NIELSEN: “TENEMOS FMI PARA OCHO AÑOS MÁS”

El referente en materia económico del precandidato presidencial Alberto Fernández dijo que el actual Gobierno “perdió la confianza de los operadores económicos” y que no habrá déficit cero.

Guillermo Nielsen, exsecretario de Finanzas y uno de los principales asesores económicos del precandidato presidencial Alberto Fernández, advirtió por la magnitud de la deuda contraída por el gobierno de Mauricio Macri y aseguró que “tenemos FMI para ocho años más”. Además, alertó que ante la caída del precio de la soja, los ingresos por retenciones disminuirán en unos u$s400 millones, lo que impactará en un déficit que de casi un 1%.

El exsecretario durante la presidencia de Néstor Kirchner y embajador en Alemania durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, cuestionó la política monetaria del Gobierno, dijo que permitir el “carry trade” fue un error elemental y destacó que en la economía solamente están bien “el agro y Vaca Muerta”.

Diagnóstico. Se fueron de mambo con la deuda

Diagnóstico. “Se fueron de mambo con la deuda”, dijo Guillermo Nielsen.

Lo que sigue es la entrevista:

Periodista: ¿Cuál es el último parte médico de la economía?

Guillermo Nielsen: La economía ha logrado moderar la volatilidad en las últimas tres semanas. A partir de la negociación parcial, pero exitosa, de intervenciones del Banco Central en el mercado cambiario. La economía más allá de lo coyuntural, está en un estado de fuerte recesión. En ese marco, hay dos sectores que están fuera de la recesión: uno es el sector agropecuario que está con cosecha récord pero a la vez está con precios muy bajos. La baja de la soja es algo para ver en detalle porque normalmente el bloqueo americano y la respuesta china de poner una barrera de entrada a la soja americana favorecen a la Argentina. El problema en este momento es que hay una epidemia de peste porcina africana que no tiene cura. En China la base alimentaria es el cerdo. Lo que está pasando es que están aplicando rifle sanitario en los criaderos. Esto es algo impresionante. Hay un mínimo de sacrificio de 100 millones de cerdos. Y se calcula que este año va a haber 20 millones menos de toneladas de soja. Por esta cuestión puntualmente está cayendo la cotización de la soja. A esto hay que sumarle que, por razones climáticas, se atrasó la siembra de maíz en Estados Unidos. Entonces van a plantar más soja donde antes estaba previsto plantar maíz. La perspectiva para la campaña próxima es de un precio deprimido para la soja. La tonelada está debajo de los 300 dólares pero puede estar mucho más abajo. Mientras tanto, en la Argentina la cosecha fue muy buena pero ya lo están sintiendo los productores por las retenciones. Hay 24 puntos de retenciones dando vuelta alrededor de la soja. Una cosa es tener que pagar esa retención cuando el precio de la tonelada está 400 dólares y otra cuando está 200 dólares. En ese sentido, viene mal la perspectiva para el Tesoro. Hay por los menos 400 millones de dólares menos de ingreso por retenciones. En un año tan jugado como este, donde se están contando los centavos, que se caigan los ingresos de la tesorería en esa cifra es un problema. Por lo tanto, no habrá déficit cero. Puede llegar a haber un déficit de casi un 1%.

P.: ¿Es el problema de siempre de Argentina, tener que depender de las exportaciones del agro?

G.N.: Argentina a pesar de los años y décadas que tiene de sustitución de importaciones, no ha logrado dar las condiciones de estabilidad como para que se desarrollen exportaciones alternativas. Pero no me quiero ir del eje. Hoy lo que está bien es el agro, aunque jaqueado. Y Vaca Muerta. En Neuquén la tasa de desempleo está por debajo del 5% contra más del doble a nivel nacional. Vaca Muerta tiene inversiones. Es otro puntapié interesante que puede ser mucho más fuerte pero que hasta ahora se destaca. El agro y Vaca Muerta hoy son los dos pilares de la economía. Esto tiene consecuencia sobre algunas fábricas de maquinaria para la explotación petrolera.

P.: ¿Cuáles son los principales errores de este Gobierno en la política económica?

