LA TASA CAYÓ AL 50% – TEMOR A DOLARIZACIÓN EN PLENA CAMPAÑA – REVISIÓN

En 3 días el BCRA compró 1/3 de los dólares de enero (pero no mueve la cotización) Plazos fijos, la verdadera oposición que incomoda a Macri; Viene el FMI y hay que explicar la compra de dólares de Dujovne-Sandleris

La entidad monetaria realizó nuevamente 2 subastas por el monto límite para intervenir. Compró otros US$75 millones y ya lleva acumulados US$200 millones en lo que va del mes. Pero la cotización mayorista apenas subió un centavo y se ubicó $0,80 debajo de la banda inferior. En pleno descreimiento de la city porteña por la capacidad del Banco Central para controlar al tipo de cambio y la inflación, el Relevamiento de Expectativas de Mercados (REM) elevó su proyección de alza generalizada de precios al 30% y $48 el dólar a fin de 2019. En tanto, economistas volvieron a advertir a la Casa Rosada por plazos fijos que podrían dolarizarse en plena campaña electoral. Incluso, son visto hoy más peligrosos que las Leliq. Una nueva misión del FMI estará llegando a nuestro país en las próximas semanas para revisar los números de la Argentina y determinan si se están cumpliendo con las metas del acuerdo del año pasado, a fin de autorizar un nuevo desembolso en marzo de US$ 7000 millones. En ese marco, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y el titular del Banco Central, Guido Sandleris deberán defender ante el organismo internacional la compra de dólares que viene haciendo el BCRA para mantener a la divisa sobre el piso de la banda de flotación acordada con el Fondo y que restringió su intervención a la compra diaria de un máximo de US$ 150 millones. Hasta ahora el Central compró por US$ 50 y US$ 75 millones y no logró evitar la caída del billete verde. Pero, además, las autoridades económicas argentinas deberán garantizar que se cumplan las metas de expansión de la base monetaria e inflación pactadas con el FMI, a pesar de las compras de dólares.

La suba del límite y la aceleración de las compras ponen en evidencia los temores del BCRA de que el dólar entre nuevamente en zona de atraso cambiario.

En 3 días el BCRA compró 1/3 de los dólares de enero (pero no mueve la cotización)

La entidad monetaria realizó nuevamente 2 subastas por el monto límite para intervenir. Compró otros US$75 millones y ya lleva acumulados US$200 millones en lo que va del mes. Pero la cotización mayorista apenas subió un centavo y se ubicó $0,80 debajo de la banda inferio

El Banco Central aceleró la compra de reservas para acerca al dólar de vuelta a la zona de no intervención. Sin embargo, la cotización permanece practicamente inalterada en las últimas ruedas.

Al igual que en la jornada previa, el BCRA hizo 2 subastas para comprar, en total, US$75 millones, el nuevo tope previsto desde la semana pasada.

Y si bien adquirió la totalidad del monto, el dólar mayorista -sobre el que pretende influir- subió apenas un cen tavo en relación al cierre previo y finalizó la rueda en $37,20, casi 80 centavos por debajo de la banda inferior de la zona establecida por el Central y mismo precio de apertura, prevista para este 05/02 en $37,99.

En los 3 días hábiles de febrero, el BCRA compró US$200 millones, “poco más del 35% del total de compras del mes pasado”, apuntó Gustavo Quintana, de PR.

La suba del límite y la aceleración de las compras ponen en evidencia los temores del BCRA de que el dólar entre nuevamente en zona de atraso cambiario.

Sin embargo, estas acciones tuvieron escaso impacto a la hora de mover el amperímetro del dólar.

“Los precios del dólar en el segmento mayorista se mantienen bastante por debajo del límite inferior de la zona de no intervención oficial y todo parece indicar que le llevará tiempo y cambio en las condiciones actuales para recuperar ese nivel”, agregó Quintana.

En la plaza minorista, en tanto, el dólar cerró la jornada en $38,253, de acuerdo al promedio del BCRA, 0,009 centavos por debajo del cierre anterior.

En otro orden, el BCRA convalidó una nueva baja de la tasa de interés, que se ubicó en el umbral del 50% en la licitación de Letras de Liquidez (Leliq) de este martes. La entidad monetaria colocó Leliq por $185.000 millones, a una tasa promedio del 50,020%, con una máxima del 50,3935% y una mínima del 49,475%.

