DE PUTIN A TRUMP (VÍA POMPEO)

Mensaje desde Bocharov Ruchei: “No somos bomberos”

Bocharov Ruchey es la residencia de verano del Presidente de Rusia, en el distrito Novi Sochi, en el popular centro vacacional Sochi, donde Iósif Stalin tenía su dacha favorita. La construcción fue terminada en días de Nikita Khrushchev. Miron Merzhanov fue el arquitecto del proyecto, y Sergei Venchagov el diseñador de los jardines. Desde que Vladimir Putin es el líder de Rusia, hizo de Sochi su hogar lejos de casa. No confundir con la residencia en Cabo Idokopas o “Dacha Putin”, en la costa del Mar Negro cerca de Praskoveevka en Gelendzhik, Krasnodar Krai. En Bocharov Ruchey, Vladímir Putin recibió a Mike Pompeo, y envió mensajes concretos a Donald Trump.

El presidente ruso Vladímir Putin, durante la conferencia de prensa brindada en Viena (Austria), luego de su entrevista con el presidente de ese país, Alexander Van der Bellen, advirtió sobre el peligro que implica la destrucción del Plan Común Abarcativo de Acción (PCAC) con Irán, del que hace poco se retiraron los Estados Unidos.

El plan prevé una serie de acciones de contención del programa nuclear instrumentado por Teherán y sospechado de intenciones bélicas, a cambio de medidas concretas de liberación del negocio del petróleo iraní y de su libre acceso a las cuentas bancarias, que antes del PCAC estaban sujetas a grandes sanciones restrictivas.

Washington DC ha vuelto a imponer en forma unilateral estas sanciones, lo que ha provocado el rechazo de sus aliados (¿?) europeos en el PCAC: Gran Bretaña, Francia y Alemania.

Irán respondió condicionando el cumplimiento del plan a la restauración del statu-quo de libre comercio, respaldada su posición por China y Rusia.

En este sentido, el presidente Putin destacó la posición rusa de respeto al Plan pero advirtió que “no somos bomberos. No podemos salvar a todos. En especial si no depende sólo de nosotros”.

Rusia, dijo Putin, juega su papel pero los Estados Unidos, Europa y el propio Irán deben jugar el suyo.

Putin, empero, le sugirió a Teherán que “lo mejor sería que se quede en el convenio”.

INSTEX y guerra psicológica

Putin agregó: “Los estadounidenses salieron, el acuerdo se desmorona, los países europeos no puedan hacer nada para su salvación, trabajar realmente con Irán para compensar la pérdida en el ámbito económico. Pero en cuanto Irán haga los primeros pasos en respuesta y diga que se sale de algún acuerdo, al día siguiente todos se olvidarán de que los iniciadores de la destrucción fueron los Estados Unidos y toda la culpa recaerá sobre Irán. La opinión pública mundial será deliberadamente dirigida hacia este costado”.

Mientras fuentes estadounidenses lanzan rumores de planes de Washington DC de enviar 120.000 soldados a Medio Oriente “si los militares iraníes atacan a los Estados Unidos (¿?) y si se acelera la elaboración del arma atómica”, el general Hussein Salami, jefe de los Guardianes de la Revolución, advirtió que si los Estados Unidos atacan a Irán, recibirán “un duro golpe en la cabeza”. 

El secretario de Estado, Mike Pompeo, reclamó a sus aliados (¿?) europeos “no ceder al ultimátum iraní”, al que los Estados Unidos responderán “muy duro”, pues si Europa cede, dice Pompeo, Irán volverá a enriquecer uranio y esto acrecentará el peligro de un choque bélico. Pero los aliados (¿?) europeos intentan superar el veto total impuesto por USA al comercio con petróleo iraní a través de un mecanismo conocido como “Instrumento de Apoyo a los Intercambios Comerciales” o INSTEX.

El vehículo para fines especiales establecido en enero de 2019 por Francia, Alemania y Reino Unido para facilitar el comercio no monetario con Irán, tiene el respaldo de Rusia y China, posibles y probables puertas de libre acceso a ese petróleo.

