Área Historia


LAS BATALLAS DE ESTANISLAO LOPEZ

Sirvió en la Reconquista de Buenos Aires, en 1806, y después del estallido de la Revolución de Mayo se hallaba sirviendo como sargento, destacado en un pueblo de Misiones. Abandonó luego su guarnición para ir a solicitar al general Manuel Belgrano que le permitiese marchar con la división de Machain, que fue la primera que pisó el territorio paraguayo, el 19 de diciembre de 1810. Los 100 Blandengues santafecinos sobresalieron por su denuedo en aquella campaña azarosa.


DORREGO CONTRA EL VOTO CALIFICADO

En 1826 se debatia la ley de sufragio en Buenos Aires. Pero quedaban excluidos del derecho a votar: los menores de 20, los analfabetos, a los deudores fallidos, a los deudores del Estado, a los dementes, a los presos, a los “vagos”, a los soldados, jornaleros y domésticos a sueldo. Una ley de voto calificado obviamente.


3 DE FEBRERO DE 1852, DEFENSA Y PÉRDIDA DE NUESTRA INDEPENDENCIA

Rosas y Urquiza. Después de la derrota de Caseros, la Argentina se incorporó al proceso económico mundial, pero como mercado complementario del capitalismo ingles. El 10 de julio de 1852 Urquiza firmó, cumpliendo compromisos adquiridos, tratados con Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, que establecían el libre tránsito de los ríos Paraná y Uruguay.


MERCEDES: LA HIJA DEL LIBERTADOR –

“Aunque es verdad que todos mis anhelos no han tenido otro objeto que el bien de mi hija amada, debo confesar que la honrada conducta de ésta y el constante cariño y esmero que siempre me ha manifestado han recompensado con usura todos mis esmeros, haciendo mi vejez feliz.” 


ARTURO JAURETCHE

señalo reiteradamente, que el análisis objetivo de los hechos históricos muestra que, mientras en la guerra civil norteamericana, en la batalla de Gettysburg, triunfó el proteccionismo sobre el libre comercio, en la guerra civil argentina, en la batalla de Caseros, se impuso el libre comercio, sobre el proteccionismo. 




JUAN MANUEL DE ROSAS, EL CONTRARREVOLUCIONARIO.

El pensamiento político de Juan Manuel de Rosas estuvo bastante marcado por la lectura que pudo hacer de grandes autores contrarrevolucionarios. Sabemos que tuvo acceso a la obra del padre Barruel, traducida al español en 1814 y difundida en estas tierras por el padre Ignacio de Castro Barros.