EDUARDO OLLER

Dr. Eduardo Oller (1921-2005)

Fue médico clínico, cirujano y forense. Recién graduado comenzó a trabajar en distintos hospitales de Buenos Aires. Presta servicios como médico practicante en un puesto de la Policía Caminera de La Florida en Quilmes, destacándose en ir en la búsqueda de enfermos en la inhóspita y despoblada localidad de San Francisco Solano, quien en su pionera decisión de proteger la salud, brindar medicación gratuita y ayuda económica personal, alentó el arraigo de los primeros pobladores solanenses, acompañando el crecimiento de la zona con su estilo de trato ameno con la gente, que lo transformó popularmente en un “médico gaucho”, buscando la propia superación y cooperación de los vecinos, y logrando la obtención de donaciones, levantó un Hospital Materno Infantil que lleva su nombre.

Trayectoria

Eduardo Oller nació en San Juan, el 12 de Octubre de 1921, siendo sus padres Pedro Oller, comerciante, catalán, oriundo de Lérida, y Teresa Ramoneda Torra, también catalana, ama de casa, oriunda de Claverol. Fueron sus hermanos José y Roberto.

La familia tenía en sociedad junto a Luis Margarit y Antonio Alsina, la Confitería “Del Águila”, frente a la Plaza Rivadavia en San Juan (capital). Su padre falleció en 1935, cuando Eduardo Oller contaba con solo 14 años.

Hizo sus estudios primarios en la Escuela Bernardino Rivadavia, y estudios secundarios, en el Colegio Nacional Monseñor Dr. Pablo Cabrera de la Provincia de San Juan. A la edad de 19 años se trasladó a La Plata (Buenos Aires), para estudiar medicina. Hizo el servicio militar en la Policía de la Provincia de Buenos Aires, durante cuatro meses, y esta experiencia lo llevó a desempeñarse como practicante en el Destacamento de Policía Caminera de Villa La Florida. Merced al inicio en este destino, perteneció al cuerpo de profesionales médicos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires durante veintinueve años, y cuando solicitó su pase a retiro en 1976 tenía el grado de subcomisario.

Mientras era estudiante, por problemas en la pensión de La Plata, se muda a la Capital Federal, y allí finalmente, a los 28 años se gradúa el 3 de Diciembre de 1949, en la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires. Uno de sus sueños fue ser médico en la Provincia de Misiones, pero su paso por el Destacamento de la Policía Caminera de Villa La Florida, donde en 1946 fue nombrado por concurso practicante de medicina, lo había marcado a fuego y se instaló definitivamente apenas obtuvo el título. “¡Acá voy a poder realizar, lo que yo quiero hacer!”, dijo por entonces.

Fue nombrado Idóneo de Laboratorio del Hospital Tornú, iniciándose tempranamente como practicante honorario en el Hospital Español y el Hospital Álvarez. Sucesivamente fue nombrado por concurso practicante menor y mayor del mismo nosocomio. Su profesor, el Dr. Alberto Gutiérrez lo llevó a su lado al Sanatorio Gutiérrez. Mientras hacía su carrera hospitalaria municipal, fue nombrado por concurso practicante honorario del Hospital General de Agudos Piñero, y más tarde, menor y mayor. Asimismo fue nombrado médico interino en el Sanatorio Alvear.

En 1951 se casó con Alicia Fuentes, con quien tuvo dos hijos, Inés y Adrián. Ese mismo año funda la primera Sala de Puesto Sanitario, y en 1953, la Sala de Primeros Auxilios. El 17 de Marzo de 1969 se inaugura la Unidad Sanitaria.

Además de su actividad hospitalaria, atendía también en su consultorio particular de la calle 836 N° 331 PB, y luego en su casa de Camino General Belgrano 4155 de Villa La Florida. Allí la atención era continua y sin descanso. Atendía toda la tarde y después de cenar hacía las visitas a domicilio, regresando a altas horas de la noche. No había sosiego; además de las consultas habituales, atendía partos, accidentes de tránsito, laborales, domésticos, etc. Tres veces al año y solamente los domingos por la mañana, se operaba de nariz y garganta en su consultorio. Venía de La Plata el Profesor de Otorrinolaringología, Dr. Tabela y junto al Dr. Oller que hacía las anestesias, se efectuaban dichas intervenciones. Estas prácticas se realizaron por más de 10 años. Fue médico de las fábricas Mendizabal y Mejorsil, que por aquel entonces se instalaron en la zona. También fue médico del Colegio San José Obrero, y muy amigo de su fundador, el reverendo padre esloveno Marko Mavrik. Brindó por largos años su apoyo profesional a la pequeña maternidad que se encontraba sobre Camino Gral. Belgrano y calle 844, donde las parteras Filomena Dell´Elce y Virginia Fabi atendían la salud de las parturientas y sus hijos. Virginia, luego fue presidenta de la Comisión Pro-Hospital, y Filomena fue Vocal en la misma Comisión. Filomena fue su gran apoyo, cuando estuvo internado en la Fundación Favaloro el año anterior a su fallecimiento.