Esta evidente guerra psicológica entre Irán y USA, peligrosa y de final impredecible, está respaldada por la concentración de fuerzas militares y medios bélicos en la región por ambas partes.

Aunque la percepción política indica que no se llegará a una confrontación cruenta, la situación abunda en casualidades impredecibles que pueden impulsar el traspaso de esa línea. “No habrá guerra -afirmó el ayatollah Alí Jamenei, líder espiritual iraní-. “La confrontación no tiene un carácter bélico: ninguno quiere una guerra”.

La crisis con Irán se inscribe en un fondo político internacional negativo: los conflictos en Medio Oriente, la crisis en Venezuela, las sanciones antirrusas, la confrontación USA-UE por el tendido del gasoducto “Nord Stream-2” (2 tuberías por el fondo del mar Báltico para transportar 55.000 millones de m3 anuales de gas ruso), la inestable situación en Siria, la guerra tribal en Libia… ¿qué más?

En ese marco, se desarrollaron contactos cumbre entre Moscú y Washington.

Nuevo Orden e intereses nacionales

Primero, a pedido de la Casa Blanca, Trump y Putin mantuvieron un diálogo telefónico de más de una hora.

En su transcurso, el Presidente estadounidense planteó sus propuestas de total desarme nuclear, y su colega ruso, al igual que el presidente chino Xi Jinping, le advirtió que no era el momento de poner sobre la mesa un plan tan enorme y, en cambio, lo que hay que hacer es respetar los acuerdos existentes, tanto de no proliferación nuclear como de misiles de mediano y largo alcance.

Trump, con evidentes éxitos en su política interna (descenso al 3,6% de la desocupación, mejoras en los indicadores económicos, victoria en el enfrentamiento con el “establishment” en la investigación del “acuerdo” con Rusia por las elecciones pasadas), ha mejorado notablemente su relación con la sociedad estadounidense. El Centro de Investigaciones Política de Harvard y el Harris Insights and Analytics publicaron los resultados de una encuesta de acuerdo con la cual las 2/3 partes de los norteamericanos (el 65%) se pronuncian contra el juicio político al Presidente.

Alentado por este respaldo, Trump intenta replantear una plataforma internacional de dominio, algo que va a contramano con el fortalecimiento de un Nuevo Orden mundial, donde la multipolaridad ya es un hecho irreversible. La incipiente negociación con su colega ruso va en esa dirección pese a que sus oponentes internos, como el representante Mark Pocan, declaran que la telefoneada con Putin es equivalente a una traición de Estado.

En su reciente visita a Viena, Putin le manifestó a los periodistas que Moscú “es partidaria de una conducta flexible, de compromisos para todos los problemas internacionales, pero no a costa de los intereses fundamentales, de nuestros intereses nacionales”.

Después de la larga sesión telefónica con Trump, el mandatario ruso afirmó que ahora “el tema está en nuestros socios estadounidenses”. En especial, agregó, “luego del informe Müller, que constató que no hubo ningún pacto entre Rusia y la actual administración de USA”.

Infiltración de USA en Rusia

A propósito de este tema, en la reunión de Pompeo con su par ruso Serguéi Lavrov, previa al encuentro con el presidente Putin, el sobresaliente canciller ruso le entregó a Pompeo un memo no oficial en el que se presentan comprobaciones fácticas de la injerencia de USA en la política interna de Rusia, inclusive aquellos documentos que obligan al secretario de Estado a ocuparse de la “promoción de la democracia en Rusia en forma directa y a través del trabajo con las ONG rusas”. 

Para tal fin, subrayó Lavrov, se asignan US$ 20 millones por año. “Esto no son invenciones –afirmó el canciller ruso- sino un documento que tiene la forma de una ley de los Estados Unidos. Así que estamos listos para hablar también sobre este asunto”.

En el gran edificio de la Plaza de Smolensk, los diplomáticos rusos recuerdan que “los yanquis se prestan a negociaciones sólo cuando sienten su debilidad. La política exterior de Trump –afirman- ni en Afganistán, ni en Siria, ni en Ucrania, ni en Corea y ahora ni en Venezuela se ha destacado por sus triunfos. Y ahora se le suma el que Putin mostró a todo el mundo no ‘dibujitos con cohetes’ sino las nuevas armas rusas”.

