NARCOTRÁFICO A LA CARTA

El narco argento sólo trafica marihuana, muy raro cocaína y nunca heroína: ¡¿?!

Contradicciones, falacias y hasta incongruencias en la política criminal que se practica en el área del Narcotráfico. Mauricio Macri y Patricia Bullrich se encuentran satisfechos. También lo estaba Cristian Ritondo. Con ironía, Laura Etcharren marca errores y hasta disparates que, obviamente, deberían incluir la mención de Marcelo D’Alessio, el líder de la DEA macrista (¿?).

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Narcotráfico y Seguridad en Argentina y el mundo). Existe y existió una construcción del narcotráfico conforme al compromiso, a la decisión política y a las capacidades de cada administración.

En Argentina se pasó, de un narcotráfico de “tránsito”, a un narcotráfico a la “carta”.

Se trata de una relación de necesidad.

Actualmente, el narcotráfico necesita de la ficción de los slogans y el Gobierno necesita de un narcotráfico simulador. A la carta. 

También de una “fuente de investigación”, tal como Marcelo D’Alessio, para seguir con el papel de una cierta victimización de la herencia y sus daños colaterales. Porque uno de los problemas que tenemos en Argentina, es la carencia de asumir las miserias que construimos por más de que su construcción, sea genuina.

Ahora bien, la política de lucha contra el Narcotráfico que comanda la ministro Patricia Bullrich, a través del Ministerio de Seguridad de la Nación, es de corte cuantitativa y reactiva. Su proyección, por ende, no es ni positiva ni negativa. Es lineal en un tiempo constante en donde la incautación de droga siempre será la máxima, así como también lo será el ingreso de la misma.

Sin embargo, la Ministro, sin prudencia y con la solvencia de la jactancia, calificó su gestión con un 8. Sin asumir, bajo ningún punto de vista, las contradicciones, los vacíos y ciertas irresponsabilidades comunicacionales.

Ocurre que Bullrich se encuentra amparada en el efecto comparativo de gestiones anteriores, en su trayectoria en el campo político, así como en el grotesco del Turismo Aventura, de Sergio Berni.

Un turismo aventura que terminó por perforar al país en materia de inseguridad y narcocriminalidad. Un modo de trabajo tentacular en donde quedó brutalmente anulada la ministro de Seguridad, Cecilia Rodríguez. El Potus.

Un Berni del cual, Bullrich, adquirió algunos vicios mediáticos y estéticos.

  • La gestión y el slogan

Atrás quedó aquella situación ministerial de teatro de revista explícito.

Atrás quedaron los problemas de cartel y purpurina característicos del primero año y medio de la relación Bullrich/ Burzaco.

El fuego amigo los llevó a dejar la dicotomía política amigo/enemigo y decidieron, de forma tácita y sensata, limar asperezas y asumirse en sus obligaciones porque juntos podían llevar adelante, de forma más prolija, los negocios de la tecnología israelí para importar a nuestro país.

Compras que no eran del todo necesarias pero que se licitaban como tales reflejando, solamente, la ausencia de trabajo de campo. Incluso, la armonía entre las cabezas ministeriales también era necesaria para la mirada China. En donde varias manos, según fuentes de la investigación, asesoraron a ‘tu Ministerio amigo’, a través de una diplomacia conmovida por el poder y el cambio.

Así fue como el secretario de Seguridad –Eugenio Burzaco– se convirtió, a su pesar conveniente, en un ladero más de la Ministro para traficar slogans, recayendo en una ignorancia a la que le venía esquivando mediáticamente.

Burzaco se convirtió en una especie de Gerardo Milman de la Ministro sin la necesidad de acudir a Wikipedia o al lamentable Rincón del Vago. Aunque Burzaco cuenta con el agravante de la historia, como bien lo sabe Guillermo Montenegro, actual candidato a intendente por Cambiemos de Mar del Plata.

Se trata de un pasado en seguridad atravesado por el bochorno y las impericias. Un pasado, que cuando parecía remontarlo bajo el encanto del silencio, volvió a revelarse bajo los hashtags de Twitter y las declaraciones de una lucha fantástica y siempre histórica.

