CRISIS ECONÓMICA – RETRACCIÓN DEL CONSUMO

Y ahora Romario: La cadena de pizzerías va a concurso de acreedores. Ribeiro también va por despidos y reducción de sucursales

Según se publicó este lunes (10/06) en el Boletín Oficial, la reconocida cadena de pizzerías -que cuenta con más de 30 años de historia, nueve locales propios y unos 150 empleados- declaró el concurso preventivo de acreedores. “Estamos tratando de pelearla porque vemos que el consumidor responde. Hay algunos restaurantes más top que cierran: el dato es que están bajando la persiana 8 comercios por día”, explicó Fernando Santa Coloma, administrador de la compañía. A Frávega, Garbarino y Musimundo, se suma ahora la crisis de la cadena Ribeiro, que solicitó al Gobierno la apertura de un procedimiento preventivo de crisis para readecuarse al escenario negativo que sufre el sector.

La crisis económica sigue haciendo mella en el consumo y en los comercios. Y ahora le tocó a la reconocida cadena de pizzerías Romario.

Según se publicó este lunes (10/06) en el Boletín Oficial, la empresa que cuenta con más de 30 años de historia, nueve locales propios y unos 150 empleados declaró el concurso preventivo de acreedores.

“Nosotros estamos tratando de pelearla porque vemos que el consumidor responde. Hay algunos restaurantes más top que cierran: el dato es que están bajando la persiana ocho comercios por día”, explicó a La Nación Fernando Santa Coloma, administrador de la compañía.

Según indicó Santa Coloma, la empresa se vio obligada a presentarse a concurso por la presión tributaria y la afluencia de juicios laborales, “que son difíciles de enfrentar para una pyme“, dijo.

Y agregó que “la demanda en los locales está bien” y que la compañía está en punto de equilibrio, por lo que la idea es poder sanear las cuentas para seguir trabajando.

El sector gastronómico está en jaque por una combinación de bolsillo ajustado, precios de insumos que suben, tarifazos sobre tarifazos y una alta presión fiscal.

Si bien no hay números oficiales, en el último año se calcula que más de 400 locales gastronómicos bajaron las persianas.

Cabe destacar que el proceso de concurso se corresponde con la solicitud judicial para lograr un plan de propuesta y readecuación que le permita acordar con sus acreedores la cancelación de los compromisos que lo llevaran a dicha situación, continuando así su actividad. Esta situación, en caso de no concretarse o cumplimentarse, derivará en una solicitud de quiebra, que es la liquidación de bienes mediante remate judicial hasta la cancelación del total de compromisos fehacientemente reconocidos por el síndico designado.

Este lunes también se conoció que la cadena Ribeiro solicitó al Gobierno la apertura de un procedimiento preventivo de crisis para readecuarse al escenario negativo que sufre el sector (ver nota relacionada).

A diferencia de la convocatoria de acreedores, el Procedimiento Preventivo de Crisis es una solicitud ante la Secretaría de Trabajo realizada en los términos del Artículo 98 de la legislación en vigor por las personas Jurídicas o entidades gremiales cuando se afecte a más del 15% de los trabajadores en empresas de menos de 400 trabajadores; a más del 10% en empresas de entre 400 y 1.000 trabajadores; y a más del 5% en empresas de más de 1.000 trabajadores ya sea por razones de suspensiones o despidos y cuya finalidad es encuadrar una solución que evite o disminuya estos efectos.

De todos modos, en ambos casos se hace referencia a situaciones de insolvencia de las empresas.

·         RETRACCIÓN DEL CONSUMO – Ribeiro también va por despidos y reducción de sucursales

A Frávega, Garbarino y Musimundo, se suma ahora la crisis de la cadena Ribeiro, que solicitó al Gobierno la apertura de un procedimiento preventivo de crisis para readecuarse al escenario negativo que sufre el sector.

La fuerte retracción del consumo en general y de electrodomésticos en particular está afectando cada vez más a las grandes cadenas de venta de este tipo de artículos que han comenzado a despedir personal y reducir la cantidad de locales en todo el país.

Al default de una de las sociedades dueña de Musimundo, el proceso de cierre de algunas sucursales iniciado por Frávega y Garbarino ahora se suma la crisis de Ribeiro.

La cadena tiene importante presencia en varias localidades del interior y se dedica a la comercialización y financiación de artículos del hogar, electrodomésticos, bazar, electrónica, muebles, telefonía, juguetes, autos, artículos de camping y jardín entre otros.

Cuenta  con 85 sucursales que operan bajo la marca “Minicuotas Ribeiro”, con cobertura en 18 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires.

Su core business actual también incluye una estrategia de financiación para sus clientes, lo que en años anteriores le permitió capitalizar el crecimiento del consumo y abrir, a partir de fines del 2006, el negocio de créditos personales en efectivo.

Sin embargo, el cambio de escenario macroeconómico la fue llevando hacia una situación complicada desde lo comercial y financiero, al punto que, según publicó el sitio ‘iProfesional’, acaba de solicitar al Gobierno la apertura de un procedimiento preventivo de crisis.

Sus ejecutivos acudieron ante las autoridades del Ministerio de Producción y Trabajo para encauzar el pedido que, de ser otorgado, le permitirá aplicar la totalidad o parte de lo establecido en el Decreto Nacional 328/88. La norma fija los recaudos que deben implementar las empresas para disponer suspensiones, reducciones horarias y despidos de personal por causas económicas ajenas a sus actividades o falta o disminución de trabajo.

En ese marco, la compañía inició ante la Secretaría de Trabajo de la Nación el proceso de reducción de su estructura comercial actual.  En su pedido las autoridades, Ribeiro argumenta estar sufriendo “circunstancias ajenas a la voluntad de la sociedad” y agrega que las medidas que busca adoptar tienen el objetivo de “adecuar y reestructurar las diferentes estructuras internas de la empresa de manera racional, ordenada y planificada”.

En la carta también asegura que busca optimizar los recursos y reducir los costos “con el objeto de mitigar los efectos que este produce en la sociedad en los tiempos que atraviesa nuestro país en la actualidad”.

En su último balance correspondiente al primer trimestre de este año, la sociedad ya anticipaba la sensible situación por la que atraviesa e informaba pérdidas por $7145 millones contra un rojo menor de $59 millones registrado entre enero y marzo del 2018.

Las razones esgrimidas por los ejecutivos de Ribeiro son las mismas que ya expusieron otras cadenas de electrodomésticos que vienen arrastrando crisis similares por la volatilidad de la economía, la suba de costos, la devaluación y también por el cambio de paradigma en la comercialización de este tipo de productos a través de Internet.

La mezcla de ambas situaciones ha llevado a estas empresas a reducir sus estructuras físicas y apostar más a los canales online tal como también lo está haciendo Carsa, una de las dos sociedades dueña de la cadena Musimundo que hace unas semanas solicitó la apertura de un procedimiento preventivo de crisis.

Otro caso similar es el de Garbarino que por estas horas negocia el cambio de condiciones de pago de una deuda de $4.000 millones que tiene con un grupo de bancos locales.

En el caso de Frávega, procedió al cierre de la sucursal ubicada en la Avenida Cabildo de la Capital Federal pero con la reubicación de su personal en otros establecimientos.
Buenos Aires, 10 de junio de 2019

Por Dr. Gregorio Reynoso

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