RADIOGRAFÍA DE LA PAUPERIZACIÓN SOCIAL DE LA ARGENTINA EN TIEMPOS DE MACRI Y EL FMI

La dimensión territorial y los efectos sobre los grupos más vulnerables
Un aporte más para el Plan Argentina sin Hambre

Síntesis:

 

A continuación presentamos el segundo informe de análisis sobre los resultados de pobreza e indigencia1 que corresponde al primer semestre 2019. Como lo hemos indicado en distintas oportunidades, nuestro instituto realiza un seguimiento trimestral de los resultados que la EPH – INDEC publica de manera semestral. En este marco, la tasa de pobreza del primer semestre del 35,4% se compone de un primer trimestre que arrojó un nivel del 34,1% y un segundo trimestre que alcanzó el 36,7%. Por su parte, el resultado semestral de la indigencia del 7,7% es el resultado de una tasa del 7,1% correspondiente al primer trimestre y del 8,3% durante el segundo trimestre 2019.

De esta manera, lo que en el presente documento se pone en consideración es la información sobre el segundo trimestre 2019, última actualización disponible, favoreciendo una lectura desagregada por provincia y grupos de edad.

Simultáneamente, en el marco de la presentación del Plan Argentina sin Hambre, buscamos realizar un aporte más que permita localizar, tanto en términos territoriales como en grupos etarios, el fenómeno de pobreza en general y su expresión más extrema, el hambre. A continuación sintetizamos, sobre la base de los resultados trimestrales, los rasgos que surgen del informe:

–      Las provincias del norte argentino son las que tienen las tasas de pobreza más elevadas (el NEA y NOA), una parte importante de las cuales superan el 40% en pobreza. Las ocho provincias más pobres son Santiago del Estero, Chaco, Catamarca, Tucumán, Salta, Corrientes, Entre Ríos y Misiones en las que reside aproximadamente un millón de personas (con excepción de Catamarca) de las cuales casi medio millón son pobres.

–      Si bien las expresiones de pobreza son más importantes en la zona norte del país, la distribución demográfica producto de la concentración de oportunidades en la franja central del territorio nacional, implica que en pocas provincias se concentre el grueso de la población pobre. Así, las provincias que superan el millón de personas pobres son: Buenos Aires (6,8 millones, el 41,5% del total), Córdoba (1,4 millones, el 8,5%) y Santa Fe (1,4 millones, el 8%). Es decir, el 60% de la población más vulnerable reside en sólo tres provincias.

–      La falta del acceso a una alimentación adecuada, si bien afecta también a las provincias del norte, se destaca que la mayor incidencia relativa se presenta a su vez en jurisdicciones de la zona Pampeana y la región del GBA, como La Pampa, Córdoba y Buenos Aires (cerca del 10% de la sus respectivas poblaciones es indigente).

–      La distribución territorial de la población indigente, si bien vuelve a responder a la concentración demográfica vigente, sobresale el agravamiento de la situación de indigencia en Chaco que a pesar de no revestir singular importancia en términos poblacionales, es la tercera jurisdicción, luego de Buenos Aires y Córdoba, que concentra la mayor cantidad de personas que pasan hambre en el país.

– En el último año de aumento generalizado de la pobreza y el hambre a lo largo y a lo ancho del país, se destacan algunas jurisdicciones que generalmente no son tenidas en cuenta conforme a los bajos niveles relativos que asume este fenómeno. Este es el caso de algunas provincias patagónicas como Tierra del Fuego, Chubut y Río Negro que aumentaron las tasas de pobreza en un 131%, 84,3% y 53,5%, respectivamente.

– El rasgo de infantilización que asume la problemática del hambre y la pobreza queda, una vez más, expuesta en los últimos datos publicados: el 54,6% de chicos y chicas son pobres y el 15% directamente pasa hambre. Estos representan el 36,5% de la población pobre y el 43,7% de la población indigente. El hambre, entre nuestros pibes, prácticamente se duplicó en el último año (la tasa de indigencia creció en un 80%).

