INSÓLITA CONTRAMARCHA

La paz social, según Macri, cuesta $ 5.000 por cabeza

Estimado Presidente de la Nación, ¿sabe Ud. que el Poder Ejecutivo Nacional que Ud. conduce, mediante DNU, prohibió a los sindicatos pactar sumas no remunerativas y ordenó al Ministerio de Trabajo No homologar los acuerdos y los convenios de trabajo que fijen sumas No remunerativas para garantizar la sustentabilidad de los principios que fundamentan las cargas sociales, en miras de la equidad y el interés público? Luego: podemos anticiparle que al menos los pequeños comerciantes trasladarán directamente a precios el costo del bono. Y no sólo ellos.

La foto fue tomada en 2016 frente al Obispado de Lomas de Zamora, en un pedido por la paz social en el “Año Jubilar de la Misericordia”. Todo sigue igual… o peor.

El martes 06/11 el Ministro de Producción, Dante Sica; los dirigentes de la CGT (que no agrupa a todos los sindicatos) y el sector empresarial (que no incluye a la pequeña y mediana empresa), se reunieron para paliar el paro general y dar un auxilio económico al mercado laboral y la actividad económica.

Se avanzó con la posibilidad de fijar un bono de $ 5.000, compensatorio y no remunerativo, en 2 cuotas pagaderas en noviembre y en enero, con la finalidad es darle una especie de equidad a la caída de los salarios reales. La medida busca compensar el retraso de los salarios, ya que los sindicatos en su mayoría, firmaron paritarias por debajo de 30%, en 1 año en el que se proyecta una inflación que rondará 45% o más.

Los sindicatos instan al gobierno para que esta negociación sea aplicada mediante un DNU para lograr una “especie” de oficialización y obligatoriedad a la medida pactada.

Algunos de los aspectos formales del borrador del DNU serían:

** La suma es de $5.000 en 2 cuotas, pero, el DNU establece que se podrá adecuar, acorde la situación de la empresa, a la implementación de mas cuotas, previo consenso con la actividad gremial respectiva.

** El bono será obligatorio para todos los empleadores sin excepción.

** El bono es alcanzado a todos los asalariados, se encuentren o no bajo un CCT.

** El bono será de carácter no remunerativo (no tributa aportes). En el caso de que las partes (empleador y dependiente) pacten una cifra mayor al bono, el mismo será remunerativo. (tributara cargas sociales)

** El bono no alcanza a los dependientes del sector público, servicios domésticos y los trabajadores del campo.

** Mediante acuerdo sectorial, podrá sumarse el bono a las paritarias sectoriales.

El gobierno justifica el bono mediante la situación de “emergencia” que sufren los asalariados dependientes que vieron afectados sus salarios por la inflación y las medidas adoptadas por el propio gobierno.

Si bien, sabemos el alcance del DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia), el gobierno anunciará, oficialmente, esta medida en las próximas horas dándole un marco regulatorio a la medida teniendo un rigor obligatorio para las empresas.

Desde el sector privado, abunda la disconformidad con esta medida por estar imposibilitados para cumplir el “bono”, el cual, 8 de cada 10 empresas no quieren pagarlo. Y otro sector del empresariado asevera que lo va a cumplir, pero a sus debidos tiempos conforme a la realidad de sus posibilidades.

La Administración Macri cree que así se aproxima a los trabajadores sindicalizados -que son menos de los formalizados- en días de intensa baja de popularidad del Presidente. Sin embargo, es ridículo suponer que por este bono Mauricio Macri mejorará su intención de voto.

Sucede que desde el punto de vista social y legal esta medida ni tiene un real impacto en beneficio de los trabajadores ni deja de causar un perjuicio adicional a la coyuntura de las empresas.

En este sentido, lo único que demuestra, nuevamente la toma de esta medida son las incongruencias del gobierno que completa 2/3 de su mandato y la carencia de “cintura política” del que fuera autodenominado por la coalición Cambiemos como el mejor equipo de los últimos 50 años.

