SE CUMPLEN 45 AÑOS DE ESTE DISCURSO DE LA ESPOSA DE PERÓN Y SU PLAN DE REPOBLAMIENTO NACIONAL

Nunca mas un gobierno tuvo políticas de repoblamiento como esta ejecutada por la señora presidente de la Nación.

En tiempos de hacinamientos en ciudades y conurbanos y de gobiernos que trabajan para la nueva megaoligarquía transnacional de la soja vale darse el gusto de leer y conocer esto que SE HIZO EN ARGENTINA, QUE LO HIZO UN GOBIERNO REALMENTE PERONISTA y que se dejó criminalmente de hacer.

Se cumplen 45 años de este discurso de la Esposa de Perón y su plan de repoblamiento nacional.

 

Clausura de la reunión de ministros de Bienestar Social del País.

Discurso pronunciado en el acto de clausura de la reunión de ministros de Bienestar Social, el 19 de julio de 1974.

“Señores ministros de Bienestar Social, Señoras y Señores:

Al término de la Reunión Nacional de Ministros de Bienestar Social que ha permitido la concreción del “Plan de Justicia Social por una Comunidad Organizada”, basado en los programas de colonización, centros de Justicia Social y colonización agro-industrial. deseo expresarles mi reconocimiento y amplia satisfacción por los importantes resultados obtenidos.

Al mismo tiempo, les ruego lleven a sus respectivas provincias un afectuoso saludo que hago llegar a mis compatriotas del interior, desde lo más profundo de mi corazón.

La Comunidad Organizada.

El ideal de la Comunidad Organizada ha sido una constante en el pensamiento ideológico del General Perón. Es el marco adecuado para el fundamental respeto a la persona humana, por cuanto permite opciones legítimas para el desarrollo del propio dinamismo.

Por esa razón, es condición ineludible para el logro de una Argentina – Potencia, pues posibilita un estado poderoso, capaz de dirigir toda su fuerza al cumplimiento de los fines impostergables de la Nación.

La Tercera Posición Justicialista se define como profundamente humana, por cuanto todo gira alrededor del hombre, que es el eje en el cual se centra nuestro anhelo de una Nación económicamente libre, socialmente justa y políticamente soberana.

Para nosotros, el destinatario del progreso es el ser humano, encuadrado en un desarrollo armónico, que contemple el enriquecimiento moral y espiritual del hombre tanto como el material, sin alterar en ningún momento el sabio equilibrio ecológico que la naturaleza conlleva en su permanente fecundidad.

Así, no podíamos iniciar un proceso de Reconstrucción Nacional sin adoptar previamente las medidas tendientes a devolver al pueblo algo de lo mucho que fue perdiendo a los largo de los últimos años.

Pues no tiene sentido la Reconstrucción sin la Liberación y esta no es posible si subsisten grupos dentro de nuestra sociedad que no reciben los beneficios del progreso y no tienen acceso a la cultura, el bienestar y el desarrollo tecnológico.

Misión del Estado

Ya lo dijo el General Perón: “El Estado no puede ser testigo silencioso e inoperante de la angustia que conmueve primero al hombre, luego a su hogar y que finalmente destruye a la comunidad.

Por eso debe intervenir rápida, eficaz y enérgicamente si quiere ser decisivo. Debe compenetrarse del valor humano y buscar remedios adecuados para los males de la sociedad cuyo destino rige”.

Consecuentemente con tales postulados, los programas contenidos en este plan de Justicia Social constituyen los lineamientos rectores que provocarán el cambio y el progreso social al que aspiran todos los argentinos.

La Unidad Nacional planificada en función social es uno de los objetivos del Plan Trienal y justamente en él se entroncan los programas elaborados.

Nuestro Plan Trienal previó el aprovechamiento integral de la tierra dentro de un programa global de transformación agraria.

Justamente, una de sus premisas fundamentales es la plena vigencia de la justicia social, que asegure una distribución equitativa de los esfuerzos, pero también de los frutos del desarrollo.

Esto no significa solamente un proceso gradual de distribución de los ingresos, sino fundamentalmente un nuevo modelo de producción, consumo, organización e incremento técnico, que permitirá la plena realización de todos los habitantes de nuestro suelo.

Sin marginados ni desocupados.

