SISTEMA PARA MOLDEAR UNA COMUNIDAD PRODUCTIVA REGIONALIZADA CON IDENTIDAD PROPIA.

“No existe para el peronismo más que una sola clase de hombres: LOS QUE TRABAJAN”

Juan domingo Perón”

Sin duda en todos los tiempos que lleva de existencia el hombre, se repite el ciclo de crisis y de mejor estar. Obviamos decir bienestar, no porque no lo deseamos, sino porque es muy raro lograr esa situación ideal de la comunidad humana, en cambio sí, se puede estar mejor.

Nosotros, argentinos, somos honrados por nuestras raíces, no así por nuestros gobernantes de los últimos 60 años, (salvo el breve periodo de Juan Domingo Perón 1973/1974) desde ese tiempo hacia atrás y luego hacia adelante, nos encontramos sometidos a las decisiones de gobernantes carentes de conocimiento, experiencia, sensibilidad y capacidad de conducción social y si alguno de ellos los tuvo, sencillamente no los puso en práctica por dos posibles factores: a) falta de oportunidad o b) falta de voluntad o desidia. Es decir que, políticamente estamos en la lona (nockaut técnico en la jerga boxística).

Ante la adversidad de nuestra propia vida, algunos nos animamos a pensar en algo que pueda ser tenido en cuenta, a la hora de revertir el proceso de ruindad moral, material y espiritual que padecemos. Por eso, trataremos de proponer aquello que, muchos lo saben, pero pocos lo practican.

Si bien quisiéramos abarcar todos los aspectos que hacen a la vida de una comunidad nacional, ante la puntual crisis socio-económica que padecemos, nos pareció oportuno enfocar nuestro trabajo, a elaborar una modesta propuesta perteneciente al campo de  la economía.

Por tal motivo, comenzamos diciendo que, la producción primaria y su posterior industrialización, debería obedecer al patrón económico autosustentable de la naturaleza, que nos enseña que, “Nada se pierde, todo se transforma”.

Si nos ajustáramos a dicho principio, significa que deberíamos diseñar una matriz productiva-industrial local, regionalizada y nacional, proporcional a la escala de producción primaria propiamente dicha, pero su industrialización, deberá respetar los principios del reciclaje que rige el sistema económico natural, tal como se pusiera en práctica en la ciudad danesa de Kolunborg: “Una planta eléctrica modificó sus operaciones para enviar vapor de agua a una refinería cercana y a una empresa farmacéutica y posteriormente agua caliente a una piscifactoría, invernaderos, sector residencial, etc” (Brown y Mitchell, 1998, pag.318).

Este sistema productivo, se convierte por obra de la inteligencia y sensatez en un proceso de aprovechamiento virtuoso de los elementos o materiales desechados, por el primer eslabón de la cadena.

Es de esperar que las proposiciones de aprovechar los materiales o elementos residuales, sea seriamente considerado en el diseño de una política productiva, porque tendría varias ventajas: a) Evitar la polución o contaminación del medio ambiente (aire, tierra, agua); b) ayudar a la conservación y/o recuperación de los cursos o espejos de agua dulce; c) Crear centros de reutilización de los materiales recuperados, aminorando el impacto negativo de los productos derivados de los hidrocarburos o considerados altamente peligrosos; d) Eficientizar el uso de la energía en los procesos industriales de uso intensivo, con los beneficios que otorga el consecuente ahorro energético; e) formar mano de obra específica en la industria de recupero o reciclado; f) generar energía eléctrica limpia, particularmente solar o eólica, etc. todo lo cual redundará en beneficio de la salud, de la cultura y de la economía, puesta al servicio de la comunidad argentina.

En este punto, estimamos conveniente y razonable, sugerir que empresarialmente se adopte el modelo cooperativo para establecer los centros de industrialización, ajustados a la cantidad y especificidad de la materia prima a procesar, distribuyendo su rentabilidad con un justo porcentual a cada uno de los eslabones intervinientes en la cadena que está constituida por: producción primaria – logística – trabajo – capital – comercialización; atento a un solo interés: favorecer económica y prioritariamente el consumo interno, o favorecer el comercio exterior (con los excedentes) en lo relacionado a costos, renta razonable y calidad del producto.

