ANUNCIOS – BOLETÍN OFICIAL- DEFAULT

¿Humo para el Congreso? DNU vigente y proyecto para exponer a la oposición. Mirando el Congreso, el Ejecutivo oficializó los decretos de “reperfilamiento” de deuda. Confirmado: El gobierno abre un proceso de renegociación de los vencimientos de la deuda. Una medida al limite entre default y cepo.

El Gobierno nacional enviará al Congreso un proyecto de ley para «reperfilar» la deuda pública. Pero el parlamento también deberá tratar el DNU que posterga los plazos de los títulos y el pago en cuotas para personas jurídicas. El decreto ya está vigente desde que se publicó en el Boletín Oficial este jueves (29/8) y difícilmente el tratamiento parlamentario se cumpla en tiempo y forma para ratificarlo o rechazarlo, con lo cual seguirá en pie. En cuanto al ‘reperfialmiento’, ni siquiera los legisladores oficialistas saben por dónde ingresará al legislativo. En Cambiemos descuentan que es una maniobra para involucrar a la oposición en el debate y exponerlos públicamente porque se trata de vencimientos que caerán en el próximo gobierno. El Gobierno nacional publicó este jueves (29/8) en el Boletín Oficial dos decretos que instrumentan los anuncios realizados por el ministro de Hacienda Hernán Lacunza para extender los plazos de pago de títulos de deuda. Además, enviará un proyecto de ley al Congreso para «reperfilar» la deuda pública, al mismo tiempo que iniciará negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por los plazos de devolución del préstamo acordado con la entidad.

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, anunció este miércoles (28/8) que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso de la Nación un proyecto de ley de extensión voluntaria de los plazos de la deuda bajo jurisdicción local sin quita de capital ni de intereses.

Además, el parlamento deberá tratar el DNU de Mauricio Macri que posterga los plazos de los títulos y el pago en cuotas para personas jurídicas.

Cabe recordar que en el caso de los decretos de necesidad y urgencia, para que éstos sean rechazados por el legislativo hace falta que ambas cámaras así se expidan en el recinto.

Si sólo lo hace una, el DNU seguirá vigente, como lo está desde este jueves (29/8) cuando se publicó en el Boletín Oficial.

Como se encuentra actualmente el Congreso, en parálisis electoral y sin mayorías claras, difícilmente se avance en este punto, donde el oficialismo además le dejará a la oposición la iniciativa de buscar mayorías para voltear al decreto en un contexto crítico.

Luego está el proyecto de ley, que aún no se envió al parlamento. Aquí se explica la presencia de los legisladores de Cambiemos en Olivos en el almuerzo con Macri y en el anuncio de Lacunza en el microcine del ministerio de Economía donde participaron Federico Pinedo, Mario Negri, Álvaro González y Miguel Pichetto.

Aquí el Gobierno tiene menos chances de lograr la sanción en los plazos que demanda la crisis actual. No tiene mayoría en ninguna cámara y la contienda electoral ha roto puentes de diálogo y modificó el mapa político del legislativo. El peronismo de los gobernadores en el que se asentaba Cambiemos se ha ido en parte con Alberto Fernández y otra con Roberto Lavagna. Ya el jefe de ese espacio –Pablo Kosiner- cuestionó las decisiones gubernamentales.

El diario Ámbito Financiero apunta un detalle interesante: “En lo inmediato, el Gobierno no necesita autorización alguna del Congreso para tomar las medidas más urgentes ya que esta autorizado por la Ley de Administración Financiera y de los órganos de control. El proyecto, con el ritmo que tiene el desastre electoral argentino, se vuelve así simbólico, una pieza para catalizar un debate que el peronismo quiere esquivar y que el Gobierno, que aún pretende mantenerse competitivo en la campaña, pretender mantener vivo”.

Entonces, la intención del Gobierno sería llevar a la oposición a la incómoda posición de acompañar una polémica medida de gobierno o aparecer obstaculizando una solución con el peso de que sean acusados de desestabilizar a Macri.