El médico pionero de San Francisco Solano

San Francisco Solano era una localidad deshabitada en 1946, con cardos en sus campos y caminos de tierra. Polvoriento en el agobiante verano y barroso en el crudo invierno. No era fácil asentarse en una zona despoblada donde había que caminar unos dos kilómetros en soledad para ir a trabajar en la profunda oscuridad de la madrugada, hasta llegar a la avenida (Camino General Belgrano), sin contar cuando el “Arroyo Las Piedras” desbordaba por las lluvias caídas en su origen de Longchamps, pasando por Almirante Brown, Florencio Varela, y entrando caudaloso al partido de Quilmes, inundando grandes extensiones de Solano que quedaba totalmente aislado. Este implacable arroyo que tenía tramos de hasta cien metros de ancho, dominaba y desalentaba cualquier plan de echar raíces en la localidad. Establecerse en San Francisco Solano y formar familia imponía saber que no había atención médica ante una urgencia o el nacimiento de un hijo, por lo que había que pensar muy bien semejante desafío.

Pero un médico sanjuanino llegó al poblado de La Florida en 1951, y los dispersos habitantes tuvieron cierta seguridad y amparo con relación a la salud. De inmediato, comenzó a atender como practicante en el Destacamento de la Policía Caminera. El joven profesional acompañado del ayudante enfermero Abraham Mendelevich, se lanzó desde el inicio a visitar a los más necesitados. No solo los enfermos iban a verlo, sino que él iba en busca de ellos. A los más pobres les daba medicación y hasta dinero de su bolsillo. Por lo general, los pobladores contaban con una pequeña granja, de modo que los honorarios que recibía el profesional solía ser gallinas y huevos. Ese mismo año se desató en la población una epidemia broncopulmonar y el virus Influenza muy contagioso lo tuvo a Oller activo y solicitado. Superado el brote y su agotadora lucha, volvió a la normalidad. Poniéndose sus botas de goma, caminaba para ver a sus pacientes. Para llegar más lejos, iba en el carro del lechero y se traía al consultorio enfermos delicados. Otro medios suyos para las visitas fueron una bicicleta, una moto, y más tarde, un Jeep todoterreno; para hacer frente al barro. Tanta entrega suya sin ayuda de nadie hizo que en 1952 se formara la “Asociación Vecinal de Solano” presidida por él. Su objetivo central era contar con un hospital local. Se creó una “Cooperadora Pro Hospital”, y tras su insistente labor y ejemplo en donde sobraban contratiempos, en una comunidad que no dejaba de crecer, el 25 de Abril de 1981 se inauguró el Centro Médico Municipal. Entre sus sueños, estaba que el Materno Infantil se transforme en un Hospital General, a raíz del crecimiento constante que veía de su población. En 1991 se inauguró el Hospital Materno Infantil bajo órbita del Municipio de Quilmes. El 7 de Octubre de 2001, se impone que el nosocomio reciba el nombre de su fundador; en esa ocasión el Intendente Fernando Geronés encabezó el acto y expresó: “Este es un justo reconocimiento a un hombre que ha dedicado su vida a la medicina, y que lo hizo aquí en San Francisco Solano. Por suerte pudimos homenajear en vida a quien, sin dudas, es uno de los ejemplos de la medicina Quilmeña“.

