MADE IN USA: PULGAR ABAJO A MADURO, LA HUELLA DACTILAR QUE LLEVA AL FMI

CENA DEL CEA

Es probable que el vínculo con el FMI haya comenzado mal porque si es cierto que reclamaría un reenfoque de la relación del Frente de Todos con Venezuela, van mal. Alberto Fernández ya avisó que la Argentina se marcha del Grupo de Lima. Los próximos 20/30 años discurrirán en un escenario de guerra fría dentro del juego de equilibrio de poderes del que no nos salvaremos entre los dos grandes contendientes: Estados Unidos y China. Y el referente del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI) y académico, Felipe De la Balze, lo advirtió anoche en el hotel Alvear al recibir el premio Puentes de América durante la tradicional cena anual de la Fundación del Centro de Estudios Americanos: “mejor no nos hagamos los vivos porque los mastodontes nos aplastan, ya lo conocemos”. En el discurso central del ágape, el embajador Edward Prado envió en son de paz el mensaje: pese a “la profunda amistad entre nuestros dos países que se hizo más evidente en estos últimos años”, los “profundos lazos de amistad” entre argentinos y estadounidenses no están sujetos a ningún candidato o persona en particular”. Menos el kirchnerismo, estaban representados en la audiencia dirigentes de todos los espacios políticos, judiciales, sindicales y académicos.

 

En un foro pro Estados Unidos como la cena anual que organizó el Centro de Estudios Americanos (CEA) en el hotel Alvear, el embajador del País del Norte, Edward Prado, recordó al futuro gobierno que asumirá en la Argentina el 12 de diciembre: “Vimos y admiramos el liderazgo moral de Argentina con Venezuela, tuvimos el honor de trabajar con Argentina durante el G20 mientras lo mostraban ante el mundo”.

En tal sentido, reconoció “la profunda amistad entre nuestros dos países, que se hizo más evidente en estos últimos años”, y exaltó “la sólida relación entre los presidentes Donald Trump y Mauricio Macri”. 

Obvio que empezó mal el embajador. No entendió mucho de lo que está ocurriendo en la Argentina. Estos comentarios en público obligan a otros comentarios en público…

Sin embargo, tras cartón aclaró que los “profundos lazos de amistad” entre argentinos y estadounidenses “no están sujetos a ningún candidato o persona en particular” y reivindicó “valores compartidos, como la democracia, la libertad de la prensa y la seguridad de nuestra gente”.   

Finalmente, en alusión a los que vendrán: “Aprendamos de nuestra historia para no repetir los errores del pasado, en ese futuro tenemos que seguir trabajando juntos como socios y amigos para beneficio de nuestros pueblos”.

Más que por la historia de las  inversiones de USA en el país, que suman unos US$15.000 millones, como mencionó Prado, pesará (y mucho) en la coyuntura la lapicera del Departamento del Tesoro en el board del Fondo Monetario Internacional, ahora encabezado por la búlgara ex Banco Mundial (y por lo tanto amiga de la Casa Blanca), Kristalina Georgieva, para la firma de una eventual extensión de plazos del crédito stand by por US$ 57.000 millones, previo destrabe del desembolso pendiente de US$5.4000 cuando se confirme el ganador de las presidenciales de fin de mes.

Ojo con esto: el FMI se comporta como si el problema fuese sólo Argentino y no también del FMI, que antes hay que ver cómo sale de Ecuador.

El visto bueno del Departamento de Estado para que el FMI continúe apoyando a la Argentina, a pesar de que el sillón de Bernardino Rivadavia cambie de dueño, dependerá primero de la posición que fijen quienes lo ocupen en torno de la situación institucional de Venezuela, luego de lo que suceda con Vaca Muerta y finalmente de las auditorías técnicas.

El candidato del Frente para Todos, Alberto Fernández, ya anticipó que se propone abandonar el Grupo de Lima, compuesto por una docena de países de la región que son acérrimos opositores de la que califican de dictadura de Nicolás Maduro y que están a favor de una intervención en Caracas.

Al igual que México y Uruguay, Fernández se pronunció por acompañar una salida más conciliadora a la crisis venezolana, que habrá que ver si Washington considera suficiente, pero hasta ahora no precisó si reconocerá como Presidente a Maduro, como lo hacen México y Uruguay, ni tampoco se refirió directamente a que haya violación de los derechos humanos.