Es decir, un programa integral para resolver el hambre debería orientarse a atender las escasas oportunidades de generación de ingresos que ofrecen las provincias del norte, que además de afectar directamente la calidad de vida a las personas que allí residen, contribuyen al proceso de concentración poblacional en el centro del país, especialmente en la región del Gran Buenos Aires que tensionan aún más para la escasa capacidad inclusiva de la zona central.

Por otro lado, al bajo nivel de desarrollo estructural de las economías regionales agudizadas por la crisis vigente, se incorpora otro elemento de pauperización social vinculado al ordenamiento desigual sobre el que se organiza una de las zonas extractivas de país: el complejo sojero. Parte de las provincias más productivas en estos términos son justamente aquellas en las cuales el hambre afecta con mayor crudeza. Resáltese que en el año de cosecha récord de producción de oleaginosas y granos, se verificó también uno en materia de pobreza e indigencia, revelando cuáles pueden ser los efectos de la obscena desigualdad como resultado de la apropiación privada de la renta agrícola. Otra de las zonas extractivas del territorio nacional también viene contribuyendo decisivamente en la aceleración del proceso de empobrecimiento: la región patagónica vinculada al complejo petrolero. La combinación de rasgos estructurales con una coyuntura de crisis y sobreendeudamiento de los gobiernos provinciales terminó por incorporar a la zona austral dentro del grupo de jurisdicciones que precisan respuestas urgentes.

Por último, la infantilización de la pobreza y el hambre es el rasgo fundamental que, no obstante la inmoralidad que esto implica, ofrece una puerta de entrada para abordar de manera efectiva la situación a través de programas de transferencia de ingresos destinados a la población infanto-juvenil, universales, de calidad y articulados con un circuito de producción y oferta que atienda las necesidades de la demanda popular.

 

La extensión territorial de la pobreza: un pantallazo a nivel provincial.

Tal como se señaló en el material recientemente publicado, las tasas de pobreza e indigencia para el 2do trimestre 20192 son del 36,7% y del 8,6%, respectivamente. Estos niveles implican que, si consideramos como extensible los valores publicados por la EPH correspondiente a las áreas urbanas para la población total, se verifica un total de 16.496.256 de personas pobres y 3.722.125 indigentes.

Ahora bien, las tasas publicadas representan la media nacional y, como tal, sintetizan en un indicador realidades provinciales heterogéneas. Conviene precisar que la unidad de análisis del territorio para EPH-INDEC son los aglomerados urbanos, conforme a su carácter mercados de trabajos únicos, aunque en esta ocasión favoreceremos una presentación provincial asumiendo que la realidad del aglomerado urbano más importante (o de los aglomerados urbanos, cuando haya más de uno) refleja la situación de la provincia a la cual pertenece, lo cual resulta un supuesto por demás optimista.

La radiografía provincial al segundo trimestre 2019 permite verificar la presencia de un escenario generalizado de pauperización en las condiciones materiales de vida en un conjunto no menor de provincias (17 jurisdicciones tienen tasas de pobreza superiores al promedio nacional) que contiene expresiones locales que encienden mayores alarmas. Sobresalen en este sentido provincias del NOA y el NEA argentino tales como Santiago del Estero (46,1%), Chaco (45,1%), Catamarca (45,1%), Tucumán (44,1%), Salta (43,4%), Corrientes (42,8%) y Entre Ríos (42,3%).

En cuanto a la indigencia, el número que sobrepasa el promedio es de siete provincias de las cuales se destacan cinco, donde la incidencia del hambre supera los dos dígitos: Chaco (16,7%), Córdoba (11%), La Pampa (10,8%), Misiones (10,7%) y Corrientes (10,5%). Vuelve entonces a quedar de manifiesto las menores posibilidades que tiene el norte argentino para garantizar condiciones adecuadas de vida a la población residente.

Por su parte, las provincias que presentan los menores índices de pobreza fueron las provincias australes Santa Cruz (25,2%), Tierra del Fuego (24,1%, y con el menor nivel de indigencia, del 2,2%) y la Ciudad de Buenos Aires (15,2%, aunque casi la mitad de dichos pobres son indigentes, con una tasa que se ubica en 6,5%). Es curioso el caso que expone Santiago del Estero, provincia que evidencia uno de los mayores niveles de pobreza, pero menores de indigencia (2,7%).