Otras expresiones fueron:

Oller, recibía donaciones de materiales de construcción y se ponía solo a entrar los ladrillos, arena, bolsas de cal, de modo, que nos uníamos para ayudarlo sin distinción, las enfermeras, personal de limpieza, mucamas etc. Hacíamos los pastones, y otros, levantaban las paredes primitivas del hospital. Oller decía: “¡Vamos, ayúdenme que el colectivo pasa una sola vez en la vida!”. A veces se aparecía con bobinas o retazos de tela que le donaban, enseguida las marcábamos y cortábamos, y con la máquina de coser, confeccionábamos camisolines, ambos, cofias, botas de tela para el personal. Sumergíamos las sábanas usadas y toallas en un piletón con productos de limpieza, lo movíamos a mano, y después, cargábamos todo en un viejo lavarropas, para luego colgarlo todo en las sogas de la azotea para que se seque. El personal solidario que formó el Doctor Oller en este hospital, nos sentábamos y comíamos todos juntos en una gran mesa, y si Oller había observado a alguien en la vereda con criaturas, nos decía que preguntemos si había comido, y compartíamos nuestros alimentos. El solo hecho de recordar lo que hizo el Doctor Oller por nosotros y la gente, me llena ahora de emoción…..” (Juana Ellemberg – Coordinadora de Enfermería del Hospital Dr. Eduardo Oller).

Eduardo Oller comulgaba políticamente con la Unión Cívica Radical, y no fueron pocos los obstáculos y dificultades políticas que debió soportar con la oposición ante reclamos y exigencias suyas de presupuesto o material médico, sobre todo entre 1988 y 1991, período de tiempo en donde no solo el Hospital fue intervenido, sino que Oller fue expulsado, generándose en la localidad una rebelión popular de tal magnitud, que debió darse marcha atrás a esa decisión, y volviendo a tomar control nuevamente del nosocomio. La gente volvió a recuperar a su médico Gaucho, y el personal del hospital a su “Papi”, como cariñosamente lo llamaban. Una vez bajaba de la Sala de Descanso, y lo encuentro al Doctor Eduardo Oller ocupado con un secador y un trapo de piso, tratando de sacar el agua acumulada en el pasillo trasero de las Salas de Internación, luego de una tormenta. Ni bien me vio me dijo: -¡Dale, ayúdame a sacar el agua!- Le respondí que estaba cansada después de 24 horas de guardia. Pero la forma paternal de invitarme a que lo ayude, de verlo “descalzo” y preocupado, no hizo más que convencerme para unirme a él, sumándose algunos otros”. (Gladys Romero – Lic. Obstetra del Hospital Dr. Eduardo Oller).

Cualquier vecino de Solano tiene en la memoria, porque lo experimentó o le contaron, la solidaridad ejercida por este médico, sobre todo, por su costumbre de poner la mano en el bolsillo y ayudar con dinero, que por lo general, eran pequeños montos que cubrían una medicación por él recetada.

¿Pero como hacía Oller para ayudar económicamente a los demás, teniendo que mantener a su propia familia?

La clave estaba en el manejo de la cooperadora utilizada positivamente para dar respuesta al bien común. Pero tampoco era un “mano suelta”. Cuando alguien exponía un problema económico, Oller solía interrogar cuando tenía dudas de algún necesitado, preguntando: Que salario ingresaba en el hogar, cuántos hijos tenía o cuántos impuestos debía cubrir?,.. a cuya respuesta determinaba su voluntad.

Atendió tantos partos en domicilios, consultorios y guardias, regando de hijos a la localidad de San Francisco Solano y otras localidades aledañas, que el Hospital Materno Infantil hoy lleva su nombre, lugar desde donde con su labor y ejemplo, dio señales de ser un serio defensor acérrimo y tenaz de la Salud Pública.

En más de trescientas anécdotas de la gente recibidas se testimonian en un 70% su ayuda personal brindada, y es lo que queda colectivamente en la memoria de quienes lo conocieron.

El Doctor Eduardo Oller, falleció de un paro cardio-respiratorio en el Sanatorio Modelo de Quilmes a los 83 años, el 21 de Junio de 2005.

Información profesional

Ocupación: Médico Cirujano – Forense

Miembro de:

Miembro Honorario de la Sociedad Argentina de Medicina Legal – Socio N° 013
Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires (Distrito II).
Cuerpo de Profesionales Médicos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Círculo Médico de Quilmes.
National Geographic Society
Distinciones: TULSA S.A. a su labor en San Francisco Solano (1951).
Club Social, Cultural y Deportivo “El Arroyito” – Quilmes-Buenos Aires, 21 de Junio de 2005).

Fuente
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Urueña, Pedro Alberto – El médico gaucho de San Francisco Solano.

Se permite la reproducción citando la fuente: www.revisionistas.com.ar

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