ENFURECE AL CONGRESO USA – LA CASA BLANCA ANALIZA OPCIONES CONTRA IRÁN

Las peligrosas promesas de Trump al extranjero: otro secreto más de la Casa Blanca. La salida a la bolsa de Aramco, o por qué Riad no quiere guerra con Teherán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su política exterior siguen siendo el centro de todas las miradas, más todavía desde la retirada de su ex Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton y claro su enemistad con el régimen iraní. Sin embargo este jueves 19/09 los medios norteamericanos denunciaron una promesa que el mandatario le habría hecho a un líder extranjero que algunos consideraron preocupante y que podría poner en peligro la seguridad nacional. Es así que 2 ex funcionarios del Departamento de Inteligencia, presentaron una denuncia formal en cuanto a los dichos del presidente. Por supuesto, Trump lo niega a toda costa, aunque no es tan descabellado pensar que las acusaciones son reales. A esto se suma los supuestos comentarios de Bolton con respecto al plan Trump: “está destinado al fracaso”. En los últimos años, líderes estadounidenses y sauditas han presentado a Irán como el principal problema de Medio Oriente, prometiendo enfrentarlo. Sin embargo, corren los días y la respuesta tras el ataque a las refinerías sauditas -por el que lo responsabilizan, aunque Teherán lo niega- no llega. ¿Por qué? Trump es reacio a arrastrar a USA hacia otro conflicto militar en Medio Oriente. Arabia Saudita sabe que tiene demasiado que perder: Bin Salman duda sobre cuánto apoyo real recibiría de USA en caso de un conflicto abierto. Además, teme que una guerra disolvería el interés en su propuesta de venta pública de activos de Aramco, central en sus planes de diversificar la economía para crear más empleo.

El diario estadounidense, The Washington Post, informó que funcionarios de la Agencia de Seguridad Nacional, habrían denunciado comportamientos y dichos por parte del presidente Donald Trump durante una conversación con un gran líder del extranjero. Al parecer todo gira en torno a una promesa un tanto escandalosa que el mandatario habría hecho vía teléfono, y si bien no se especifica exactamente de quien se trataba, en caso de que se confirme sería un problema para la administración Trump.

Es así que los ex funcionarios que hablaron en condición de anonimato con el medio, aseguraron que se presentó el pasado 12/08, una denuncia formal que al parecer pone en peligro la seguridad nacional del país y que es de extrema urgencia que llegue al Congreso. Por su parte el Inspector General de Inteligencia de la Comunidad, Michael Atkinson, durante una reunión privada con legisladores, aseguró que no sabía nada sobre el fondo de la queja, ni siquiera si involucraba o no al presidente.

Esto no llega en el mejor momento para el presidente por varias razones. En primer lugar el reciente despido o renuncia del ex Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, el cual se dio luego del fracaso de las conversaciones con los talibanes en Camp David, lo que corrompió un posible acuerdo de paz con el grupo rebelde. A todo esto se le suma lo publicado este mismo jueves 19/09 por el periódico estadounidense, POLITICO, donde aseguran que el ex halcón del presidente, reiteradas veces se refirió a la política exterior de Trump como: “condenadas al fracaso”.

Según lo presentado por POLITICO, Bolton habría criticado durante una cena privada, las políticas del presidente, entre ellas por supuesto la relación con los talibanes, con Corea del Norte, Venezuela y por supuesto con Irán. Además al parecer aseguró que su relación con los países en cuestión son una “señal terrible e irrespetuosa” hacia las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, teniendo en cuenta que muchos fueron un hogar para los miembros de AlQuaeda.

Por otro lado, el reciente ataque a las refinerías de Arabia Saudita, que volvió a poner a la Casa Blanca de Trump en el centro de la imagen ya que por supuesto defendió a su aliado más grande en Medio Oriente y volvió a tensar sus relaciones con el régimen de Hassan Rouhani en Irán, teniendo en cuenta que se podría haber dado un encuentro entre ambos en el marco de la cumbre de las Naciones Unidas.

Pero volviendo a las denuncias hacia el presidente, quien estuvo a cargo de efectuar la denuncia fue el grupo de los Denunciantes o “Whistleblowers”: como le dicen en Estados Unidos, y son personas que se encargan de reportar posibles abusos del gobierno o de grandes corporaciones. Según explica la ley de Estados Unidos, cuando existe una denuncia por parte de este grupo de personas tiene que ver con una actividad de inteligencia que viola la ley y pone en peligro la seguridad nacional. Es así que esto ahora requerirá la notificación a los comités de supervisión del Congreso, algo que los funcionarios se niegan a hacer.

Sin embargo, Joseph Maguire, el director interino de inteligencia nacional, también decidió omitir las preguntas referidas a esta temática, aunque declarará el próximo 26/09 frente al panel de Inteligencia. Según explican desde Bloomberg, esta declaración podría ser un acuerdo para evitar una confrontación más en el Congreso. Recordemos que el mismo, ya está sobre la administración Trump y están llevando adelante distintas investigaciones sobre su persona, dándole lugar a una lucha perpetua entre los demócratas de la Cámara de Representantes y los republicanos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la queja fue presentada el 12/08, es decir una conversación telefónica que sucedió en ese tiempo cuando el presidente se encontraba en su residencia de Nueva Jersey. De acuerdo a lo que investigó el diario The Washington Post, los registros con los que cuenta Washigton registran al menos 5 llamadas a líderes durante las 5 semanas anteriores. Entre ellos, Kim Jong Un, el mandatario norcoreano que al parecer atraviesa un período de tregua con Trump.