Armamento y gas rusos

Mientras Washington continúa reforzando su escudo atómico, inclusive en Europa, Rusia logra el mismo efecto devastador sin utilizar componentes nucleares y con un presupuesto 10 veces menor al estadounidense.

La energía cinética de los misiles “Avangard”, “Tornado-C” y “Kalibr”, muchas veces demostrada inclusive en Siria, es capaz de equipararse con el armamento atómico. Ahora, la aviación rusa recibe novísimos interceptores S-57 de quinta generación y los renovados bombarderos T-160, portadores de misiles hipersónicos. Ha comenzado la botadura de nuevos submarinos atómicos, clase “Borei”, capaces de lanzar misiles y torpedos hipersónicos.

El complejo militar industrial ruso se ha convertido en principal competidor de USA en los mercados internacionales. Esta realidad presenta también una indudable faz política. Turquía, socio de la OTAN, acaba de comprar los novísimos complejos antiaéreos rusos “C-400” de largo y medio alcance. Pese a la furibunda injerencia de Washington DC, Recep Tayyip Erdoğan, inconmovible Presidente turco, afirmó que “no  hay vuelta atrás” y ante la amenaza norteamericana de no proveerlos de los nuevos F-35, advirtió que en tal caso compraría los S-57 rusos.

Previo al viaje a Moscú, Pompeo intentó nuevamente convencer a los socios (¿?) europeos de desistir del tendido del “Nord Stream-2”, el gasoducto que va desde los yacimientos siberianos hasta Alemania, con ramificaciones en los países bálticos, Holanda, Bélgica y Francia.

No tuvo suerte. Porque además, los europeos necesitan igual que el aire y el agua, el gas ruso, bastante más accesible y barato que el ofrecido gas de esquisto norteamericano. Lo mismo ocurre en el sur europeo, con el tendido del gasoducto “Torrente Turco”, con capacidad para 31.500 millones de m3 anuales, destinado a abastecer del fluido tanto a Turquía como a Grecia y a… Israel (se han hecho frecuentes las visitas de Beniamín Netanyahu a Moscú). Ambos gasoductos magistrales estarán operativos en diciembre próximo.

Crimea y el Ártico

La reciente visita de Putin a Austria está vinculada con otro gran proyecto energético: el “Torrente Azul”, que abastecerá de gas por un tendido que llegará a los países balcánicos, Italia, el sur de Francia y España.

En este contexto, no es de extrañar que el presidente austríaco Van der Bellen se haya pronunciado abiertamente contra las sanciones impuestas a Rusia por la incorporación de Crimea y la supuesta intromisión en la guerra interna de Ucrania. Él acompañó a anteriores declaraciones en el mismo sentido de Italia, Alemania y otras naciones europeas, sensiblemente dañadas por el cierre comercial que esas medidas provocaron.

En la reciente sesión del Consejo Ártico, conformado por los ocho países que tienen acceso a dicho mar, la delegación estadounidense se negó a firmar la declaración final que versaba sobre un status no beligerante del Ártico, el régimen coordinado de navegación, el status de los mares continentales y las normas de explotación de recursos hidrocarburíferos.

Washington DC acentuó sus pretensiones sobre los yacimientos de la región y eso dejó sin consenso la declaración. El The New York Times lo calificó como “una disputa de USA contra los otros siete miembros del Consejo”. El diario aclaró que “el trabajo del CA no tiene nada en común con cuestiones de seguridad. Sin consenso de los ocho países miembros no puede haber una declaración. Esto ha sido extremadamente extemporáneo”.

China

En este contexto se inscriben los recientes actos hostiles de la administración Trump en su beligerancia con China. Los mercados mundiales temblaron por las nuevas salvas del enfrentamiento.

