BANCO CENTRAL Y SAQUEO FINANCIERO

Cómo, por qué y para qué se endeuda el Banco Central de la Argentina (BCRA)?[1]

Se trata de uno de los interrogantes más importantes de la actual Política Financiera – que comprende las Políticas Monetaria, Cambiaria y Bancaria – y que esconde aspectos clave de la problemática de la Deuda Pública.

El tema del endeudamiento cuasi-fiscal o endeudamiento del BCRA es tanto o más grave que el del Gobierno Nacional a través de la Tesorería y ambos forman parte de una misma cuestión de fondo, que es el problema de la Deuda del Estado, pero la tríada institucional Gobierno-Oposición Política-Medios mantiene un engañoso ocultamiento de la gravedad de la situación y de la extraordinaria sangría financiera que este proceso viene produciendo.

Los Intereses que paga el BCRA por su Deuda en Leliq y Pases Pasivos – que son obligaciones a cortísimo plazo (1 a 7 días) – se devengan a una tasa del orden del 50 % Nominal Anual (que equivale a una Tasa Efectiva cercana al 100 %).[2]

Como el stock actual de estas letras y pases (al 31.1.2019) es de 1.75 B$, los intereses totales a pagar, a este ritmo, sumarían unos 875.000 M$ en el año: son 2.400 M$ por Día; 72.000 M$ por Mes.

Recordando, por otra parte, que las altas tasas que se abonan hoy son menores que las que se pactaban hasta hace pocas semanas, en que estaban en el nivel del 60-55 % y que llegaron al 73-74 % en Octubre pasado.

Tales son los costos financieros solamente en cabeza del BCRA, no consolidados a nivel país.[3]

Paralelamente el Tesoro Nacional tiene Intereses a Pagar en el 2019 por 746.000 M$ (2.000 M$ promedio por Día, más de 61.000 M$ por Mes), de modo que el total actualizado conjunto de intereses a pagar devengados del Gobierno Central y del BCRA resulta así de 1.6 B$ por año: 4.400 M$/Día o 133.000 M$/Mes.

Los Intereses de la Deuda Pública constituyen el principal rubro del Gasto Público – Fiscal (del Tesoro) y Cuasi-fiscal (del BCRA) – son el de mayor y más vertiginoso incremento dentro de las erogaciones del Estado y su cobertura es el punto clave de los acuerdos de salvataje de la administración Macri por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que fueron pactados para que pueda completar su mandato este año después del fracaso de su política económico-financiera.

Con la paradoja que la Crisis de Deuda a que llevó la Política macrista  de Gobernar con Deuda se sostiene precisamente con más Deuda.

 

EL PROCESO DE ENDEUDAMIENTO

La Base Monetaria (BM) es la suma del Dinero en Circulación más los Depósitos indisponibles en Cuenta Corriente (encajes) de los Bancos en el Central.

La BM es un Pasivo del BCRA, es decir, una Deuda que el Estado tiene como emisor de moneda con los tenedores de la misma, incluyendo los efectivos mínimos o encajes bancarios citados.

Esta BM tiene correlación o relación recíproca con el quantum de las Reservas Internacionales (RI), reservas que están en oro, divisas y colocaciones internacionales a plazo.

Cuando aumenta o disminuye el stock de las RI la BM se mueve en la misma dirección porque el BCRA hoy emite en función de las reservas existentes.

Dicho con otras palabras: que cuando sube el nivel de las Reservas el BCRA imprime más Dinero.

Lo que no debiera, en sí mismo, suponer un problema para la Economía si tales movimientos fuesen una resultante de operaciones genuinas de tipo económico y/o comercial (exportaciones, servicios económicos, inversiones extranjeras directas, etc.).

Pero hay un serio problema, que es a su vez un agravante, cuando esta Emisión Monetaria – como pasa en la Argentina – no proviene del aumento genuino de las Reservas sino fundamentalmente del endeudamiento externo o de la deuda en divisas que se usa  para integrar dichas reservas.

Esto es, cuando tales divisas son producto de la política de compra de Reservas con Deuda, una práctica que se da en el marco general de la citada Política Macrista institucionalizada de Gobernar con Deuda.

