LA OBRA PUBLICA COMO HERRAMIENTA DE UN PLAN ESTRATEGICO NACIONAL

Tabla de Contenido

I.   El problema entre lo público y privado

II.   Aspectos básicos por considerar

Plan Estratégico Nacional para garantizar la continuidad de las políticas

Es prioritario reorganizar la administración Pública.

La Obra Pública debe responder a necesidades sistémicas

  • Los ferrocarriles actualizados tecnológicamente son un transporte moderno y es necesario desarrollarlos en forma inteligente y racional
  • El transporte fluvial y marítimo
  • Retomar las políticas sobre soberanía digital y las comunicaciones
  • La energía factor clave de la era actual
  • Contexto internacional, favorece las tendencias desintegradoras
  • La Obra Pública para revertir el proceso de desindustrialización

III.   Es necesario organizar equipos técnicos estatales competentes

IV.   Sobre la intervención del sector Privado en la Obra Pública

V.   De los aspectos Legales y Económicos Financieros

VI.   La Banca de Inversión necesaria para dinamizar la Obra Pública forma de pago de las Obras, su avance y continuidad

I.       El problema entre lo público y privado

Un poco de historia A partir de la década del 90 en adelante se impulsó, con el argumento de reducir la deuda pública, las llamadas privatizaciones. Aunque, desde la década de 1980, la privatización había sido un instrumento clave en el conjunto de herramientas de la globalización neoliberal, aplicada tanto América Latina como en Asia y África, en los países en que el FMI y el Banco Mundial pudo imponer sus directivas.( El famoso proceso de GLOBALIZACION)

Chile fue el laboratorio original. Entre 1975 y 1989, durante el régimen de Pinochet y a instancias de los economistas de las escuelas de Chicago, se implementaron dos olas de privatización. No solo las empresas nacionalizadas por Allende, sino una serie empresas públicas más antiguas, incluidos 16 bancos y miles de minas, propiedades inmobiliarias y empresas agrícolas, se subastaron a precios irrisorios.-

A pesar de los elogios de Milton Friedman y sus acólitos al «milagro chileno», todos menos cinco de los bancos y muchas de las otras empresas quebraron y tuvieron que volver al sector público. En 1983, la parte de la economía controlada por el gobierno volvió a igualar a la de Allende.

Así con el ensayo en Chile, la privatización se exportó no sólo a América Latina sino a todo el mundo. Fue acompañada por campañas de discursos, reuniones, seminarios y sesiones informativas con políticos, financieros, empresarios y periodistas, que difundieron los supuestos beneficios de la privatización para las industrias involucradas y los países.

Bajo Margaret Thatcher, Gran Bretaña fue la vidriera e impulsora en el hemisferio norte, olvidando la mala gestión privada de fábricas y minas en los años de entreguerras, se dispuso la privatización de grandes empresas: electricidad, gas, agua, acero, aviación civil, telecomunicaciones y ferrocarriles. Fue una gran transferencia de riqueza pública a los privados, justificadas con el argumento de una democracia accionaria y la eficiencia privada frente a la incapacidad estatal.

La privatización también fue la piedra angular de los programas de ajuste estructural impuestos en todo el sur global, lo que llevó en muchas regiones a una «década perdida».

Cuando cayó el Muro de Berlín, la privatización estaba en su apogeo. Con la asistencia de los » Harvard Boys » a través de Harvard Institute for International Development, la antigua Unión Soviética vivió una orgía de apropiación de los activos estatales por una nomenklatura mercantilista  de nuevos multimillonarios que surgieron prácticamente de la noche a la mañana. El impulso de privatización que se suponía que iba a cosechar los frutos del libre mercado, en cambio, ayudó a crear un sistema de capitalismo oligárquico que saqueó la riqueza de Rusia. En Rusia Vladimir Putin ha estado resolviendo algo de esto a través de un programa continuo de renacionalización, especialmente en el sector energético.

El accionar del Harvard Institute for International Development en Rusia brindan algunas lecciones de advertencia sobre el abuso de confianza por parte de asesores extranjeros supuestamente desinteresados. La historia de Harvard Institute for International Development, que se dicen que están formados con los «mejores y más brillantes» está repleta de desastres producidos por sus supuestamente “asesoramientos desinteresados”.

Sin embargo, existe evidencia en muchas partes del mundo, Corea, Taiwán hasta Noruega, Francia y Alemania, que demuestran que la propiedad pública puede ser altamente eficiente y competitiva. Muchas de las compañías más conocidas del mundo, por ejemplo, Singapore Airlines y Japan Post Bank, son de propiedad pública significativa, al igual que gran parte de la producción mundial de petróleo. Por otra parte, irónicamente, muchas de las empresas que se han hecho cargo de la operación de los servicios públicos, infraestructura y los servicios públicos privatizados de Gran Bretaña y en nuestro país son estatales entre otros. En 2016 el Reino Unido aprobó la construcción de una central nuclear en Hinkley Point, al suroeste de ese país, con la compañía estatal francesa EDF que desarrollará dos tercios del proyecto y la estatal China General Nuclear Power Group el resto. Podemos decir que La propiedad pública, entonces, no necesariamente es ineficiente.

La actual crisis sistémica mundial está destruyendo muchos mitos en que se basaba este orden mundial post 1945 que despoja a la privatización de su vestimenta eficiente, por el historial de desempeño real de esas empresas privatizadas de Servicios Públicos y los inmensos costos que para las poblaciones llevo.