Algo de eso traslucieron las palabras de Lacunza en conferencia de prensa cuando dijo que se ofrece «un marco institucional al consenso que necesita la Argentina en el Congreso Nacional, donde concurren todas las fuerzas políticas, para que definan el horizonte financiero argentino del período electoral y del próximo lustro«.

Y agregó: «Por supuesto, los funcionarios del Ministerio de Hacienda estaremos a disposición de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda del Congreso para explicar la naturaleza y los detalles del proyecto y consensuar los horizontes y las condiciones que decida la mayoría parlamentaria, así como de la bicameral permanente de seguimiento y control de deuda exterior«.

Poco había en esas palabras de la necesidad técnica de la aprobación del parlamento.

Por eso el Gobierno se centra en el DNU que ya rige para las Letes y Lecap que posterga los vencimientos de corto plazo de tres y seis meses.

En tanto, desde el ámbito judicial apuntaron lo siguiente: “las medidas anunciadas difieren la percepción del Derecho. Pero no su devengamiento. En consecuencia, se va producir una situación insólita. Las personas jurídicas que tributan el impuesto a las ganancias de acuerdo a la tercera categoría deberán pagar las “ganancias” de las letes no percibidas pero sí devengadas!. Sólo en Argentina”.

La oposición

El anuncio del envío del proyecto al Congreso no fue bien recibido por la oposición, que recordó que también había rechazado el acuerdo con el FMI.

El neuquino Darío Martínez, del Frente para la Victoria-PJ dijo: “Para pedir fiado al FMI ni nos preguntaron… ¡y ahora nos mandan la cuentita al Congreso!”.

También del kirchnerismo, Roberto Salvarezza opinó que “el Gobierno se negó a discutir en el Congreso el desastroso acuerdo con el FMI cuando la oposición se lo reclamó. Ahora se acuerda de debatir en el recinto la reestructuración de la deuda pública mientras la situación económica se agrava todos los días”.

Por su parte, el jefe del interbloque de diputados de Argentina Federal, Pablo Kosiner -quien apoya la candidatura presidencial de Roberto Lavagna– sostuvo que “el Gobierno fue irresponsable en llegar a este punto para convocar al Congreso”.

“Hace tiempo venimos planteando que deben renegociarse los plazos de vencimiento de la deuda”, recordó el legislador salteño.

Es un coletazo más, y probablemente no será el último, de un gobierno que le cuesta controlar las variables económicas. Con esta medida solo busca tener mayor liquidez en al Banco Central: estirar los plazos de vencimientos y se los tira al nuevo gobierno para hacer frente desde el Banco Central al tipo de cambio”, dijo el jefe de la bancada de diputados del FpV, Agustín Rossi, en declaraciones a Página/12.

Y adelantó la actitud del bloque: “El proyecto de ley de canje de deuda en pesos bajo jurisdicción nacional es un nuevo megacanje, si el Congreso lo aprueba. Nosotros vamos a ver de qué se trata, primero ver y ser muy prudentes. Pero tampoco podemos perjudicar a los ahorristas argentinos que tomaron deuda de la Nación en pesos”.

En el oficialismo, donde tampoco había muchas precisiones ni siquiera por dónde entraría el proyecto, habló Elisa Carrió a través de un video dirigido al interbloque Cambiemos de cara al debate de las medidas financieras anunciadas por el Gobierno:

·        BOLETÍN OFICIAL – Mirando el Congreso, el Ejecutivo oficializó los decretos de “reperfilamiento” de deuda

El Gobierno nacional publicó este jueves (29/8) en el Boletín Oficial dos decretos que instrumentan los anuncios realizados por el ministro de Hacienda Hernán Lacunza para extender los plazos de pago de títulos de deuda. Además, enviará un proyecto de ley al Congreso para «reperfilar» la deuda pública, al mismo tiempo que iniciará negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por los plazos de devolución del préstamo acordado con la entidad.

El Gobierno oficializó mediante su publicación ele Boletín Oficial este jueves (29/8) el denominado “reperfilamiento” de deuda, mediante dos decretos que llevan la firma –entre otros funcionarios- del presidente Mauricio Macri y del ministro de Hacienda, Hernán Lacunza.

