LA INDUSTRIA PETROLERA DE LOS EE.UU. Y SU CAMPAÑA ENCUBIERTA – COMENTARIO

El diario La Nación de (07/02/2019), publica un artículo “La Industria Petrolera de los EE.UU. y su Campaña Encubierta”[1] tomado del The New York Times (13/12/2018) titulado The Oil Industry’s Covert Campaign to Rewrite American Car Emissions Rules de Hiroko Tabuchi, donde informa que la   industria petrolera de Estados Unidos estuvo involucrada en una campaña secreta cuyo objetivo era flexibilizar las normas de ahorro de combustible y de disminución de la contaminación. El artículo se centra en lo que denomina “una campaña encubierta” que dinamiza un lobista de la industria petrolera.  Actualmente hay más de 17.000 lobistas federales establecidos en Washington DC[2]. Entonces, que una reglamentación esté impulsada por un lobby no es noticia. Lo que importa es si la nueva normativa responde a los intereses nacionales estadounidense, aquellos que son de importancia fundamental para la supervivencia del país.

Sin duda, la energía y el transporte son fundamentales para la supervivencia de un estado. La industria petrolera suma a su importancia que las fuerzas armadas hoy día son petróleo dependientes y que son el centro alrededor de las que gira hoy la política externa estadounidense[3]. La industria automotriz es el sector de exportación más grande de Estados Unidos, su sector representa el 3.5 por ciento del producto interno bruto y da más de 7 millones de empleos, es el mayor empleador industrial de ese país.

En tren de prever las consecuencias directas de la flexibilización de las normativas es necesario analizar por lo menos tres grupos de intereses involucrados en forma directa en el cambio legislativo, el grupo petrolero, el automotriz y el gobierno:

1.- El grupo petrolero. A partir del 2010, por razones estratégica se impulsa la las explotaciones de fracking para la extracción de petróleo de esquisto (shale oil, en inglés). Según los informes su producción hasta 60 dólares el barril da pérdidas. Las multinacionales petroleras más grandes del mundo están en serios problemas porque sus balances económicos acusan los mayores costes de producción, la caída de los beneficios y el aumento vertiginoso de la deuda financiera acumulada tras años de pérdidas. Desde la crisis mundial de 2008, las siete principales compañías petroleras han visto cómo su deuda total combinada se cuadriplicaba, pasando de 96.000 millones a los 379.000 millones de deuda al 2018.

Pero además este petróleo shale es un petróleo “liviano” apto para obtener combustible automotor, nafta y gas oil. Este último motivo es la razón por la que les sobra petróleo shale, que es el que exporta desde que se levantó la prohibición de exportar crudos, que duro 40 años, en 2015. Muchas refinerías de Estados Unidos han gastando miles de millones de dólares para mejorar sus instalaciones para poder procesar el crudo proveniente de las arenas bituminosas de Canadá, así como el petróleo importado desde Venezuela y México. Estas refinerías quieren recuperar su inversión y seguirán importando de esos tres países.

El petróleo shale en el corto plazo le ha servido para bajar el precio del petróleo en el mercado, perjudicando la economía a Rusia y Venezuela. Pero no se puede seguir indefinidamente trabajando a pérdidas, están por ello impulsando su consumo interno.  Por eso la periodista dice que detrás de este cambio de normativa “ hubo un beneficiario oculto del plan que presionaba por los cambios todo el tiempo: la industria petrolera de la nación.”

2.- El grupo automtriz Ninguna industria puede prosperar e innovar sin reglas claras y estables que les permitan planear la amortización de las inversiones.  Con esta relajación de las normativas las  empresas que invirtieron en nuevas tecnologías para cumplir con los estándares de eficiencia de combustible a largo plazo están repentinamente en desventaja frente a los que no lo hicieron. La industria aeroespacial y la automotriz se caracterizan hoy por la necesidad de inversiones sustanciales en investigación y desarrollo y largos ciclos de planificación de productos si quieren ser competitivas a nivel mundial, lo que hace necesario que las políticas sean consistentes y predecibles. Este es el motivo por el que Cuando el gobierno de Trump presentó un plan este año que eventualmente permitiría que los autos emitieran más contaminación, los fabricantes de automóviles, los ganadores obvios de la propuesta, se mostraron enojados. Los cambios, dijeron, iban demasiado lejos incluso para ellos.”

