la impunidad. Desde el Gobierno responden que el jefe de Estado no ha cesado en ese compromiso y que él -y no ella- es quien garantiza la lucha contra la corrupción. El polémico aumento en el gas para compensar a las empresas había complicado aún más las ya complejas negociaciones por el Presupuesto 2019. Resuelto el tema con la marcha atrás del Gobierno sumado a nuevas algunas concesiones hechas en la letra del proyecto que hizo este miércoles (10/10) el oficialismo, ahora Cambiemos intenta retomar su idea original de sancionarlo el 24/10. Pero surgen nuevos obstáculos. El directorio del FMI aún no le dio aval al segundo acuerdo con el Gobierno argentino. Estaría esperando ver cómo avanza la ‘ley de leyes’ y hasta podría pedir un mayor ajuste al que se plasmará en la ley de ingresos y gastos. En el medio, un grupo de ocho gobernadores coincidió en la necesidad de rehacer el presupuesto, son kirchneristas, massistas y hasta un mandatario del peronismo dialoguista que la Casa Rosada pensaba que tenía de su lado.

La tensión enter Macri y Carrió se palpó en el distante saludo que ambos se procuraron en el marco de un acto en el CCK. Foto: NA.

La nueva crisis entre Mauricio Macri y Elisa Carrió devino en una nueva estrategia comunicacional del macrismo -a testear su efectividad- para contrarrestar un potencial efecto de los dardos de ‘Lilita’.

Desde siempre, Carrió le aportó a la coalición oficialista – o así se pretendía- la dosis de necesidad de transparencia por la que siempre pugnó la chaqueña con su discurso en contra de la corrupción.

Macri -equivocado o en lo cierto- creyó que tener a Carrió a su lado le ayudaría a brindar a la sociedad la certeza, o al menos la sensación, de que en su gobierno no se repetirían las prácticas de la administración kirchnerista, muchas de ellas expuestas en los supuestos cuadernos de Oscar Centeno.

Carrió, así, se convirtió en un faro moral dentro de Cambiemos, incluso con rédito electoral, tal como se vio en las elecciones legislativas últimas, cuando consiguió cerca del 50% de los votos en la Capital Federal.

El foco de tensión hoy pasa por que Carrió duda de que Macri esté dando la batalla que ella pretende contra la impunidad. Lo que detonó esa bomba fueron las palabras del ministro de JusticiaGermán Garavano, quien dijo que no sería bueno que Cristina Fernández, en su condición de exPresidente, tuviera que afrontar una prisión preventiva.

Carrió enfureció e impulsa el juicio político contra Garavano -con quien mantiene un inquina de larga data- e instó al Presidente a “elegir o caer”. ‘Lilita’ mostró este jueves que esa furia permanece y supeditó su reconciliación con el Presidente a “que me lo saque a Garavano y demuestre así que la acompaña en la lucha contra la corrupción.

La tensión se palpó en el distante saludo que ambos se procuraron en el marco de un acto en el CCK.

La respuesta llegó por parte de los ministros Carolina Stanley (Desarrollo Social) y Alejandro Finocchiaro (Educación) en una conferencia de prensa. Dijeron que “nadie puede presionar al Presidente”, pero el concepto más importante que esbozaron tal vez haya sido que Macri es una garantía del fin de la impunidad en la Argentina.

Según Finocchiaro, “desde el primer minuto de su mandato, (Macri) ha luchado contra la impunidad y la corrupción”. En el mismo sentido, Stanley subió la apuesta al sostener que el jefe de Estado “es el principal motor de la lucha contra la corrupción y la persona que más hecho por la transparencia en nuestro país” y que “desde ese lugar nuestro espacio ha trabajado en ese sentido y lo seguirá haciendo, con él a la cabeza”.

Las declaraciones parecen contener un doble mensaje a Carrió. Por un lado, que el Presidente no ha cesado en el compromiso de la lucha contra la corrupción; y por el otro, que es él quien encabeza la cruzada por l a transparencia y no la líder de la Coalición Cívica, aunque una parte de la opinión pública la tenga más familiarizada con ese lugar que ahora Macri parece querer disputarle.

El giro discursivo del macrismo comenzó hace unos días a propósito de esta crisis. Había sido el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien ponderó la labor de Carrió en la materia pero aseguró al mismo tiempo que “acá el garante de la lucha contra la corrupción, el garante de la lucha por tener un Estado con mayor transparencia y el garante de las luchas contra las mafias es el Presidente de la Nación”.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también hizo declaraciones en un tono similar y el mismo Macri hizo gala de ese compromiso en la reunión de este martes del G-20 en su capítulo judicial.

“Estamos fuertemente comprometidos con la institucionalidad y la transparencia, fortaleciendo la lucha contra la corrupción y la impunidad, como ya lo estamos haciendo“, dijo.

