CENA ANUAL DE CAMARADERÍA Y MÁS PROMESAS

Mauricio Macri: “Hoy las Fuerzas Armadas son reconocidas y valoradas (?)”

A 10 días de las PASO, el presidente buscó acerca posiciones con el sector militar. No hubo anuncio en materia de salarios, uno de los motivos de descontento y tibias promesas sobre reequipamiento y sobre los presos políticos del sector militar.

El Ministro de defensa Oscar Auad y el Jefe del Estado Mayor Conjunto, Teniente General Bari del Valle Sosa junto al Presidente Mauricio Macri en el tradicional bríndis

En un intento de superar la tensión con el sector antes de las PASO, Mauricio Macri expresó un reconocimiento por la llamada reconversión de las Fuerzas Armadas en la tradicional cena de camaradería, en el salón Libertador San Martín. El Presidente anunció avances en la adquisición de equipamiento, en un discurso orientado a recomponer con un segmento desencantado con la gestión.

«Una de las cosas más importantes que logramos tiene que ver con la normalización de la imagen de las Fuerzas Armadas en la vida democrática, hoy son reconocidas y valoradas», señaló Macri en un discurso que duró seis minutos y que no contempló ninguno de las reales necesidades del sector.

Y agregó: «Es un honor participar por cuarto año consecutivo de la cena de camaradería y poner en valor esta enorme tarea silenciosa y permanente que lleva adelante esta gran familia militar».

Bríndis: Mauricio Macri en la tradicional cena de camaradería de la FF:AA foto Martín Bonetto

Macri se sentó en la mesa principal con Marcos Peña, Oscar Aguad -ministro de Defensa-, el teniente general Bari del Valle Sosa y los jefes del Ejército, Claudio Pasqualini; de la Fuerza Aérea, Enrique Amrein; y de la Armada, José Luis Villán. También estaban la vicepresidenta Gabriela Michetti y Federico Pinedo, Presidente Provisional del Senado.

En su discurso pronunció elogios al Operativo Integración Norte y el “rol moderno” de los militares en el apoyo a las tareas de Gendarmería y Prefectura en las fronteras sin contar aún con un Codigo de Justicia Militar que los ampare ante situaciones de combate y/o derribo o hundimiento de aeronaves o buques en defensa de nuestros derechos.

También remitió a “tareas valoradas por la sociedad” como las campañas sanitarias fluviales y la asistencia a poblaciones afectadas por las inundaciones, habló de la incorporación de equipamiento aun con las restricciones presupuestarias para bajar el déficit, la producción (?) de aviones Pampa III –apenas se construyeron durante su periodo dos(2)- y aeronaves de entrenamiento Texan. Como se Publica aqui, el ministerio de Defensa confirmó las gestiones avanzadas para adquirir una flota de combate a Corea del Sur por cerca de US$ 400 millones. Será usada por la Fuerza Aérea para el control de la frontera y en cumbres internacionales en el país, o sea que ¿no se destinarán a la defensa territorial nacional? función primaria y única de las FF AA.

No hubo anuncio en materia de salarios, uno de los motivos de descontento del sector. El Gobierno blanqueó sumas no remunerativas -las bajó de 40% a 21%, según el ministerio de Defensa-, aunque en promedio los haberes de los militares quedaron un 30% por debajo de los integrantes de las fuerzas de Seguridad. Cada punto de aumento para los 80 mil militares -casi 100.000 con personal civil- implica un incremento del presupuesto de $1.500 millones anuales.

En el edificio Libertador, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, resaltó la tarea de las mismas antes los jefes militares.

Dijo Macri al respecto: «Avanzamos en la normalización de haberes después de años de postergación; sé que todavía falta pero ya recorrimos la parte más compleja del camino», mintiendo descaradamente pues este año apenas se incrementaron los mismos en apenas un 18% mientras la inflación ya supera el 25% y el atraso de los sueldos militares viene desde hace ya muchos años pero particularmente en estos 4 años en base a sus promesas electorales de 2015.