El pasado 10/087, mediante el DNU 633/2018, se estableció que, en el marco del procedimiento de negociación colectiva previsto en la Ley N° 14.250, no tendrán vigencia aquellos convenios colectivos de trabajo y/o acuerdos con similares efectos que contengan sumas o conceptos de naturaleza salarial sobre los que las partes acuerden otorgar carácter no remunerativocon excepción de aquellos supuestos excepcionales como ser viáticos, servicios de comedor y otros adicionales que no componen el salario y emanan de la ley de contrato de trabajo.

El Poder Ejecutivo, mediante DNU, prohibió a los sindicatos pactar sumas no remunerativas y ordenó al Ministerio de Trabajo Nohomologar los acuerdos y los convenios de trabajo que fijen sumas No remunerativas para garant izar la sustentabilidad de los principios que fundamentan las cargas sociales, en miras de la equidad y el interés público.

Atento a lo descripto, queda delatado explícitamente que el único objetivo detrás de esta medida es ni más ni menos que frenar un potencial paro de 36 horas, y pasar las fiestas decembrinas en paz, en contraposición a la “pantalla” de ser un “beneficio de los trabajadores” a través de la fijación de un bono “navideño” de carácter no remunerativo y mediante la implementación por DNU.

Paradójicamente, lo que este mismo gobierno hace poco más de 4 meses atrás prohibía contundentemente y no aceptaba con argumentos tajantes en pos de no atentar contra la recaudación de la Seguridad Social, hoy, haciendo una vez más gala de su falta de coherencia, lo establece para compensar la caída de los salarios; es decir, apela a un alarmante sentido del olvido de sus pr opias determinaciones.

¿Cuál es la verdadera intencionalidad?

Realmente es inentendible cuales son las intenciones del gobierno con estas medidas. Sin perjuicio de ello, lo que si tiene en claro es una manifiesta incapacidad, falta de congruencia entre el decir y el hacer, ausencia confianza, de decoro y los más preocupante de cintura política, ésta última, tan necesaria para aminorar los efectos de esta crisis social, económica y laboral, que, como volcán en actividad, en cualquier momento puede hacer erupción.

Señalo que no tienen cintura política porque el, supuesto, DNU fijará el bono de $ 5.000 y que las empresas podrán deducir esta asignación extraordinaria del impuesto a las ganancias.

Y me pregunto sin ánimo de ofender nuestra inteligencia¿deducir de ganancias, cuáles ganancias? Si hacemos caso a lo que dicen las estadísticas en los períodos contables 2018, especialmente las pym es, reflejara en sus balances una pérdida de su rentabilidad y sin rentabilidad no hay utilidades y si ellas de dónde van a deducir las pequeñas y micro empresas. No deja de ser una retórica “absurda” y tramposa la frase de que “las empresas podrán deducir esta asignación extraordinaria del impuesto a las ganancias”.

“Están comprando la paz social con $5.000”.

Las pymes generan 70% del empleo en Argentina y no tienen plata para un bono. El final de este capítulo está escrito, inevitablemente, este bono tiene su camino seguro: ¡La autopista directa a los precios, ergo, más inflación.

Les adelanto que los pequeños comerciantes llevaran este bono a los precios.

La ausencia de planificación permanente y las medidas tomadas conforme a la coyuntura urgente y no a una política coherente y pertinente que genere previsibilidad, estabilidad y confianza es lo que genera medidas para “apagar incendios”, siendo que el trabajo de un gobierno no es justamente apagar incendios sino más bien evitarlos Y prevenirlos.

Por último y sin ánimo de ser agorero, cuando me refiero a previsibilidad hago hincapié que el DNU incluyo un procedimiento que obliga a las empresas acudir a una instancia previa obligatoria en el caso de realizarse despidos, con una antelación de 10 días hábiles. Espero que las grandes empresas cumplan con este “procedimiento previo obligatorio” y no estallen los despidos masivos.

Por JUAN PABLO CHIESA

 

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