G.N.: Un error fue no haber bajado el gasto público y creer que había que aumentarlo aún más y financiarlo con deuda. Hoy lo que hay es que el déficit fiscal tiene un componente muy fuerte de intereses porque se fueron de mambo con la deuda. Y todavía no entró en juego devolverle la plata al FMI. Eso va a ser peludo. El problema fue la política monetaria. Ellos de entrada tenían que haber matado las Lebac. Las Leliq son las hijas mutantes de las Lebac. El Gobierno entró con ingenuidad. Hubo falta de experiencia y mal diagnóstico, y se equivocaron en todo. No tenían gente con experiencia real. Desde el punto de vista de política monetaria, las Lebac ya estaban pero este gobierno le dio un nivel de locos y propiciaron el “carry trade”. El “carry trade” fue un horror. Eso fue un error muy elemental. Se financiaron con plata caliente. Y tomaron la decisión de comprar reservas para el Banco Central pero las compraron con las tasas de las Lebac. Un delirio porque cuando se armase lío se iban a ir e iba a salir caro. Esa es la base del problema. Paralelamente, un retraso tarifario que lo quisieron liquidar en tres años. Eso tampoco es muy prudente. Debería haber sido más gradual.

P.: ¿Cuánto preocupa el nivel de deuda que hay hoy?

G.N.: Mucho. Porque es un nivel de deuda que además tiene peculiaridades. El Gobierno se llena la boca con el récord histórico de crédito stand by. Es decir de la asistencia financiera del FMI por desequilibrios del sector externo. Pero el problema es que hay que pagarlo y en cinco años. Es cierto que se puede negociar un pasaje a facilidades extendidas. Haber ido al FMI fue un error muy grande. Tendrías que haber sido mucho más prudente y haber tomado mucho menos deuda y acomodarla. Qué distinta hubiese sido la historia si este gobierno hubiese crecido al 3% todos los años. Tendrían que haberse cuidado más. Expandieron el gasto público. No sabían en qué se estaban metiendo. No entendieron cuál era el rol del Fondo. Es endeudamiento barato pero es control de la economía. El FMI se sienta en el escritorio y maneja la economía. Por eso digo que tenemos FMI para ocho años más. Se van a tener que negociar los vencimientos y lograr facilidades extendidas.

P.: ¿Le pediría más plata al FMI como planteó José Luis Espert?

G.N.: No porque el FMI tiene reglas. No es bolsillo de payaso. Te presta dentro de lo que son las normas. Y ellos se fueron de las normas. Trump les torció el brazo y les hizo irse de las normas.

P.: ¿Existe posibilidad de que Argentina entre en default?

G.N.: No. Argentina no puede defaultear porque tiene una historia muy siniestra. Me refiero a los fondos buitre. Además defaulteó no hace mucho tiempo atrás.

P.: ¿Existe la posibilidad de un plan Bonex?

G.N.: Hay una posibilidad. El plan Bonex del año 1989 fue definido para una problemática distinta de la actual. Que se usen bonos como instrumento para resolver algunos de los desequilibrios de la hoja de balance del Banco Central es posible. Pero yo no lo llamaría Plan Bonex.

P.: ¿Cuánto se puede sostener este nivel de tasas?

G.N.: Las tasas tan elevadas ya llevan más de un año. Son absolutamente excesivas con la mortandad de empresas y la recesión consecuente. En este momento hay máxima presión impositiva, máxima agresividad de AFIP para cobrar. El Gobierno está intentando lograr con las altas tasas un escenario que se logra con la confianza. Pero no hay ninguna confianza. Han perdido la confianza de los operadores económicos. Las tasas son siderales. Esta quimioterapia financiera es muy riesgosa después de tanto tiempo. Una cosa es que haya tasas muy elevadas uno o dos meses y otra es que se las sostenga por un año.

P.: ¿Puede haber una corrida cambiaria este año?

G.N.: Esperemos que no la haya. El mercado se anticipó y se dolarizó antes de la contienda electoral. Puede haber un repaso que signifique todavía mayor dolarización.

P.: ¿En caso de que la hubiera, tiene el BCRA el poder de fuego para frenarla?

G.N.: En realidad, si la mano viene mal, ningún banco central tiene poder de fuego. Obviamente que el BCRA tiene mucho menos poder de fuego. Me da la sensación que la cosa no viene negra de todas formas.

P.: ¿Ve algún riesgo de hiperinflación?

G.N.: Siempre hay un riesgo de hiperinflación porque independientemente de lo que haga el Banco Central depende de las preferencias del público. Si se cae la demanda de dinero no se la puede parar.

P.: ¿Sirve el acuerdo de precios para controlar la inflación?

G.N.: Es un puente hacia domesticar los índices de precios. No es para domesticar la inflación sino el índice de precios. Se opera puntualmente sobre ciertos productos que hacen a la canasta. No se trata de todos los precios de la economía.

P.: ¿Qué proyecciones hace del dólar y del PBI para 2019?

G.N.: El PBI este año lo veo para abajo entre un 1 y 1,5%. Con el dólar estoy más inclinado a que no se desbarranque.

Fuente: Ámbito

Se el primero en comentar en "NIELSEN: “TENEMOS FMI PARA OCHO AÑOS MÁS”"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*