APAGONES EN AMERICA LATINA

¿Ensayos cibernéticos para “Desenchufar” a Rusia y China?

QUÉ PASA Los apagones que afectan últimamente a países de América Latina pueden ser consecuencia de ciberataques de EEUU. El que lo practique fue revelado recientemente por la propia prensa norteamericana, informándose de crecientes intentos de esa nación de penetrar en el sistema eléctrico ruso, entre otras infraestructuras clave del gigante euroasiático.

La veracidad de la información fue confirmada por fuentes rusas, entre ellas el jefe del Servicio de Inteligencia Exterior, Serguéi Narishkin.

Según la parte rusa, todos los ataques de esta índole fueron neutralizados, algo que demuestra que tiene un sistema eléctrico sofisticado, al tiempo que América Latina es «extremadamente vulnerable» en este sentido, tal como dijo a Radio Sputnik el experto argentino en temas de energía Carlos Andrés Ortiz, quien lo atribuyó a «la total falta de inversión», fundamentalmente.

De acuerdo al también analista económico y geopolítico, es «altamente» probable que los apagones en América Latina sean obra de EEUU, persiguiéndose una serie de objetivos.

«Nuestros socios occidentales parecen tratar el espacio cibernético no como una forma de cooperación sino como un campo de batalla más contra sus competidores geopolíticos como Rusia, China o grandes potencias regionales. La nueva estrategia cibernética de EEUU contempla la posibilidad de ataques cibernéticos preventivos», señaló.

En el caso venezolano, por ejemplo, se buscó perjudicar aún más su economía. El gran apagón argentino, a su vez, sirvió como fuerte advertencia «ante un casi seguro cambio político, económico y geopolítico» que podría producirse en el país a raíz de las elecciones presidenciales de 2019, señaló.

Pero la tarea principal de EEUU sería utilizar su ‘patio trasero’ como una especie de polígono a fin de madurar en agresiones cibernéticos y lograr ‘desenchufar’ a Rusia y China, afirmó Carlos Andrés Ortiz. «El establishment del poder permanente de EEUU se siente cada vez más dejado a un costado por el formidable crecimiento económico chino, por el también sólido crecimiento económico ruso y por el potencial disuasivo que tienen ambos países, a lo cual se suma el potencial económico, geopolítico y militar que tiene la India», enfatizó.

  • Tribunales argentinos reciben denuncia contra el Gobierno por «gravedad» de apagón masivo

BUENOS AIRES (Sputnik) — Una denuncia de una organización para que se investigue la responsabilidad de funcionarios del Gobierno de Mauricio Macri y de empresarios en el apagón que afectó a casi toda Argentina y a otros países fue presentada en los tribunales federales de Buenos Aires debido a su gravedad.

En la denuncia se invoca la «gravedad institucional nunca vista en Argentina», adelantaron fuentes judiciales a las que accedió Sputnik.

La presentación fue realizada por el presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático, Fernando Miguez, ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de Buenos Aires, y por sorteo recayó en el juez Marcelo Martínez De Giorgi.

En la denuncia se pide investigar la responsabilidad del secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, y citar en declaración a indagatoria al jefe de gabinete Marcos Peña.

«No se puede soslayar las ingenuas y sorpresivas declaraciones del secretario de Energía que como siempre acostumbra esta administración, trata de minimizar lo inexplicable, en este caso un apagón histórico», señala el texto presentado en los tribunales.

El documento también apunta contra el empresario Marcelo Mindlin, dueño y presidente de Pampa Energía, la empresa eléctrica más grande de Argentina que a su vez posee la mayoría accionaria de Transener, compañía responsable de transportar la energía de las generadoras a las distribuidoras.

En la demanda se pide investigar a su vez a Cammesa, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Argentino que ordena a las generadoras los despachos de energía para que la demanda y la oferta estén en equilibrio.

El Estado tiene participación societaria junto con el sector privado tanto en Transener como en Camemesa y es responsable de su administración.

Hubo un «plan sistémico donde intervendrían desde funcionarios nacionales, entes reguladores del transporte de energía eléctrica, empresarios del sector energético eléctrico vinculados entre sí como socios de empresas ellas con estrechas relaciones societarias con el presidente de la Nación Mauricio Macri», según la denuncia.