NEGOCIACIONES A CONTRA RELOJ: Presupuesto: Cambiemos desespera y el FMI hasta pediría más ajuste

El polémico aumento en el gas para compensar a las empresas había complicado aún más las ya complejas negociaciones por el Presupuesto 2019. Resuelto el tema con la marcha atrás del Gobierno sumado a nuevas algunas concesiones hechas en la letra del proyecto que hizo este miércoles (10/10) el oficialismo, ahora Cambiemos intenta retomar su idea original de sancionarlo el 24/10. Pero surgen nuevos obstáculos. El directorio del FMI aún no le dio aval al segundo acuerdo con el Gobierno argentino. Estaría esperando ver cómo avanza la ‘ley de leyes’ y hasta podría pedir un mayor ajuste al que se plasmará en la ley de ingresos y gastos. En el medio, un grupo de ocho gobernadores coincidió en la necesidad de rehacer el presupuesto, son kirchneristas, massistas y hasta un mandatario del peronismo dialoguista que la Casa Rosada pensaba que tenía de su lado.

El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, en el inicio del debate del Presupuesto

Cambiemos siguió este miércoles (10/10) haciendo concesiones en el proyecto de Presupuesto 2019 a fin de sumar los votos de los legisladores patagónicos y de otros sectores políticos que en verdad están pidiendo que se rehaga la iniciativa. Pero la oposición salió a fondo contra el aumento en las tarifas de gas para compensar a las empresas, lo que volvió a empatar las negociaciones para emitir dictamen y llevarlo al recinto el 24 de octubre.

El tema gas se resolvió más tarde en el ámbito del Senado de la Nación, donde se aprobó una comunicación para que se desestime el cargo extra en las facturas que dispuso el secretario de Energía, Javier Iguacel, en consonancia con la decisión de la Casa Rosada de retirar la polémica resolución y se busque otra vía de compensación a las empresas que no afecte a los usuarios.

Más temprano, en la comisión de Presupuesto, Cambiemos había aceptado eliminar los artículos que preveían eliminar exenciones en el impuesto a las ganancias y una rebaja en el plus patagónico por zona desfavorable que perciben jubilados, y pensionados que viven en el sur del país.

El presidente de la comisión, Luciano Laspina dijo  en declaraciones al portal Parlamentario que “el FMI y los actores económicos están esperando la aprobación de este presupuesto para ver si la dirigencia política logra ponerse de acuerdo, por primera vez en décadas, en tener un presupuesto equilibrado desde el punto de vista primario”.

El proyecto de ley de Presupuesto 2019 enviado por el Gobierno ya contaría con la cantidad de adhesiones suficientes para obtener dictamen.

Otra historia es el recinto, donde tendrían el número justo para la media sanción, pero no es suficiente para garantizarla.

Había otra concesión en carpeta para que los opositores decidan apoyar la ‘ley de leyes’: un proyecto que establece una suba progresiva en el tributo de Bienes Personales.

En el medio de las negociaciones, el gobernador de Tucumán Juan Manzur convocó a sus pares a una reunión en la Casa de la provincia en Buenos Aires. Se esperaban que asistieran apenas unos cuatro de los mandatarios provinciales más enfrentados con el Gobierno, pero el tucumano logró juntar a ocho: Gildo Insfrán (Formosa), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Alberto Rodríguez Saá(San Luis), Mariano Arcioni (Chubut), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Sergio Casas (La Rioja), y los vicegobernadores de Chaco, Daniel Capitanich, y de Santa Cruz, Pablo González y Sergio Uñac (San Juan). En conference call participaron la gobernadora de Catamarca Lucía Corpacci y el pampeano Carlos Verna.

Es decir: Manzur logró reunir a peronistas ligados al kirchnerismo, al massimo y al PJ Federal. Pero lo que más preocupó a la Casa Rosada es la presencia de Uñac, un gobernador del grupo de los dialoguistas. En ese cónclave coincidieron en una idea que aterra a Cambiemos: pedir que se rehaga el Presupuesto.

Por otro lado, el FMI aún no ratificó el acuerdo alcanzado con la Argentina. Según el portal Infobae, el organismo ahora podría exigir un ajuste extra de $60.000 millones al previsto en el Presupuesto. Ocurre que el Fondo proyecta una caída del PBI mayor que la incluida por el Gobierno en la confección de los números fiscales. Solo un dólar más alto y más inflación podrían frenar la exigencia de más ajuste fiscal que llegaría desde Washington.

La información surge de las proyecciones económicas que publicó el organismo para Argentina y de los cálculos que se incluyeron en el propio Presupuesto –a pedido del Fondo– sobre el impacto en el déficit fiscal de la marcha de la actividad económica.

Coincidiendo con el articulo del Arq. García Rozado, cabría seriamente preguntarse: ¿Gobierna Macri, Carrió o el FMI?

 

Por Dr. Gregorio Reynoso

 

Buenos Aires, 11 de octubre de 2018

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