RENOVABLES y BRASIL; Y ESTE APRENDE DE ARGENTINA

Brasil, un espejo que anhela la industria local del biodiesel. Bolsonaro-Guedes le escapan al “gradualismo”:reforma previsional y control de gasto público de entrada

El vecino país planteó el esquema de aumento del corte obligatorio para los próximos años. Mientras tanto, en la Argentina, la ampliación del mercado local es una urgencia del sector que pierde terreno en la plaza internacional por factores internos y externos. Los referentes económicos del presidente electo en Brasil dieron señales fuertes a los mercados luego de la elección.

“La industria argentina exportadora de biodiesel se encuentra casi parada”, aseguran en el sector.

Un día después de confirmarse que Jair Bolsonaro es el nuevo presidente electo de Brasil, el gobierno de ese país -todavía encabezado por Michel Temer– definió el nuevo cronograma mediante el cual aumentará el corte obligatorio del gasoil con biodiesel.

Actualmente, ese mix se compone de un 10% del biocombustible elaborado a partir de aceite de soja. Esa proporción (B10) deberá ascender al 15% (B15) para 2023 de forma escalonada, a razón de un 1% por año.

La política de biocombustibles no se alterará con la llegada de Bolsonaro. Previo al balotaje del domingo último, el flamante presidente electo dio su respaldo a la industria del bioetanol (derivado del maíz y la caña de azucar) y prometió que Brasil “volverá a ser líder en esa área brevemente“.

Las novedades en el vecino paÍ s obligan a revisar la situación actual de la industria local, fuertemente golpeada por diversos factores, externos e internos.

Claudio Molina, Director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno (AABH), consignó 3 puntos específicos en un paper de reciente distribución.

1- La imposición por parte del gobierno de USA de un arancel del 140% a las importaciones del biodiesel argentino, lo que prácticamente cerró el mercado estadounidense (que representó el 90% de las exportaciones del sector en 2017).

2- Las retenciones aplicadas por el Gobierno Nacional que llevó la alícuota del 0% al 23%, lo que -afirma Molina- “afectó” la estructura de costos de las empresas “debilitando su competitividad”.

3- La “incertidumbre” creada por una investigación de la Unión Europea y que podría derivar en medidas antidumping, lo que “reduce los negocios actuales”.

De acuerdo al informe, estos factores repercutirán en una caída de la producción para este año que rondará entre el 15% y el 20% en relación al año pasado, cuando la capacidad instalada trabajó al 65%.

Una buena noticia para el sector fue que el Gobierno desistió -a través del proyecto de Presupuesto- de la implementación de un nuevo impuesto que asemejaba al biocombustible con los combustibles fósiles. “Era como si le pusiéramos al cigarrillo electrónico un impuesto al tabaco”, graficó la senadora tucumana Beatriz Mirkin (PJ).

De todas formas el panorama es complejo. “La industria argentina exportadora de biodiesel se encuentra casi parada”, señala Molina a la vez que la industria reclama una ampliación del mercado interno, a la manera que acaba de anunciarse en Brasil.

El corte obligatorio se encuentra desde hace años en el 10%. La Bolsa de Comercio de Rosario hizo una propuesta para que el corte ascienda al 15% inicialmente y alcance luego el 20%. Para ello debería intensificarse el uso del biocombustible en el transporte y en la generación eléctrica. De acuerdo al paper de Molina, el Gobierno “tiene en carpeta ordenar la normativa actual” para incentivar el aumento de la proporción.

Al mismo tiempo, y como contrapartida, denuncia que “no se viene cumpliendo” la obligación de que el gasoil que utilizan las usinas eléctricas se corte con un 10% de biodiesel, lo que califica como “un hecho muy llamativo”.

·         Bolsonaro aprendió de la crisis argentina y le escapa al “gradualismo”: reforma previsional y control de gasto público de entrada

Los referentes económicos del presidente electo en Brasil dieron señales fuertes a los mercados luego de la elección.

Jair Bolsonaro festejando su triunfo y separándose de los errores argentinos

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, apuntó a dar señales fuertes a los mercados sobre sus futuras decisiones en materia económica. Aunque nadie lo explicitó, quedó claro que busca diferenciarse muy rápido del “gradualismo” que llevó adelante el gobierno de Mauricio Macri pero que desencadenó en una fuerte crisis financiera y cambiaria.Para diferenciarse de aquella experiencia se va a un planteo de “shock” en materia económica.

Quien será el gran referente en esa dirección es el “Chicago Boy” y ahora designado “superministro” de Economía, Paulo Guedes. Aunque recién asumirá dentro de dos meses, rápidamente se va delineando el “Plan Bolsonaro”.