En tanto, el presidente llama a estas publicaciones del Washington Post como otra “fake news” (“noticias falsas” en inglés). “Otra historia de noticias falsas por ahí-¡Nunca termina! Prácticamente cada vez que hablo por teléfono con un líder extranjero, entiendo que puede haber mucha gente escuchando de varias agencias estadounidenses, por no mencionar las del otro país en sí. ¡No hay problema!”, explicó Trump vía Twitter.

….Knowing all of this, is anybody dumb enough to believe that I would say something inappropriate with a foreign leader while on such a potentially “heavily populated” call. I would only do what is right anyway, and only do good for the USA!

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 19 de septiembre de 2019

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En los últimos años, líderes estadounidenses y sauditas han presentado a Irán como el principal problema de Medio Oriente, prometiendo enfrentarlo. Sin embargo, corren los días y la respuesta tras el ataque a las refinerías sauditas -por el que lo responsabilizan, aunque Teherán lo niega- no llega. ¿Por qué? Trump es reacio a arrastrar a USA hacia otro conflicto militar en Medio Oriente. Arabia Saudita sabe que tiene demasiado que perder: Bin Salman duda sobre cuánto apoyo real recibiría de USA en caso de un conflicto abierto. Además, teme que una guerra disolvería el interés en su propuesta de venta pública de activos de Aramco, central en sus planes de diversificar la economía para crear más empleo.

Este jueves 19/9, el equipo de seguridad nacional del Presiente estadounidense, Donald Trump, se reunirá para armar una lista de potenciales blancos iraníes, publicó el diario The New York Times, en caso de que el mandatario decida implementar una represalia militar contra la República Islámica.

Washington y Riad culpan a Teherán por el ataque a las refinerías sauditas el 14/9, a pesar de que los hutíes de Yemen se autoadjudicaron la responsabilidad. 

El secretario de Defensa, Mark T. Esper y el presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, el general Joseph F. Dunford Jr., presentarán las opciones a Trump en una reunión pautada para el viernes, dijo un oficial estadounidense al Times. El mandatario ha enviado señales mixtas sobre lo que piensa hacer. Por un lado, ha amenazado con ordenar “la opción última” contra Irán para castigar al país, pero también ha manifestado su oposición a meter a USA en otra guerra sin fin en Medio Oriente.

El Pentágono, apunta el NYT, favorece una serie de ataques militares que según uno de los oficiales, está en el extremo inferior de las opciones. Se trataría de operaciones clandestinas que se espera, no desatarán una escalada militar con Irán. Los blancos podrían incluir los sitios desde donde Irán lanza misiles y drones. La opción militar se sumaría a una campaña diplomática en la Asamblea General de las Naciones Unidas para sumar apoyos a las sanciones económicas y otros pasos no militares ordenados por Trump. Al mandatario estadounidense también le serán presentadas opciones más duras, que requerirían el despliegue de fuerzas en la región del Golfo Pérsico.

Según el analista y negociador en Medio Oriente, Aaron David Miller, ni USA ni Arabia Saudita están ansiosos por ir a la guerra con Irán, aunque el miércoles, el secretario de Estado, Mike Pompeo, acusó a Irán de haber llevado a cabo un “acto de guerra” al haber presuntamente atacado las refinerías sauditas.

Si la respuesta todavía no ha llegado es porque Arabia Saudita teme que cualquier represalia militar podría rápidamente desencadenar en un conflicto abierto que lo dañaría severamente.

El ataque a las refinerías mostró lo vulnerable que están los sauditas frente a Irán, que en los últimos años ha desarrollado una red de aliados en Líbano, Siria, Irak y Yemen.

Por otro lado, especialistas forenses estadounidenses todavía se encuentran en Arabia Saudita buscando pruebas que demuestren la culpabilidad de Irán.

Sin embargo, no responder en absoluto tendría un alto costo, luego de que la mitad de la producción de crudo de uno de los principales aliados de Washington en Medio Oriente se viera afectada.

Un ataque militar a Irán por parte de USA o de Arabia Saudita resultaría en una “guerra abierta”, dijo el ministro de Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, repitiendo la negación de su gobierno sobre su responsabilidad en los ataques del sábado pasado.

Para el profesor de Estudios de Cercano Oriente en la Universidad de Princeton, Bernard Haykel, el príncipe saudita, Mohammed bin Salman, “sabe que tiene mucho que perder.”:

“Vivís en un castillo con un pirómano al lado, y el pirómano no tiene un castillo – no tiene nada que perder. Y el pirómano ha mostrado que puede golpearte una y otra vez, con precisión”, dijo al NYT.

En los últimos años, líderes estadounidenses y sauditas han presentado a Irán como el principal problema de Medio Oriente, prometiendo enfrentarlo. Sin embargo, corren los días y la respuesta tras su presunto ataque a las refinerías sauditas, no llega.

¿Por qué? Trump es reacio a arrastrar a USA hacia otro conflicto militar en Medio Oriente. Arabia Saudita sabe que tiene demasiado que perder.

Bin Salman duda sobre cuánto apoyo real recibiría de USA en caso de una guerra con Irán.

Además, un conflicto creciente podría hacer agua el interés en su propuesta de venta pública de acciones de Aramco, el monopolio estatal saudita. La oferta de venta de activos de la refinería es central en los planes de Bin Salman, quien quiere diversificar la economía para crear más empleo para los jóvenes sauditas.

¡Trump con problemas adentro de EE UU y afuera… siguen las denuncias y la Cámara de Representantes se aproxima a un pedido de Impechment mientras afuera Arabia Saudi no tiene intenciones de pelearse con los Persas que es lo que pretenden Netanyahu y Trump… problemas afuera!

Washington y Riad, 19 de setiembre de 2019

Por Arq. José Marcelino García Rozado

 

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