Efemérides

ESCARAPELA NACIONAL

El origen de los colores de la escarapela y las razones por las que fueron elegidos para simbolizar a la Patria no pueden establecerse con precisión.

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TELÉGRAFO MILITAR

Fue de capital importancia para las fuerzas nacionales que intervinieron en la Conquista del Desierto contar con el preciado auxilio del telégrafo.  No debe dejarse de mencionar que la Ley Nº 215 que aprobó el Congreso Nacional en 1867, que preveía llevar la frontera Sur a los ríos Negro y Neuquén, en su artículo 6º disponía la extensión de la red telegráfica nacional hasta los propios fortines a instalar posteriormente por el Ejército.  Allí se vio la importancia que se le asignaba a este factor preponderante para el buen desempeño de una rápida y eficaz conducción militar, en áreas tan grandes como en las que debía actuar en lo futuro las tropas del ejército.  Era indudable que el tiempo jugaba un rol principalísimo para la organización y defensa de los contraataques, en presencia de malones.


JOSÉ MARÍA ROJAS Y PATRÓN

Nació en Buenos Aires el 18 de mayo de 1792, siendo su padre Miguel García de Rojas, natural de la ciudad de Jerez de la Frontera, Reino de Andalucía, que más como amigo que como médico acompañó a esta ciudad al virrey Pedro Melo, conjuntamente con Joaquín Terrero y otros.  Fue su madre Petrona Patrón.  Muy joven, Rojas se dedicó al comercio, para lo que reveló dotes excepcionales. Después de la Revolución de Mayo, en la que tomó parte como muchos otros jóvenes porteños, José María Rojas se trasladó al Brasil, donde permaneció por espacio de 8 años, regresando a su ciudad natal en el año 1819.  La terrible anarquía del año 20 lo encontró alistado en el bando de los inspirados en sentimientos nacionalistas, que representaba el Congreso de Tucumán, el que proclamara la Independencia de la Nación, abatido por las facciones, el cual trataban de levantar los hombres que tenían afinidades con dicho Congreso.


DESIDERIO CUELI

Nació en Buenos Aires el 20 de Mayo de 1825, siendo sus padres Gabino de Cueli y Coxá, y Mónica de la Cuesta y Miró, segunda esposa del precedente.  Se inició en la carrera naval el 22 de diciembre de 1840, fecha en que fue dado de alta como “oficial aventurero” a bordo del bergantín “General Echagüe”, mandado por el coronel Antonio Toll.  Con este buque tomó parte a las órdenes de Guillermo Brown en el combate naval librado frente a Montevideo, el 24 de mayo de 1841, contra la escuadra riverista mandada por John H. Coe; el que se desarrolló entre las 10.30 y las 18.30 horas del día mencionado, prosiguiendo a las 21hs.  Al día siguiente fue capturada la goleta “Palmar”, que pasó a engrosar el número de unidades de la escuadra de Brown.  En las acciones de referencia, el “General Echagüe” estuvo mandado por el coronel Joaquín Hidalgo.


PEDRO CAMPBELL

Como esos personajes misteriosos que, de un momento a otro, deben jugar un rol preponderante y de inusual trascendencia en un punto lejano del país de origen, el irlandés católico Pedro Campbell se encontró en el estuario del Río de la Plata hacia 1806, como integrante de la expedición militar inglesa que invadió al virreinato. Es probable que lo haya hecho en calidad de soldado o marinero de la realeza británica bajo el mando del almirante Pophan. Había nacido en el pueblo de Tipperary, Irlanda, en el año 1782.


NORBERTO DE QUIRNO ECHEANDÍA

Nació en la villa de Ainhoa, en el Reino de Francia, el 11 de julio de 1776, hijo de Guillermo de Quirno Dunate y María Angela de Echeandía Aincibury. Llegado muy joven a Buenos Aires hacia 1795, se dedicó al comercio, y fue hacendado. También ocupó el cargo de regidor del Cabildo local.


JOSÉ LUIS BUSANICHE

Nació en Santa Fe, el 9 de diciembre de 1892. Era hijo del doctor Julio Busaniche y de Julia Lassaga. Educado en su casa pasó por la escuela de Ramírez hasta ingresar en 1903 como alumno externo al Colegio de la Inmaculada Concepción. En 1909 salió del establecimiento jesuita y continuó los estudios en el Colegio Nacional hasta recibirse de bachiller.