Las privatizaciones se basaron en el supuesto que, además de generar una mayor eficiencia, la transferencia de activos públicos a particulares era necesaria para aumentar los ingresos fiscales y generar excedentes primarios. La privatización, intencionalmente o no, también sirvió para aumentar las desigualdades de distribución, tanto por el aumento de las tarifas como el acceso a los servicios es más difícil para las personas de bajos ingresos. Se creía que el aumento de las desigualdades era un motor de crecimiento a través de los llamados efectos de derrame o goteo: el empresariado, al ser más productivos (por hipótesis), contribuyen más al crecimiento económico y, posteriormente, hacen posibles medidas de transferencia en beneficio de los más pobres. La redistribución en beneficio de los más ricos ha ocurrido, el derrame o goteo no.

Las ganancias, los dividendos y los precios de las acciones pueden haber aumentado, pero la privatización ha hecho muy poco para bajar los precios o proporcionar mejores servicios a los consumidores, todo lo contrario. Por otra parte, la propiedad de las acciones de las grandes empresas estatales privatizadas está en gran parte en manos de un pequeño grupo de inversores internacionales, muchos de ellos con su casa matriz en paraísos fiscales. Lo que hace surgir dudas respecto a si realmente el objetivo era de lograr un presupuesto nacional balanceado o facilitar la evasión de impuestos y al crecimiento de los paraísos fiscales.

La propiedad pública pondría fin al dinero de los contribuyentes que subsidia las ganancias privadas de las empresas y sus accionistas, que a su vez es enviada a exterior, mientras que los precios suben, los servicios empeoran y las deudas se acumulan.

Ha habido una ola de reversiones de privatizaciones en todo el mundo en los últimos años. En los Estados Unidos, el 85 por ciento del suministro de agua está en el sector público, y el 80 por ciento de las redes de distribución de electricidad de Alemania ahora son propiedad pública y están administradas por las autoridades regionales y locales.

En realidad estamos hablando de la responsabilidad del Estado respecto de los servicios y obras  públicas –prestados o no por empresas privadas- reviste gran importancia para cualquier sociedad. La solución no está en discutir si la actividad pública es mejor que la privada o viceversa, sino el estudio de estrategias que parten del deseo de obtener los mejores resultados y luego elegir cuáles son los métodos más adecuados para lograrlos. Los esquemas basados en la privatización, aunque fueron diseñados para promover la meritocracia y la eficiencia, a menudo terminaron haciendo que la búsqueda de ganancias prevaleciera sobre cualquier otro propósito.

Como suele suceder, los mejores resultados se logran manteniendo el equilibrio adecuado entre las instalaciones públicas y privada. El mercado libre sirve precisamente para mantener un alto nivel de competitividad y desplazar a los operadores ineficientes. Está claro que en un contexto totalmente público falta competencia, pero en uno completamente privado las ganancias se vuelven más importantes que el contenido y la eficiencia creando otros tipos de distorsiones igualmente peligrosas. Los operadores privados contribuyen al lanzamiento de nuevos métodos, tecnologías y estrategias en los mercados, mientras que los públicos garantizan que un nivel de servicio aceptable sea accesible para todos. Se ha olvidado el concepto fundamental que un SERVICIO PUBLICO ES INTRINSICAMENTE ESENCIAL unos con una mayor implicancia que otros pero por su naturaleza ya sea monopólica u oligopolica, estratégica, de seguridad etc. Es ESENCIAL y debe ser CONTRLOLADA Y REGULADA en su prestación por el ESTADO y acotada a niveles de ganancias prudentes y  al menor precio posible.

II.   Aspectos básicos por considerar

Nuestro país que formalmente se integró territorialmente en la década de 1880 tomando control de la Patagonia y el triángulo Chaqueño con un litoral marítimo de miles de kilómetros incluido también el océano  Pacifico, (que está separado solo unos pocos kilómetros de nuestras fronteras), con ríos importantes que posee en  toda la extensión territorial y los que integran la  Cuenca del Plata, con  intereses sobre la Plataforma Marítima continental que recién en la década de 1940 comienza a reconocerse su importancia (DECRETO Nº 1.386/44 (Ramírez), DECRETO Nº 14.708/46 (Perón)) y que en 2009, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner la Cancillería argentina presentó a las Naciones Unidas un pedido de expansión de la plataforma continental, que abarca un área de km2, equivalente a la del territorio emergido, junto a las islas Malvinas y el continente  Antártico,  necesita un Plan Estratégico nacional que contemple la consolidación total de nuestro territorio tanto desde el punto de vista político como económicamente y socialmente.

Sobre todo en un contexto internacional en que dinamizan fuerzas centrífugas que están haciendo desaparecer países (Yugoslavia (1992), Serbia y Montenegro (2006), Checoslovaquia (1993)), Ucrania (en proceso de división) y movimientos internos separatistas en España, Gran Bretaña, Bélgica, Italia…) y teniendo en cuenta que el  mar epicontinental y la plataforma atlántica se proyecta hacia la Antártida cuyo Tratado Internacional caduca o se negociará en unos pocos años más y el país necesitará estar bien posicionados para la reclamación de sus Derechos.

Parafraseando al Gral. Belgrano, a fin de no hipotecar el destino del país, es considerar políticas integrales para la supervivencia y el desarrollo.

Esa vocación política superior debe transmitir la necesidad de instrumentar un nuevo Sistema, que genere un cambio conceptual. El nuevo ordenamiento debe servir como un único sostén en todo el país, tendiente a favorecer a la operación descentralizada del mismo, con responsables ejecutivos en cada jurisdicción con adecuada fiscalización de un ente superior e independiente del poder político de turno en cuanto a su operatividad. Este plan del Sector Público debe ser un instrumento en función de una concepción integrada, dinámicamente modelada y tiene que ser la base para la construcción de un sistema eficaz y eficiente “por razón de la materia” de sistema y de las personas.