Cuadro Nº 1: Pobreza e Indigencia, en tasas y cantidad de personas (orden descendente según tasas de pobreza). Por provincias y total nacional. 2º Trimestre 2019.

 

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la EPH-INDEC.

 

Cuadro Nº2: Pobreza e Indigencia, en tasas y cantidad de personas (orden descendente según tasas de indigencia). Por provincias y total nacional. 2º Trimestre 2019.

 

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la EPH-INDEC.

 

Tal como se presentó en el informe de pobreza anterior para el total nacional, a continuación se realiza una comparación entre la tasa de 2do trimestre 2019 respecto a la verificada en el mismo trimestre del 2018, con el objetivo de favorecer una perspectiva regional acerca del aumento de la población pobre en 3,6 millones y de la indigencia en 1,6 millones de personas durante el último año.

Resulta entonces que Tierra del Fuego creció un +131%, San Luis demuestra un comportamiento similar (+111,8%), y le siguen Chubut (+84,3%), Salta (+69,4%), Tucumán (+56,1%), Río Negro (+53,5%) y Catamarca (+53%). Obsérvese que en el último año las provincias australes que suelen reflejar tasas de pobreza inferiores a la media, se encuentran entre las jurisdicciones que experimentaron un empobrecimiento más acelerado.

En lo que respecta a la indigencia los saltos en los valores son aún más importantes. Este es el caso de Formosa que más que cuadriplica los valores en tan solo un año (+325,5%). Continúan territorios que superaron la duplicación de sus tasas, como: La Pampa (+177%), Misiones (+164,3%), Córdoba (+162,2%), la Ciudad de Buenos Aires (+141,5%), La Rioja (130,1%), Chaco (127,4%) y Santa Cruz (+112,4%). En este grupo cabe destacar la presencia del distrito que exhibe una situación relativamente mejor que el resto nacional en materia de condiciones de vida, la Ciudad de Buenos de Aires, así como también provincias que forman parte del espacio económico más rico de la Argentina, la fértil pampa húmeda, que en el último año presentó un récord histórico en la cosecha de granos y oleaginosas al tiempo que vio duplicar el hambre. Una vez más queda expuesto que el aspecto medular de los fenómenos de pobreza e indigencia es el carácter desigual que organiza los procesos productivos en cada uno de los territorios.

En términos poblacionales, por una cuestión de peso demográfico, las provincias más habitadas son las que explican la magnitud en el aumento de la pobreza y el hambre. En primer lugar, la provincia de Buenos Aires expone incrementos en la cantidad de personas pobres en 1.316.673 y de indigentes en 663.553. Luego se encuentra Córdoba (+400.485 nuevos pobres, +255.948 nuevos indigentes), y Santa Fe (+323. 166 nuevos pobres, aunque con una disminución en el número de personas indigentes).

Pocas son las provincias que evidenciaron caídas en sus tasas o niveles de pobreza. Entre ellas se halla San Juan (-6,7%) y Santiago del Estero (-4,7%), con 12.444 y 17.178 menos pobres que lo asentado un año atrás, respectivamente.

Cuadro Nº3: Pobreza e Indigencia, comparación interanual de tasas y diferencia absoluta de personas (orden descendente según tasas de pobreza). Por provincias y total nacional. 2º Trimestre 2018 vs 2º Trimestre 2019.

 

Cuadro Nº4: Pobreza e Indigencia, comparación interanual de tasas y diferencia absoluta de personas (orden descendente según tasas de indigencia). Por provincias y total nacional. 2º Trimestre 2018 vs 2º Trimestre 2019.

 

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la EPH-INDEC.

Las condiciones de vida de la población por grupos de edad. Los niños y abuelos, los más afectados

La información presentada por la EPH al primer semestre de este año nos permite también inferir los indicadores de pobreza e indigencia por grupo de edad al segundo trimestre.

Cuadro Nº 5. Tasas de pobreza e indigencia por edad al 1º Semestre 2019. Total Nacional.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la EPH-INDEC.