La organización pidió que se cite, según criterio de la justicia, a Lopetegui, el jefe de Gabinete Marcos Peña, los empresarios Angelo Calcaterra, Marcelo Mindlin, Nicolás Caputo, entre otros.

Yacylec, la empresa que conecta la central hidroeléctrica Yacyretá (en el litoral) con el SADI (Sistema Argentina de Interconexión) «y es responsable de la red donde se originó la falla (…) fue noticia hace poco porque sus dueños (Sideco Americana, del grupo Macri) se niegan a pagar impuestos que adeudan desde hace 14 años», añade la denuncia.

El servicio eléctrico que colapsó y provocó un apagón generalizado en Argentina y Uruguay el pasado domingo afectó también a la población limítrofe del sur de Brasil, de Paraguay y de Bolivia.

En total, unas 50 millones de personas se vieron afectadas durante varias horas por la caída del suministro eléctrico.

  • Suramérica, Venezuela y el shock eléctrico

Poco se habla de la importancia de la energía eléctrica para sustentar nuestro modo de vida moderno. Se lo da como algo que simplemente existe. El incidente ocurrido en Argentina nos sirve para repensar los supuestos del sentido común y además arrojar algo de luz sobre hechos que algunos prefieren que permanezcan a oscuras.

Postales de una amenaza latente

Mientras el New York Times se preparaba para publicar información sobre cómo Estados Unidos planea sabotear las redes eléctricas de Rusia, un megaapagón se producía en Argentina, afectando a Uruguay, Chile, Paraguay y Brasil.

Trump firmó hace unos meses un decreto para proteger su propio sistema eléctrico de posibles ataques a través de armas de pulso electromagnético, pero hace unas horas arremetió contra el New York Times, acusándolos de ser unos traidores por hacer público el plan estadounidense de atentar contra la infraestructura crítica de Rusia.

​También en marzo pasado, el Gobierno venezolano acusó a EEUU de sabotear su sistema eléctrico a través de un ciberataque.

Desde algunos Gobiernos suramericanos que se oponen a Nicolás Maduro, incluido el argentino, desestimaron la denuncia. Hoy, el ministro de Energía de Mauricio Macri dice que, aunque no está en las opciones primarias, no descartan que lo ocurrido sea nada más y nada menos que un ataque cibernético.

·        Lecciones venezolanas

María Gabriela González Urbaneja es ingeniero electricista con estudios en Brasil y Reino Unido. Se desempeñó como viceministra de Energía y Desarrollo del Sistema Eléctrico durante el Gobierno de Hugo Chávez, entre otras responsabilidades de alto nivel. (por lo cual sus opiniones se transcriben aunque no sean del criterio del resto de la nota)

Considera que lo ocurrido en Argentina es común en un sistema «altamente interconectado». Una falla cuyo comportamiento fue exactamente al que se vivió en Venezuela. En dicha circunstancia «se desconectan plantas de generación para protegerse de una anomalía», lo cual, por supuesto, termina impactando en el resto de la red y en la capacidad de esta de transferir energía al resto de países, en este caso Uruguay, Paraguay, el sur de Brasil y Chile.

Por eso, más de 100 millones de personas quedaron a oscuras. «El sistema necesitaba proteger la integridad de los equipos», refiere.

Sin embargo, le llama poderosamente la atención no el comportamiento del sistema, el cual es previsible, sino cómo la prensa internacional le ha dado un tratamiento tan distinto a los casos de Argentina y Venezuela.

Al parecer, la evaluación de los hechos se aleja de lo técnico y termina usándose con fines políticos.

 

 

A las 9:50 pm de ayer lunes, los criminales perpetraron el ataque que venían anunciando, ellos y sus dueños gringos, y que el Pdte @NicolasMaduro denunció en varias ocasiones: atacar de nuevo el Sistema Eléctrico para agredir a todo un pueblo

Por su parte, el ingeniero eléctrico Rusbert Encinoza, consultado en este aspecto, nos suministra detalles sobre la última tecnología existente y que no puede ser puesta de lado si se trata de generar políticas de protección a los sistemas eléctricos de un país.

Habla en detalle de armas que podrían catalogarse como de ciencia ficción, pero que ya están en muchos casos en fases operativas.