De aceptarse la idea, que como hemos visto no es nueva, plantea estudios preliminares, a saber:

1°. Relevamiento de tipo y cantidad de producción primaria (agro – ganadera – minera, etc.) por región, pero además evaluar la capacidad industrial instalada en actividad o no, rediseñarla o crearla, conforme al modelo ideal y lo existente; recursos humanos necesarios con determinada capacidad laboral, según lo demande el centro productivo industrial; el cual deberá ser asistido por las unidades académicas e instituciones públicas (Universidades, centros de investigación como el INTI, INTA); Ministerios de Comercio e Industria; de Producción; Economía y Finanzas;  Interior; Agropecuario y Educación. Todas estas instancias o instituciones al servicio de su desarrollo y sustentabilidad.

2°. Elaborar o adecuar leyes que acompañen el criterio de desarrollo propuesto, estableciéndose el soporte de las finanzas públicas a través del Banco de la Nación Argentina, con tasas de interés promocional y un periodo de gracia de al menos dos años, en concordancia con la siguiente ecuación: más préstamos, más fuentes de trabajo; más fuentes de trabajo, más producción con valor agregado; más valor agregado, más riqueza; más riqueza,  nuevos emprendimientos cooperativos; nuevos emprendimientos, más puestos de trabajo; más puestos de trabajo, menos pobreza, menos miseria; menos pobreza y menos miseria, mejor distribución de la riqueza; mejor distribución de la riqueza, es dotar de justicia social a la conciencia y práctica ciudadana. A este proceso se denomina círculo virtuoso para desterrar el círculo vicioso en que estamos subsumidos.

3°. Proponer e incitar a la ciudadanía a protagonizar su propia realización, conforme nos impulsa bregar por el necesario cambio de nuestra actual cultura, estigmatizada por la indolencia de vivir subsidiariamente del Estado; el referido cambio tenderá a instalar en la conciencia ciudadana la consigna siguiente: “Cada uno debe producir al menos lo que consume”, volviendo a recuperar la cultura del trabajo o del esfuerzo.

4°. El potencial de las instalaciones industriales inactivas del sector privado, que se ajusten a las exigencias de la nueva matriz productiva, deberán ser debidamente aprovechadas y destinadas a conformar el nuevo sistema de producción nacional, provincial o local, con su correspondiente reconocimiento monetario y condonación o disminución de impuestos a la renta.

5°. Instituir en cada Polo Productivo además de las necesarias instituciones educativas formales en todas sus modalidades y niveles, un Centro de Formación, Capacitación y Perfeccionamiento Laboral, para satisfacer la demanda local de profesionales, técnicos y de operarios, a los efectos de evitar la migración interna de la población y consolidar en la región un perfil propio, considerando en un primer momento de su puesta en marcha, la reconversión de la mano de obra desocupada.

6°. Comprometer por ley a todas las Universidades del país (públicas y privadas) a conformar un Polo de Investigación Integral, Inter y Transdisciplinario, comenzando con el concurso de las instituciones nacionales actualmente en actividad.

7°. El Estado debe monitorear, perfeccionar y corregir los desvíos operativos o administrativos de los sistemas sociales y de salud de todas las entidades gremiales, para evitar el actual fenómeno de: dirigentes empresarios y afiliados abandonados.

8°. Establecer un plan de realizaciones infraestructurales, caminos, autopistas, puertos, etc. priorizando la restauración, modernización y extensión de los servicios ferroviarios, los cuales en los países hiper desarrollados posibilitan bajar notoriamente los costos logísticos, tanto en el transporte de carga como de pasajeros, con un beneficio colateral, la preservación de las rutas o autopistas.

9°. Comprometer a las entidades intermedias debidamente acreditadas a colaborar con los planes instituidos por el Estado, que tiendan a la promoción de la educación informal (arte – oficios – etc) de la salud, de la recreación y/o esparcimiento.

UNA NACIÓN QUE PRODUCE, CON CIUDADANOS HONRADOS, TRABAJADORES Y RESPETUOSOS, GARANTIZA LA GRANDEZA DE LA PATRIA Y EL BIENESTAR DE SUS HABITANTES.

Carlos R. F. Garcia                                                     Rodolfo D. Ayllón

Se el primero en comentar en "SISTEMA PARA MOLDEAR UNA COMUNIDAD PRODUCTIVA REGIONALIZADA CON IDENTIDAD PROPIA."

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*