Pero en el Ministerio histórico también hay recursos humanos potables, sensatos y coherentes. Uno de ellos es Guillermo Madero. Director del Programa Tribuna Segura. Una excepción dentro la estructura, ya que tiene trabajo de campo, conoce el entramado de las mafias bravas y está presente antes de los resultados. De los pocos que trabaja de forma federal sin caer en la trampa de la perforación interna, el color político y la voracidad por la cámara que suele conducirlos al papelón.

Más de 3 años de gestión representaron, además de una incautación que siempre se celebrará desde éste espacio, una contradicción:

  1. Las Fronteras Seguras sufrieron la reducción de la Secretaría de Fronteras a Subsecretaría desplazando al prolijo y metódico Luis Green por el siempre y lícitamente en campaña por la intendencia de San Martín, Matías Lobos.

Y serán menos gendarmes y prefectos para las zonas más permeables de frontera y algunos soldados que, sin una estrategia concreta, se desplazaron para ser soporte de quienes no están. Una vez más, se les falta el respeto a los saldados al no asumir una defensa real en los términos de seguridad ampliada en fronteras.

Ocurre que la frontera es un despropósito en sí misma. Cientos y cientos de kilómetros de frontera seca, cantidad de pasos clandestinos y el pecado de la geografía que termina en la condena si perteneces al NEA. Una condena que de acuerdo al color político y a la empatía, te puede costar menos cuando aparecen los salvatajes de tu ministerio amigo. Tal como ocurre en Corrientes y en Misiones.

La Ministro declaró hace algunas horas que nuestras fronteras son seguras. Extraño cuando se contabilizan oficialmente 840 pasos fronterizos ilegales que extraoficialmente llegarían a 950. Y en un número de 100 a 110 son de construcción y destrucción inmediata.

  1. Paco Cero. Argentina pasó de 3 mercados consolidados, a tener 10. Es decir, que 10 provincias asimilaron lo que fue el gran negocio ideado por la Bonaerense desviada durante las administraciones que hoy parecen olvidadas, la de León Arslanián en su momento, y la de Carlos Stornelli a posteri.

Un negocio que tuvo su epicentro en el Municipio de La Matanza, donde la decisión más osada en materia de seguridad de los últimos años fue la de plotear los patrulleros con el nombre de la señora intendente Verónica Magario.

(Buenos Aires, Jujuy, Salta, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mendoza, Corrientes, Entre Ríos, La Rioja, Catamarca, Chaco. Otros, se encuentran aún en estado larval)

  1. Argentina Sin Narcotráfico se sostiene en la incautación sistemática de marihuana, seguida más abajo por la de cocaína, y mucho más abajo por la de precursores químicos y drogas de síntesis.

Un slogan que sufre, además, la rareza de los pocos detenidos en los procedimientos o ninguno. Y de la aparentemente redituable, droga “enfriada” que permite la divulgación de más kilos secuestrados convertidos en dosis para seguir ampliando los ceros.

El método de la droga “enfriada” es tan antiguo como el narco mismo. Los narcotraficantes dejan la mercancía empaquetada entre arbustos para que otros la vengan a recoger. Y los recolectores sagaces terminan siendo las Fuerzas Federales.

Somos, increíblemente y funcionalmente, el único país en el cual el Narcotráfico no muta sus métodos y mantiene sus rutas. Eso sí es histórico.

  1. Barrios Seguros. El slogan devino en la administración de los muertos y no en la contención del Narcomenudeo, ni en su limitación. Barrios Seguros es la tergiversación de la seguridad. Los narcos se autorregulan para no invadir los territorios por presencia federal pero manteniendo el negocio.

Cada decomiso se convirtió en un acto de campaña. Actos que se fueron incrementando al mismo tiempo que la inflación impactaba en el negocio. Aumentando el precio de la cocaína pero también elevando el rebaje de la misma para que rinda y no perder a la masa crítica de consumidores que creció en su proyecto de muerte.

Incautar se convirtió en el plan de lucha y sobre la incautación se trafica con un cambio en la matriz de seguridad de la Argentina sin entender, lamentablemente, que la matriz sólo puede cambiar cuando la prevención es la estrategia. Porque prevención es seguridad y para que la misma se forje debe establecerse un viraje a lo proactivo.