Macri dedicó un tramo del discurso al hundimiento del ARA San Juan, con un recuerdo para los 44 tripulantes. Fue días después del informe de la comisión bicameral investigadora del Congreso sobre las presuntas irregularidades cometidas por los mandos superiores de la Armada, en el que los legisladores opositores -los oficialistas se pronunciaron en minoría- adjudicaron la responsabilidad política primaria a Macri y Aguad.

Dentro de la estrategia dividida en segmentos el macrismo apuntó a recuperar el «voto militar», uno de los sectores desencantados con la gestión. Al ajuste presupuestario entre los motivos se sumaron la venta de inmuebles del Ejército y el proyecto para quitar a los militares el manejo de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOFSA), con una caja de $20 mil millones. «La mayoría nos apoya, entienden que no hay recursos y no quieren que vuelva el kirchnerismo (?)», confió uno de los funcionarios del área y que se encuentra muy cuestionada por las armas. La candidatura de Juan José Gómez Centurión podría quitarle apoyos a Macri en ese segmento, aunque en la Casa Rosada apostarán al voto útil.

Macri cerró: «Soy conciente de que estamos transitando un camino largo pero el hecho de haber encarado con todo (?) –es casi un acto de hipocresía y una mentira palpable ante la realidad del estado de los equipos y armamentos- el equipo de las Fuerzas Armadas me confirma que vamos por el camino correcto y vamos a seguir avanzando hacia unas fuerzas modernas y profesionales».

Macri destacó la «normalización» de la relación con las Fuerzas Armadas

El presidente asistió a la tradicional cena de camaradería y ponderó el trabajo de su Gobierno en el área de defensa. Estuvieron presentes veteranos de Malvinas.

El presidente Macri encabezó la tradicional cena de camaradería de las FFAA y destacó la «normalización» de las relaciones.NA

Según Ambito el presidente Mauricio Macri destacó que «una de las cosas más importantes» que logró su gestión «tiene que ver con la normalización de la imagen de las Fuerzas Armadas», que «hoy son reconocidas y valoradas», mintió desgraciadamente pues sus funcionarios nada hicieron para que esto suceda, que se intentó y logró con las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final del Presidente Alfonsín y la del Perdón Presidencial del Presidente Menem que buscaron terminar con la grieta heredada de los hechos de la década de los ‘70.

Es más, la actual CSJN anuló inconstitucionalmente el “Perdón Constitucional de Menem” y encima sesgadamente pues solo se anuló el de los militares y no el de los subversivos terroristas que éste perdón presidencial otorgaba en vías de buscar un camino de pacificación nacional. Verdad y perdón para hacer desaparecer los juicios contra oficiales y suboficiales que en aquellos años eran oficiales y suboficiales subalternos u oficiales con más de 75 años y detenidos injustamente sin juicio o con juicios írritos.

«En estos tres años y medio logramos avances significativos para los argentinos, revertimos años de desinversión y juntos estamos construyendo el futuro de una política de defensa de largo plazo», sostuvo Macri en la tradicional cena anual de camaradería de las Fuerzas Armadas en el Edificio Libertador, sede del Ejército.

El mandatario consideró por demás «emocionante» ver cómo las Fuerzas Armadas «fueron recibidas por tantas familias argentinas en el desfile del 9 de julio», lo cual, dijo, «es una clara muestra de que pusimos en valor a las Fuerzas Armadas como una institución central del Estado», una estupidez supina pues siempre ante paradas o desfiles militares el pueblo asistió masivamente y apoyó y aplaudió a sus integrantes.

También ponderó que bajo su administración se avanzó en «la normalización de los haberes» de los integrantes de las fuerzas «después de años de postergación. Sé que todavía falta, pero recorrimos la parte más compleja del camino», aseveró faltándole a la verdad o relatando sesgadamente lo realizado.

Pese a admitir que el sector militar está «transitando un camino largo», Macri planteó que «el hecho de haber encarado» esos cambios «con todo el equipo de las fuerzas confirma que vamos por el camino correcto, y vamos a seguir avanzando hacia unas Fuerzas Armadas modernas y profesionales».

«Son ustedes los protagonistas de todo esto, como siempre, con el profesionalismo, valor y la entrega que los caracteriza», completó.