·     Plazos fijos, la verdadera oposición que incomoda a Macri

En pleno descreimiento de la city porteña por la capacidad del Banco Central para controlar al tipo de cambio y la inflación, el Relevamiento de Expectativas de Mercados (REM) elevó su proyección de alza generalizada de precios al 30% y $48 el dólar a fin de 2019. En tanto, economistas volvieron a advertir a la Casa Rosada por plazos fijos que podrían dolarizarse en plena campaña electoral. Incluso, son visto hoy más peligrosos que las Leliq.

Mauricio Macri.

Mientras economistas libertarios advierten por la nueva bola de nieve que generó el gobierno nacional llamada Leliqs, otros insisten con los plazos fijos, considerada incluso más difícil de resolver. El problema es que las Leliq son hoy absorbida por bancos y grandes fondos de inversión con los que el directorio del Banco Central podría sentarse para acordar un bono y patear el problema hacia adelante. Sin embargo, los plazos fijos de la clase media se están convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza para la Casa Rosada en plena campaña electoral:

El economista Maximiliano Montenegro volvió a la carga sobre un tema preocupante:

·         Recaudación y plazos fijos ejercen presión sobre el dólar y el gobierno

En sólo 4 meses los depósitos a plazo fijo en pesos aumentaron casi 40%, en poco más de $ 300.000 millones. Las exorbitantes tasas de interés, con un dólar calmo, motorizaron ese boom. La codicia, por ahora, le gana al temor. La pregunta es qué sucedería si aquellos que padalean en la nueva bicicleta en pesos deciden saltar de golpe al dólar, en plena campaña electoral.

Desde el 1 de octubre al 30 de enero pasado, los depósitos a plazo fijo (del sector privado) aumentaron en 306.098 millones de pesos (de $ 779.752 millones a $ 1.086.733 millones). Es decir, 39,4% en solo 4 meses. Semejante apuesta a las colocaciones en pesos no respondió a un súbito cambio de las expectativas y la confianza en la gestión Macri, ni en las perspectivas de la economía.

Las exorbitantes tasas de interés en pesos, con un dólar calmo, motorizaron ese boom de los depósitos a plaz o fijo. Fue el típico caso en el que la codicia le gana al temor. Un período, como tantos otros en el pasado, en el que la tasa en pesos le gana al dólar. La pregunta que todos se hacen es cuánto durará. Teniendo en cuenta que la tasa en pesos deberá inexorablemente bajar si se quiere en algún momento salir de la recesión, la demanda de dólares probablemente se potencie, como ocurre siempre en los años electorales, a medida que se vaya calentando la campaña presidencial.

Si miramos en detalle y separamos los depósitos a plazo fijo minoristas de los de más de un millón de pesos, se observa una aceleración muy marcada en el stock de plazo fijo “mayoristas”. Se incrementaron un 35,8% (tomando promedio mensual). Mientras que los plazo fijos minoristas subieron a un ritmo de solo 9,5% en el mismo lapso. El economista Jefe de Managment & Fit, Matias Carugatti, señala que “buena parte del aumento en los depósitos a plazo fijo en pesos se dio por plazos cortos, montos elevados y realizados por personas jurídicas, señales de que se trata de inversores (relativamente) sofisticados” (ver gráfico). Este aspecto le da cierto grado de inestabilidad al esquema de estabilización si el contexto se complica. En particular, si se tienen en cuenta dos datos:

1) 2 de cada 3 pesos en depósitos a plazo fijo están a un plazo menor a 60 días (66,6 %), cuando 12 meses atrás esa proporción era del 60,5%.

2) El 54,5% de los depósitos están realizados por “mayoristas” (+ de un millón de pesos). En Enero de 2017 solo el 42,3% de los depósitos a plazo eran de mayoristas.

El punto es qué ocurrirá en el momento que las tasas sigan bajando (hoy están en 51,7%) si las empresas inician un proceso de dolarización de esos plazos fijos para cubrirse en plena campaña electoral del “riesgo político” y ante el temor de una nueva devaluación en el futuro.

