DÓLAR Y ELECCIONES – PREOCUPANTE – ALERTA

Presión sobre reservas y Riesgo País amenazan la pax cambiaria que le da oxígeno a Macri. El Riesgo País superó los 1000 puntos (y se acerca a otro récord). Problema para Lagarde: 61% de la deuda de países con el FMI es argentina

La abrupta suba del indicador de probabilidad de default se disparó en medio de la tensión comercial impulsada por USA, lo que hace que los inversores huyan hacia activos “duros”. Sin embargo, la incertidumbre electoral local también hace su aporte. La tenencias del BCRA, seguidas de cerca. El Riesgo País que mide JP Morgan se ubicaba esta tarde en 1009 puntos básicos, subiendo 24 unidades con respecto al pasado viernes. De esta forma, se aproxima al máximo intradiario del 25 de abril pasado, cuando llegó a los 1.012 puntos, el nivel más alto desde 2014. Los economistas explican que esta suba se produce por una mayor aversión al riesgo por cuestiones internacionales y locales. Que la Argentina se ubique en el puesto número uno de deudores del Fondo Monetario Internacional no es más preocupante que conocer que acumula el 61% de la deuda de países con el organismo. Ello supone un gran problema para la Argentina pero también para Christine Lagarde por la gran vulnerabilidad que le ha generado su apoyo a rajatablas al país.

El Riesgo País (RP) atravesó este lunes los 1000 puntos. Tal como informamos, llegó a los 1.012 puntos básicos, la marca más alta desde 2014 y un récord en lo que va de gestión de Mauricio Macri.

La abrupta suba del indicador de probabilidad de default se disparó en medio de la tensión comercial impulsada por USA, lo que hace que los inversores huyan hacia activos “duros”.

Las acciones y títulos en Wall Street cerraban en terreno negativo. El dólar, en tanto, ganó 11 centavos en la plaza mayorista y cerró en $44,87. En la punta minorista, en tanto, finalizó la rueda en $46,125, de acuerdo al promedio del Banco Central (BCRA).

“A nivel global, hay un cambio de escenario por el cual los capitales se refugian en títulos y monedas seguras por la dificultad para anticipar el desenlace del conflicto entre  USA y China y el temor a un freno significativo en el crecimiento mundial”, dijo Fundación Mediterránea en un informe.

Sin embargo, también hay factores locales que impulsan la desconfianza inversora. Principalmente, la incertidumbre política en la previa al proceso electoral. Según el mismo informe, “en el plano local, hay un reflejo de ese empeoramiento de las condiciones internacionales, pero sobre todo mayor incertidumbre para el día después del 10/12″. 

No obstante esos apuntes, el RP también se habría visto apuntalado por las observaciones que hizo el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) sobre las reservas argentinas. El consorcio de bancos, fondos de inversión y compañías de seguros más importantes del mundo señaló en un informe que se conoció la semana pasada que “el drenaje de las reservas podría ser sustancial en un escenario negativo donde la incertidumbre se mantiene muy alta después de las elecciones”. 

“Existe una alta probabilidad de que las cantidades comprometidas por el FMI no sean suficientes para enfrentar la incertidumbre en el período previo a la elección y la dificultad inherente de hacer el ajuste fiscal en el rango superior de lo que solicitaron los programas del FMI”, indicó el paper, tal como señaló este medio. 

“El reto es doble. Primero, la fuga de capitales doméstica es un punto de presión en el período previo a la elección. Segundo, Argentina está apuntando a un ajuste fiscal en el rango superior de lo que lograron los programas anteriores del FMI, lo que aumenta el riesgo de implementación. Incluso después de que la incertidumbre electoral se aclare”, explica el IIF.

“Las bajas tasas de reinversión de los bonos por parte de los no residentes podrían aumentar la presión sobre fuga de capitales doméstica, y que sea similar a mediados de 2018”, remarca.

La aceleración de la fuga de capitales le pondría presión al tipo de cambio, con un aumento de la demanda que exacerbe la cotización.

La relativa pax cambiaria de las últimas semanas le ha procurado al presidente Macri una mejora de su imagen y con ella mejores chances de cara a los próximos comicios, en los que el mandatario buscará su reelección. La calma del dólar se ha convertido en un factor excluyente de la estrategia electoral. De allí que se anticipe que el Banco Central podría empezar a vender reservas este mes para mantener la flotación en los niveles actuales.

De acuerdo a un artículo publicado este lunes en el diario Ámbito Financiero, “las definiciones políticas, más las tensiones globales y la mayor aversión al riesgo pueden combinarse de tal manera que aceleren la dolarización de portafolios” obligando al BCRA a inyectar liquidez.