Plan Estratégico Nacional para garantizar la continuidad de las políticas

En general los proyectos de infraestructuras se ejecutan durante grandes periodos de tiempo, excediendo en general la duración de un gobierno, abarcando aspectos políticos, sociales, económicos, de defensa y estratégicos en general, donde nunca  debe resignarse el concepto de la Soberanía Nacional. Todo ello exige una visión holística para determinar la conveniencia de su ejecución e Integrado a un Plan Estratégico Nacional que contemple el modelo de país que se pretende.

Un Plan Estratégico Nacional es un ejercicio de prognosis o una anticipación política, se hace mirando el futuro. Planificar es decidir hoy lo que se hará en el futuro, es decir hoy dónde queremos estar mañana y cómo llegaremos. El proceso de planeamiento permite determinar el destino, conocer los objetivos a largo plazo, optimizar el uso de recursos, y estar preparados frente a eventos inesperados. Implica una dinámica adaptativa a los cambios de contexto externo en que se desenvuelve el país y el desarrollo de los intereses internos. En la determinación de prioridades existen siempre presiones de intereses económicos que los promueven y/o de sus intereses políticos, en esos casos el Plan Estratégico Nacional da un marco de referencia que permite evitar que los intereses de corto plazo distorsionen los objetivos finales. Los lineamientos básicos deben ser estables, cuando eso no ocurre en cada cambio coyuntural del contexto político quedan muchas obras publicas discontinuadas, a medio terminar o se las terminan usando para objetivos que no fueron considerados en su planeamiento.  Nuestra historia tiene muchos ejemplos de ello como el fracaso del traspaso de la Capital Federal al Sur del país, o el de Vialidad Nacional a una provincia del interior. Hoy lo que fue el edificio central de Vialidad Nacional está ocupado por tribunales judiciales para lo que no fue diseñado, reemplazando una función productiva por una netamente de servicio que seguramente exige otros criterios en su diseño.  También el antiguo edificio de OBRAS Y SERVICIOS PUBLICOS hoy es Ministerio de Seguridad Social.

Otro caso es la Central Nuclear Dr. Néstor Kirchner (ex Atucha II) que, con todos los insumos importantes disponibles, sufrió un atraso de más de 20 años. Fue puesta en funcionamiento con un sobrecosto directo de más del doble de su presupuesto original. Hasta la empresa de origen alemán había dejado de operar lo que trajo inconvenientes superiores.

No podemos dejar de mencionar la privatización de YPF que no tuvo en cuenta entre otros parámetros los valores futuros de la renta petrolera desde el punto de vista económico financiero, ni la cuantificación de valores estratégicos que una empresa petrolera significa, aparte de la renta propiamente dicha, ni las incidencias de complejas políticas con sus consideraciones sociales, económicas y políticas. Hoy estamos pagando las consecuencias.

Se puede seguir mencionando otros ejemplos de Obras Públicas con los mismos síntomas e inconvenientes. El resultado de ello es haber heredado las consecuencias de las innumerables disfunciones económicas negativas originadas en la falta de cumplimiento en los objetivos predeterminados de los proyectos. Algunas llevan décadas sin solución con graves secuelas judiciales (Yaciretá) otras quedan en el olvido sin que se tenga idea de los daños ocasionados.  Actualmente la creación de nuevas distorsiones y conflictos es mayor de las que se van solucionando durante el transcurso del tiempo.

También un Plan Estratégico Nacional debe dar coherencia a las políticas superiores del país siendo la base de los planes operativos y normativos de corto, mediano y largo plazo. Desde el punto de vista organizativo pueda y debe  ser cumplido y verificado continuamente en forma independiente. Todo ello es importante para ser considerado un verdadero instrumento de política económica

Es prioritario reorganizar la administración Pública.

El gobierno actual nos deja una administración pública destruida, resultado de su concepción de que “el Estado es el problema”. Necesitamos una administración eficiente y sencilla; respaldada con normas legales, que permitan ser actualizadas, conformando en su conjunto una eficiente Administración del estado al servicio de cualquier gobierno.

Actualmente nuestro andamiaje legal se ha ido construyendo en distintas épocas, siguiendo pautas que han sido superadas por el tiempo. Hubo durante el gobierno de Cristina Kirchner una iniciativa de simplificar el sistema legal con el Digesto Jurídico que se aprueba por ley 26.939 el 21 de mayo de 2014 y promulgada el 29 de mayo del mismo año, que consolidaba al 31 de marzo de 2013, la legislación nacional de carácter general vigente. Redujo a 3.353 las 22.234 normas que habían sido sancionadas desde 1853 sin embargo nunca entró en vigencia. La administración también debe ser adaptada, corregida, simplificada con la aplicación de las más modernas tecnologías y actualizado permanentemente. Un Estado sin un sistema de información eficiente nunca podrá alcanzar estados superiores de confianza.

Los principios y valores se adquieren con el tiempo. La confianza es una actitud que la persona tiene sobre la conducta de otro u otros, es una actitud que concierne al futuro, también nos trae el concepto de claridad. Donde hay confianza, se da la comunicación, se afianza las relaciones y fundamentalmente la libertad. La confianza es un valor que permanentemente hay que renovarla. Cuando se la pierde, su recuperación implica una acción superlativa de demostración en hechos consecuentes para su recuperación

Son muchos los antecedentes históricos sobre pérdida de confianza, entre ellas los problemas administrativos han sido una de las que por no encarar soluciones a tiempo han traído mayores efectos negativos. Los trámites lentos e ineficaces, que insumen altos costos, que hacen perder horas de trabajo, forma parte de lo que se denomina las disfunciones operativas de los sistemas con altos costos económicos asociados Esto es producto de los sistemas de organización tanto manuales como electrónicos y de su soporte institucional y legal, no estudiados y analizados en profundidad además de la no utilización adecuada de todos los recursos, incluido el humano.