La rápida reacción de Beijing al aumento de las tarifas por Washington DC provocó un abrupta caída, la mayor desde hace varios meses, de los índices de Wall Street: Dow Jones perdió 600 puntos y S&P 500. En Londres, el FRSE 100 bajó 39 puntos y el índice europeo general Stoxcx 600 perdió 1,2%.  Los analistas rusos afirman que todavía la situación no tocó fondo… 

Mijaíl Oreshkin, ministro de Desarrollo Económico de Rusia afirmó que “si sigue la guerra comercial la economía mundial puede perder varios puntos porcentuales en los ritmos de crecimiento, previsto en un 3% y en primer lugar la producción industrial. Todavía no estamos en el punto de no retorno. Estoy convencido de que este punto puede ser la cumbre del G20 en Japón y las posibles negociaciones que pueden concretarse allí entre RPCh y USA”. 

Pero, mientras, en China esta guerra es calificada como “popular” y el gobierno ha declarado que nunca se rendirá y reaccionará en modo “espejo”, Trump, confiado en una supuesta victoria, reclama a empresarios y granjeros propios –muy disgustados con la situación- que aguanten porque “en el futuro tendrán ganancias”.

Los bonos en oferta

Beijing comenzará a vender los bonos estadounidenses, de los que es el principal tenedor, aunque seguirá con su política de moderación dejando la puerta semi-abierta para ulteriores negociaciones. Viene acompañada en esta porfía comercial con su socio estratégico, Rusia. Así quedó confirmado en la reciente cumbre de países participantes en la iniciativa china “Una franja, un camino”.

Las reuniones de Putin con su colega chino Xi Jinping volvieron a poner en evidencia esa asociación estratégica.

Rusia se ha convertido en principal acaparador de reservas auríferas y junto con China están convirtiendo su comercio internacional del dólar a los yens y los rublos. Más de un tercio de ese comercio ya ha sido sacado de la órbita del dólar.

En un intento más por modificar esta tendencia, Pompeo se saltó su programada entrevista con la canciller alemana Ángela Merkel y viajó directamente a Sochi, el balneario a orillas del Mar Negro, donde se reunió con su colega ruso.

Rumbo a Osaka

Luego de verse con Lavrov, Pompeo debió esperar hasta las 21:00 para reunirse con Putin, quien voló directamente desde Ajtúbinsk, ciudad sobre el Volga cercana al Mar Caspio, donde le presentaron novísimos equipos de defensa antiaérea y presidió una reunión del Complejo de la Industria de Defensa. Su avión fue escoltado por seis S-57…

En la sala del hogar, de la residencia presidencial “Bocharov Ruchei” (Manantiales de Bocharov), Pompeo fue recibido por el Presidente ruso, a quien acompañaron, entre otros, Lavrov y Serguéi Naryshkin, director del Servicio de Inteligencia Exterior.

Putin planteó la necesidad de reposicionar las relaciones entre las dos grandes potencias nucleares y estableció una agenda para tratar ya sea en el encuentro que mantendrá con Trump en la próxima cumbre del G-20 en Osaka, Japón, o en una preanunciada cumbre que se desarrollaría en Viena.

La agenda incluye: procurar la estabilidad estratégica y la de los mercados energéticos, reafirmar el régimen de no proliferación de armas destrucción masiva, la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo internacional y la resolución de los grandes problemas ecológicos.

El Presidente ruso propuso crear un consejo de expertos en el marco de las relaciones bilaterales, en el que se incluyan líderes políticos, politólogos, expertos, hombre de negocio y… oficiales de los servicios de inteligencia.

Venezuela

Además Putin y Pompeo analizaron la crisis en Venezuela, sobre la cual el Presidente ruso confirmó la posición de Moscú sobre no intervención en los asuntos internos del país caribeño, respetando su independencia y las decisiones que adopten sus ciudadanos.

A propósito de ello, se filtró una interesante conversación mantenida en las deliberaciones del Consejo Ártico entre Lavrov, Pompeo y la canciller canadiense Chrystia Freeland. Estos últimos convocaron a Lavrov a cambiar la postura rusa con respecto a Venezuela y en general a toda la región. “Me parece que ustedes no son representantes de la región sudamericana”, advirtió Lavrov.