El escenario es complejo, porque hay que dar vuelta varios años de fuerte caída de la actividad luego del caso “Lava Jato” –que involucró el pago de millonarias coimas– y un desempeño mediocre de la economía desde que Michel Temer reemplazó a Dilma Rousseff hace ya casi dos años.

 Luego de la experiencia fallida del gradualismo argentino, el nuevo presidente brasileño apunta a un programa económico mucho más contundente. Y a afrontar de entrada los problemas que frenan el crecimiento hace años

En las últimas horas hubo varias precisiones sobre los pasos que llevará adelante el nuevo Gobierno, más allá de cómo se terminen implementado. Estos son algunos de esos puntos principales, que marcan un fuerte contraste respecto al rumbo elegido por Cambiemos:

  1. Disminución rápida del déficit fiscal

 El rojo de las cuentas públicas llega a 7% del PBI y también hay un crecimiento fuerte de la deuda pública. Es un tema, que según aclaró el propio Guedes, será encarado a través de una reducción del gasto público y cuidando de no aumentar la presión fiscal. Todavía, sin embargo, no hay grandes detalles del ritmo que se llevará adelante. En el caso del gobierno macrista, recién este año y como consecuencia del descontrol cambiario se aceleró el ritmo del ajuste fiscal.  Para peor, se logrará a costa de una presión impositiva récord. Pero durante dos años y medio de gestión prácticamente no se avanzó en esa dirección, invocando el famoso “gradualismo”. Los mercados, por el momento, celebran este compromiso del nuevo gobierno brasileño.

  1. Reducción del número de ministerios:

  Es uno de los primeros anuncios efectuados por Bolsonaro. De 29 pasaría a 19 carteras, aunque en un primer momento estaba la idea de reducirla a 15. Es exactamente al revés de lo que hizo Macri, que para sorpresa de muchos decidió aumentar la cantidad de ministerios ni bien asumió, llevándola a más de 20. Recién hace un par de meses resolvió achicar a la mitad esa cantidad, ante la necesidad de avanzar con medidas de austeridad aún cuando no significaran grandes ahorros. Incluso se destaca el nuevo “superministerio de Economía’, que será comandado por el propio Guedes. Incluirá Hacienda, Planeamiento e Industria y Comercio Exterior. Exactamente al revés de lo que resolvió Macri en el inicio de su gestión, cuando degradó la cartera a simplemente “Hacienda”.

  1. Avance en la reforma previsional:

  Es uno de los temas centrales que encarará el nuevo gobierno brasileño, aunque deberá pasar por el filtro legislativo. Los contrastes con el caso argentino son muy grandes. Cambiemos anunció la intención de avanzar con una reforma en esa dirección, pero se dio tres años para analizarla. Fue en 2016, cuando puso en marcha la Reparación Histórica para jubilados. Por lo tanto, recién en 2019 se analizarán los pasos a seguir. El tema también está incluido en el acuerdo con el FMI. Otra reforma estructural como la laboral ya se había encarado durante la gestión de Temer. Un tema que en el caso argentino nunca se termina de encarar para bajar los pesados costos del mercado del trabajo. Ni siquiera se pudo implementar aún el blanqueo laboral.

Mauricio Macri tuvo que dejar de lado el “gradualismo”

4.    Mayor apertura de la economía: 

  La elección de Chile como primer país que visitará es toda una definición de Bolsonaro. Claramente se apunta a un modelo de acuerdos de libre comercio bilaterales como los que tiene el país trasandino. Y al mismo tiempo salir del “corset” del Mercosur, como ya lo dejó trascender el propio Guedes. El gobierno argentino no consiguió en sus casi tres años de Gobierno impulsar las exportaciones, aunque se trabajó mucho para aumentar la inserción internacional del país. Fue, sin embargo, un movimiento mucho más político que comercial, como quedó claro con el apoyo de las grandes potencias al acuerdo firmado con el FMI.

5.    Plan de privatizaciones: 

Es otro de los temas incluidos en la agenda, que busca mejorar el funcionamiento de empresas de servicios públicos –ya privatizadas en muchísimos casos con un criterio muy lejano al argentino-  y al mismo tiempo aumentar los ingresos del Estado. Sin embargo, en la campaña hubo muchas idas y vueltas en relación con este tema y aún no está claro hasta qué punto se avanzará ni con qué empresas, ya que el sector militar nacionalista (muy pero muy fuertes en las FFAA de Brasil) y aliados particularísimos de Bolsonaro consideran las empresas más apetecidas por los capitales extranjeros y nacionales como“Empresas Estratégicas” lo que hará de ellas algo muy difícil de privatizar..

Sao Paulo – Brasil, 31 de octubre de 2018

Charla con Jair Bolsonaro y Paulo Guedes

 

Por Dr. Gregorio Reynoso

 

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