La Obra Pública debe responder a necesidades sistémicas

Cada época se caracteriza por sus propias necesidades, en el siglo XIX la obra pública se dirigía al transporte de los ferrocarriles, eran una herramienta para la economía también de integración territorial y de defensa. El caso del transiberiano en Rusia fue por la necesidad de integración territorial y defensa. Es también el caso del Ferrocarril Sud en Argentina (Bahía Blanca-Zapala) que se hizo porque al finalizar la Guerra del Salitre (Chile, Bolivia, Perú) se temía una invasión de Chile. En esas circunstancias el ferrocarril se mostró como una importante herramienta de integración y desarrollo sin embargo no se continuó y eso no fue por falta de planes (ver el Plan Ramos Mejías) sino porque intereses de corto plazo se opusieron.

  • Los ferrocarriles actualizados tecnológicamente son un transporte moderno y es necesario desarrollarlos en forma inteligente y racional

El ferrocarril es un componente esencial de un sistema equilibrado de transporte nacional y una economía globalmente competitiva.

El transporte ferroviario, a partir del Plan Larkin (Frondizi- Alsogaray 1959) con el que el Banco Mundial nos impuso la política de Estados Unidos, hemos pasado de una red de más de 47.000 km reducida hoy a solo 18.000 km operativas en forma parcial y necesita de una reconsideración de diseño y de adecuación tecnológica amen de la integración de nuevos proyectos como los corredores transversales de este a oeste como así también las nuevas redes troncales norte sud. Esta red exige estandarizar la trocha, hoy tiene una diversidad de trochas: ancha de 1,676 metros, media de 1,435 metros y angosta con 1 metro.

Los ferrocarriles argentinos constituyen uno de los tantos casos donde el seguir políticas dictadas desde el exterior y la falta de planificación territorial, productiva y estratégica de largo plazo generó un deterioro y eventual crisis del sistema ferroviario que se trazaba sin una consideración sistémica del transporte. En comparación con otros modos de transporte de carga, el ferrocarril también tiene un menor impacto ambiental, una mejor eficiencia de combustible y menores costos en grandes distancias. Los vagones se vuelven más eficientes a medida que se agrega más peso. Los trenes ahora pueden mover una tonelada de carga aproximadamente 780 km con sólo 20 litro de combustible, según la Asociación Estadounidense de Ferrocarriles cuánto más cargue un tren, más eficiente se vuelve en comparación con una flota de camiones que transportan la misma carga.

El resultado en nuestro país de la política ferroviaria que nos exportó Estados Unidos también se produjo allí, la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles, calificó la infraestructura ferroviaria de Estados Unidos con una C- y, señala que la industria ferroviaria requiere una inversión de $ 200 mil millones para 2035 para satisfacer la demanda futura proyectada. Este informe es interesante para observar la desastrosa política de reemplazar el transporte ferroviario por el camión, con las consecuencias sobre el cambio climático etc.

Los resultados de la política de transporte de Estados Unidos

Las décadas de 1950 al 1980 fueron un punto de inflexión para el ferrocarril estadounidense como resultado de la decisión política de privilegiar el transporte automotor y el aéreo. Manipulados por Wall Street y, a menudo, mal administrados, los ferrocarriles no fueron rival para la creciente combinación de intereses: Standard Oil, General Motors, fabricantes de neumáticos y asfalto que crecieron en el complejo de autopistas. El número de grandes compañías ferroviarias se redujo de veintiséis a siete, y la cantidad de vías propiedad de estas compañías disminuyó de casi 165.000 millas en 1980 a aproximadamente 94.000 en 2008.

A partir de finales de los 1980, la suba de los costos de combustible y mano de obra, y el aumento de la congestión de las carreteras, se comenzó a buscar una alternativa al transporte por camión. Los ferrocarriles comenzaron a transportar de artículos delicados y de alto valor, desde computadoras japonesas hasta California, utilizando típicamente contenedores apilados en vagones planos, usando las rutas donde todavía tenían una infraestructura adecuada, los ferrocarriles han recuperado cantidades cargas que habían sido acaparadas por los camiones, especialmente en largas distancias como Los Ángeles a Nueva York, donde los ferrocarriles ahora tienen una participación de mercado del 72 por ciento en el tráfico de contenedores y podrían tener más. Los ferrocarriles pasaron de tener demasiada vía a no tener suficiente. Mientras Wall Street estaba invirtiendo los ahorros mundiales en la suscripción de tarjetas de crédito e hipotecas de alto riesgo en casas sobrevaloradas, los ferrocarriles de Estados Unidos no obtenían el financiamiento que necesitaban para aumentar su capacidad. Una mayor inversión en infraestructura ferroviaria produciría muchos bienes públicos, incluidas menos muertes por accidentes de camiones. Pero los bienes públicos no impresionan a Wall Street. Tampoco el potencial a largo plazo para mayores ganancias que traería una infraestructura ferroviaria mejorada.

Un sistema ferroviario nacional e integrado regionalmente bien planeado permite que reducir el costo y tiempo de transporte, reduciendo la actual exigencia de numerosos conductores y flota de camiones actualmente a un costo enorme en combustible y mano de obra, proporcionando un nivel de servicio de carga que no se puede obtener por ningún precio hoy en día.

El ferrocarril que a futuro debe ser pensado como un modo que sea complementario al transporte automotor, aéreo y fluvial porque la prosperidad de nuestro país depende de que tenga un sistema ferroviario eficiente y bien mantenido.

