LA INFLACIÓN TREPÓ A 5,9% EN SEPTIEMBRE Y 2019 SERÁ EL AÑO MÁS INFLACIONARIO DESDE 1991

El dato de inflación de septiembre capturó el efecto pleno de las PASO sobre la economía. Tal como venían anticipando los privados, el mes pasado tuvo una inflación de nada menos que 5,9%. Así, la inflación ya acumula 37,7% en 2019 mientras que la interanual es de 53,5%. Por si quedaban dudas, la desinflación que se insinuaba hasta las PASO quedó abortada. Habrá que arrancar de nuevo, una vez más.
Si Juliana Awada hechizó a Mauricio Macri, la tasa de inflación lo maldijo. Fue la bestia negra de su Gobierno. Por lejos, la variable más díscola. En rigor, la meta inicial para 2019 era tener una inflación de 5% en todo el año calendario. El final se parece poco y nada a esa proyección excesivamente optimista. Eso, naturalmente, impactó en la dinámica política.
¿Cómo sigue la película en octubre y más allá?
“De no mediar nuevos saltos cambiarios, prevemos que la desaceleración de la inflación será lenta”, dicen, como trazo grueso, desde Ecolatina. “Esto se debe a que todavía habrá cambios en precios relativos como consecuencia del reciente salto cambiario. Adicionalmente, los ajustes salariales –ya sea mediante bonos o paritarias– también presionarán a los costos. Esto llevará a optar por trasladarlos a precios o bien absorberlos, tolerando una pérdida todavía mayor del margen de ganancia”, dicen.
Además, agregan: “Por otro lado, las especulaciones sobre las medidas que tomaría el próximo gobierno podrían conducir a nuevas aceleraciones en noviembre y diciembre. Por caso, si se descontara un congelamiento de precios, podría tener lugar una actualización de los mismos para evitar pérdidas futuras (o, dicho de otro modo, llegar al congelamiento con el mayor margen posible)”.
En resumen, concluyen: “En el último trimestre la inflación mensual no perforaría el 3% –y promediaría más cerca de 3,5%– y la inflación anual acumularía no menos de 52% en 2019. En consecuencia, 2019 marcará un nuevo récord de nominalidad desde el inicio de la convertibilidad en 1991.


“Es esperable que el mayor impacto de la devaluación posterior a las PASO se haya dado durante el mes de septiembre. Para los meses siguientes esperamos que el nivel de precios continúe elevado, pero desacelerando en torno al 4%”, agregan desde LCG.
“En la medida en que el dólar se estabilice y vuelva a ser un ancla nominal, podría esperarse cierta moderación de los aumentos. Sin embargo, el rezago del traslado de la devaluación a precios en algunos sectores que no pudieron convalidar aumentos, sumado a una inercia inflacionaria cada vez más veloz difícilmente permitan reducir los valores por debajo del 3% mensual en los últimos meses de 2019”, agregan y señalan que su proyección de inflación se ubica alrededor de 54% anual a diciembre”.
Como interrogante, dicen: “Será importante el comportamiento de las expectativas luego de las elecciones generales de octubre. Si bien el efecto de un resultado inesperado ya fue descontado en la contienda electoral de agosto, con el posterior salto en el tipo de cambio, los episodios disruptivos asociados con la incertidumbre de la próxima gestión podrían continuar. Asimismo, el fracaso de los programas monetarios de la gestión actual, el régimen de alta inflación en el que se encuentra el país hace meses y los elevados niveles de indexación de la economía dejan un difícil desafío para el Gobierno entrante”.
La inflación de septiembre podría marcar el pico de 2019, dijeron desde el Grupo SBS, “aunque no hay que perder de foco los grandes riesgos que enfrenta el escenario de inflación”. Por un lado, señalaron, “los últimos meses mostraron un enorme desanclaje de las expectativas de inflación a medida que la incertidumbre política quita fuerza al programa monetario y evita que funcione como un ancla nominal”. Por otra parte, además, “las necesidades de financiamiento del Tesoro son elevadas y Argentina perdió el acceso al mercado, anticipando una mayor emisión monetaria”. En ese marco, esperan una inflación de 53% para 2019, “pero reiteramos que los riesgos al escenario están claramente sesgados al alza”.
“La proyección de inflación entre puntas para 2019 se sostiene en 55,9%, algo por encima mediana del último REM (54,9%)”, dijo Gabriel Caamaño Gómez desde Consultora Ledesma. “Siempre que no haya nuevos eventos cambiarios”, advirtió. “Esperamos que la desaceleración sea lenta y progresiva durante los próximos meses, producto de la magnitud de la corrección cambiaria que ya se produjo y un contexto que seguirá caracterizado por la alta incertidumbre”, concluyó.
El BCRA cree que bajará “significativamente” en octubre
Aunque era esperable, el 5,9% que reportó el Indec cayó duro en el BCRA, dado que es la institución que vela por preservar el valor de la moneda. Sin embargo, creen en las medidas tomadas a comienzos del mes pasado (el cepo, centralmente) y que el dato de octubre será mejor. “Las medidas implementadas permitieron estabilizar el tipo de cambio, y que la inflación retome su sendero decreciente a partir de octubre. En octubre, los indicadores de alta frecuencia muestran que la inflación será significativamente menor a la de septiembre, reflejando que la inflación retomó el proceso de desinflación”, dijeron desde Reconquista 266 ante El Economista. Habrá que esperar y ver para creer.
Buenos Aires, 17 de Octubre de 2019
Dr. Guillermo Rodríguez charla con
Alejandro Radonjic

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