JUAN ANTONIO AGUERO DE LA MATA LINARES

Coronel Juan Antonio Agüero de la Mata Linares (1803-1884)

Nació en el partido de Arrecifes, el 29 de junio de 1803, siendo su padre Rudecindo de Agüero Linares, fuerte hacendado de esta provincia, y su madre, Teresa Pereira.  Se incorporó en el año 1826, en clase de alférez, al Regimiento 4º de Campaña que mandaba entonces el coronel Félix Bogado; nombrado Agüero el 22 de julio de aquel año para reemplazar al de igual clase Hipólito Videla.  Le correspondió así, por la suerte, iniciarse en la brillante carrera, teniendo por jefe al granadero que había recorrido toda la América del Sud, desde las márgenes del Plata hasta la cumbre del Chimborazo, a la sombra de la bandera tutelar de la Patria, liberando a sus hermanos de Chile y del Perú, de la dominación hispánica.

Obligado el gobierno por las necesidades de la guerra con el Brasil, dispuso destinar al servicio de marineros a los vagos que asolaban la campaña de Buenos Aires, el alférez Agüero recibió orden de practicar este reclutamiento, comisión que cumplimentó con puntualidad y buen tino.  Organizado su Regimiento, a fines de 1826 hizo la campaña del Sur contra los indios, a las órdenes del coronel Rauch, pasando enseguida con su cuerpo a servir de guarnición en San Nicolás, Arrecifes, Salto, Zárate y San Pedro, servicio que efectuó los años 1827 y 28, cuando fue reemplazado el coronel Bogado, pasando entonces Agüero como teniente 2º de la 1ª Compañía del 1er Escuadrón del Regimiento Nº 4 de Caballería, que mandaba el teniente coronel José María Cortina.  Iniciada el mismo año 1828, una campaña contra los salvajes, por el general Angel Pacheco, Agüero se incorporó a aquellas fuerzas en laguna Verde, conduciendo comunicaciones del general Juan Ramón Balcarce, Ministro de la Guerra.  Casi inmediatamente obtuvo su retiro del ejército para dedicarse a atender los intereses de su señor padre.

Ajenos a los asuntos que tuvieron lugar desde el 1º de diciembre de aquel año, Agüero permaneció alejado de los asuntos públicos hasta 1831, en que el coronel Cortina Marchó a Pergamino a reorganizar su Regimiento, en cuya circunstancia llamó al servicio a Agüero, el que fue nombrado por el general Juan Ramón Balcarce, en su carácter de general en jefe del Ejército de Reserva que debía marchar sobre Córdoba para operar contra el general Paz, capitán y ayudante suyo, en el campamento de Careaga.  Tomó parte desempeñando estas funciones en la campaña de Córdoba, desde marzo al 20 de setiembre de 1831, fecha en que regresaron a Buenos Aires aquellas tropas, terminada dicha campaña por la captura del general Paz.  Al regreso los capitanes recibieron un ascenso y Agüero fue promovido en consecuencia, a sargento mayor y definitivamente incorporado a los sostenedores del sistema federal.  Sin embargo se retiró del servicio al poco tiempo, a reparar su quebrantada salud.  Reincorporado después, en 1840 se hallaba en Santa Fe, tratando reorganizar el Regimiento Nº 4, a órdenes de Juan Pablo López, el cual, a su regreso, le dejó el mando de aquel cuerpo en San Nicolás de los Arroyos y subordinado al coronel Carretón.  Agüero vino hasta Santos Lugares escoltando al doctor Carlos Villademoros y a Francisco Benítez, deteniéndose en aquel campamento, hasta que le encomendaron la comisión de conducir un convoy a Córdoba.

Más adelante fue incorporado al ejército del general Pacheco, asistiendo a la batalla de Quebracho Herrado, como ayudante del general Oribe, quedando a cargo del campo de batalla después de la acción, encomendándosele los heridos de ambos ejércitos, los prisioneros en número de 83 y las familias de éstos.  Condujo a los segundos hasta San Nicolás, donde los entregó al coronel Carretón, siendo puestos en libertad algunos de ellos 8 días después por influencia del mismo Agüero, que estaba animado por ideas generosas.  Por la acción de Quebracho Herrado fue ascendido a teniente coronel.

Cumplida su comisión en San Nicolás, Agüero recibió orden de incorporarse al ejército en Troncopozo, de donde marchó a los dos meses para Macha, subordinado al general Garzón, recibiendo allí 300 hombres para levantar cuarteles de invierno, en los que permaneció mes y medio.  Se halló en la batalla de Rodeo del Medio, el 24 de setiembre de 1841, a las órdenes del general Pacheco, recibiendo por su comportamiento una medalla y el grado de coronel con antigüedad de 4 años.  Al entrar a Mendoza con las fuerzas vencedoras, permaneció el coronel Agüero dos meses de guarnición.

Marchó con el ejército de Pacheco a la provincia de Santa Fe, desde donde fue comisionado para conducir a Santos Lugares, enfermos, caballadas y un convoy, y allí solicitó y obtuvo por tercera vez su baja para atender sus intereses particulares.  Se reincorporó en 1845, cuando con motivo de la organización del ejército con el cual el general Lucio Norberto Mansilla iba a hacer frente a las fuerzas navales anglo-francesas, fueron llamados al servicio todos los jefes y oficiales retirados del ejército.  Al coronel Agüero se le confió al principio el mando del Tonelero y más adelante, los del Baradero y San Pedro, para repeler cualquier tentativa de desembarco.

Después del combate de Vuelta de Obligado y de los del Quebracho, y relevado el general Mansilla, Agüero quedó sirviendo en la vanguardia a las órdenes de Hilario Lagos, asistiendo a la acción de los Campos de Alvarez y a la de Caseros, el 31 de enero y el 3 de febrero de 1852.  Posteriormente, el 1º de junio de 1855 fue dado de alta en el ejército y Urquiza lo nombró su edecán y siguió a su servicio hasta 1859, en que por orden de aquél pasó a Río IV, incorporándose a la división del general Pedernera, quien lo comisionó para reunir caballadas en Calamuchita, para remontar sus tropas, con la que asistió a la campaña de Cepeda.

Después de esta batalla, Agüero se trasladó a Azul, de donde pasó de comandante del pueblo de Tandil, regresando de allí a Rosario de Santa Fe.  Se halló en Pavón, a las órdenes del general Pedernera, y después de esta batalla se internó en Santa Fe con el general Virasoro, siendo alcanzados y batidos en Cañada de Gómez, por las fuerzas del general Venancio Flores.  Después de este suceso, Agüero se presentó al general Mitre, el que le otorgó su pasaporte para Buenos Aires, donde permaneció desde entonces alejado de la vida activa.

El coronel Agüero en 1884, elevó a la Superioridad una petición para obtener la constancia de sus servicios.  El 3 de setiembre de 1857 había obtenido su baja del Ejército de la Confederación, reincorporado después, el 6 de diciembre de 1861, el vicepresidente Pedernera le reconoció el grado de coronel.

El coronel Juan Antonio Agüero de la Mata Linares falleció en Buenos Aires, el 10 de junio de 1884.  Estaba casado en primeras nupcias con Felipa Díaz, y habiendo enviudado, contrajo segundo matrimonio en esta ciudad, el 24 de mayo de 1839, con Rosario Picado, porteña, viuda, hija de Angel Picado y de Angela Morán.  La segunda esposa del coronel Agüero falleció en Buenos Aires el 7 de octubre de 1876, a la edad de 60 años.  En 1845 se hallaban radicados en Arrecifes.

Fuente

Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado

Portal www.revisionistas.com.ar

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