EL AVIADOR NAVAL ARGENTINO, QUE CAYÓ DOS VECES AL MAR Y SOBREVIVIÓ PARA CONTARLO

 

Capitán Alberto Phillipi, piloto de la Armada Argentina, ha sobrevivido a dos impresionantes accidentes aéreos ocurridos en el sur del Mar Argentino, aunque con una distancia de 20 años entre el primero y el segundo. Esas dramáticas experiencias han cobrado sorprendente actualidad por dos hechos: hace pocas semanas un pesquero halló los despojos de la primera aeronave, y pasado mañana se celebra otro aniversario de la Guerra de las Malvinas, durante la cual el avión de Phillipi fue derribado.

El reverdecer de la asombrosa historia comenzó el 16 de marzo último cuando en las redes del buque pesquero San Arawa II quedaron los despojos de un avión. El barco estaba pescando a 66 kilómetros de Río Gallegos y a 511 kilómetros de las islas Malvinas.

En un principio se creyó que era parte de un avión derribado en la Guerra de Malvinas, pero luego se estableció que pertenecían a un North American Texan matrícula SNJ-5C, que perteneció a la Escuadrilla Aeronaval de Propósitos Generales y cayó al mar el 12 de septiembre de 1961 durante un ejercicio de despegues y aterrizajes desde el portaaviones ARA Independencia. Era piloteado por Phillipi.

Bombardeo exitoso. Casi 20 años después, el aviador se enfrentó a una experiencia decisiva. El 21 de mayo 1982 Phillipi era capitán de corbeta y líder de la primera sección de tres aviones Douglas Skyhawk A4-Q de la Tercera Escuadrilla Aeronaval de Ataque.

Durante una misión de bombardeo, tras el escape por el sudoeste de la isla Soledad, luego de atacar y hundir al buque HMS Ardent, una patrulla de aviones Sea Harrier ingleses avistó a los tres reactores argentinos y los atacó.

La nave de Phillipi fue alcanzada por un misil Sidewinder y las otras unidades, piloteadas por el entonces teniente de navío José Arca y el teniente de fragata Marcelo Márquez, recibieron impactos de los cañones de los aviones enemigos.

Márquez falleció al explotar su nave, mientras Arca pudo evadirse, pero se tuvo que eyectar cerca de Puerto Argentino; su avión tenía problemas en el tren de aterrizaje.

Fue rescatado por un helicóptero del Ejército Argentino.

– “Fue cerca de la zona donde me caí en 1961, un poco más al oeste. En ambas ocasiones me salvó el adiestramiento, el no haber recibido ningún golpe y un Dios aparte que tuve”, afirmó Phillipi hace pocos días.

–  “Iba a 500 nudos de velocidad (930 kilómetros por hora). El golpe de aire fue tan grande que me perdí el sentido y me recuperé colgando del paracaídas, cayendo sobre el estrecho de San Carlos, mientras los aviones argentinos e ingleses volaban alrededor mío en combate”, relató el marino.

Inesperada acogida. Tras caer en el medio del canal y entre las dos islas, el piloto caminó hacia el sur durante tres días hasta que fue asistido por un estanciero malvinense, Tony Blake, quien le ofreció refugio en su casa.

– “Me trató como a un invitado. Me dio una habitación, ropa, comida y me presentó a su familia. Pasamos horas conversando y tomando brandy”, recordó el piloto.

–  “Descubrimos que compartíamos los mismos hobbies: la fotografía, la caza de ciervos y la radioafición por lo que desde ese momento quedamos como amigos”, explicó.

Tras permanecer un día con Blake, el piloto se trasladó hasta un sector de la isla donde fue rescatado por un grupo de infantes de marina.

En noviembre de 2003, Phillipi y Blake se reencontraron en Bahía Blanca, visitaron la Base Naval Puerto Belgrano, jugaron al golf y recordaron el 24 de mayo de 1982, día en que se conocieron y nació su amistad.

Télam Marzo del 2009.

Se el primero en comentar en "EL AVIADOR NAVAL ARGENTINO, QUE CAYÓ DOS VECES AL MAR Y SOBREVIVIÓ PARA CONTARLO"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*