Veamos cuál es el mecanismo de este proceso de endeudamiento continuo:

  1. a) Cuando ingresan dólares al país el BCRA emite su correspondiente partida equivalente en pesos (obviamente, al tipo de cambio vigente a ese momento).
  2. b) Esta emisión de dinero aumenta la Base Monetaria (BM). Pero,
  3. c) El propio BCRA retira de la circulación (absorbe o esteriliza) la mayor parte de este dinero que ha emitido colocando Letras – que son obligaciones de corto y cortísimo plazo (antes, Lebac a 30 días, y hoy Leliq a 7 días y/o Pases Pasivos a sólo 1 y 7 días), con el argumento anti-inflacionario.[4]

Ergo, aunque trasponiendo los pasos, es así como las Reservas se compran con Deuda porque en lugar de primero tener los billetes y con esos billetes salir a comprar dólares, el BCRA actúa al revés: primero emite el dinero para comprar las divisas y luego – inmediatamente después – retira o recupera ese mismo dinero impreso a través de Letras (Leliq-Lebac y Pases), que son instrumentos por los que paga altísimas tasas de interés (que son las más altas del mundo).[5]

Se trata de una operatoria – que no es nueva en nuestro país pero que ahora fue llevada al paroxismo bajo el gobierno Macri –  por la cual a medida que aumenta el stock de RI aumentan simultáneamente las obligaciones a corto plazo del propio BCRA.

Es la paradoja de que cuanto más crece el saldo de las Reservas más aumenta el Pasivo de vencimientos cuasi-inmediatos de la deuda del Banco.[6]

 

COMPRA DE RESERVAS CON DEUDA

Ahora bien, siendo que el aumento de las RI provoca mayor emisión monetaria y que consecuentemente el BCRA emite entonces más deuda para esterilizar esa masa de dinero, surge la pregunta de pura lógica: por qué y para qué el BCRA sigue comprando más Reservas con Deuda?

Si lo necesitara, pudiera emitir ese dinero directamente sin contraer Deuda y consecuentemente ahorrándose pagar Intereses.

La realidad del Poder Financiero, en cambio, impone otra cosa: el BCRA emite Deuda porque entran Divisas y estas divisas entran porque el BCRA las atrae pagando altísimas Tasas de Interés.

Ergo, la Deuda en Letras del BCRA crece en la medida en que aumentan las Reservas dado que las letras se emiten para esterilizar los pesos que son producto precisamente de comprar tal ingreso de divisas; lo que configura un proceso de virtual invención de Deuda.

Es un perfecto círculo vicioso: explicado con otras palabras, yo-BCRA subo la Tasa de Interés para que entren dólares. Esos dólares efectivamente ingresan y entonces emito dinero a cambio, pero enseguida rescato ese dinero por medio de letras (que pagan altas tasas de interés).

Al tener un stock elevado y creciente de obligaciones en letras de muy corto plazo necesito retenerlas para que el dinero no se vaya a la BM ni al dólar. Entonces mantengo las altas tasas y con ello el estímulo para entrada de más capitales especulativos.

Y así el ciclo se retro-alimenta continuamente porque se ha caído en la trampa del arbitraje entre tipo de cambio y tasa de interés, que es una trampa derivada de la decisión de endeudar al BCRA.

Una operatoria de este tipo – por lógica elemental – favorece las ganancias extraordinarias de los capitales especulativos internacionales, y también de los especuladores locales en moneda extranjera, en detrimento directo de los intereses financieros del Estado Argentino.

 

EL MECANISMO OPERATIVO

Analicemos un poco más – a riesgo de ser reiterativos – el mecanismo de los hechos:

  1. a) El BCRA mantiene su política de altas Tasas de Interés con el objetivo declarado de frenar la Inflación pero en realidad el verdadero objetivo primario es controlar el Tipo de Cambio.
  2. b) La Tasa de Interés es una variable muy discutible de lucha anti-inflacionaria porque la Tasa es también factor de Inflación.
  3. c) El Mercado Cambiario no se mueve por libre concurrencia de Oferta y Demanda de Divisas sino por las presiones del capital financiero mundial: por un lado, porque no existe aquí competencia perfecta sino monopolística – nacional e internacional – dado el peso diferencial de los grandes actores en dicho mercado; y por otro lado, porque el BCRA puede influir sobre el juego de la Oferta y la Demanda induciendo movimientos de entrada y salida de capitales que beneficien el negocio especulativo a través del manejo de sus Tasas de Interés.
  4. d) La relación entre Tasa de Interés y Oferta Monetaria es directa: cuando el BCRA aumenta la Tasa aumenta la cantidad de dinero que afluye atraída para colocaciones en pesos.
  5. e) Este aumento de la Oferta Monetaria local resta Demanda al Dólar que así debiera tender a bajar.
  6. f) El razonamiento de las autoridades es parecido: en la medida que fondos que están en dólares se cambien a pesos para aprovechar las altas tasas de interés domésticas la cotización del dólar tendería a bajar por mayor Oferta y el BCRA no tendría que vender sus dólares de las RI.
  7. g) Ambas acciones son concurrentes para lograr una contención del precio del Dólar. Y tal es el objeto implícito de mantener las altas Tasas de Interés oficiales.
  8. h) Pero ocurre que, justamente por haber elevado las tasas, se produce una mayor entrada de capitales especulativos extranjeros, que ingresan al país para aprovechar el diferencial de tasas de interés locales versus internacionales.
  9. i) Al darse este ingreso de divisas el Dólar acentúa su tendencia a la baja y el BCRA emite más pesos a cambio de las divisas ingresadas.