La medida alcanzará a la mayor parte de la deuda argentina, que en los últimos meses sufrió ventas masivas por parte de inversores ante la incertidumbre política por la derrota del oficialismo en las elecciones primarias.

Según el ministro de Hacienda con esta decisión se logrará aliviar la carga de deuda y dar mayor margen de maniobra al Banco Central para usar reservas y contener al dólar.

El DNU 2019-296 argumenta la decisión para «facilitar que la República Argentina honre el cumplimiento de sus compromisos financieros y pueda despejar la incertidumbre derivada de las dificultades de acceso al financiamiento«.

El documento advierte que «resulta urgente y necesario crear un marco de sustentabilidad de la deuda pública de corto plazo que, junto con las demás medidas de política fiscal y monetaria que adopten las autoridades nacionales, genere un cambio de expectativas«.

El decreto recuerda que el año pasado la economía nacional fue afectada por la sequía, que impactó fuertemente sobre la producción agropecuaria, y advirtió además sobre la devaluación producto de «una reversión en los flujos internacionales de capitales producto de medidas exógenas de política monetaria».

Y explica que esta situación «dio origen a un estado de incertidumbre en los mercados financieros, puesta de manifiesto por la pronunciada y sostenida caída de los precios de negociación de los títulos representativos de deuda pública nacional, que se hizo evidente en el resultado de las recientes licitaciones del pasado 13 y 28 de agosto de Letras del Tesoro Nacional, que indican una pérdida de acceso a nuevo financiamiento a través de los mercados«.

A los tenedores institucionales, se les pagará un 15% al vencimiento, un 25% a los 90 días y el 60% restante a los seis meses, sin quitas en el capital ni en los intereses, según dispone el artículo 1° del decreto.

El artículo 2° excluye de la medida a los tenedores individuales al señalar que «no alcanzará a los títulos representativos de deuda pública nacional de corto plazo cuyos tenedores, registrados al 31 de julio de 2019 en la Caja de Valores, sean personas humanas que los conserven bajo su titularidad a la fecha de pago”.

Decreto clave sobre la deuda pública argentina.

https://www.boletinoficial.gob.ar/#!DetalleNorma/214659/20190829

·        BOLETÍN OFICIAL – El Gobierno oficializó los decretos de “reperfilamiento” de deuda

El Gobierno nacional publicó este jueves (29/8) en el Boletín Oficial dos decretos que instrumentan los anuncios realizados por el ministro de Hacienda Hernán Lacunza para extender los plazos de pago de títulos de deuda. Además, enviará un proyecto de ley al Congreso para «reperfilar» la deuda pública, al mismo tiempo que iniciará negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por los plazos de devolución del préstamo acordado con la entidad.

  • Confirmado: El gobierno abre un proceso de renegociación de los vencimientos de la deuda

El ministro Lacunza anunció que se enviará una ley al Congreso para la deuda local y se negociará con los acreedores externos.

Acorralado por la magnitud de la crisis el gobierno de Mauricio Macri tomó este miércoles una decisión que intentó evitar por todos los medios: El ministro Lacunza confirmó que el Gobierno buscará postergar el pago de la deuda, tanto interna como externa.

El gobierno eligió bautizar esta decisión como «reperfilamiento» y presentarla como un canje voluntario que no implica quita de capital ni baja de intereses. Y anunció buscará reprogramar la deuda bajo ley nacional con una nueva Ley que enviará al Congreso y la deuda bajo jurisdicción extranjera vía renegociaciones con los acreedores.

Se abre así un proceso que venía reclamando el candidato peronista Alberto Fernández y que en los hechos le tocará continuar a él si gana en las próximas elecciones presidenciales.

La operación busca descomprimir los pagos en dólares que tiene que hacer el Gobierno, para de esa manera dejarle más espaldas para enfrentar la corrida en la plaza local, que sólo este miércoles obligó al Central a vender casi 400 millones de dólares. «Si había algún conflicto en el uso (de las Reservas), ahora se relaja», dijo Lacunza en la conferencia de prensa que brindó para anunciar la decisión.