Además, en el mercado están a la expectativa de Letras de Liquidez (Leliq) que queden sin renovar, cuyos pesos, sueltos, podrían fomentar una corrida contra el dólar. A pesar de que las tenencias en moneda extranjera del BCRA se ubican en torno a los US$65 mil millones, los operadores estiman que sólo unos US$17 millones serían de “libre disponibilidad”.

·         PREOCUPANTE – El Riesgo País superó los 1000 puntos (y se acerca a otro récord)

El Riesgo País que mide JP Morgan se ubicaba esta tarde en 1009 puntos básicos, subiendo 24 unidades con respecto al pasado viernes. De esta forma, se aproxima al máximo intradiario del 25 de abril pasado, cuando llegó a los 1.012 puntos, el nivel más alto desde 2014. Los economistas explican que esta suba se produce por una mayor aversión al riesgo por cuestiones internacionales y locales.

El Riesgo País de la Argentina continuaba este lunes (03/06) en ascenso y alcanzaba los 1.009 puntos básicos. Luego de haber alcanzado el viernes los 985 pb al cierre, el índice que mide el banco JP Morgan hoy avanza 24 unidades, 0 2,4%

De esta forma, se aproxima al máximo intradiario del 25 de abril pasado, cuando llegó a los 1.012 puntos, el nivel más alto desde 2014.

Frente a la corrida contra el dólar, que sólo se puede esperar que se profundice en los siguientes meses, la pérdida de reservas del Banco Central se torna preocupante: el riesgo de no poder afrontar los pagos de la deuda externa se acrecienta a la vez que se profundiza la inestabilidad sistémica de la economía nacional, tanto para lo que resta de esta gestión de Gobierno como para el Gobierno que comience luego del 10 de diciembre”, dijo Arnaldo Bocco, Director del Observatorio de Deuda Externa (ODE), organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), al la agencia internacional Reuters.

En tanto, Gustavo Ber, economista de Estudio Ber, explicó las razones: “El adverso clima externo vuelve a condicionar el apetito por riesgo global, más allá de que los ADR (argentinos) puedan responder con mayor firmeza relativa y selectividad que los bonos que vienen siendo más golpeados“.

El economista agregó que al contexto global se suma la incertidumbre electoral local frente a una posible unificación del peronismo, lo que reduciría las chances del oficialismo.

Los economistas explican que esta suba se produce por una mayor aversión al riesgo por cuestiones internacionales y locales.

“A nivel global, hay un cambio de escenario por el cual los capitales se refugian en títulos y monedas seguras por la dificultad para anticipar el desenlace del conflicto entre Estados Unidos y China y el temor a un freno significativo en el crecimiento mundial”, dijo Fundación Mediterránea en un informe.

Agregó que “en el plano local, hay un reflejo de ese empeoramiento de las condiciones internacionales, pero sobre todo mayor incertidumbre para el día después del 10 de diciembre (cuando asuma el presidente electo)”.

·         ALERTA  – Problema para Lagarde: 61% de la deuda de países con el FMI es argentina

Que la Argentina se ubique en el puesto número uno de deudores del Fondo Monetario Internacional no es más preocupante que conocer que acumula el 61% de la deuda de países con el organismo. Ello supone un gran problema para la Argentina pero también para Christine Lagarde por la gran vulnerabilidad que le ha generado su apoyo a rajatablas al país.

La Argentina de Mauricio Macri es un ejemplo del tipo de ayuda que el FMI puede ofrecer alrededor del planeta cuando las economías enfrentan grandes desafíos, según daba a entender la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, a fines de 2018 durante un evento en Washington DC.

Allí afirmó que el organismo multilateral hoy cumple en la Argentina con su misión original, tal como fue definida en los acuerdos de Bretton Woods, luego de la Segunda Guerra Mundial, de asistir a los países en tiempos de dificultades.

Sin embargo, existe un detalle que hoy supone un enorme problema para la titular del Fondo: la Argentina acumula el 61% de la deuda de países con el organismo, lo que supone una vulnerabilidad nada desdeñable.

El apoyo de la francesa a rajatablas a la Argentina le ha provocado al FMI una exposición enorme para con la Argentina.

Según datos publicados por el diario ‘BAE’ del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), tras “firmar el acuerdo stand-by por US$56.000 millones, la Argentina concentra el 61% de los créditos actuales del FMI”.

Un dato que hicieron circular como particular preocupación directivos del ámbito empresario, mientras distintos informes de consultoras sostienen que el país necesitará más ayuda del Fondo, dado que hasta en los escenarios más optimistas el acelerado drenaje de reservas continuaría.

“Venga quien venga, el problema es enorme para salir adelante”, le dijo al mencionado matutino uno de los directivos.