En consecuencia, deviene inevitable que la suba de las Tasas de Interés lleve a la apreciación del peso o tendencia al Dólar Bajo (atraso cambiario).[7]

 

LA CONTINUIDAD DEL PROCESO

Como debido a la entrada de divisas el BCRA emite más pesos la presión sobre los precios internos – sin correlato en la producción de bienes y servicios – aumenta (Inflación provocada por emisión monetaria respaldada con Deuda) y entonces es el propio BCRA que se encuentra atado a no poder bajar las tasas porque si lo hiciera los capitales se irían nuevamente al dólar.

Esto deja al BCRA preso de sus propias políticas, como si se equivocara a propósito.

De esta manera, lo que el BCRA busca y obtiene es el sostén de una Política de retraso cambiario a costa de pagar elevados intereses a los tomadores de títulos que el Banco coloca a muy corto plazo (las Leliq y los Pases Pasivos) y que los renueva y aumenta en su volumen continuamente.

Las tasas pueden tener subas o bajas relativas pero el nivel permanece sustancialmente alto tanto en términos nominales como efectivos y este nivel sigue siendo en la actualidad mucho mayor que el de las tasas que se pagaban antes de la Crisis del 2018 (en que estaban por debajo del 30 % anual, esto es, aproximadamente a la mitad de hoy).

Por qué el BCRA sostiene así, mediante el uso de la Tasa de Interés, una tendencia permanente al tipo de cambio bajo?

Porque el Estado recauda básicamente en pesos (salvo gravámenes al Comercio Exterior) pero la mayoría de su Deuda – Externa e Interna – está en moneda extranjera (el 80 %), de modo que al gobierno le conviene y necesita un dólar bajo porque con la misma recaudación fiscal en pesos puede comprar más dólares, dólares que irán al pago de los servicios de la Deuda Pública (esencialmente Intereses).

Pero desde el ángulo del BCRA la cosa se agrava en lo inmediato porque la operatoria lleva a una pérdida neta sin atenuantes – por menor capacidad de repago, presente y futura, de sus obligaciones a corto plazo – y a una carga creciente del peso de los Intereses a Pagar (tanto por Tasa como por mayor monto de las operaciones). [8]

El Acuerdo con el FMI apuntala en este sentido el hecho que los desembolsos del Organismo se destinen a reforzar las RI del BCRA como una forma de garantía a los Acreedores de la Deuda Externa y de la deuda en moneda extranjera en general.

Por ende, la Deuda cuasi-fiscal del BCRA de corto plazo en pesos es el correlato interno de esta política cambiaria puesta en función de los requerimientos del Sistema de la Deuda Pública.

Y también de la conveniencia especulativa de los acreedores en pesos, gracias a las vulnerabilidades que genera el propio Sistema.

 

FALSEAMIENTO DE LA BASE MONETARIA (BM) 

Las Metas del Acuerdo Stand-By (SBA) firmado con el FMI en Octubre pasado establecen el congelamiento de la BM hasta Junio del corriente año pero cabe observar que se refieren a la BM formal o en sentido restringido (Circulante/Depósitos a la Vista + Encajes Bancarios) y esta formulación es engañosa.

El dinero emitido por el BCRA se encuentra en realidad en manos de tres grupos de tenedores y no solamente de uno (el público y los depósitos en los Bancos de la BM formal u oficial) porque los fondos invertidos en Leliq y en Pases Pasivos son también parte de esa emisión de dinero y tales fondos son convertibles en cualquier momento en BM, prácticamente en forma inmediata.