HIMNO NACIONAL ARGENTINO

El Triunvirato entendió que debía darle al pueblo un canto nacional de mayor importancia que el que hasta entonces se entonaba. En un oficio del 22 de julio de 1812, dirigido al Cabildo, sugería a éste que mandase a componer “la marcha de la patria”, para ser ejecutada al principio de las funciones teatrales, debiendo el público escucharla de pie y descubierto, así como en las escuelas al finalizar diariamente las clases.


ATENTADO AL PRESIDENTE JULIO A. ROCA

El vigésimo cuarto período de sesiones del Congreso Nacional, iba a tener una inauguración muy distinta a la esperada.  Un presidente pálido, con una venda en la frente y la banda presidencial sobre el uniforme manchada de sangre, haría su aparición en el recinto de sesiones.  Cinco meses antes de finalizar su primer periodo  presidencial, el general Julio Argentino Roca leería la última parte de su mensaje aclarando que “un incidente imprevisto me priva de la satisfacción de leer mi último mensaje que como presidente dirijo al Congreso de mi país.  Hace un momento, sin duda un loco, al entrar yo al Congreso, me ha herido en la frente no sé con qué arma”.


LA COALICIÓN QUE DERROCÓ A ROSAS

Todos sabían que el Imperio del Brasil había dispuesto 30.000 libras esterlinas para sobornar a Urquiza.  Esta es la información que proporciona a su gobierno Williams Gore, el diplomático inglés acreditado ante el Imperio, quien agrega que si fuera necesario, el Brasil estaba dispuesto a adelantar el doble. (1)  El gobernador de Entre Ríos sólo esperaba la ocasión para pronunciarse contra Juan Manuel de Rosas.  Herrera y Obes escribía a Lamas para anunciarle que habría “una estrepitosa ruptura entre Urquiza y Rosas”.  Y agregaba que Rosas tenía cierta desconfianza respecto de la actitud del entrerriano, “al que atribuye un plan para la formación de un Estado independiente y poderoso, compuesto de Entre Ríos, Corrientes y el Paraguay”.


CAPTURA Y FUGA DEL GRAL. JOSÉ MARÍA PAZ

Luego de participar en la Guerra del Brasil, Lavalle le encarga la organización de un ejército que luchará contra los caudillos. Allí es cuando Paz decide tomar partido por los unitarios. El General Paz pone en marcha su campaña contra los caudillos y elige primeramente a Córdoba, batiendo a Bustos en la Batalla de San Roque el 22 de abril de 1829. Asume como gobernador, pero entonces Bustos y Facundo Quiroga, son derrotados en la Batalla de La Tablada el 23 de junio de 1829. Facundo Quiroga regresa nuevamente al año siguiente y otra vez es vencido en la Batalla de Oncativo.  Para agosto de este año nueve de las catorce provincias argentinas de entonces están bajo el gobierno del General Paz, gobierno unitario que paradójicamente tenía ahora como principal enemigo al gobierno de Buenos Aires declarado federal.


PLAZA DEL CONGRESO

Los orígenes de todas nuestras antiguas plazas hay que buscarlos en el baldío, aquel terreno propio del municipio en que era prohibido sembrar.  “La palabra baldío –dice Alberdi-, que significa terreno que no siendo del dominio particular no se cultiva ni está adehesado, viene de balda, voz anticuada que expresa cosa de poquísimo precio y de ningún provecho” (1).  Así, entre otras, fueron baldíos las hoy llamadas plazas Libertad, San Martín, Juan de Garay, Vicente López, Constitución, Miserere, de la Concepción, Lavalle, Suipacha, Dorrego y Recoleta, ésta en su perímetro delimitado por la avenida Manuel Quintana y las calles Guido y Junín.  Sin embargo, la plaza de mayor amplitud que tenemos en uno de los puntos más céntricos del viejo Buenos Aires, no guarda tradición de hueco ni de carretas, ya que en ella no se conocieron los montículos del basural ni los grupos vocingleros y pintorescos del mercado.  Esta es la plaza del Congreso, la magnífica creación munícipe de que se enorgullecieron los porteños en los días de mayo de 1910.