Pero claro, ni la prevención ni lo proactivo permiten la construcción de un aparato de difusión con aplausos incluidos. Entonces, ¿para qué nombrar a un director de Inteligencia Criminal si lo que se busca es impactar en la sociedad que, lícitamente, celebra los secuestros como una fiesta sin atender a que con ésta metodología el tsunami no se detiene, ni se detendrá?

  • Contradicciones para el aplauso

Por un mercado productor de marihuana (Paraguay) tenemos 3 de cocaína que absorbemos (Bolivia, Perú, Colombia). Se le suma, a ese número, las aproximadamente 600 cocinas locales de estiramiento, entre fijas y móviles, distribuidas por todo el país.

“En Argentina tenemos internados por consumo de heroína pero no tenemos decomiso de la misma”, revela un investigador abocado a la problemática de la demanda.

Ocurre que nuestro país lucha contra el Narcotráfico desde el enfoque de los años ’80 en Colombia y México. La ausencia empírica no los deja ver que las organizaciones jerárquicas fueron suplantadas por las redes para no sufrir golpes terminales en toda la región. Tampoco se asimila que la Triple Frontera se fue inflamando de Anomia con las décadas hasta convertirse en el corredor del crimen organizado por donde ingresan y se bifurcan, cada tres días, kilos y kilos de droga. “Se estiman, alrededor de 10 mil”, cuenta un federal de retiro voluntario.

Mientras todo eso pasa en fronteras, ¿cómo explicar que las Fuerzas Federales estén realizando trabajos contra el Narcomenudeo cuando para eso están las policías de las provincias? (Por supuesto, de las provincias que trazaron un trabajo de calidad en la materia).

¿Para qué instalar gruesos que luego no se tocan? Vía aérea y fluvial. Ningún avión derribado, y una Prefectura que descansa en lugar patrullar y ver qué pasa con la urea y el plomo, por ejemplo, en los puertos de Campana, Zárate y San Nicolás. En donde el descontrol de las dársenas se destaca y a donde suele ir un creyente intendente del enclave Conurbano a darle las gracias a la Virgen.

Mientras tanto, la vía terrestre, grueso emblemático de ingreso y circulación del crimen organizado, sigue teniendo los vacíos atroces por donde la droga transita para llegar a los barrios a destrozar, aún más, el tejido social y llevarse puesta a otra generación. Pero esos vacíos, son a la carta. Son los necesarios para que el Narco triangule y además, para ser interceptado más adelante.

¿Cómo explicar que no estamos un paso más adelante que el narco y que sí seguimos siendo un país apetecible para el mismo, cuando anteponen lo cuantitativo a lo cualitativo sin entender que lo cuantitativo, para que tenga un impacto real en la matriz subterránea del narcotráfico, es un desprendimiento natural de lo cualitativo?

¿Cómo creer que nuestras fronteras son seguras cuando en contraposición aumentan los procedimientos de Narcomenudeo y Narcotráfico en las provincias comprometidas con instrumentaciones reales de lucha?

¿Cómo explicar que el PCC y el Comando Vermelho ya tienen su radio golondrina en el país?

  • Cierre parcial

En el imaginario fantástico de la lucha que adolece de inteligencia criminal, la ministro Bullrich, de imponente presencia y de armas tomar, se inmola como una especie de Cabeza de Goliat para mostrarle a la sociedad que ella quedó en medio del odio y la pesada herencia.

Que vino para hacerse cargo del proyecto de poder que es el narcotráfico incautando droga y más droga.

Que su ministerio se enfrenta a un narco diferente. Sereno, que no dispara, que no defiende su mercancía. Un narco que sabe que no es la droga lo que da ganancia pero sí, la que da el dinero.

Estructuras de narcotraficantes que se enfrentan a un ministerio sagaz que tiene, como plan de lucha, la incautación. Por eso la droga “enfriada” es sustancial ante la débil investigación criminal. Porque si no incauta, la lucha se cae.

Una lucha, única en el universo del crimen organizado, sin derramamiento de sangre.

Buenos Aires, 24 de marzo de 2019

Por Dr. Gregorio Reynoso

 

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