DESPENALIZACIÓN INCOMPRENSIBLE

Del Papa Francisco a la mesa del hambre y Grabois, Alberto Fernández arriesga mucho por el aborto

Después de hacer una campaña electoral sin definiciones claras sobre la despenalización del aborto, e incluso de prometer que avanzaría cautamente con ese debate, Alberto Fernández finalmente se decidió a impulsar la ley en el Congreso. El primero que salió a responderle desde la Iglesia Católica fue un hombre que expresa el pensamiento del Papa Francisco: el arzobispo de La Plata Víctor “Tucho” Fernández que, además de reiterar el rechazo al aborto, evidenció su sorpresa sobre el brusco cambio del presidente electo en relación al tema. Ahora se espera la palabra de Francisco, pero también de los referentes locales del catolicismo que integran el universo del Frente de Todos, como los curas villeros o Juan Grabois, con quien Fernández que tuvo encuentros por la situación social del país y los reclamos de las organizaciones sociales. Además, en el Consejo contra el hambre que creó Fernández estuvo presente el titular de Cáritas y el del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, cuya actitud habrá que seguir a partir de ahora así como las gestiones que se estaban realizando para una visita del nuevo Presidente con el Papa.

En agosto pasado, después de que las PASO le otorgaran a Alberto Fernández prácticamente la victoria en las elecciones presidenciales con una ventaja que fue indescontable para Mauricio Macri, el ahora Presidente electo se reunió con la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA). Allí se produjo el primer cortocircuito entre ambos por la ratificación de Fernández de que apoyaría el debate sobre el aborto, un tema muy poco importante en medio del desastre económico social y previsional en que recibe el Estado.

En esa reunión, S.E.R. cardenal arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, le planteó a Fernández sus argumentos científicos y estadísticos contra la despenalización. Lo acompañaban en ese cónclave el obispo de San Isidro y presidente del episcopado, Oscar Ojea, y el secretario ejecutivo del cuerpo colegiado, Carlos Malfa, titular de la diócesis de Chascomús.

Como respuesta, los religiosos se llevaron la insistencia del futuro presidente de avanzar con la despenalización, primero, y la legalización posteriormente… pero sin fecha ni apuro. También les dijo “que no quería dividir a la sociedad ni tener un enfrentamiento con la Iglesia”, algo impensado poniendo en primer plano semejante grieta intranacional.

El tiempo pasó, Fernández se impuso en las elecciones presidenciales de octubre y el tiempo siguió pasando sin que el electo presidente definiera públicamente si enviaría un proyecto de ley sobre el aborto al Congreso o si promovería la ley que cada año presenta la Campaña por el Aborto Seguro Legal y Gratuito.

Pero eso cambió ese domingo (17/11) en una entrevista con el diario kirchnerista Página/12 donde anunció el envío al Legislativo de una iniciativa. Rápidamente le salió al cruce el arzobispo de La Plata Víctor “Tucho” Fernández, un hombre que expresa cabalmente en nuestro país el pensamiento del papa Francisco.

‘Tucho’ se mostró sorprendido en su mensaje escrito en Facebook y recordó que Fernández no tenía pensando acelerar el debate por el aborto. Reiteró su rechazo y advirtió sobre la división de los argentinos (Ver nota en este mismo Boletín firmada por el Arq. José M. García Rozado sobre el tema).

“Si yo pudiera hablar con Alberto (Fernández) le preguntaría si vale la pena comenzar su mandato con un tema que tanto divide a los argentinos y que tanta tensión ha provocado. Pero me preocupa más otra cosa: yo le escuché decir, antes de las elecciones, que no consideraba que este tema fuera una prioridad o una urgencia, que había que analizarlo bien y con tiempo. Muchos lo votaron confiando en estas palabras“, escribió el arzobispo en su cuenta personal de Facebook.

La novedad que surge de Alberto pone en dudas, y más que en dudas la vuelve casi imposible, conociéndolo al ex Cardenal Jorge Bergoglio hoy Papa Francisco y su férrea postura antiabortista,  una visita al Vaticano que se estaría negociando para este año. Francisco viene de negarse a visitar a la Argentina en 2020. Eso fue antes de que Fernández anunciara que impulsaría el aborto, pero después de la reunión de agosto con los religiosos donde les ratificó su posición al respecto, esa negativa es casi un hecho.

En el entorno del exjefe de gabinete afirman que presentarán el proyecto para despenalizar y legalizar el aborto, en ese orden, en marzo de 2020. Además, prometen que el proyecto será consensuado con el de la Campaña Nacional por el Aborto Seguro, Legal y Gratuito, una verdadera barbaridad y un despropósito.

Otras consecuencias habrá que esperarlas en los próximos días. Hubo presencia de la Iglesia Católica en la mesa del programa contra el hambre que impulsó Fernández. Allí estuvieron desde el titular de Cáritas y el del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, hasta los curas villeros.

También habrá que seguir la relación del futuro gobierno con Juan Grabois, con quien Fernández viene de reunirse junto con el resto de los movimientos sociales cercanos al Frente de Todos y que tienen la llave de los reclamos callejeros.

¡Imposible de pensar que una persona inteligente y hábil como Alberto Fernández se busque un enemigo tan importante como las Iglesias (Católica y Apostólicas o Evangelistas), y un enorme sector de argentinos y argentinas, además de generar otro problema entre los legisladores nacionales como ya hiciera Macri hace apenas un año atrás!

 

Por Dr. Gregorio Reynoso

Buenos Aires, 20 de noviembre de 2019

 

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