Es decir, que existe una diferencia entre la BM clásica y la BM ampliada incluyendo los pasivos del BCRA por letras y pases.

Esto implica un gran engaño en la exposición de las cifras – una suerte de manipulación de datos – y sobre todo en lo que hace al supuesto éxito en curso del cumplimiento de las metas monetarias del FMI dado que se omite destacar que mientras la BM permanece estable el monto de Leliq y Pases está aumentando y lo hace aceleradamente, por lo que el quantum de la BM ampliada es mucho mayor y tiene un fuerte crecimiento.

Porque el gobierno exhibe así – al 31.1.2019 – una BM de 1.352.800 M$ (≡ 36.500 MD) que está en línea con lo acordado con el FMI pero soslaya decir que si a esa BM limitada o restringida le sumamos el stock de Leliq + Pases Pasivos (por 1.750.300 M$ ≡ 47.200 MD) la BM ampliada o verdadera BM sería el doble: 3.103.100 M$ ≡ 83.700 M$).

Con la peculiaridad que así el BCRA esquiva reconocer que tiene retenida y pagando altos intereses más de la mitad de la BM Total (el 56 %).

 

EL CÍRCULO VICIOSO TIPO DE CAMBIO-TASA DE INTERÉS

La clave del negocio financiero es el arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés locales, que son un múltiplo de las tasas internacionales.

Es lo que en la jerga financiera se llama carry trade o bicicleta financiera, la forma tradicional en que los Fondos de Inversión (FI) especulativos (Fondos de Cobertura o Hedge Fund) utilizan la libre movilidad de capitales para obtener ganancias extraordinarias y condicionar a la vez la cotización de divisas en la plaza local.

Este proceso agrava la vulnerabilidad del país en la medida que – merced al peor perfil de vencimientos de la Deuda Pública (en este caso, específicamente, la deuda cuasi-fiscal del BCRA) – los abruptos movimientos de entrada y salida de estos FI condicionan totalmente tanto el Dólar como las Tasas de Interés que paga el Estado.

Se da así una situación de sujeción absoluta y no reversible dentro del Sistema de Endeudamiento al que se encuentra atado el BCRA porque si el Banco no le mantiene altas tasas a los capitales especulativos éstos se van al dólar, el dólar aumenta y se traslada a los precios y entonces el Banco – con el citado argumento de intentar frenar la Inflación (que no es la Causa sino el Efecto de esa maniobra financiera) – vuelve a mantener la tasas elevadas garantizando así la optimización de la ecuación de ganancia a los capitales financieros.

Y esto ocurre en la Argentina – sin solución de continuidad – desde hace 40 años, con determinados períodos de agravamiento como se da, una vez más, en el presente.

Es parte de la Política Financiera institucional de Gobernar con Deuda y subordinar así los lineamientos de toda Política Económica a las pre-condiciones monetarias, cambiarias y bancarias del Sistema de la Deuda del Estado.

Es la consecuencia inexorable de haber entrado en la trampa del arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés en un contexto de Deuda Pública impagable o esquema de Deuda Perpetua.

 

LA MÁQUINA DE PAGAR INTERESES

Si yo-Estado pagara digamos 100 $ por un bolígrafo que vale 20 $ un coro de voces escandalizadas hablaría por todos los medios y canales de difusión acerca del despilfarro público (peor aún si yo no lo comprara sino simplemente lo alquilara, como es el caso de los intereses, que son el precio del alquiler del dinero).

Pero si lo que se paga como Gasto Público son Intereses con tasas del 50, 60 y/o 70 % anual – que son las más altas del mundo – el establishment financiero, a través de la tríada Gobierno-Oposición- Medios no dice nada.

Con el agravante que tales tasas en Pesos – antes por Lebac y ahora por Leliq y Pases Pasivos – representan una ganancia mayúscula equivalente en Dólares para los acreedores financieros externos e internos del Estado dada la estabilidad cambiaria relativa y la total libertad macrista en la movilidad de entrada y salida de Capitales.

Los Intereses a Pagar por parte del BCRA llegan hoy a niveles históricos récord en la Argentina y en el Mundo: según la última información oficial disponible (al 31.1.2019) la suma de obligaciones a corto y cortísimo plazo del BCRA es de 1.75 B$ (1.750.300 M$, producto de la suma de 867.100 M$ de Leliq y 883.200 M$ de Pases Pasivos).