Entre los objetivos prioritarios de esta etapa, cabe destacar justamente la eliminación de la marginalidad social y la absorción de la desocupación. Asimismo, la promoción de zonas rezagadas del país y, en muy importante medida, de las áreas de frontera, evitando injustas diferencias entre los niveles de vida y recreación que generan la despoblación del interior de nuestro territorio.

Tratamos que ningún argentino, por habitar una determinada región, deje de tener la posibilidad de acceder a formas de vida dignas, concluya desarraigándose de su terruño y sea uno más entre los que emigran a otras regiones con mayores posibilidades para su desenvolvimiento, ayudando así a despoblar vastas extensiones del país.

“Lo mejor que tenemos es el Pueblo”, dijo reiteradamente el General Perón. Y el Ministerio de Bienestar Social de la Nación, junto a sus pares de todas las provincias argentinas, al enfocar cristianamente las necesidades del prójimo, ha revertido solidaria y organizadamente los recaudos económicos aportados por la comunidad.

Dando respuesta a estos lineamientos se elaboró este proyecto nacional.

Integración al quehacer nacional

En adelante, gracias a la intensa labor de las respectivas provincias, las poblaciones de zonas marginadas y sobre todo las comunidades indígenas, podrán integrarse al quehacer nacional corrigiendo el desequilibrio de la distribución de la población que favorece a las regiones metropolitanas y pampeanas en detrimento de las demás.

De esta forma, esas comunidades históricamente explotadas podrán realizarse, trabajando las tierras de sus antepasados con la seguridad que les proporciona el apoyo del Estado y la corrección de los procedimientos jurídicos de entrega.

Además de su labor, unida a la de todos los habitantes que deseen dedicarse a similar quehacer, permitirá el rendimiento de inmensas zonas fértiles que permanecen sin cultivo y que contribuirán a paliar la necesidad creciente de alimentos que existe en todo el mundo.

En los anales de la legislación nacional se han sancionado, a través de los tiempos, diversas leyes nacionales y provinciales de colonización que, en su mayor parte, se llevaron a cabo en ínfimo grado considerando su espíritu y dimensión.

Generalmente, no se instrumentaron las medidas necesarias para una efectiva entrega de las tierras. Por ello, es indispensable que el Gobierno intervenga, como lo hace en este caso llevando a cabo el proyecto con perfeccionamiento de títulos y efectiva reglamentación de los objetivos propuestos.

Entonces se mejorará la infraestructura rural de las áreas por colonizar y, con la creación de los Centros de Justicia Social, se nucleará a los pobladores, permitiendo la comunicación, promoción y organización social necesaria para toda comunidad organizada.

Colonización Agro-Industrial

En lo que hace al programa Colonización Agro-industrial, los proyectos elaborados contemplan la formación de comunidades que posibiliten a los sectores sociales de menor desarrollo los progresos ya alcanzados por las grandes empresas agropecuarias en una primera etapa y las industriales en una segunda.
Se logrará, con ello, la formación de una verdadera comunidad organizada, que permita llevar a su más óptimo nivel la captación, capacitación y capitalización de los trabajadores.

En lo social, el complejo agrícola-industrial facilitará el desarrollo integral de los colonos y, en general, de todos los componentes de aquellas familias necesitadas que pretenden conseguir por el trabajo los medios necesarios para sustentarse y vivir una vida sana, honesta y digna.

Estas comunidades organizadas de colonos poblarán paulatinamente las tierras improductivas de nuestra Patria y crearán condiciones aptas para el nacimiento de futuras ciudades, contribuyendo al progreso de los pueblos.
De tal forma, y merced a vuestro empeño en la elaboración de estos programas de contenido revolucionario e inspirados en la filosofía  humanitaria del justicialismo, otro de los grandes objetivos de nuestro Líder se está cristalizando.
Por ello, al clausurar esta Reunión de Trabajo de los Ministros de Bienestar Social del país, quiero darles la misión de llevar a cada una de vuestras provincias, a pueblo y gobierno, la seguridad de que continuaremos trabajando con serenidad y firmeza por la grandeza de la Patria.

Muchas Gracias.

María Estela Martínez Cartas de Perón

Presidente de la Nación Argentina

19 de Julio de 1974

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