El sistema de repulsión activa, comenta Encinoza, es un ‘cañón’ no letal que dispara un haz de ondas electromagnéticas a una distancia de hasta 1.000 metros y que provoca un calentamiento tan molesto que obliga al ‘blanco’ a huir asustado. Aunque se ha dicho que esta arma ha sido desarrollada para controlar manifestaciones, Encinoza advierte que «si la diriges a una línea de transmisión o un transformador de potencia, las protecciones leerán que existe algún tipo de sobrecalentamiento o sobrecarga».

Por otro lado, tenemos el sistema de guerra electrónica Next Generatioin Jammer (NGJ), el cual se encuentra diseñado para «incapacitar sistemas hostiles de mando y control antes de un ataque ofensivo aéreo». Según Encinoza, dicho sistema se prevé sea instalado en el Boeing EA-18G, un cazabombardero adaptado a la guerra electrónica.

Este aparato, montado sobre un avión de combate u otro medio aéreo, tiene la capacidad de irradiar una energía de alto poder que pudiese ser usada para confundir sistemas electrónicos de protecciones y comunicaciones en planta de generación o subestaciones eléctricas.

En este mismo orden de ideas, la misma compañía aeroespacial Boeing tuvo exitosas pruebas con el misil de microondas CHAMP (‘Counter-electronics High-powered Advanced Missile Project’), capaz de bloquear los sistemas electrónicos enemigos. El ingeniero eléctrico reporta que Boeing disparó una potente ráfaga de microondas contra un edificio, paralizando con éxito los sistemas electrónicos y computadoras, e incluso las cámaras de televisión, sin causar víctimas colaterales.

Por último, y para dar soporte a las denuncias de sabotaje por parte del Gobierno venezolano, Encinoza provee de un esclarecedor dato.

«Hace más o menos una década se logró desarrollar Generadores de Pulsos electromagnéticos portátiles. Algunos de estos dispositivos tienen unos 3,5 metros de largo, un tamaño bastante manejable. Y recientemente, los investigadores de la Texas Tech University han construido —gracias a la ayuda y financiación del ejército de EEUU— un aparato de 15 cm de diámetro y solo 1,5 metros de largo».

·        Diversificar la Matriz Energética

Al escuchar sobre las distintas formas en que un sistema eléctrico puede ser atacado, la pregunta que surge es si es posible desarrollar en Venezuela fuentes de energía alternativas que no sean dependientes de los sistemas tradicionales hidroeléctricos y termoeléctricos, por ejemplo.

María González Urbaneja reflexiona al respecto:

«Creo que una explicación simple a esta cuestión está dada por la misma razón por la cual Venezuela no es una potencia agroindustrial teniendo tantas hectáreas de tierra cultivable y una posición geoestratégica que nos permitiría exportar sin mayores dificultades productos procesados o no: el rentismo petrolero. Consideraciones como la diversificación de la matriz energética, no solo por razones de seguridad de Estado, sino pensando en formas más sostenibles de surtirnos de energía en vista de los estragos que el extractivismo produce en el planeta, no son tomadas en cuenta en la planificación general de un Estado rentista».

Para el ingeniero eléctrico y asesor de políticas públicas Amaranto Vargas, a pesar de que el petróleo y el propio carbón tienen mucho peso en la matriz energética mundial, existe la necesidad de repensarse en virtud de aprovechar las potencialidades de un país como Venezuela.

Varga refiere que, en materia de aprovechamiento de la energía solar, Venezuela cuenta con un potencial de más de 5kWh/m² por día, debido a su ubicación geográfica tropical y cercana al Ecuador, lo que hace que utilizar la energía solar pueda tener una gran influencia en el diseño de una nueva y necesaria matriz de generación de energía eléctrica.

También existe en el país un potencial energético importante, al cual se le ha brindado poco interés a pesar de haber dado ya unos primeros pasos: se trata de la energía eólica.

«Establecer una matriz energética diversa, que contemple sin recelos ni temores todo ‘el arsenal’ energético venezolano para construir con base en una nueva matriz de generación de energía eléctrica muy diferente a la ya bien conocida de 70/80% hidráulica y 30/20% térmica, es un reto que el país lo merece y que, sin dudas, tributara al desarrollo nacional sustentable que nuestras próximas generaciones agradecerán», concluye Vargas.

