SI  SE PUEDE (DEL INVIERNO DE ALSOGARAY A LA PRIMAVERA DE MACRI)

44.494.502 habitantes de la Argentina se distribuyen en un enorme territorio de grandes riquezas naturales y de pésimas administraciones.

En nuestro país en el que está todo por hacer, solo hay registrados 12.709.103 empleos en blanco contando a los monotributistas, autónomos y trabajadores en casas de familia. De estos trabajadores 3.132.100 son empleados públicos, nacionales, provinciales o municipales.

5.723.352 personas están jubiladas o cobran pensiones.

En este mundo de los números con que les gusta manejarse a los tecnócratas de la economía, tenemos cifras alarmantes de cómo se puede destruir en cuatro años el futuro de millones de argentinos.

La frase de campaña de Cambiemos “Si se puede” es absolutamente cierto. Pudieron producir la mayor desocupación en los últimos trece años con un desempleo que llega en el 2019 al 10.1% con dos millones de desempleados.

El año anterior, 2018, los desocupados llegaban al 9.6% Ayer Cristina Fernández, al presentar su libro en la Universidad de La Matanza, dijo que los argentinos culpamos de la situación a Macri, pero que en realidad era el sistema y los que lo defendían.

Es cierto, pero queremos ponerle contenido a lo que comienza en septiembre de 1955, con la caída del principal gobierno industrialista del siglo XX.

Hemos dicho hasta el cansancio que la “fusiladora” tuvo un golpe dentro del golpe, cuando los liberales y masones cambiaron a Lonardi por Aramburu, provocando la caída de los nacionalistas clericales y la irrupción del liberalismo.

Venían a continuar lo de Urquiza después de Caseros. Por eso regresaron a la Constitución de 1853 copiada de la de Estados Unidos y abolieron la de 1949, primera constitución en el mundo en establecer los derechos humanos.

En esos tiempos apareció un personaje que iba marcar escuela. Se llamó Alvaro Carlos Alsogaray, ministro de Industria de la “fusiladora”.

En 1959 el 5 de junio, Frondizi lo hizo ministro de Hacienda hasta el 26 de agosto de 1961. A la caída de Frondizi lo siguió José María Guido, que transformó a Alsogaray en ministro de Economía, del 20 de junio de 1962 al 10 de diciembre del mismo año.

Fue cuando acuñó la frase “Hay que pasar el invierno”.

Recurrió al endeudamiento externo, inventó el bono 9 de Julio y el capitán ingeniero era mostrado por la prensa canalla de entonces, de Neustadt y Grondona, como la salvación nacional.

Funcionario de todos los gobiernos, Alsogaray fue nombrado embajador en EE UU el 3 de octubre de 1966, por la dictadura de la Revolución Argentina durante el gobierno de Juan  Carlos Onganía. El 11 de octubre de 1968 terminó su misión en el país del norte.

En 1958 fundó el Partido Civico Independiente. En 1973, Nueva Fuerza, y en 1982 la UCeDe.

Fue el principal propulsor de las ideas liberales hasta su muerte en el 2005 a los 91 años.

Después apareció en la misma idea Domingo Felipe Cavallo, sostenido por la Fundación Mediterránea de Córdoba que siguió la misma escuela que el santafesino Alsogaray.

Sin contar los Alemann, los Cueto Rua, los Krieger Vasena, y una enorme cantidad de propulsores del liberalismo económico, de la libertad de mercado, de la libre importación, que terminaron destrozando la industria que con Perón nos llevó a fabricar desde tornillos hasta aviones.

No solo la primer moto, la Puma, la primera heladera nacional, la Siam y el primer automóvil argentino, el Justicialista, el primer vehiculo de carga, el Rastrojero, sino el Pulqui 1, el Pulqui 2, aviones de combate sobre el cual los rusos planificaron sus aviones Mig. No solo fuimos los primeros en el desarrollo atómico en América del Sur, sino que además estábamos entre los cinco países atómicos del mundo, por simplemente contar lo que destrozaron.

Volviendo a hoy, la herencia para Alberto Fernández tendrá dimensiones impensadas. El costo financiero, la caída del consumo interno, las tarifas dolarizadas, la desocupación, y la emergencia alimentaria, mortifican al candidato ante lo desconocido del endeudamiento nacional. Durante el gobierno de Macri cerraron 18.519 empresas de hasta 10 empleados, con una caída en las Pymes del 36%, mientras que las empresas medianas de 10 a 500 personas cayeron al 14%. En lo que va del año cerraron 7.518.

Todos los datos verifican que “Sí se puede”. Se puede destruir la Nación con los émulos de Alsogaray, como el prófugo afiliado radical Nicolás Dujovne que decía vivir en un terreno baldío para no pagar impuestos inmobiliarios, y que es uno de los principales responsables del desastre argentino. Su padre, el arquitecto Bernardo Dujovne, trabajó haciendo obras en el Uruguay para el “loco” Trump, hoy presidente yanqui.

Dujovne también recibió el apoyo de la prensa canalla, especialmente La Nación y Clarín.

Pero no es el único responsable.

La era Macri comenzó con Alfonso Prat Gay como ministro de Hacienda y Finanzas Públicas. Luego se dividió el Ministerio y el prófugo Nicolás Dujovne se encargó de Hacienda y Luis Caputo de Finanzas, esté último mandó el oro argentino a Londres, y endeudó el país a cien años. Después fue presidente del Banco Central y es uno de los principales responsables del desastre argentino.

En Producción primero estuvo Francisco Cabrera, y después Dante Sica. Durante sus ministerios el 50% de la industria nacional tiene sus maquinarias paradas. Un 50% ocioso.

De la familia de los Caputo también está Nicolás, el primo de Luis, conocido como Nicky Caputo, el “hermano del alma” de Mauricio, a quien el Congreso argentino autorizó para que sea cónsul de un país extranjero en el suyo. Nicky Caputo es cónsul de Singapur. Y Macri pretende entregarle un negocio multimillonario en dólares que es la reforma del puerto, una proyección inmobiliaria multiplicadora de recaudación incalculable. Singapur haría la obra, facilitada por su amigo del alma, el cónsul.

La economía destrozada batió otro record. El año pasado los cheques rebotados aumentaron un 71%, superando a la crisis del 2001. Hubo 188.000 cheques sin fondos. En lo que va del 2019 se supera largamente los 200.000 Ante esta realidad la primera dama Juliana Awada viajó a Madrid con la excusa de asistir a un recital de Soledad Pastorutti, pero en realidad tiene que visitar varias propiedades aledañas al Paseo de la Castellana. Según trascendió en España visitará los barrios de Salamanca Recoletos, Chambery Almagro, y Chamartin Viso Castellana, que son la parte de los barrios extendidos de Madrid hechos a finales del siglo pasado. Allí Juliana sabe que un departamento de cuatro ambientes no baja del millón de euros, pero que lo que está buscando superaría los dos millones.

Al mejor estilo de las terceras líneas del PRO que ya comenzaron a hacer las valijas ante el urnazo que se aproxima el 27 de octubre,  Cerdeña, la Costa amalfitana, Madrid o Barcelona sería el nuevo destino de los padres de Antonia.

Como se ve, “SI SE PUEDE”… destrozar un país y pensar en irse.

El pueblo argentino, acostumbrado al invierno de Alsogaray, también superará la primavera de Macri.

A los Fernández les espera un verano caliente; es cierto, no es una persona, es un sistema.

La seguimos mañana a las 6 por AM 650 Radio Belgrano.

 

Por MIGUEL ANGEL DE RENZIS

Buenos Aires, 22 de setiembre de 2019

 

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