  • El transporte fluvial y marítimo

Siguiendo con el transporte, la integración territorial de nuestro país necesita desarrollar el transporte fluvial y marítimo el más barato de los transportes. Luego le sigue el ferrocarril, el automotor y el más caro es el aéreo. El transporte tanto de carga como de pasajeros debe plantearse como sistema. Como un Sistema de Desarrollo Multimodal e Integrado. Nuevamente se ve la importancia de organizar un sector estatal de Planeamiento para las Obras y los Servicios públicos. UN MINISTERIO DE PLANEAMIENTO INTEGRADO.

  • Retomar las políticas sobre soberanía digital y las comunicaciones

Otra herramienta fundamental ha surgido en esta nueva era, las comunicaciones en base a la tecnología digital. La cibernética no sólo se ha constituido una herramienta que permea todas las actividades de la sociedad, sino que actualmente es un arma de guerra. En junio de 2013, por los documentos de alto secreto de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) filtrados por Edward Snowden, se supo de la existencia de un memorando presidencial de 18 páginas en el que Obama (Presidente de Estados Unidos en esa época) ordena a funcionarios de inteligencia que elaboren una lista de objetivos en el extranjero para ataques cibernéticos. Hoy ya hemos presenciado la eficacia de ellos.

El actual gobierno emprendió la digitalización de la administración pública (GDE – Gestión Documental Electrónica) que además de tener diversas deficiencias de diseño e implantación, seguramente harán crisis en el próximo gobierno, porque se contrató el servicio de manera que no se tiene el control sobre su funcionamiento y que en principio deja abierta la posibilidad de ataque cibernéticos que dificulten o paralicen la Administración del Estado. Es necesario organizar una Agencia o grupo estatal especialmente para esta área estratégica.

  • La energía factor clave de la era actual

Durante el último siglo el petróleo condicionó todo el sistema de vida y seguramente tendrá gran incidencia en el presente siglo. Dos factores están pesando sobre este tipo de energía, uno la posible disminución o agotamiento de este recurso básico y el otro es el factor climático. Las alternativas energéticas que aparezcan incidirán seguramente en las políticas públicas y sociales de forma diferente y con una velocidad de cambio tecnológico vertiginoso. En este sector es importante hacer anticipación política. La prestación de los servicios requerirá más exigencias y seguramente aparecerán nuevas y cada vez más sofisticados. Todo ello dentro de nuevas normas sobre condiciones ambientales. Ese escenario de mayores exigencias hará modificar totalmente los requerimientos de nuevas infraestructuras, sus diseños y forma de construcción.

  • Contexto internacional, favorece las tendencias desintegradoras

El actual contexto internacional regido por el desarrollo de la fase caótica del cambio sistémico se caracteriza por las fuerzas desintegradoras que afectan tanto al sistema como a sus componentes en todos los niveles. Es así que no sólo desaparecen países (por ejemplo, Checoslovaquia, Yugoeslavia), también los hay en proceso de desintegración (Ucrania, Unión Europea), otros que se resisten a las fuerzas desintegradoras (Gran Bretaña, España) y en nuestra región no es ajena a ese efecto que se materializa en la desintegración del UNASUR y en las acciones desintegradoras que están actuando en Venezuela, Bolivia y en nuestro país. La obra pública dentro de un Plan Estratégico Nacional puede constituirse en una herramienta de INTEGRACION TERRITORIAL, no sólo como generadora de trabajo, sino también como activadora de industrias y como dinamizadora de economías regionales.

  • La Obra Pública para revertir el proceso de desindustrialización

Philip Longman, del Washington Monthly, señala que «La elección de los proyectos de infraestructura es una política industrial de facto;es también energía de facto, uso de la tierra, vivienda y política ambiental, con implicaciones para casi todos los aspectos de la vida estadounidense que van lejos en el futuro.»

Argentina, a pesar de los ciclos de políticas destructivas, todavía cuenta con capacidad tecnológica y humana para volver a poner en marcha un sistema industrial, necesita generar capacidad de dirección. Estos cambios de política producto de una lucha en donde los intereses nacionales se han dejados seducir por proyectos antinacionales ha conducido a la pérdida de la capacidad productora de las empresas argentinas de construcción aparte de las que han desaparecido. En la década del cincuenta no había empresas en Brasil que compitieran con las argentinas. Hoy es la Argentina no tiene empresas del nivel de las brasileras. Además, en Brasil se han integrado verticalmente, trabajando en todo el mundo. En Argentina se extranjerizaron hasta las más grandes cementeras, empresas que se habían construido y funcionaron con subvenciones del Estado. (El caso de la cementera de Olavarría el Estado otorgó el precio del dólar a precio preferencial para todo el equipamiento importado, además de los accesos directos ferroviarios, como la infraestructura de viviendas sociales).

Desarrollo de una industria proveedora nacional La inversión pública en Infraestructura es una herramienta idónea para sentar las bases para el desarrollo de una industria proveedora nacional, que debe trabajar en perfecta armonía de crecimiento con respecto a la evolución del plan y que sirva de soporte para la industria privada bajando y optimizando de esa forma los costos. Puede y debe ser el principio de una política industrial básica, dado la cantidad de infraestructura insatisfecha que se necesita y la demanda que ella requiere. Esa industria no puede ni debe estar en función del “mercado” solamente, debe estar al servicio de pueblo en su conjunto directamente y debe servir a esos supremos intereses.

Sobre los subsidios es interesante destacar que se debe monetizar la economía, siguiendo un plan de acuerdo con el desarrollo de proyectos industriales y tecnológicos, de rápido crecimiento y de descentralización geográfica de sus localizaciones. En este punto es imprescindible para la economía argentina industrias de la construcción porque contribuyen   gradualmente a la monetización de la economía.

Del Sistema Financiero Las tasas de interés activan no deben ser altas frente a las pasivas. La moneda es una fiducia de la Nación, no de los privados ni de los Banco. En consecuencia, el nivel de las tasas actuales no genera confianza, como muchos banqueros erróneamente pregonan y en una economía totalmente endeble requiere un proceso conducido.