Obsérvense aquí – entre otros – algunos puntos importantes:

  1. a) Las Lebac (que tenían mayoritariamente plazo 30 días) fueron actualmente reemplazadas por Leliq, que son obligaciones a menor plazo (7 días) y pagan tasas de interés más altas, lo que constituye una perfecta irracionalidad financiera.
  2. b) A esta masa de obligaciones se suma una oleada de aumento en el stock de Pases Pasivos, que son casi todos a un día de plazo (!).
  3. c) La suma de Leliq y Pases pasivos – como se ha señalado – es mayor que la BM y su monto, en pesos (no en dólares), es hoy mayor que el que existía en época de las Lebac.
  4. d) La relación teórica de cambio BM (en $) / RI (en US$) da un valor que es el doble si se mide contra la BM simple o completa: 20.25 y 46.45 $/US$ respectivamente.
  5. c) Las Reservas propias del BCRA no sólo no existen en la práctica sino que son negativas porque las Deudas de corto plazo y/o vencimiento inmediato son superiores a las tenencias en divisas.[9]

Un cuadro de endeudamiento de este tipo, en principio, no es reversible en materia de carga de deuda y pago de intereses.

 

VACIAMIENTO DEL BCRA

La figura jurídico-financiera del vaciamiento de empresas es una forma de quiebra fraudulenta producto de maniobras realizadas por funcionarios de la entidad que la gestionan con daño a los intereses de la misma y a su patrimonio.

En el caso concreto del BCRA lo que está en juego es el mayúsculo despilfarro en gastos por Intereses a Pagar – a favor de los Acreedores financieros del Estado – abonando tasas récord en la Argentina y el Mundo, la toma sistemática de obligaciones sin capacidad de repago, el falseamiento de la verdadera Base Monetaria (BM ampliada muy superior a la BM formal), el empeoramiento del perfil de vencimientos de las obligaciones del Banco y el vaciamiento de las Reservas Internacionales del BCRA, mostradas como signo de fortaleza mientras están totalmente superadas por los Pasivos que se usan para sostenerlas.

En última instancia, no es sólo un problema de vaciamiento de las Reservas, que son el Activo esencial del Banco, sino también el compromiso fáctico del Patrimonio Neto real pese a su presentación contable de Balance.

Porque el stock de dichas Reservas es inferior a las Deudas contraídas para obtenerlas y el perfil de sus vencimientos es cada vez peor debido a que tales deudas tienen vencimientos diarios  continuos.

Cuando un ente del Estado es conducido así a una virtual situación de quiebra por despilfarro o incremento descontrolado de los gastos por el pago de Intereses y por una posición patrimonial de Reservas atada a Deudas impagables de cortísimo plazo que se utilizaron para comprarlas estamos frente a una figura análoga a la del  vaciamiento y que, por ello, debiera ser aclarada en detalle.

Desde el punto de vista de los deberes y responsabilidades de los funcionarios públicos esto combinaría distintas variantes de incumplimiento de funciones específicas, negociaciones incompatibles con la función pública, incompetencia profesional y/o delitos de cohecho, sujetos a investigación por parte de la Justicia.

La administración Macri afronta una muy grave responsabilidad por estos hechos que ponen en juego la verdadera sostenibilidad e independencia financiera del BCRA y que a la vez denotan la acción y efecto de vaciar las Reservas Internacionales del Estado.

 

CONCLUSIONES:

  1. a) La deuda cuasi-fiscal del BCRA es la otra cara de la moneda – la cara oculta de la Luna – dentro del problema de la Deuda Pública Argentina.
  2. b) El Banco compra las Reservas Internacionales con Deuda. Por ende, más Reservas son más Deuda.
  3. c) Peor aún, cuando las divisas que ingresan provienen de operaciones de Deuda Externa (como en el caso del FMI, los créditos de Organismos Financieros Internacionales en general y/o la colocación de Bonos) esto da lugar a un doble endeudamiento: externo, por la deuda contraída, e interno por la emisión de letras del BCRA para esterilizar los pesos producto de la conversión de esas divisas prestadas.
  4. d) Este proceso de endeudamiento conlleva la más grande sangría o saqueo financiero de la Historia Argentina y se está llevando a cabo impunemente bajo las narices del Pueblo Argentino.
  5. e) Las autoridades inducen la entrada de capitales financieros con su política de altas tasas de interés dando lugar con ello al mayor negociado por arbitraje entre tipo de cambio y tasas de interés, con daño a los intereses del Estado.
  6. f) La suba de tasas no tiene como objetivo primario la lucha contra la Inflación sino el control de la cotización del Dólar. Y la contención o estabilización del dólar es un requisito para garantía de pago de los servicios de la Deuda Externa.
  7. g) Como parte de esa garantía de pago en moneda extranjera, el gobierno Macri promueve una Política de retraso cambiario.
  8. h) La relación Tipo de Cambio-Tasa de Interés está directamente vinculada a la relación Reservas-Deuda cuasi-fiscal del BCRA.
  9. i) El BCRA es la entidad oficial que regula el funcionamiento de este macro-negociado financiero con los Acreedores.
  10. j) Este círculo financiero vicioso con daño a los intereses del Estado Argentino es sostenido políticamente por la tríada Gobierno-Oposición-Medios.