Al evaluar las herramientas que tiene el BCRA ante una posible dolarización de los plazo fijos, Carugatti menciona que existen algunos “amortiguadores” frente a eventuales tensiones y volatilidad de los depósitos a plazo. En principio se podría inducir a una la suba de la tasa de interés frente al desarme de plazos fijos y el Ministerio de Hacienda podría elegir pagar más tasa para renovar sus Letras (pateando el problema para adelante). Además, el incentivo de tasa de interés que reduce la demanda de moneda extranjera debería complementarse por el lado de la oferta con la mayor producción agrícola (condicional a los exportadores liquiden sus dólares); y al excedente de fondos en dólares del Tesoro (entre 8.000/10.000 millones de dólares) de los desembolsos del FMI.

Sin embargo, será clave monitorear de cerca en los próximos meses la evolución de los depósitos a plazo ante el peligro de que aquellos que hoy pedalean en la nueva bicicleta financiera en pesos decidan saltan rápidamente al dólar. Sobretodo, después de la experiencia reciente de las Lebacs y de la crisis cambiaria del año pasado.

·     Viene el FMI y hay que explicar la compra de dólares de Dujovne-Sandleris

Una nueva misión del FMI estará llegando a nuestro país en las próximas semanas para revisar los números de la Argentina y determinan si se están cumpliendo con las metas del acuerdo del año pasado, a fin de autorizar un nuevo desembolso en marzo de US$ 7000 millones. En ese marco, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y el titular del Banco Central, Guido Sandleris deberán defender ante el organismo internacional la compra de dólares que viene haciendo el BCRA para mantener a la divisa sobre el piso de la banda de flotación acordada con el Fondo y que restringió su intervención a la compra diaria de un máximo de US$ 150 millones. Hasta ahora el Central compró por US$ 50 y US$ 75 millones y no logró evitar la caída del billete verde. Pero, además, las autoridades económicas argentinas deberán garantizar que se cumplan las metas de expansión de la base monetaria e inflación pactadas con el FMI, a pesar de las compras de dólares.

Dujovne y Sandleris tendrán que explicar al FMI por qué la compra de dólares no amplia la base monetaria ni genera más inflación

En pocos días estará llegando a la Argentina la tercera misión de funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) para revisar los números de la administración Macri pactados en el segundo acuerdo con el organismo, en 2018. Si todo marcha bien, a los ojos del Fondo, tendría que liberarse en marzo un pago de US$ 7.000 millones de los US$ 56.300 millones del préstamo stand by realizado en junio pasado, tras el fracaso del primer acuerdo por US$ 50.000 millones.

Además de controlar los números del acuerdo, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y el titular del Banco Central, Guido Sandlerisdeberán defender ante el organismo de crédito internacional la compra diaria de dólares que viene haciendo el BCRA para mantener a la divisa sobre el piso de la banda de flotación acordada con el Fondo y que restringió su intervención –en el acuerdo de junio- a la compra diaria de un máximo de US$ 150 millones.

Hasta ahora el Central compró por US$ 50 millones y ayer (42/2) lo hizo por US$ 75 millones. Sin embargo, no logró evitar la caída del billete verde.

Sandleris-Dujovne deben argumentar que la compra de divisas no provocará un incumplimiento de las metas inflacionarias y de base monetaria que se comprometieron a respetar con el FMI en septiembre pasado.

En ese entendimiento, el Central fue limitado a una compra máxima diaria de US$ 150 millones para mantener al dólar en la banda cambiaria, aunque para las autoridades del Fondo era preferible la libre flotación, esperando que la cotización siga en alza.

El encargado del caso argentino en el FMI, Roberto Cardarelli y su equipo técnico que arribará al país en las próximas semanas deberían aprobar las compras de dólares por parte del BCRA como una solución provisoria.

Este año, Cardarelli seguiría de cerca la política fiscal y monetaria. En el primero de los casos, algunos analistas estiman que el gobierno no podría llegar al déficit cero este año. Un reciente estudio del IARAF calcula que podrían faltar $142.808 millones por el mal comportamiento de los impuestos relacionados con el trabajo.

En cuanto a la política cambiaria y monetaria, el Central buscará que el FMI apoye las compras diarias de dólares y la estrategia de reducción de tasas de interés que bajaron del 70% en octubre al 50% anual.

 

García Rozado José M.

Buenos Aires, 5 de febrero de 2019

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