El otro concepto importante, es que se impone un nuevo sistema tributario no regresivo, sencillo, que haga una base de imposición más amplia de forma de ser una presión tributaria más baja con escalada por ganancias extraordinarias sobre capitales invertidos y de aplicación universal y las excepciones deberán solo ser explícitas y definidas.

Por último, el sistema corporativo debe ser modificado para que se pregone y se avance en sistemas más trasparentes y de competencia más perfecta y en funcionamiento en forma  cooperativa.

III.   Es necesario organizar equipos técnicos estatales competentes

El desarrollo de proyectos que responden a Plan exige capacidad técnica. Esta capacidad necesita continuidad de equipos técnicos que le permita adquirir un capital de experiencia. La experiencia es la forma de conocimiento que se produce a partir de vivencias u observaciones. Para lo cual es imperioso la revisión sistemática de lo actuado para adecuar todos los instrumentos necesarios, haciéndolos simples, universales y de efectiva aplicación al mismo tiempo que se dan elementos para que la dirección política perfeccione el plan de desarrollo integral sustentable.

La Obra y los Servicios Públicos necesitan de la anticipación política. Esto es imaginar futuros escenarios para ello se debe conformar equipos humanos interdisciplinarios en permanente trabajo de acumulación de información y de investigación, de forma de poder sentar las bases de una optimización de todos los recursos disponibles.

Se debe recuperar el concepto de Servicios públicos esenciales, que debe ser definido en su alcance con total precisión, concepto que abarca al sistema de infraestructura y su explotación.  Implica tener un sistema de acción, gestión y control, que sea efectivo, dependiendo del Estado el INTEGRAR UN PLAN que contemple las inversiones directas e indirectas.  Todo el sector se debe desenvolver en un marco REGULATORIO ADMINISTRATIVO Y JURIDICO institucional definido, con normas taxativas, aprobadas por el Estado. Por todo ello se debe tener una clara definición política sobre las Obras y los Servicios Púbicos, por parte de todos los poderes del Estado, (nacionales, provinciales y municipales) y de la población toda en su conjunto. La instrumentación de un sistema eficiente de planeamiento es imprescindible abarcando todas las áreas, con una cartera de proyectos estudiados y definidos en todo su alcance en todos sus aspectos.

Para una Obra Pública eficiente se necesita desarrollar una política coherente y con continuidad temporal y lo mismo para el sector estatal que se encarga de administrar este sector. Sin no se supera estos condicionantes la creación y desarrollo de las aplicaciones tecnológicas con la consiguiente ocupación y desarrollo de mano de obra y de profesionales especializados seguiremos con iniciativas espasmódica, impulsadas por intereses circunstanciales (económicos, como variable de ajuste, electoralistas, …) y por cambiantes políticas que  desperdician una palanca fundamental para el crecimiento de una industria de avanzado grado tecnológico que irradie beneficios al todo el sistema económico.

Es evidente que es necesario un sector estatal con capacidad técnica y administrativa. Hay que maximizar la función de conducción optimizando el uso del talento, mantenerlo actualizado y desarrollar una tecnología de conducción. El conductor óptimo de la cosa pública no se nace se hace. Y además exige la incorporación de una seria experiencia crítica. Las escalas de remuneraciones serán competitivas con las administraciones privadas, teniendo en cuenta los intereses económicos que intervienen.

Así como en su oportunidad se creó un Ministerio de Obras y Servicios Públicos, una Dirección de Vialidad etc. actualmente se necesita la atención de una cantidad de funciones adicionales necesarias y estratégicas que cumplan con los objetivos que mencionamos. Esta Organización deberá ser una herramienta importante para la descentralización física del país y debería integrarse jerárquicamente con la delegación de autoridad que tenga la posibilidad de llevar a cabo la función ejecutiva con éxito.

IV.   Sobre la intervención del sector Privado en la Obra Pública

Esta administración debe contar con una cantidad de contratistas, equipados con las maquinarias adecuadas, pero también con direcciones técnicas idóneas. Las empresas contratistas del Estado no deben ser consideradas sólo empresas privadas comerciales, sino que por su vinculación a la cosa pública tiene un grado mayor de responsabilidad social, se debe cambiar la forma de contratación de la Inversión pública teniendo en cuenta los proyectos que sean totalmente definidos, los costos asociados, la programación y coordinación de su ejecución, teniendo en consideración todos los parámetros que intervienen.

Los derechos y obligaciones de cada una de las partes interesadas en forma directa (consultoras, constructores, prestadores de servicios, usuarios, obreros, etc.) deberán estar organizados y amparados adecuadamente. Todas las empresas de cualquier índole adheridas al sistema deben ser consideradas públicas, o por lo menos de orden público, porque no actúan en un mercado de competencia abierta y libre. Por este motivo los derechos y obligaciones deben estar perfectamente definidos, y deben estar bajo una administración diferente del sistema comercial privado. El sistema jurídico de sustentación del sistema de Infraestructura y de los Servicios Públicos, debe ser claro, equilibrado y que jerarquice y de seguridades del rol que debe tener el Estado, como así también respetar a los integrantes privados que colaboran en su desarrollo.