La medida anunciada distingue la deuda de corto plazo, es decir las Letras del Tesoro (Letes, Lelink, Lecap y Lecer) adquiridas antes de 31 de julio, del resto de los bonos emitidos bajo Ley Nueva York o bajo legislación local. Las personas humanas que tengan Letras cobrarán los pagos como estaba previsto. En tanto que los inversores institucionales -10% de los acreedores de estos títulos- cobrarán el 15% al vencimiento, el 25% a los 3 meses y el 65% a los 6 meses.

De esta forma, de los 11.800 millones de dólares que vencen antes del 10 de diciembre de Letes, cerca de un 30% podrá postergarse al siguiente mandato y le dará más poder de fuego a Sandleris para que no se le escape el dólar antes de diciembre.

El gobierno eligió bautizar esta decisión como «reperfilamiento» y presentarla como un canje voluntario que no implica quita de capital ni baja de intereses. Y anunció buscará reprogramar la deuda bajo ley nacional con una nueva Ley que enviará al Congreso y la deuda bajo jurisdicción extranjera vía renegociaciones con los acreedores.

La medida anunciada distingue la deuda de corto plazo, es decir las Letras del Tesoro (Letes, Lelink, Lecap y Lecer) adquiridas antes de 31 de julio, del resto de los bonos emitidos bajo Ley Nueva York o bajo legislación local. Las personas humanas que tengan Letras cobrarán los pagos como estaba previsto. En tanto que los inversores institucionales -10% de los acreedores de estos títulos- cobrarán el 15% al vencimiento, el 25% a los 3 meses y el 65% a los 6 meses. De esta forma, de los 11.800 millones de dólares que vencen antes del 10 de diciembre de Letes, cerca de un 40% podrá postergarse al siguiente mandato y le dará más poder de fuego a Sandleris para que no se le escape el dólar antes de diciembre.

Por eso, el presidente del BCRA agregó tras la conferencia de Lacunza que: «Las decisiones adoptadas priorizan el uso de las reservas internacionales para preservar la estabilidad monetaria y financiera, aún cuando ello implique postergar el pago a los grandes inversores de deuda pública. El compromiso del Banco Central es con los argentinos. Seguiremos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para contener la volatilidad nominal y garantizar en forma sostenible la estabilidad del sistema financiero».

Respecto de los bonos, el panorama es más incierto. Lo primero es que se seguirán pagando los intereses de deuda y las amortizaciones de acuerdo al prospecto de cada emisión. Y luego será el turno del Congreso de sacar una ley para su «reperfilamiento voluntario». La propuesta del oficialismo es que esta se haga «sin quita de capital ni de intereses», es decir estirando los pagos.

En tanto la deuda emitida bajo ley extranjera, deberá negociarse con los acreedores privados. La propuesta es similar en términos a la hecha para los bonos domésticos, pero en este caso se pedirá a los bancos e inversores institucionales que eleven sus propuestas para llegar a una propuesta consensuada. Es muy probable que este proceso no se termine durante este mandato presidencial, por lo que los acreedores tampoco saben quiénes serán sus interlocutores.

Los que no formará parte de la reestructuración voluntaria serán los bonos provinciales ni los del Plan Gas. Tampoco los Bonte 2020, Bote 2021, Bote 2023, Bote 2026, Discount Ley AR, Discount ARS, Discount USD, Discount EUR, Discount JPY, PR13 y PR15.

VIDEO: https://youtu.be/DmzVeL2S7uM

Y finalmente, también le pedirán al FMI que, en línea con lo sugerido por los economistas de la oposición, también revean el esquema de pagos para disipar los riesgos de incumplimiento entre 2020 y 2023.

La decisión se anunció luego que Macri encabezara en Olivos una serie de reuniones, que tuvieron como eje definir las nuevas medidas y analizar el crítico escenario político y económico que enfrenta el gobierno. Incluso hubo una reunión con senadores del oficialismo en la que Macri pasó antes de que sirvieran la comida y luego se retiró.

Los radicales se mostraron preocupados por mostrar iniciativa desde la Rosada para que Macri pueda completar su mandato. El presidente, les pidió «que salgan a la cancha y den pelea» y que no se preocuparan porque él va a «estabilizar el país». Además, volvió a hacer un gesto de apoyo a Marcos Peña, a quien sentó a su lado. El jefe de gabinete se dedicó a escuchar.