Así se malgastan los dineros públicos y así se tiende a la privatización fáctica de un Banco Central sobre-endeudado, sin capacidad de Política Financiera propia y con su Activo de Reservas Internacionales comprometido y condicionado por obligaciones de corto plazo.

En este contexto, la sub-política de compra de Reservas con Deuda es una parte central de la Política  macrista de Gobernar con Deuda.

EVOLUCIÓN DE LOS PASIVOS DEL BCRA, RESERVAS Y TIPO DE CAMBIO:

Fuente: Balances semanales del BCRA.
Todos los rubros y sus respectivos importes están tomados de los Estados resumidos de Activos y Pasivos o balancetes semanales del BCRA y se expresan en Pesos y en Dólares según la relación de conversión por tipo de cambio mayorista del Banco.

 

 

Lic. Héctor L. GIULIANO

Buenos Aires, 9.2.2019

GLOSARIO DE LA TABLA:
Fecha: Corresponde al día de corte de la información. El 7.12.2015 marca el dato final de la administración kirchnerista y el 31.1.2019 es el último disponible de la administración macrista.
TM: Tipo de Moneda, expresada en M$/MD (Millones de Pesos/Dólares) con redondeo, por lo que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.
BM: Base Monetaria = Circulación Monetaria más Cuentas Corrientes en Pesos (incluye depósitos a la vista y encajes bancarios).
LEBAC: Letras del BCRA, que son instrumentos a corto plazo (menos de un año, aunque la mayoría estaban emitidas a 30 días). Conforme al Acuerdo Stand-By (SBA) suscripto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en Junio/Octubre de 2018 estas Lebac fueron siendo canceladas durante el segundo semestre del año pasado, reemplazándolas por otros instrumentos de Deuda del Banco – Leliq y Pases Pasivos – y/o por Letras de Tesorería (Lecap) del Gobierno Nacional.
LELIQ: Letras de Liquidez del BCRA, que son instrumentos a más corto plazo (7 días) y pagan tasas superiores a las Lebac.
PASES PASIVOS: Son también obligaciones de cortísimo plazo (1 y 7 días, aunque la mayoría está a sólo uno) que el BCRA contrae con los Bancos Comerciales. Este rubro incluye las denominadas Letras Overnight, por las cuales el BCRA – en una medida de subsidio financiero increíble al Sistema Financiero – remunera los saldos de caja inmovilizados en los Bancos entre el cierre de la jornada diaria y el comienzo del día siguiente.
Importante: Aquí no se netea el saldo de Pases Pasivos descontándole el monto de los Pases Activos porque – aparte de tratarse de un análisis independiente y específico de las deudas del BCRA – los Pases Activos son una suerte de ficción o dibujo contable porque el BCRA registra como tales las garantías que da a los Bancos por los Pases Pasivos que contrae y que están constituidas en su mayoría por letras del mismo Banco, es decir, son una forma de respaldar sus pasivos con otros pasivos (!).
SUBTOTAL: Corresponde a la suma de Lebac, Leliq y Pases Pasivos e identifica el Pasivo de cortísimo plazo en cabeza del BCRA, que muestra a la vez el grado de exposición ante una corrida cambiaria por el riesgo de traspaso abrupto de tales colocaciones en pesos a dólares.
TOTAL: Sería la BM ampliada o verdadera BM total porque incluye el Subtotal integrado por el dinero retenido por el propio BCRA vía absorción o esterilización a través de Lebac, Leliq y Pases Pasivos. En la práctica, es el total de la Emisión Monetaria hecha por el BCRA, de la que una parte está en Dinero Circulante y Depósitos a la Vista pero todo el gran resto se encuentra retirado de la circulación debido a que está tomado por el propio Banco a costa de pagar altísimos intereses por préstamos financieros de plazos casi inmediatos.
TCO: Tipo de Cambio Oficial: Valor de cotización del Dólar Mayorista del BCRA, expresado en $/US$.
TCT: Tipo de Cambio Total o Aparente – usado aquí sólo como referencia – que surge como producto de dividir la BM (en Pesos) por el stock de Reservas (en Dólares), también expresado en $/US$. Este dato se muestra en dos renglones: el primero según el cálculo de BM / RI tomando sólo la columna BM y el segundo tomando la BM amplia, de la columna Total.
RI: Reservas Internacionales, integradas por Oro, Divisas y Colocaciones a plazo realizables en Divisas.