Por lo expuesto uno de los factores que se debe cuidar es el tema de las rentabilidades que se deben reconocer. Teniendo en cuenta las experiencias estatales y privatizadoras que han fracasado y siguen fracasando en el mundo, se impone en este sector la implantación de un nuevo sistema de reconocimientos económicos. Habrá que desterrar las cotizaciones en bolsa de empresas que actúan en servicios públicos en condiciones monopólicas y que tendrán que capitalizarse de forma diferente y genuina, pero dando una tasa razonable de utilidad, teniendo en cuenta que por su propia naturaleza deben prestar servicio con continuidad y seguridad y además tener en cuenta que por su naturaleza el SERVICIO PUBLICO prestado por privados y regulado en todas las instancias, es un negocio fuera del mercado y extremadamente seguro con utilidades acotadas en mínimos y máximos de acuerdo  a costos de factores a y no a precios de mercado. En el colapso económico que estamos viviendo, en las bolsas del mundo ninguna empresa de servicios públicos afectó su funcionamiento, y es más aun luego de los ajustes razonables que se han tenido que realizar luego de la ola privatizadora estatizando empresas o redefiniendo los marcos regulatorios. Tener en cuenta que el concepto de riesgo empresario en una contratación con el Estado tiene otra configuración social económica y empresarial, en general que el riesgo económico pude ser perfectamente acotado en valores de máximos y mínimos.las EMPRESAS que actúan en el sector Público deben tener un marco definido para su actuación en el orden Publico

V.   De los aspectos Legales y Económicos Financieros

Los países en sus procesos de evolutivo exigen concomitantemente el desarrollo de obras de infraestructuras de todo tipo como ejemplo en el  transporte:

  • automotor, que incluye el transporte por carretera (autopistas, autovías, carreteras, caminos…),
  • marítimas o fluvial (puertos, canales, …),
  • de transporte aéreo (aeropuertos),
  • de energía eléctrica
  • ferroviario y
  • de transporte por conductos (por ejemplo, oleoductos, gaseoductos).
  • De aguas servidas
  1. hidráulicas (presas, redes de distribución, plantas depuradoras…).
  2. producción de energía (eléctrica, petróleo, nuclear,…)
  3. urbanas, incluye calles, parques, alumbrado público, etc.
  4. Edificios públicos ya sean educativos, sanitarios, oficinas o para otros fines.

Estas Obras Públicas, desde el punto de vista económico, son bienes que están disponible a todos y del cual el uso por una persona no substrae del uso por otro, no son provistos por el “mercado” y por consiguiente no sujetos a competencia.

Su evaluación económica no puede regirse por los mismos criterios de un emprendimiento privado donde el criterio fundamental es la ganancia y de esperar que la competencia actúe como marco del emprendimiento. Se debe priorizar al ciudadano frente al cliente. En las obras públicas se espera que produzca resultados que mejoren las condiciones de vida, el nivel de inserción social de los habitantes que faciliten las inversiones privadas. Es así que, por ejemplo, las obras de mejoras en el transporte de personas reportan ganancias en “tiempo disponible” para las personas y en mejoras en las condiciones de salud de la población, al mismo tiempo que valoriza los terrenos aledaños; las obras de mejora de transporte de carga facilitan el transporte de los productos y en el mejoramiento de terrenos aledaños a la ciudad para la producción agrícola. Esto es que en la decisión de realizar una obra y su administración posterior debe estar regidas no sólo por la estructura de costos de producción propio de la microeconomía sino por las consecuencias agregadas que implica una actividad para el resto de la sociedad o sea lo externo al emprendimiento.De allí que la valorización de las externalidades en torno a proyectos públicos, tanto ex ante como ex post, sean de creciente importancia para las decisiones gubernamentales. Extendiendo por externalidad como “todo aquello” que se genera producto de una inversión y que habitualmente no es considerado en los análisis de costo beneficio que resulta de análisis del proyecto aislado de los efectos en el contexto social.

En las decisiones gubernamentales pesan muchos aspectos. El análisis de costo beneficio “interno”, de tipo financiero; el análisis de costo beneficio social que deberá incorporar las principales externalidades y el compromiso o riesgo fiscal de financiamiento entre otros ejemplos.

No se puede hacer una integración de un sistema con aproximaciones sucesivas de acontecimientos. La responsabilidad de los campos estratégicos y económicos debe ser explícita y políticamente exigida. Desde el condicionamiento económico aparecen ciertas vulnerabilidades como el de la cuenta corriente de la balanza de pagos , el riesgo consecuente de deuda externa, que sigue incrementándose por un proceso de auto alimentación,  la entrada de capitales de corto plazo (no productivos) que son extremadamente volátiles para procurar cerrar la cuenta de capital externo, los procesos de concentración y extranjerización de acervos en el país, los desmedidos desempleos, regresión distributiva, las condicionalidades externas que dicta con fuerza creciente las políticas,  pretendiendo o invadiendo espacios que son exclusivamente de la soberana  decisión nacional, el debilitamiento de la capacidad de conducción gubernamental en lo económico-  financiero, la salida del sector público del espacio de regulación y control de los servicios públicos, el debilitamiento de las fuerzas centrípetas de  cohesión de la sociedad, el uso de la persona ( no sólo de su trabajo ) como variables del ajuste económico, los procesos de integración encarados sobre la base de compromisos de liberalización financiera y comercial, han resultado siendo reaseguros del capitalismo liberal crudo, que es fundamentalista por su intransigencia conceptual, e integrista por querer imponer su contenido a la sociedad toda. (Y en todo el Mundo).

La inversión pública en infraestructura no puede ser considerada un gasto ni puede ser ajustada en forma instantánea, porque es inercial en todo el proceso de su ejecución. Los costos de decisiones como parar, demorar, reiniciar una obra se transforma en cargas financieras exponenciales difíciles de cumplir en el futuro.

Toda actividad económica es un gran instrumento de Servicio al Desarrollo Integrado, no un fin en sí mismo. Hay que reubicar a la Economía en su verdadero papel de Servicio. En vez de pensar en forma compartimentada hay que pensar en términos integrados, Desde tal concepción se advierte que la actividad económica conforma uno más de los subsistemas de servicios que deben converger, pensar así significa exigir a la economía que genere lo requerido por solicitaciones endógenas y exógenas, que nacen de lo que el sistema País le demande. El abandono del enfoque compartimentado y la adopción de un pensamiento integrado conduce a dar forma a una política de desarrollo sustentable.