«El peronismo está buscando tierra arrasada», dijo el senador Miguel Pichetto, candidato a vicepresidente de Macri. «Yo los conozco desde adentro», agregó.

Los presentes también prestaron atención a la marcha de las organizaciones sociales que coparon el microcentro para pedir la «emergencia alimentaria». La movilización fue definida por los senadores de la UCR como la «contramarcha» de la que hicieron los adeptos de Macri el pasado sábado. El radical Julio Cobos sorprendió al resto de los presentes cuando planteó mantener las instituciones y sesionar en el Congreso con normalidad.

PDF DOCUMENTO PLAN: https://www.scribd.com/document/423587345/Presentacio-n-HL-final

  • Análisis: Una medida al límite, entre el default y el cepo

El drenaje de Reservas y la negativa del mercado a renovar deuda de corto plazo hizo que no alcanzaran los dólares para pagar la deuda y a la vez defender el peso como estaba previsto. El FMI ya lo reconoció.

  • La reestructuración voluntaria de la deuda nacional que propuso este miércoles Hernán Lacunza fue una finta más o menos elegante a un default generalizado que el mercado ya había declarado como inminente al hacer disparar el riesgo país a los 2.112 puntos básicos, el valor más alto desde el canje de 2005. Esta medida, que llegó luego de que se reuniera con Sandleris y los representantes del FMI, busca precisamente darle poder de fuego al Banco Central y contener la sangría de dólares sin recurrir a un cepo, lo que equivaldría a una claudicación de la esencia del programa económico de Macri.

El macrismo niega que vaya a implementar un cepo al dólar

Con menos de 57.000 millones de dólares de Reservas Internacionales, según los datos provisorios del Banco Central, de los cuales menos de 15.000 millones son Reservas Netas y perdiendo de a 4.000 millones de dólares por semana, las cuentas mostraban que era difícil seguir interviniendo en el mercado cambiario para contener el tipo de cambio, que dio un salto del 28,8% desde las PASO y a la vez cumplir con el cronograma de vencimientos de deuda en moneda extranjera.

Si se hubiese dejado de pagar la deuda por falta de dólares, Macri habría terminado su mandato con un default. De haber insistido en el pago de los vencimientos y limitando el poder de fuego del Banco Central para contener la suba del dólar, corría el riesgo de un nuevo salto cambiario que llevara a un nuevo salto de inflación que recordara al final del gobierno de Alfonsín.

Las terceras opciones son malas palabras como corralito o cepo, es decir, una limitación al sector privado para la adquisición de dólares o bien a hacer contantes y sonantes los dólares en sus cuentas bancarias. No en vano, los ahorristas sacaron 2.400 millones de dólares de sus cuentas en la primera semana tras los comicios.

Por eso, Lacunza decidió un default selectivo solo con los inversores institucionales y acotado a la deuda de corto plazo, porque les pagará el 65% de los vencimientos con 6 meses de demora, para darles prioridad a los ahorristas pequeños y a la estabilidad cambiaria.

«A la mañana podemos anunciar una medida reactivante, pero, sin estabilidad, a la tarde se licuó», reconoció el ministro en una suerte de autocrítica por el paquete de medidas anunciado por Macri la semana pasada con el dólar a $3 menos.

De acuerdo a datos de la consultora EcoGo, con este default selectivo el Gobierno puede descomprimir su programa financiero en unos 4.000 millones de dólares. Es decir, Lacunza le otorgó a Sandleris más poder de fuego para contener el dólar antes de fin de año.

E hizo hincapié en dos cuestiones. Primero que el país no tiene problemas de solvencia y que pagará «sin quita de capital ni de intereses» el resto de sus obligaciones, pero pidiéndole a los acreedores un mayor plazo para hacer frente a los vencimientos. Y, en segundo lugar, en que el dólar está muy por encima de su precio de equilibrio y Sandleris no debiera necesitar tantas divisas para evitar un nuevo salto en el tipo de cambio.