“Nosotros representamos a todo el Hemisferio”, respondió la Freeland.

“¡Ah, ¿ustedes representan al Hemisferio? ¿De la misma forma en que los EE.UU. quedan al margen del Hemisferio Oriental, como por ejemplo en Ucrania?”. Pompeo se sonrió y, junto con su colega canadiense, se alejaron del lugar.

En su reunión en Sochi, Putin reiteró que “son sólo los propios venezolanos los que definen el futuro del país. La injerencia foránea, los intentos de golpe de estado en Caracas minan las perspectivas de regulación política de la crisis. Nosotros recordamos cómo el presidente de USA, G.W.Bush, a bordo de un portaaviones anunció el establecimiento de la democracia en Irak. Nosotros recordamos como en 2011 se anunció que el líder de Libia Mohamad Gaddafi había sido derrocado y en el país reinaba la democracia. Pienso que no necesito detenerme más detalladamente en cómo ahora se siente la democracia en Irak, Libia y otros países donde intentos de este tipo de derrocamiento de regímenes tuvieron lugar y qué de bueno acarrearon”.

Libia

En Libia se libra una dura batalla entre las fuerzas del Ejército Nacional Libio, lideradas por el general Jalifa Belgasim Hafter, con respaldo de Francia, Egipto y los Emiratos, vs. los partidarios del Consejo Nacional Transitorio, todavía con asiento en la capital Trípoli, encabezado por el arquitecto Fayez al Sarraj, respaldado por los “Hermanos Musulmanes”, Turquía y Catar, que mantiene aún el control sobre la exportación de petróleo, objetivo principal de un enfrentamiento que involucra a numerosas tribus libias.

En consonancia con estas situaciones críticas provocadas por desprendimientos terroristas financiados generosamente desde el exterior, fuentes militares rusas informaron que en Asia Central se han concentrado 6.000 partidarios del Estado Islámico tras su derrota en Siria. “En 2020 puede estallar la crisis –afirmó la fuente-. Rusia por ahora contiene la situación en Tadzhikistán y en Kirguizia”, dos países lindantes con Afganistán.

Tiene una gran importancia la conformación de estrategias militares conjuntas entre los países que, liderados por Rusia y China, conforman la Organización de Cooperación de Shanghai. En una reciente reunión de ministros de defensa realizada en Bishkek, capital kirguiza, se decidió la creación de un comando unificado y la realización de maniobras conjuntas en prevención de acciones antiterroristas.

El acuerdo estratégico

El trasfondo de esta asociación está dado por la creciente solidez en la alianza ruso-china, a la que apela Trump para evadir en parte el aislamiento de su política internacional. Por ahora, sin mayores resultados. Será importante observar las celebraciones que se desarrollarán en Moscú y en Beijing por el 70 aniversario del establecimiento de relaciones entre la entonces naciente República Popular China y la Unión Soviética. Será en octubre y está prevista a tal efecto la visita oficial de Xi a su “gran amigo” Putin.

El evidente objetivo de esta alianza, cimentada en un giro comercial record de US$ 108.000 millones y en crecimiento, y en proyectos de inversión por US$ 120.000 millones más, es la consolidación de un proceso que unifica los potenciales de ambos gigantes, en diferentes formatos de integración y, en primer lugar, en la hegemonía política de organismos como la propia Organización de Cooperación de Shanghái integrada por 24 países asiáticos y europeos, la naciente Unión Económica Euroasiática, la ASEAN, los BRICS y otras asociaciones regionales.

Beijing y Moscú procuran la formación de una Gran Sociedad Euroasiática, tanto económica como política, fundada en los nuevos principios de la multipolaridad: apertura, transparencia y consideración de los intereses de cada participante.

Falta conocer qué podrá hacer Washington DC para contrarrestar esta creciente tendencia integradora, con socios como una Europa cuasi desmembrada y una América Latina atravesada por crisis de todo tipo e inestabilidades latentes.

Moscú, 16 de mayo de 2019

Por HERNANDO KLEIMANS

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