Nota: la suma de las poblaciones puede no coincidir con el total, ya que los porcentajes publicados por el INDEC están redondeados a un decimal.

Siguiendo la clasificación etaria del INDEC, se puede visibilizar a partir de la información al primer semestre 2019 la situación crítica de los chicos y chicas menores de 15 años de nuestro país: el 52,6% (5.792.631 de chicos) es pobre, y al interior de ellos el 13,1% (1.442.651 niños) se encuentra en situación de indigencia. Es decir, poco más de la mitad de los niños y las niñas argentinas vive en hogares cuyos ingresos no cubren una canasta básica familiar de bienes y servicios básicos. Mientras que, casi un millón y medio de ellos tiene problemas para alimentarse de forma adecuada, debido a que sus hogares no logran acceder a una canasta básica de alimentos adecuada. El segmento de 0 a 14 años tiene las tasas de pobreza e indigencia más altas de los 4 grupos de edad, y explica más de la tercera parte de la totalidad de pobres y más del 40% de los indigentes.

La situación social de los jóvenes de entre 15 y 29 años no es para nada alentadora. El 42,3% (4.469.678) es pobre y el 9,4% (993.262) es indigente, todavía por encima de la media de nacional. Por su parte, del total de adultos entre 30 a 64 años, 5.538.853 son pobres y 1.074.975 son indigentes, mientras el grupo de los adultos mayores de 65 años, el 10,4% (528.742) es pobre y 1,2% (61.009) es indigente.

Cuadro Nº 6. Foto de la pobreza e indigencia al 2º Trimestre de 2019. Total Nacional.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la EPH-INDEC.

Nota: la suma de las poblaciones puede no coincidir con el total, ya que los porcentajes publicados por el INDEC están redondeados a un decimal.

A partir de los datos semestrales, y conjuntamente con los del primer trimestre del año, es posible determinar que la situación social relativa al segundo trimestre es aún más grave. Esto se refleja en que la pobreza ya afecta al 54,6% de los menores de 15 años (6.020.569 son pobres) mientras que la indigencia afecta al 14,8% (1.626.735 pasan hambre). El empeoramiento de las condiciones de vida se generaliza al resto de los grupos: el 44% de los jóvenes (4.660.129) de 15 a 29 son pobres, y el 10,1% (1.066.475) son indigentes. Los adultos entre 30 a 64 años muestran tasas de pobreza del 31,2% y de indigencia del 6,0%. Finalmente, el 11,8% de nuestros abuelos es pobre y el 1,2% pasa hambre.

Cuadro Nº 7. Evolución anual de la pobreza e indigencia por grupo de edad. 2º Trimestre 2018 vs 2º Trimestre 2019. Total Nacional.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la EPH-INDEC.

Nota: la suma de las poblaciones puede no coincidir porque los porcentajes publicados por el INDEC están redondeados a un decimal.

Como ya fue explicitado, las condiciones de vida de la población se encuentran en un proceso de deterioro desde el inicio de la crisis cambiaria en abril del 2018, profundizándose desde entonces en el contexto de la vigencia del acuerdo con el FMI. Entre junio de 2018 y junio de 2019, la tasa de pobreza de los adultos mayores saltó del 7,0% al 11,8%, y la tasa de pobreza de los menores de 15 años se disparó del 43,8% al 54,6%. En tan solo un año, las políticas de Macri y el FMI desplazaron a 251.672 adultos mayores y a 1.214.825 niños y niñas más, bajo la línea de la pobreza.

Estos dos grupos vulnerables fueron profundamente afectados por el encarecimiento de los alimentos, cuyo efecto quedó plasmado en el aumento del 79,1% de la tasa de indigencia para los menores de 15 (de 8,2% a 14,8%) y del 74,6% de la tasa de indigencia para los mayores de 65 (de 0,7% a 1,2%). Como resultado, en tan solo un año 722.947 de nuestros pibes y 26.216 de nuestros abuelos/as fueron llevados al hambre.

Por Claudio Lozano

Ex Diputado Nacional

Colaboración:

SAMANTHA HORWITZ
JAVIER RAMERI
IGNACIO LÓPEZ MIERES

Fuente YPyPP

 

 

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