Más allá de la coyuntura

A juicio de María González Urbaneja, el sector eléctrico de Venezuela, con su particular característica de ser un sector completamente subsidiado por el Estado, debe considerarse un servicio público de carácter universal, un derecho humano.

A pesar de sufrir las consecuencias naturales de la disminución de los ingresos petroleros, como cualquier otro servicio público en Venezuela. El proceso de desmovilización, que ha llevado a muchos profesionales del sector a migrar del país, es una de las principales debilidades.

«Es realmente impresionante ver cómo un grupo pequeño de operadores del CND (Centro Nacional de Despacho del Sistema Eléctrico Nacional) encaró la crisis del pasado mes de marzo y continúa hoy en vigilia constante para garantizar la estabilidad del sistema. Ha sido heroica la actuación de otros equipos de la empresa, pero eso solo nos llama a reflexión sobre la necesidad de prepararnos para una batalla de largo aliento», apunta González Urbaneja.

— Si pudiera hacer algunas recomendaciones directamente al presidente Nicolás Maduro. ¿Cuáles serían?

— Se requiere un plan de contingencia integral que ataque las deficiencias de personal y equipamiento para la operación diaria del servicio, garantizar la conclusión de proyectos de generación termoeléctrica para garantizar una base de generación sólida de energía que no dependa del corredor de transmisión que viene de Guayana e implementar las medidas organizativas necesarias que adapten a la empresa Corpoelec y al sector en general a la realidad que hoy vive el país: en pocas palabras, nos toca reinventarnos.

  • QUE HUBO DETRÁS DEL APAGON HISTORICO QUE DEJO A OSCURAS A ARGENTINA Y URUGUAY

© F. Cuesta

Todos los hogares de Argentina y Uruguay sufrieron un apagón que se extendió durante varias horas y preocupó a las autoridades. En diálogo con Sputnik, el ingeniero eléctrico Gabriel Di Lavello explicó cuáles son los mecanismos de la interconexión eléctrica que determinaron la magnitud histórica del episodio.

Eran las 7:07 de la mañana del domingo cuando Argentina y Uruguay se quedaron sin energía eléctrica en el 100% de sus territorios. La falla sorprendió a usuarios y autoridades de ambos países, que no tenían registros de interrupciones de energía de esa magnitud.

La primera explicación vino desde el lado uruguayo, con un comunicado de la empresa eléctrica estatal UTE: «A las 7.06 un desperfecto en la red argentina afectó el sistema interconectado dejando sin servicio todo el territorio nacional, al igual que varias provincias del vecino país».

Edenor, una de las empresas privadas encargadas de la distribución en Argentina, especificó luego que se trató de una «falla general en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI)» que «afectó a todo el país».

 

La restitución de los servicios en ambos países llevó toda la jornada del domingo. Incluso, tanto en Argentina y Uruguay hubo hogares que no recuperaron la energía eléctrica hasta comenzado el lunes. También fueron afectados, aunque por menos tiempo, algunas zonas de Paraguay y Brasil.

Para el ingeniero eléctrico uruguayo Gabriel Di Lavello, la clave para entender lo sucedido está en comprender el funcionamiento del SADI argentino y el SIN (Sistema Interconectado Nacional) de Uruguay.

Di Lavello recordó que ambos países se encuentran interconectados a través de dos puntos sobre el Río Uruguay: la represa hidroeléctrica de Salto Grande, en la unión de las ciudades Salto (Uruguay) y Concordia (Argentina), y un poco más al sur, en la unión de las pequeñas localidades de San Javier (Uruguay) y Colonia Elia (Argentina).

La interconexión de los sistemas eléctricos uruguayo y argentino nació en 1979, cuando se puso en funcionamiento la represa de Salto Grande, de administración binacional. La generación compartida también abrió el camino para que ambos países pudieran asistirse ante problemas de distribución de energía.

Di Lavello explicó que la interconexión permite «tener respaldo en cualquiera de los dos lados en caso de tener problemas». En ese sentido, recordó que muchas veces Argentina solicita a Uruguay generación de electricidad para resolver problemas en el litoral de su territorio.