Aunque el diputado Sergio Massa predica por el Woodrow Wilson Center, de Washington DC; y el Council of the Americas, de Nueva York, la intención de un eventual gobierno del FPT en pos de una relación de colaboración y respeto con Estados Unidos a partir del 11 de diciembre, aún no está claro en la agenda F-F lo que se hará en materia de política exterior, quién sería el canciller y qué influencia tendrá Massa, aparentemente hiperpreocupado por Vaca Muerta, de ahí su gira.

Los nombres en danza, como Felipe Solá y Jorge Argüello no preanuncian, a priori, una intención confrontativa para con la Casa Blanca, e inclusive el ex embajador en USA durante la Presidencia de CFK ocupó una de las mesas en el ágape del think tank que se especializa en fortalecer lazos culturales entre ambos pueblos y de organizar visitas de dirigentes argentinos a los despachos más influyentes de Washington.

Entre los invitados se encontraban, además de la plana mayor de la embajada, un ministeriable como Martín Redrado, el ex presidente de la Cámara de Diputados, Adrián Pérez; Graciela Camaño; José Ignacio de Mendiguren y por el oficialismo, la ministra de seguridad, Patricia Bullrich.

Por su parte, el encargado del hemisferio sur del Departamento de Estado, un viejo conocedor de Argentina de estrecha relación personal con el titular de CEA, Luis Savino, como Kevin O´Reilly, envió rápidamente, luego de las PASO, a ocupar el cargo de director político en la embajada país a Christofer Andino y también fue trasladado al país un encargado de Asuntos Institucionales, Silvio González, con la consigna de tender puentes de diálogo con el recambio dirigencial.

  • El riesgo de las 3ras posiciones

En un trabajo presentado ante la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas por el referente del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI) y académico, Felipe De la Balze, que le valió recibir el premio Puentes de América que otorga anualmente el CEA, quedó planteado el escenario internacional de una guerra fría por el poder entre las 2 grandes potencias mundiales: USA y China, que se prolongará, según vaticinó, por 20/30 años.

Al disertar anoche en el hotel Alvear por haber sido distinguido con el premio Puentes de América, sostuvo que el país deberá insertarse en el nuevo ciclo político 2019-2023-E invitó a tener en cuenta las consecuencias que pagara a partir de los años ‘40 cuando venía de crecer entre 1887 y 1939 manejándose en un mundo en el que convivían varias potencias y pagó altos costos cuando la 2da Guerra Mundial las polarizó y, por equivocarse en la elección de amigos, terminó bloqueado.

De la Balze comparó ese enfrentamiento con el de 2 elefantes que se embisten y aconsejó que sería mejor no hacerse los vivos porque “nos pisan”.

En tal sentido, tiró datos sobre portaaviones, misiles, etc, que indican la supremacía militar americana al tiempo que advirtió que la proyección de las tasas de crecimiento de los próximos años situarán a China como la economía más grande del mundo.

Omitió, quizá, el eje central de la disputa: el control de la tecnología en las redes y el software que en estos momentos favorece a los asiáticos y es motivo de recíprocos boicots y sanciones.

Ante los comensales de cada lado de la grieta que lo escuchaban, comparó a ambos gigantes con la primera división de las superligas mayores deportivas y ubicó a Rusia e India en la segunda.

Asimismo mencionó, a modo de advertencia para no repetir errores históricos, la experiencia que dejaron los conflictos que hubo en los últimos 200 años, desde el de Francia versus Gran Bretaña del siglo XIX en adelante, las conflagraciones mundiales y la guerra fría: siempre la resolución se volcó a favor del que construía las mejores alianzas con civilizaciones que le eran afines a su cultura y no del más fuerte, subrayó.

Savino completó ese análisis cuando habló como anfitrión, al enfatizar “que la única política que se puede dar desde el Estado es la cultura, y todas las demás, la economía, la seguridad, la educación, todo deberá ser definido por la política”.

Desde un enfoque distinto y ajeno a ese evento, el director de posgrados en Estudios sobre la China Contemporánea en la Universidad de Lanús, Gustavo Girado, precisaba que la región se debe una discusión sobre “qué puede y debe ofrecer en una mesa de negociación con los chinos, en la que ellos tienen todo lo que vos no tenés (financiamiento, tecnología e infraestructura), y eso no se ha discutido en Argentina. Hoy no existe ningún plan”.

Señaló en el programa radial “Futuro Imperfecto” que “la guerra comercial entre China y Estados Unidos tiene que ver con la disputa por la vanguardia tecnológica, sobre todo en las telecomunicaciones, ya que se está definiendo el estándar en el que se van a desarrollar las manufacturas en el futuro”.

Se el primero en comentar en "MADE IN USA: PULGAR ABAJO A MADURO, LA HUELLA DACTILAR QUE LLEVA AL FMI"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*