Las lecturas pueden ser muy divergentes y crece en el mercado la expectativa por la reacción de mañana. Si se lo ve como un manotazo de ahogado, los ya deprimidos bonos nacionales se desplomarán y se acelerará la pérdida de Reservas. Si se lo ve como una respuesta pragmática para salvaguardar la continuidad democrática con una cambio de mando el 10 de diciembre -al que Lacunza denominó como «un mérito conjunto entre el presidente entrante y el saliente que los ciudadanos agradeceremos»-, puede ser que baje el agua que ya está al cuello.

‘El personal entiende que las autoridades han tomado estos pasos importantes para hacer frente a las necesidades de liquidez y para salvaguardar las reservas’, reconoció el FMI.

«Esto es un default técnico para los tenedores que tienen que ir al canje compulsivo. Los precios de los bonos ya tienen incorporado el escenario de default. El tema es que el problema de liquidez actual puede seguir deteriorando los fundamentos de deuda a PBI y desuperávit fiscal necesario para estabilizarla al punto de convertirse en una especie de profecía autocumplida que terminen desembocando en una crisis de solvencia por culpa de la inestabilidad política», dijo Federico Furiase, economista y director de Eco Go a LPO.

«No me queda claro que con esto van a calmar la presión cambiaria. Se ahorran dólares del lado del programa financiero pero a la fuerza de un canje compulsivo con fondos institucionales que le genera un problema de liquidez si sigue el rescate de minoristas. Y por otro lado, la incertidumbre estructural sigue siendo la misma en términos de la transición, del desembolso del Fondo y sobre cuál será el programa económico a partir de 2020. Y no hay mucho que pueda hacerse desde Hacienda para despejar esta incertidumbre», agregó.

De momento, los Fondos Comunes de Inversión (FCI) de bancos ya están informando a sus clientes que no podrán retirar sus cuotapartes porque quedaron alcanzadas por este default selectivo. Y las calificadoras de deuda apuran reuniones para ver si cambian la calificación de la Argentina.

El otro punto a destacar es que el «reperfilamiento voluntario» deberá sí o sí pasar por el Congreso. Y no hay garantías de que llegue a tiempo la descompresión de los plazos para que las Reservas alcancen a navegar la tormenta.

Es que, aunque el Gobierno quiera adelantarlo, tiene las manos atadas para hacer una propuesta sin quita ni de capital ni de intereses: la jurisprudencia respecto del artículo 65 de la Ley de Administración Financiera le prohíbe al Ejecutivo hacer una reestructuración de la deuda con esas características. En diciembre del año pasado, como consignó LPO, el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, intentó que el Congreso derogara ese artículo.

Y finalmente el punto álgido del anuncio es que Lacunza hizo público que concuerda con Alberto Fernández en que, gane quien gane, es necesario renegociar los plazos de pago con el FMI para alejar el fantasma de default entre 2020 y 2023. En este sentido, el FMI deberá decidir si le da en septiembre al país los 5.400 millones de dólares tras la quinta revisión, tal y como dio por descontado este miércoles el Secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, o si lo suspende a pesar del cumplimiento de las metas intermedias y avanza desde ahora con Lacunza como intermediario en una nueva renegociación.

La respuesta del FMI a estos anuncios fue escueta. Mientras Roberto Cardarelli vuelve a Washington, el vocero del organismo, Gerry Rice, aseguró que «Con respecto a la operación de la deuda anunciada hoy por las autoridades argentinas, el personal del Fondo está en proceso de analizarlas y evaluar su impacto. El personal entiende que las autoridades han tomado estos pasos importantes para hacer frente a las necesidades de liquidez y para salvaguardar las reservas».

«El personal permanecerá en estrecho contacto con las autoridades en el período adelante y el Fondo seguirá al lado de la Argentina en estos momentos desafiantes», agregó.

  • LAS CLAVES DEL DIA

ARGENTINA

El Gobierno anunció el reperfilamiento de la deuda de corto plazo, sin quita de capital ni intereses

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, anunció cuatro medidas para reperfilar los vencimientos de corto plazo de la deuda pública sin quita de capital ni intereses, con el objetivo de aliviar la carga de pagos de las obligaciones financieras en lo que resta del año y en el próximo mandato presidencial.