Es común evaluar los proyectos en términos del PBI. En nuestro caso argentino el objetivo debe ser puesto en términos de Ingreso Nacional real y no solo del PBI.

Uno de los condicionantes fundamentales de la estructuración de un Plan Estratégico Nacional es que se ha maximizado la especulación financiera a nivel mundial. Cualquier país mediano o chico que este abierto a esa especulación de corto plazo puede ser desestabilizado en pocos días. Los movimientos financieros internacionales han estado fuera del alcance de las conducciones nacionales. Ello nos afecta de tal forma, que no tenemos opciones para conducir el problema de la transnacionalización como cuestión de política integrada. Para ello hay que unir fuerzas y uno de los instrumentos imprescindibles para conseguirlo es un Pacto de Principios entre todas las fuerzas políticas.

VI.   La forma de pago de las Obras, su avance y continuidad

El sistema de erogaciones financieras debe estar en armonía con el avance efectivo de las obras, en conjunto con los riesgos que se toma. ¿Qué quiere decir esto? Evitar las certificaciones por estimación de avance de obra y realizar las mismas de acuerdo con particiones o modulaciones definidas de antemano que forman un subconjunto de la obra integral de la construcción. Es importante la Ingeniería de Valor que permitirá garantizar una mayor cantidad de obra, en la búsqueda de mayores niveles de productividad, con el aporte permanente de nuevas tecnologías, en contrapartida se deberá propender a una mayor estabilidad de ejecución (no como ahora de marchas y contramarchas, auge o paralización). La ingeniería de valor abarca también las condicione requeridas ante un eventual fracaso o paralización parcial de la ejecución de forma de facilitar su continuación.

Los sistemas de contrataciones actuales no están de acuerdo con la tecnología de administración que un proyecto público merece. La misma contempla desde tener un proyecto definido desde el principio, con evaluaciones en todas las etapas de su evolución técnica y en todos sus  aspectos, pero fundamentalmente en las previas como efectos colaterales, ambientales, ingeniería básica, de detalle, definición de los costos asociados y todo lo concerniente a la ingeniería de organización, construcción y administración, en la programación de su ejecución, en los desembolsos financieros, en los controles de calidad y en la forma de garantías exigidas.

VII.   La Banca de Inversión necesaria para dinamizar la Obra Pública forma de pago de las Obras, su avance y continuidad

Todo lo expuesto lleva  a la necesidad de crear una Institución que contemple estas necesidades y algunas mas como la ADMINISTRACION DE TIERRAS FISCALES. El formato que mas se acerca es la de   crear una Banca de Inversión de segundo orden sin atención al público con el propósito de asegurar el financiamiento y el retorno de los proyectos como así el monto total de los capitales en juego en su diferente estado de ejecución. Deberá contar con los especialistas en proyectos en el total de los profesionales para todos los requerimientos necesarios. Es la máxima AUDITORIA TECNICO PROFESINAL para la infraestructura en general sea esta de carácter estatal mixta o privada

La creación de una banca de inversión estable, ya con fondos privados y/o públicos, separada de la banca comercial es un proyecto fundamental a considerar. Los fondos jubilatorios son el destino ideal para este tipo de Inversiones. Para ello debe ofrecer cada proyecto la seguridad de la recuperación de esa inversión a valores constantes como hemos mencionado  tasa razonable de interés .El Estado debe dejar de ser el suministrador de fondos financieros sin retorno como en el pasado. El país puede ofrecer proyectos rentables no especulativos de inversión en infraestructura que esté en manos idóneas de administración. La inversión Pública debe tener la financiación asegurada antes de comenzar con su construcción.

  • Una reflexión final

Quede claro que el éxito no depende ni de leyes perfectas –que no existen ni existirán- ni de planes tan elaborados como teóricos –que abundan-.

El sub- sistema de la Obra y los Servicios Públicos, como el país, como la vida misma se hace todos los días, con aciertos, con errores y recogiendo experiencias. No debe esperarse la concreción de planes de corto, mediano o largo alcance; debe empezarse hoy y quienes tengan participación en la tarea, sea en el sector privado o en la Administración Pública, deben trabajar siempre ordenados a una misma finalidad. Quizás aquí más que en ningún otro aspecto sea necesaria una coordinación espontánea.

Frente a esta situación de emergencia se plantea la necesidad de implementar coyunturalmente una serie de medidas de ejecución inmediata que destraben la Emergencia Sectorial y permitan un enfoque estructural del Sector.  La implementación de este Plan integrado al conjunto se debe realizar en forma paulatina apenas el Banco De Inversión este funcionando. El mismo puede funcionar en forma autónoma utilizando los sistemas bancarios del Banco Nación que tiene sucursales en todo el territorio nacional. Puede integrarse con la banca privada en Fideicomisos parciales o integrales con varios proyectos en ejecución y es una aplicación productiva de los fondos financieros disponibles. La Ingeniería de valor determinara a costo de factores las inversiones que de esa forma resultaran eficientes en su ejecución. La planificación de insumos básicos a granel dará seguridad a todo el sistema productivo porque los mismos se contrataran por cantidad y periodos largos asegurando su disponibilidad y precios. Es una forma de testificar todo el sistema y no aumentar a la intermediación empresaria. Otro aspecto es que se prevé que los organismos de Control de los Servicios públicos actúen dentro de la estructura organizativa del Banco de Inversiones.

Setiembre de 2019

 

Se el primero en comentar en "LA OBRA PUBLICA COMO HERRAMIENTA DE UN PLAN ESTRATEGICO NACIONAL"

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*