Las reservas caen a un ritmo elevado y no hay proyecciones que indiquen un cambio de tendencia. Las obligaciones que genera la deuda con el FMI y con los bonistas encontrarán al próximo gobierno con pocos recursos en divisas.

Un informe del Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) reveló el ritmo al que las divisas vienen saliendo. Si bien el swap con China y el préstamo del Fondo contrarrestaron la dinámica temporalmente, si se dejan de lado esos ingresos se observa que la retirada de fondos en dólares del BCRA totalizó US$43.500 millones en los últimos 12 meses. Y peor aún: entre el 8 de marzo y el 24 de mayo la salida, para deuda y fuga, se aceleró y fue de US$413.000 millones.

“Deja serias dudas sobre la sostenibilidad del esquema actual, toda vez que la economía ingresa en un período electoral con final abierto”, sostuvo el informe del ITE-FGA.

Y las complicaciones continuarán luego de las elecciones ya que, sin reservas, desde el 2020 en adelante las obligaciones que genera la deuda alcanzan niveles récord.

Un informe de ‘Economía & Regiones’ reseñó: “Argentina no tiene acceso a los mercados voluntarios de deuda y su endeudamiento está en niveles récord. Si renueva toda la deuda de corto plazo en un 100%, si el próximo gobierno tuviera que pagar amortizaciones e intereses al FMI, la próxima administración debería conseguir aproximadamente US$4103.100 millones entre 2020 y 2023. Por el contrario, si lograra que el FMI le cobrara solamente los intereses del préstamo y el capital se devolviera a partir de 2024, la próxima administración debería procurar financiamiento US$458.500 millones entre 2020 y 2023”.

El informe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) sostuvo hace unos días, tal como publicamos, que “el financiamiento va a estar comprometido a medida que las elecciones se acerquen, principalmente por la persistente fuga de capitales”. Y agregó: “Hay muchas chances de que el dinero del Fondo no alcance. Vemos pérdida de reservas incluso en escenarios optimistas. Y continuarían incluso después de las elecciones. Es muy posible que Argentina necesite acceder a un programa de Servicio Ampliado del FMI”.

Para escenarios no tan optimistas el IIF considera que las pérdidas de reservas serán sustanciales ya que los depósitos en moneda local y la posibilidad de un bajo rollover de Letes, cerca de las elecciones, sugieren la posibilidad de un nivel de fuga similar al del 2018. A eso se le sumaría que a partir del 2020 los desembolsos del Fondo irán tendiendo a cero, concluye ‘BAE’.

En este marco, ni Argentina saldrá fácil de esta situación, ni la número uno del Fondo, indemne.

La directora-gerente del FMI recibe críticas incluso del directorio del organismo. En el informe final sobre el monitoreo de la economía argentina que los expertos del Fondo realizaron en diciembre de 2017 señalaban: “La economía está rebotando. El gobierno ha desarmado muchas distorsiones y ha hecho importantes progresos en restaurar la integridad y la transparencia en las operaciones del sector público. Esos cambios de política han puesto a la economía en un andar más sólido y han corregido varios de los desequilibrios macroeconómicos más urgentes. El país está experimentando una sólida recuperación, y aun cuando va a seguir el camino de la consolidación fiscal y de los esfuerzos por bajar la inflación, esperamos que el crecimiento aumente en los próximos años”.

En ese momento, es decir cinco meses antes de que estallara la crisis cambiaria, el FMI pronosticaba un crecimiento de 2,5% para 2018 y 2,8 para 2019.

Ya a mediados del año pasado, Lagarde recibió hace un par de semanas el tercer reporte de la Oficina de Evaluación Independiente, que es parte de la estructura del FMI y que entre sus objetivos tiene el de contribuir a “fortalecer la credibilidad externa” del organismo, y las conclusiones ya eran muy negativas: “El Directorio y el staff han perdido una oportunidad para aprovechar las recomendaciones de evaluaciones anteriores, y no ha implementado las recomendaciones a tiempo”.

El rechazo y las protestas activas contra el FMI se dan en varios otros países. Ocurrió con los jordanos, en Túnez, y hasta en uno de los países más pobres del mundo como Haití, las medidas de recorte de subsidios impuestas por el Fondo al gobierno generaron varios días de violentas protestas con saqueos que tuvieron el año pasado como saldo incluso muertos en enfrentamientos con la fuerza de seguridad.

¡Argentina no estará exenta de gravísimos problemas de aquí a las elecciones y luego asuma quien asuma hasta bien pasado 2020!

 

Por Arq. José Marcelino García Rozado

Buenos Aires, 3 de junio de 2019

 

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