 3.- La Política de Trump de  «Estados Unidos primero» (America first, en inglés) que privilegia el presupuesto de defensa (dijo Trump refiriéndose al presupuesto 2019 : “Vamos a tener el ejército más fuerte que hemos tenido, de lejos,… , En este presupuesto nos ocupamos de los militares como nunca antes se los había tenido en cuenta”) para ello se frenan los  gastos que van desde  un el drástico recorte de un 32% en el máximo órgano de la diplomacia estadounidense, hasta los  programas nacionales de medio ambiente y salud. Las políticas respecto al medio ambiente, no sólo se muestran en los cambios a los que se refiere el artículo. La Agencia de Protección Ambiental ( EPA U.S. Environmental Protection Agency, en inglés  ) ha emitido un plan nuevo y más detallado para despedir al 25 por ciento de sus empleados y desechar 56 programas que incluyen la seguridad de los pesticidas, el control de la escorrentía de agua y la cooperación ambiental con México y Canadá en virtud del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Se reduciría en más de la mitad el número de personas en la división de la EPA para probar la precisión de las afirmaciones de eficiencia de combustible de los fabricantes de automóviles, transfiriendo el financiamiento del programa a los impuestos pagados por los propios fabricantes de automóviles. Las reducciones en los fondos de investigación reducirán los programas sobre cambio climático, calidad del agua, seguridad química y recursos hídricos seguros y sostenibles Debido a los amplios recortes en los programas científicos, el presupuesto del propio Consejo Asesor de Ciencia del administrador se reduciría en un 84 por ciento.

 

Contexto Internacional: China un jugador que se dirige al futuro

En un mundo globalizado el contexto internacional es preponderante a hora de fijar políticas, sobre todo en un momento de  declinación de la hegemonía mundial estadounidense. Washington es consiente de esta tendencia y lo manifiesta en la parte pública de la National Security Strategy[4] que el gobierno de Trump dio a conocer a finales del 2017, y en la National Defense Strategy of United States[5] de comienzos del 2018, en ambos documentos hay una profunda preocupación por su pérdida de influencia.

Por su parte China en 2015 se dio a conocer el plan económico decenal Made in China 2025. En él se esbozan los objetivos para desarrollar 10 industrias nacionales de fabricación de tecnología: “(1) tecnología de la información avanzada; (2) robótica y máquinas herramienta automatizadas; (3) aeronaves y componentes de aeronaves; (4) buques marítimos y equipo de ingeniería marina; (5) equipo ferroviario avanzado; (6) vehículos de nueva energía; (7) equipo de generación y transmisión eléctrica; (8) maquinaria y equipo agrícola; (9) nuevos materiales; y (10) productos farmacéuticos y dispositivos médicos avanzados”.

El Instituto Mercator de Estudios Chinos, con sede en Alemania, publicó en 2017 que “el objetivo es esencialmente construir una estructura y capacidades económicas similares a las de Alemania y Japón: un país industrial fuerte basado en una industria manufacturera robusta e innovadora”. Ese estudio plantea por qué el plan representaba una grave amenaza para las economías occidentales: “China persigue una política industrial saliente con capital gubernamental y redes de inversores altamente opacas para facilitar las adquisiciones de alta tecnología en el extranjero. Esto socava los principios de la competencia leal: el sistema económico estatal de China está explotando la apertura de las economías de mercado en Europa y Estados Unidos”.

Hasta 2016 China ha puesto en circulación, en su país, casi un tercio de los más de dos millones de automóviles eléctricos que circulaba en el mundo.  Según se desprende del informe de la Agencia Internacional de la Energía, 648.770 coches de este tipo circularon en China, superando en más de 85.000 a los matriculados en Estados Unidos, que era líder hasta ese momento en la cuestión.

