HACIA UNA UNIVERSIDAD SOCIALMENTE INCLUSIVA

El fortalecimiento de la Universidad es esencial en este siglo XXI, caracterizado como el siglo de la ciencia y la tecnología. La Universidad argentina enfrenta tres grandes desafíos: tiene pocos graduados, tiene pocos graduados en las carreras científicas y tecnológicas y tiene pocos estudiantes provenientes de hogares pobres. En este boletín se considera la adopción de un nuevo y amplio programas de becas, financiadas por los propios graduados. Una iniciativa de este tipo permitiría mejorar sustancialmente la graduación de estudiantes de pocos recursos. Además, este sistema de becas, fundado en el concepto de solidaridad intergeneracional, permitiría incrementar sustancialmente nuestra graduación en las carreras científicas y tecnológicas, que tanto necesita nuestro país. La licenciada Gisela Lima analiza la experiencia del Fondo de Solidaridad (FSU), institución de la República Oriental del Uruguay, creada hace más de 25 años, con el propósito de financiar un sistema de becas para estudiantes de la Universidad de la República (UdelaR), del Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP) y desde el año 2012 también de estudiantes de la Universidad Tecnológica (UTEC). Los contribuyentes a este sistema de becas son aquellos profesionales egresados de instituciones gratuitas universitarias y terciarias, quienes deberán aportar al FSU luego de transcurridos cinco años desde su egreso. El aporte al fondo se abona en 12 cuotas mensuales y tienen carácter de anticipo mensual y obligatorio, a pagar de enero a diciembre. El monto anual a pagar varía de acuerdo a la duración de la carrera cursada por el egresado y a la cantidad de años que pasaron desde su egreso. Por su parte el licenciado Francisco Boero considera la implementación del FSU señalando en su nota que en el año 2001, los becarios eran apenas el 1 por ciento del total de graduados de la Universidad de la República, cifra que ascendió paulatinamente hasta alcanzar ya el 20 por ciento de los egresados en 2017. Se trata de una cifra muy significativa que evidencia la creciente importancia del FSU en el fortalecimiento de los niveles de graduación universitaria. Las becas del FSU están destinadas a aquellos estudiantes universitarios que provienen de hogares sin medios suficientes para apoyarlos económicamente durante su carrera. No existen restricciones académicas al momento de solicitar la beca, pero sí para la renovación. En esa ocasión, los alumnos deben demostrar la aprobación de al menos el 60 por ciento de la totalidad de las materias cursadas en el año. Como reflexión final expresemos que es hora de dar en nuestro país un paso adelante para fortalecer una universidad orientada al futuro y más inclusiva. La igualdad de oportunidades no se puede lograr simplemente con discursos, ya que se requieren medidas concretas y efectivas. La adopción del FSU es una de ellas.

Cuente CEA
Doctor Alieto Aldo Guadagni

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