El ingeniero destacó la «robustez» de la colaboración energética entre ambos países, facilitada por la comunicación permanente de los centros de control de las dos naciones pero que tiene protocolos y automatizaciones ya aceitadas. De hecho, aclaró, «en caso de emergencia no se pide permiso» y los países comparten la electricidad sin mayor burocracia.

El domingo 16, por primera vez, el sistema se convirtió en un arma de doble filo que propició la desconexión total de ambos países.

Si bien las causas específicas que iniciaron el proceso deberán ser determinadas por las empresas, Di Lavello especuló con que las intensas tormentas que azotaron el litoral argentino, (donde está ubicada la represa argentino—paraguaya Yaciretá, sobre el río Paraná) pueden haber tenido su participación.

«Usualmente los rayos caen sobre las líneas y eso provoca algo que se llama ‘recierre’, es decir, que las protecciones sacan de servicio esas líneas por milisegundos y las vuelvan a conectar para que no tenga una falla», explicó.

Según el experto, es probable que el domingo una de las líneas tuviera una falla y no haya podido volver a conectarse luego del recierre.

Que la falla se generalizara instantáneamente tuvo que ver con una serie de procesos que se desató después, a partir de un mecanismo diseñado para asegurar continuamente el equilibrio entre la potencia generada y la ‘carga’ consumida por los usuarios, siempre con una frecuencia de 50 Hertz.

Según Di Lavello, la falla inicial provocó un ‘disparo de carga’ que disminuyó la cantidad de energía consumida. Al disminuir la carga, la generación pasó a ser mayor y, por los mecanismos automatizados para mantener estable el sistema, la frecuencia comenzó a aumentar.

«La frecuencia debe haber subido hasta tal punto que activó la protección de los generadores que los saca de servicio si la frecuencia es muy alta para que no corran el riesgo de romperse», explicó, en relación a lo que se conoce como ‘Disparo Automático de Generación’ (DAG).

La desconexión de algunos generadores disminuyó de forma abrupta la generación. La carga se mantenía en el mismo nivel, por lo que se activó otro de los mecanismos automáticos, el ‘Disparo Automático por Frecuencia’ (DAF), que disminuye la carga para volver a estabilizarse en los 50 Hz.

Los dos ‘disparos’ consecutivos en el sistema, apuntó el ingeniero, provocaron oscilaciones que, a su vez, activaron las protecciones de las líneas de alta tensión. Así, los generadores que no se habían desconectado en un primer momento, se desconectaron en esta etapa.

Finalmente, la operación a baja frecuencia, con muy poca generación y alta carga «hizo colapsar a los dos sistemas».

Di Lavello remarcó que todo este proceso se dio «en pocos segundos» y de forma automática, haciendo «imposible que un humano pudiera hacer algo en esos tiempos».

Ya con un apagón total en Argentina y Uruguay, el restablecimiento de los servicios tampoco se presentó como una tarea sencilla, debido a otra característica de los equipos. «Los equipos tienen que arrancar ‘en negro’, es decir, desde cero», explicó.

El problema es que «pocos generadores pueden» hacer eso y debió comenzarse la reposición por los propios generadores de Salto Grande, comunes a los dos países. Esa es la razón por la que los primeros hogares en recuperar la electricidad fueron los del litoral del Río Uruguay.

«La reposición tiene que ser muy lenta y muy controlada porque hay que mantener el balance entre generación y carga. En este caso, con casi nada de carga y casi nada de generación, hay que ir manteniendo el balance y eso lleva mucho tiempo», sostuvo.

Según Di Lavello, los países lograron restablecer las conexiones «bastante más rápido de lo que era esperable».

El ingeniero defendió la utilidad de la interconexión eléctrica entre los países y la coordinación que existe entre los centros de control argentino y uruguayo. De todos modos, consideró que, quizás, a partir del caso podría haber una evaluación de cómo funcionaron los ‘disparos automáticos’ para determinar «si puede haber un mejor ajuste para actuar mejor».

Fuentes: mundo.sputniknews.com ; Edesur Argentina; UTE Casaravilla y Di Lavello; María González Urbaneja (con su versión y apuntes respetables aunque no coincidentes); Air University; Brian Hastings; Radio Sputnik y Infojus.

Buenos Aires, 22 de junio de 2019

Arq. José Marcelino García Rozado

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