[1] Los datos consignados en este trabajo se remiten básicamente a las cifras de la Tabla Adjunta sobre Evolución de los Pasivos del BCRA, Reservas y Tipo de Cambio; que a su vez están tomadas de los Balancetes semanales del BCRA.

Las abreviaturas M$/MD y B$ significan Millones de Pesos/Dólares y Billones de Pesos respectivamente, y se expresan siempre con redondeo, razón por la que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

[2] La Tasa Efectiva es la que proyecta el cálculo anualizado de los Intereses a Pagar renovando las obligaciones con capitalización por anatocismo o Interés Compuesto, que es lo que ocurre en este caso porque los vencimientos que le caen diariamente el BCRA los refinancia en su mayoría sin retiro de los intereses por parte de los acreedores.

[3] Las autoridades mantienen siempre en secreto la Deuda Pública Nacional o total de la Deuda del Estado Argentino. Sólo se conocen los datos de la Administración Central, del BCRA y – con cierto desfasaje – del consolidado de las Provincias.

No se tiene información, en cambio, sobre la Deuda de Municipios, Empresas Públicas, Organismos Oficiales, Fondos Fiduciarios, Deudas Flotantes en general y Juicios contra el Estado con sentencia en firme.

[4] La tríada Gobierno-Oposición-Medios, manejada por el establishment financiero, engaña a la Opinión Pública haciéndole creer que la Tasa de Interés es el principal instrumento de contención contra la Inflación pero ello es conceptual y fácticamente falso porque la Tasa de Interés es también un factor de Inflación debido a su traslado a precios – a través del costo financiero de toda la cadena de valor de las actividades económicas – y porque la realidad muestra que tres años de gestión macrista con el mismo pretexto de mantener tasas de interés cada vez más altas como freno anti-inflacionario no han dado resultado sino, por el contrario, han conducido a agravar el problema del aumento generalizado de los precios.

La gran falsía reside en que no es cierto que el BCRA mantenga su política de elevadas tasas de interés para luchar contra la Inflación sino que lo hace para tratar de controlar la cotización del Dólar, como parte del juego de arbitraje financiero entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés locales (que son un múltiplo de las internacionales)  lo que le permite a los capitales especulativos optimizar su tasa de ganancia precisamente gracias a dicho arbitraje armado desde el gobierno.

Es el caso notable que se repite como constante de las Políticas Neo-Liberales en la Argentina – desde el Proceso Militar hasta la Convertibilidad Menemista y desde la gestión De la Rúa-Cavallo hasta la de Macri – de que las autoridades se proclaman no intervencionistas en materia económica pero sí lo son en materia financiera (regulando las variables monetarias, cambiarias y bancarias), con el agravante que lo hacen a favor de los intereses de la Banca y del Capital especulativo Internacional y en contra de los Intereses financieros del Estado.

[5] En la actualidad, la tasa de referencia de las Leliq se encuentra en el orden del 50 % anual, después de haber mantenido valores del 60-55 % en los últimos tiempos y de haber llegado a más del 70 % en Octubre pasado. Es un nivel de tasas altísimo después de haber estado en menos del 30 % a comienzos del 2018.

[6] Nótese – en la Tabla Anexa – que comparando los importes en moneda constante (MD) de las columnas de Reservas (RI) y Subtotal de Deudas (Lebac-Leliq más Pases Pasivos) la evolución del stock de estos pasivos ha  sido superior al de los saldos de Reservas respectivos.

Estos datos no se dan a fines del último año (2018) debido a los fuertes desembolsos del FMI – unos 28.000 MD durante la segunda mitad del Ejercicio –  pero sirven para apreciar que la Deuda del BCRA se incrementa en forma más que proporcional al aumento de las Reservas.