El mandatario ponderó además que «ese mismo trabajo en equipo lo vimos en la colaboración de las Fuerzas Armadas en la Cumbre de Líderes del G20, así como en la última Campaña Fluvial, que involucró a distintos organismos nacionales, provinciales y municipales».

También compartieron la mesa principal junto al jefe del Estado la vicepresidenta Gabriela Michetti, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el titular provisional del Senado, Federico Pinedo.

Según informó Presidencia, entre los asistentes estuvieron también veteranos de Malvinas, entre ellos, el comodoro Héctor Sánchez y el capitán Luis Cervera, ex pilotos de la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, San Luis, quienes el pasado 11 de julio sufrieron una ofensa cuando exponían sobre las experiencias vividas en esa guerra en una charla ofrecida en el Colegio Nacional Buenos Aires, realizando un desapercibido pero una buena actitud de desagravio a dichos héroes nacionales.

El encuentro reunió, como es tradicional cada año, a los jefes y altos oficiales de las instituciones militares.

Lo que no se vio de la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas

Según Infobae la convocatoria de la Jefatura del Estado Mayor Conjunto de las FFAA para que militares y civiles invitados concurran a la sede militar de la calle Azopardo 250 tenía como hora de presentación las 19:10 con la intención de dar inicio a la velada de gala a las 19:30 del pasado martes (30/7). La agenda presidencial había determinado que Mauricio Macri se haría presente en el lugar a las 20, justo entre la entrada y el plato principal, daría su discurso, compartiría una parte de la cena con sus anfitriones y partiría a los 25 minutos de haber llegado, increíble y generalmente no visto antes de esa noche.

Pero, sobre la hora de arranque del evento, desde Presidencia se informó que el primer mandatario se hallaba aún cumpliendo con compromisos de Estado, lo que determinó que finalmente hiciera su ingreso al salón General San Martín sobre las 21, cumpliendo a partir de ese momento con lo que se había previsto.

263 personas entre militares de las tres FFAA, funcionarios nacionales, miembros del clero, jefes policiales y un selecto grupo de periodistas fueron testigos de lo que constituyó la última cena de Macri como Comandante en Jefe de las FFAA, en lo que respecta a su primer mandato presidencial.

Federico Pinedo, Oscar Aguad y Mauricio Macri nadie sabe de que se rien en un día tan caro para el sector tan vapuleado de la sociedad argentina (Nicolás Stulberg)

Sin hacer uso del discurso previamente elaborado con la colaboración del Estado Mayor Conjunto, pero enumerando la mayoría de los puntos previstos, Macri tuvo palabras conceptualmente elogiosas para con el personal militar. El Presidente fijó como idea fuerza de su alocución el concepto de «puesta en valor» de la imagen de las fuerzas armadas y de quienes las integran, ante la sociedad civil. Tal vez ello solo fue suficiente motivo para que, al finalizar el muy breve discurso, la platea militar aplaudiera tímidamente,  algo inusual como cierre del mensaje cuando un Comandante superior dirige a sus subordinados, pero algo incitado y muy buscado por el Ministerio del área.

Durante las horas previas al evento, voceros presidenciales habían anticipado que Macri quedó particular y gratamente emocionado por el entusiasmo con el que la población de la Ciudad de Buenos Aires saludó el paso de las tropas por Avenida del Libertador el pasado 09 de Julio, aunque él se retiró muy temprano de dicho desfile militar, algo poco acostumbrado por los presidentes que asistieron en épocas anteriores a ese evento. Esto quedo confirmado cuando el mandatario le dedicó un párrafo de su discurso precisamente a este tema. «Fue muy emocionante ver cómo fueron recibidos por tantas familias argentinas el 9 de julio», señaló y ya se comentó.

Además, felicitó a los militares por la tarea realizada en las campañas sanitarias fluviales y terrestres, como así también por el desempeño profesional en el operativo «Integración» junto a las fuerzas federales de seguridad. Macri le dio un total respaldo a Oscar Aguad, cuando puso como ejemplos de éxito a las empresas TANDANOR, FAdeA y Fabricaciones Militares, todas bajo la conducción del titular de la cartera de defensa, aunque ambos fueran cuestionados seriamente por la Bicameral en su Informe sobre el ARA San Juan.