China es de lejos el líder mundial en la electrificación del transporte”, indica un informe que incluye los automóviles que funcionan solo con batería eléctrica y los híbridos. Fuera deja los vehículos de dos ruedas y los autobuses. Aunque también en esos dos sectores China también está a la cabeza mundial: más de 200 millones vehículos eléctricos de dos ruedas y más de 300.000 autobuses eléctricos.

El informe, además, expone cómo ha crecido el ritmo de matriculaciones, también con mejor evolución en China. El 1,37 % de los coches matriculados en el 2016 en el gigante asiático fueron eléctricos; mientras que en los EE. UU. sólo alcanzó el 0,91 %. Este proceso de desarrollo comienza cuando Wan Gang[6], el exministro chino de Ciencia y Tecnología, hace aproximadamente dos décadas plantea al Consejo Chino de que el país llegaba tarde para competir en la industria del automóvil de combustión contra los gigantes tradicionales y que la alternativa era mirar a futuro apostando a la revolución eléctrica. Se comenzó invirtiendo en investigación, después en la construcción de una flota de autobuses eléctricos para Pekín 2008 y, finalmente, el despliegue del vehículo eléctrico.

Autos eléctricos, trenes bala, aviones, satélites, celulares de tecnología avanzada: China, la segunda mayor economía del mundo, quiere ser la nueva potencia industrial y tecnológica. Y está avanzando más rápido de lo que parece nadie  había imaginado. El plan «Made in China 2025» abrió el grifo para que corrieran miles de millones dólares con el objetivo de que el país se convierta en una potencia industrial y tecnológica.

La política se basa en prever el futuro

Frente a ese contexto la pregunta que nos hacemos es si esta política reactiva es una confirmación que Estados Unidos esta perdiendo la iniciativa y si la búsqueda de resultados de corto plazo no compromete el futuro. En concreto, ¿las presiones del “mercado” hoy son efectivas para plantear buenas políticas?

El embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Edward Prado, expresó el 18 de Septiembre de 2018 que «la Argentina debe mirar el futuro y no volver al pasado».[7]  Realmente en el análisis de este cambio legislativo de Estados Unidos nos podríamos preguntar Estados Unidos está mirando el futuro o volviendo al pasado.

Lic. Héctor R Sánchez

– Ex Jefe de Ingeniería de Soldadura en la construcción de la Central de Embalse de Rio III Córdoba

 

[1] http://institutocirculomss.com.ar/2019/02/10/la-industria-petrolera-de-los-ee-uu-y-su-campana-encubierta/.

[2] La actividad lobista o cabildeo es legal en Estados Unidos, lleva ante el poder político las opiniones e intereses de los implicados en las decisiones políticas.

[3] En el documento National Security Strategy del gobierno de Estados Unidos plantea Conservar la paz mediante la fuerza y Estados Unidos enfocará a las amenazas en su origen: confrontaremos las amenazas antes de que lleguen a nuestras fronteras o causen daño a nuestra gente.

http://www.ieee.es/Galerias/fichero/OtrasPublicaciones/Nacional/2017/Resena_US_Estrategia_Seg.Nacional_Dec2017.pdf

[4] https://www.whitehouse.gov/briefings-statements/president-donald-j-trump-announces-national-security-strategy-advance-americas-interests/

 

[5] https://dod.defense.gov/Portals/1/Documents/pubs/2018-National-Defense-Strategy-Summary.pdf

En su introducción plantea Hoy, estamos saliendo de un período de atrofia estratégica, conscientes de que nuestra ventaja militar competitiva se ha ido erosionando. Nos enfrentamos a un mayor desorden global, caracterizado por un declive en el orden internacional de larga data basado en reglas, creando un entorno de seguridad más complejo y volátil que cualquiera que haya experimentado en la memoria reciente. La competencia estratégica interestatal, no el terrorismo, es ahora la principal preocupación en la seguridad nacional de los Estados Unidos.

[6] https://blogthinkbig.com/verdadero-visionario-coches-electricos-esta-china

 

[7] https://www.infobae.com/politica/2018/09/19/el-embajador-de-estados-unidos-dijo-que-argentina-debe-mirar-el-futuro-y-no-volver-al-pasado/

 

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