Téngase presente, además, que el stock de las deudas corresponde también al acumulado de compras anteriores de reservas y que las cifras siempre pueden quedar circunstancialmente distorsionadas por el tipo de cambio a la fecha de corte de la información (como en el caso de la macro-devaluación del 2018).

[7] La fijación de una Banda de no Intervención del BCRA en el Mercado Cambiario y su auto-limitación a no vender más de 50 MD por día de las RI en caso que la cotización descienda por debajo del Piso de la Banda (originariamente de 34-44 $/US$ y actualizada al 3 % mensual) es uno de los signos directos de la garantía fáctica de no cambiar la política de atraso cambiario relativo.

Esta posición del Banco, que tiende a mantener el retraso del tipo de cambio, está en línea con los supuestos macro-económicos del Presupuesto 2019, que contempla un dólar prácticamente estable durante el año (40.10 $/US$ promedio) contra una Inflación proyectada del 23 % (que según las estimaciones privadas sería del 29-30 % anual).

Por eso decimos que la administración Macri mantiene su Política de Retraso Cambiario y que esta política tiene  por finalidad dominante ofrecer garantías de pago de servicios de la Deuda Pública en moneda extranjera primordialmente a costa de un sub-sistema de endeudamiento regido a través del BCRA.

[8] Al 31.1.2019 el BCRA tenía Deudas por Títulos Propios (Leliq, que reemplazaron a las Lebac) de 867.100 M$ y Deudas por Pases Pasivos de 883.200 M$; en total, 1.750.300 M$.

El stock de la Bomba de las Lebac había llegado a más de 1.2 B$ entre Abril/Mayo de 2018 y luego comenzó a decrecer en función del acuerdo con el FMI para desarme de estas letras; pero las obligaciones se transformaron rápidamente en una combinación peor: la Bomba de las Leliq, que son títulos del mismo BCRA a menor plazo y mayor tasa.

Con el agravante que paralelamente también fue aumentando el stock de Pases Pasivos, que se contraen a la misma tasa de interés de referencia y la casi totalidad son a sólo un día de plazo.

El saldo de estos Pases era de 337.500 M$ (≡ 18.000 MD) al 31.12.2017, se elevó a 774.500 M$ (≡ 20.500 MD) al 31.12.2018 y es de 883.200 M$ (≡ 23.800 MD) al 31.1.2019.

O sea, que actualmente el BCRA tiene más Deuda por Pases Pasivos que por Leliq (!), con mínimo plazo – vencimientos diarios – y con tasas igualmente gravosas.

Cuando se compara el saldo de Lebac + Pases a fin del 2017 (1.497.800 M$ ≡ 79.800 MD) contra el saldo a fin del 2018 (1.509.600 M$ ≡ 39.900 MD) y el saldo al 31.1.2019 (1.750.300 M$ ≡ 47.200 MD) nos encontramos con que el stock de las obligaciones del BCRA pasó de Lebac a Leliq (más Pases) y con que no bajó en términos absolutos (valores nominales, en pesos) pero sí en términos relativos (tomando como moneda constante los valores en dólares).

Esto significa que se produjo una gran licuación de la Deuda cuasi-fiscal del BCRA medida en dólares frente al aumento de Reservas prestadas en divisas, lo que en el último año se dio fundamentalmente por los desembolsos del préstamo del FMI.

Pero estas Reservas – hoy, como decimos, provenientes en su mayoría del Fondo – lo son para garantía de pago a los Acreedores financieros del Estado, se sostienen a un costo altísimo de intereses a pagar, tienen como contracara un nuevo endeudamiento rápidamente creciente del Banco (por Leliq y por Pases) y no reducen sino que aumentan la vulnerabilidad del BCRA en el caso de una nueva corrida cambiaria.

 

[9] Al 31.1.2019 el stock de las RI del BCRA es de 66.800 MD (≡ 2.474.400 M$) mientras que las Deudas por Leliq y Pases Pasivos utilizadas para sostenerlas suman 47.200 MD (≡ 1.750.300 M$).

La diferencia es de 19.600 MD (≡ 726.000 M$). Pero se trata en realidad de un subtotal y no de una información completa porque si a este importe se le restan los Depósitos en Moneda Extranjera (14.000 MD ≡ 519.600 M$) y Otros Pasivos (Swap con China, por 18.900 MD ≡ 700.800 M$) el saldo de las RI pasa a ser negativo (- 13.300 MD ≡ 493.000 M$ aproximadamente).

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