Respecto a la tragedia del ARA San Juan, si bien estaba previsto un pasaje más contundente en cuanto al estado de las investigaciones civiles y militares en curso, el fuerte pronunciamiento político de la bicameral que investigó el naufragio determinó que el Presidente fuera aconsejado en el sentido de no explayarse más allá del correspondiente recuerdo formal para los 44 marinos que perdieron la vida el pasado 15 de noviembre de 2017.

Lo que se dijo en las mesas

Si bien en los últimos días -fruto seguramente del clima preelectoral- mucho se ha hablado de la intención gubernamental de salir a «capturar» el voto militar, la mayoría de los uniformados consultados por el medio reconocen que si bien hay temas que generan inquietud puertas adentro de los cuarteles, muy cercanos están en el tiempo los malos tratos, desprecios, injusticias y persecuciones a los que fueron sometidos los hombres y mujeres de armas durante los 12 años de kirchnerismo. En cuanto a la candidatura del Mayor retirado Gómez Centurión, es unánime el pensamiento que sostiene que, a la hora de la definición, el partido del reconocido Veterano de Guerra, no figurará entre las opciones.

En líneas generales, los altos mandos castrenses no pudieron menos que reconocer el hecho de que algunas inversiones en materia de equipamiento militar son en cierta medida importantes. Las patrulleras oceánicas para la Armada y las tres escuadrillas de aviones surcoreanos para la Fuerza Aérea constituyen un verdadero compromiso presupuestario fuerte y representan la mayor compra de equipo nuevo en toda la era democrática desde 1983 a la fecha.

Un tema recurrente en diversos corrillos de los que habitualmente se forman una vez que los funcionarios nacionales abandonan la sede del edificio Libertador, estuvo dado por un dato singular: el pretendido acercamiento de las FFAA y fuerzas de seguridad a la población que ha impulsado el gobierno de Cambiemos en estos años, si bien es altamente positivo para mejorar los ánimos castrenses, es mucho más reconocido por los propios civiles que se muestran ansiosos en tomar contacto con las tropas. Jornadas de puertas abiertas en unidades militares, visitas guiadas a buques de la flota de mar y eventos puntuales como la vigilia de la víspera del 09 de julio en el Regimiento de Granaderos, han repercutido en forma altamente positiva entre uniformados y los que no lo están.

El presidente Macri, en el brindis de la cena de las Fuerzas Armadas

Los más jóvenes 

Sin poder acceder –por obvias cuestiones de jerarquía- al diálogo con los funcionarios de primer nivel presentes, algunas consultas realizadas entre oficiales de menor jerarquía permiten detectar una mejor apreciación del futuro de las instituciones militares especialmente en lo que a sus capacidades operativas se refiere. «En algún momento pensamos en pedir la baja y probar suerte en la Marina Mercante, pero comenzamos a notar un paulatino mejoramiento en las perspectivas de desarrollo profesional que nos ofrece la Armada y apostamos a quedarnos», indicaron dos jóvenes marinos consultados. Vale aclarar que la indulgencia y el optimismo no son totales: «Si realmente el país no adopta una política de defensa duradera en el tiempo más allá de los gobiernos de turno, el sistema de defensa y las instituciones militares están condenadas a desaparecer». Al menos este es el parecer de oficiales superiores y jefes.

La semana militar continuará con el ajuste de detalles y coordinaciones para poner a punto el «Comando Electoral Nacional», un complejo mecanismo que moviliza a miles de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas y de seguridad que operaran bajo las órdenes del Comandante Operacional Conjunto General de División Carlos Pérez Aquino con la misión de asegurar la correcta distribución de las urnas en todos los centro de votación del país, la seguridad del acto comicial y el posterior traslado de las urnas al centro de acopio de las mismas, hasta que finalice el escrutinio definitivo.

 

Por Arq. José Marcelino García Rozado

Buenos Aires, 31 de julio de 2019

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