CARTA DE DESPEDIDA DEL CORONEL  ANTONIO POLLICINO

Estimados amigos y camaradas, a través de este mensaje quería avisarles que solicito mi pase a retiro.

Luego de casi 37 años de servicio he finalizado un ciclo de mi vida en la que he sido muy feliz sirviendo a mi Patria a través de nuestro querido Ejército Argentino.

Cuando ingresé al CMN, ofrecí al Sagrado Corazón de Jesús mi vida militar y Él con su infinita sabiduría y misericordia me ha sabido llevar por los mejores caminos y destinos que he podido tener. En muchos de ellos tuve el honor de compartirlo con Uds. Por eso agradezco a Dios y a la Santísima Virgen, nuestra Generala, por su protección y ayuda en los momentos difíciles que me tocaron vivir.

Un especial y amoroso agradecimiento hacia mis padres, Antonio que ya partió hacia la casa del Padre y que me apoyó tanto en mis momentos de duda y siempre apostó por mi vocación militar. Lo mismo para mi querida mamá Irene, que desde cadete y hasta este momento me sigue apoyando y demostrando todo su amor. Gracias queridos y amados papis.

Quiero agradecer especialmente a mi esposa Patricia, que desde cadete de IIIer año del CMN me acompaña incondicionalmente, compartiendo todos mis destinos como oficial, ella conoce más que nadie todas las alegrías e intenciones de todos mis actos. También quiero agradecer a mi hijo, que sufrió lo que sufren los hijos de los militares, cambios de destinos con desarraigo familiar, de amistades, de compañeros de colegio, etc. Mil gracias mis amores.

Quiero agradecer a aquellos jefes que marcaron mi vida, desde cadete hasta coronel, mi primer jefe de compañía, el querido Tero D’angelo, Grl VGM Palacios, Cnl VGM Losito, Grl Figueroa, Grl VGM Halperin, Cnl VGM Bao, el Cnl VGM Vilgré La Madrid, Tcnl Dr Claudio Morales Gorleri, Grl Pasqualini, entre muchos otros que dejaron huellas y valores en mi espíritu de soldado, que con su ejemplo los sembraron en mi alma y espero hayan germinado y dado abundantes frutos para el bien de las personas y la institución. También aprendí de los errores de aquellos jefes que pasaron por la vida sin dejar nada, ello me sirvió para darme cuenta que ese, era el camino equivocado. También a los capellanes militares como el recordado padre Demófilo Fernández, el Padre Jorge Pérez y el querido Padre Luis Murri, a los artistas patriotas y malvineros, los hermanos López, el Tigre Rimoldi Fraga y el Chalcha Pancho Figueroa.

Quiero agradecer a muchos de mis compañeros de promoción, especialmente a los infantes por la camaradería y amistad que me brindaron en todos estos años, dos de todos ellos son mis hermanos de la vida y del alma, Oscar Díaz y Roberto Cáceres, unidos por el querido Regimiento 6.

Agradezco al Ejército Argentino por permitirme realizarme como soldado de infantería y haber terminado mi carrera como oficial superior sirviendo a aquellos que lo dieron todo en Malvinas, los Familiares de los caídos y a aquellos que ofrecieron todo, los Veteranos de Guerra de Malvinas y sus familias. Los voy a llevar siempre en mi alma. Conocerlos y recibir de ustedes su amistad es una condecoración del corazón que llevo con el más alto honor. Gracias por todo lo que han dado y siguen dando, escribieron páginas de gloria en el libro de la Patria, pero sepan que la historia se escribe todos los días. Uds tienen la autoridad moral y el respeto de la Argentina que ningún funcionario público tiene. Uds son la verdadera generación de oro de la Patria. Un especial abrazo a los Guerreros del 6 de Malvinas.

A los profesionales del Centro de Salud que me ensañaron tanto sobre las consecuencias derivadas de la guerra, mil gracias, y gracias por el cariño y celo profesional con que tratan y cuidan a nuestros Guerreros y a los familiares de los héroes que están de centinelas en las islas esperando que algún día flamee nuestra bandera. Sigan cuidándolos como lo vienen haciendo.

A todos aquellos que fueron mis subalternos, les agradezco que me hayan acompañado en los distintos destinos, si cometí errores les pido perdón y ténganlos en cuenta para no volver a cometerlos. He aprendido muchísimo de Uds, de su compromiso y vocación que han puesto de manifiesto en todas las actividades que han llevado a cabo. Los tiempos que se aproximan seguirán siendo difíciles, los cambios son necesarios, pero los hechos demuestran que el tema Defensa no es de interés de la política, han pasado más de 30 años de democracia y el estado de las FFAA lo demuestran. Por ello Uds. deberán formarse intelectual, moral y espiritualmente para proyectar un Ejército que cumpla con su deber, deberán defender el patrimonio de la Fuerza de las malas intenciones de algunos funcionarios que solo ven oportunidades y negocios y no servicio y mucho menos, el bien común de los argentinos. Rechacen los valores mercenarios que se implementaron en la década del 90 e ignoren los minivalores que se imponen en la actualidad.

Formen a su gente en los valores trascendentes que surgen del amor a Dios, a la Patria y la pasión por la libertad, no sientan vergüenza de ellos, que por no seguirlos hemos llegado a donde estamos. Ejerzan el mando con convicción, creyendo en la causa que se sirve. Por último, me despido con esta poesía que siempre me acompañó y me guió en mi vida militar:

Amar la patria es el amor primero

y es el postrero amor después de Dios;

y si es crucificado y verdadero,

ya son un solo amor, ya no son dos…

Coronel Infantería Antonio Pollicino

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