En primer lugar, se extenderá parcialmente el vencimiento de LETES, LECAP, LECER y LELINK (Letras del Tesoro en dólares, capitalizables en pesos, ajustadas al CER, y atadas al tipo de cambio, respectivamente), de manera de pagar el 15% del Valor Nominal (VN) en la fecha de vencimiento original, 25% a los 3 meses y el 60% a los 6 meses.

Esta medida solo será aplicada para inversores calificados como “personas jurídicas” (inversores institucionales). Las personas humanas estarán exentas de estos cambios en las Letras.

Para los bonos de largo plazo con legislación argentina se elevará al Congreso un proyecto de Ley.

para reperfilar los vencimientos del periodo 2020-2023 de forma voluntaria, sin quita de capital ni intereses y solo extendiendo plazos.

Para los bonos de largo plazo con legislación extranjera, se iniciarán las negociaciones con bonistas para establecer un proceso de reperfilamiento voluntario sin quita de capital ni intereses y sólo extendiendo plazos, en el marco de las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC) provistas en el marco legal de estos instrumentos.

Por último, el Gobierno establecerá un diálogo con el Fondo Monetario Internacional para elevar una propuesta de reperfilamiento del esquema de pagos establecido en el acuerdo de financiamiento actual.

LATAM

El dato de PBI para el segundo trimestre en Brasil registró un aumento mayor al esperado

Hoy en Brasil se publicó el dato de PBI para el segundo cuatrimestre, registrando una suba de 0,4% con respecto al trimestre inmediatamente anterior (que registró una caída de 0,2%), y de 1%a/a con respecto al mismo del 2018. El crecimiento fue mayor al esperado, mejorando la perspectiva de crecimiento para este año.

Las monedas de los países latinoamericanos se debilitaron ayer frente al dólar, con el tipo de cambio en México, Brasil y Colombia registrando subas de 0,39%, 0,58% y 0,19%, respectivamente.

Por su lado, los ETF que siguen a las acciones de estos países operaron en su mayoría al alza, con el de México y Brasil anotando subas de 0,65% y 1,10%, respectivamente; mientras que el de Chile cayó 1,27%.

INTERNACIONAL

Con la aprobación de la Reina del Reino Unido, se suspendieron las sesiones del Parlamento británico entre mediados de septiembre y octubre

La Reina del Reino Unido aprobó el pedido del primer ministro, Boris Johnson, para suspender las sesiones del Parlamento hasta el 14 de octubre, lo que dejaría menos tiempo de debate para llegar a un acuerdo sobre el Brexit. La fecha límite para alcanzar dicho acuerdo es el 31 de octubre.

Desde China, el vocero del Ministerio de Comercio confirmó que estarían dispuestos a negociar y colaborar con Estados Unidos para resolver las tensiones comerciales y que rechazan una escalación en las retaliaciones.

El Yuan chino volvió a niveles no vistos desde el 2008, llegando hasta los CNY7, 14 por dólar. Esto sucede luego que a principios de agosto superó los 7 yuanes por dólar por primera vez en 11 años.

Los futuros de los principales índices de acciones en Estados Unidos operan al alza previo a la apertura del mercado, con el del Dow, S&P 500 y Nasdaq registrando subas de 1,05%, 0,98% y 1,22%, respectivamente; mientras que los mercados de acciones en Europa siguen la misma línea.

Se publicó el dato de PBI del segundo trimestre en Estados Unidos, registrando un incremento de 2%a/a, en línea con lo pronosticado. Esto muestra una leve desaceleración con respecto al trimestre anterior (2,1%a/a).

 

 

Reafiirmando todas las noticias podemos afirmar sin temor a equivocarnos que Mauricio Macri y Hernán Lacunza nos llevan a pasos acelerados hacia otro Default  (ni Leve ni acotado) sino hacia una refinanciación estilo megacanje de Domingo Cavallo y Fernando De la Rua… ¡Un desastre completo y solo de ellos!!

 

Por Arq. José Marcelino García Rozado

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