EL CABICHUÍ

No hay ni puede haber motivos más poderosos de desaliento en un ejército que el hambre y la miseria máxime cuando en el caso de los paraguayos no se columbraba en el horizonte señal alguna que indique un término más o menos próximo de tan dura campaña.  El mariscal López empleaba todos los medios a su alcance para fortalecer el espíritu y mejorar en lo posible la moral del ejército.  A este fin, a más del “Semanario”, que no sólo registraba en sus columnas los sucesos de la guerra, sino que hacía una propaganda tenaz contra los aliados en el sentido de desacreditar su causa ante la opinión, mandó fundar un periodiquín llamado “El Centinela”, cuyo director y redactor en jefe era el boliviano Dr. Roca, y otro llamado “Lambaré”, que se redactaba en guaraní, bajo la dirección del Padre Espinosa.  Estos dos periódicos veían la luz en la capital y se distribuían profusamente en la campaña y en el ejército.  En Paso Pucú se estableció una imprenta, y por indicación del Mariscal se fundó un periódico satírico de caricaturas.


LA FUERZA DEL CAPITAL INGLÉS

El esquema unitario triunfó decididamente cuando los liberales de Bartolomé Mitre ganaron la dudosa batalla de Pavón y luego “pavonizaron” a toda la nación aplastando, a sangre y fuego y con la ayuda del Gral. Flores y sus coroneles uruguayos (1), a la montonera provinciana encabezada por el Gral. Angel Vicente Peñaloza (El Chacho).  Su cabeza se balanceó en la punta de una lanza, pero la rebelión seguía latente y agazapada en los entresijos de la sociedad argentina.


LA AYUDA ARGENTINA A PARAGUAY

Al iniciarse la campaña de Bolivia hacia la zona de los fortines Corrales, Toledo y Boquerón y su posterior ocupación en julio de 1932, se intensificaron los pedidos de armamentos por parte de Paraguay.


GUERRA DEL PARAGUAY

Desgarradora pero sobre todo devastadora para el Paraguay, país que perdió el 60 por ciento de su población, la guerra que entre los años 1865 y 1870 enfrentó a ese pequeño país mediterráneo de 450.000 habitantes (más de un millón, según otras fuentes) contra la Triple Alianza formada por el Uruguay, Argentina y Brasil sólo puede entenderse en el contexto de dominación imperialista y libre comercio que Inglaterra impulsaba en América del Sur por medio de sus agentes, como el dictador argentino Bartolomé Mitre.


INDEPENDENCIA DE PARAGUAY

La tranquila vida colonial paraguaya, de comienzos del siglo XIX, se vio turbada entre 1810 y 11 por diversos acontecimientos exteriores que repercutieron en ella.  En primer lugar, la invasión de la península ibérica por los ejércitos napoleónicos, que dejó caduco el poder central.  Luego, la revolución del 25 de mayo en Buenos Aires, que buscó proyectarse hacia todas las provincias que integraban el Virreinato del Río de la Plata.  Asunción se rebeló en 1811 por las mismas razones que Caracas, Charcas y Buenos Aires.  El nuevo mundo maduraba tempranamente.  Una minoría selecta, imbuida de la filosofía moderna y contagiada por los ejemplos de las revoluciones francesa y norteamericana, propugnaba por la emancipación, siquiera usara en los primeros momentos la máscara del juramento de fidelidad a Fernando VII.  En el Paraguay ese partido estaba integrado por criollos educados en Buenos Aires y Córdoba, por sacerdotes de regular cultura y por algunos jóvenes militares que tuvieron actuación en la defensa de Buenos Aires contra los ingleses y en la resistencia contra el ejército de Belgrano.  Rodeados de prestigio heroico, estos soldados fueron los realizadores del pensamiento.


GERÓNIMO DE AMILIVIA

Hizo sus primeras letras en un colegio de Vitoria, pasando a los 9 años al convento de los dominicos en Azpeitia (Gipuzkoa). A los 13 años de edad se fuga del convento y se presenta como voluntario ante el coronel Iturbe, Jefe del 4º batallón de Gipuzkoa, que defendía la causa del Pretendiente al trono español, Carlos María Isidro de Borbón. En virtud de su edad y siendo Iturbe amigo de la familia, le rechaza y da aviso a su familia. Dos meses más tarde, y en vista de la experiencia anterior, elige para presentarse un batallón donde no le conozcan ni a él ni a su familia; presentándose ante el comandante Soroa, en Azkoitia.


CEFERINO NAMUNCURÁ

Nació en Chimpay, en el Alto Valle, a orillas del Río Negro, en la toldería de su padre, el 26 de agosto de 1886. Fue hijo del cacique araucano Manuel Namuncurá, quien depuso sus armas ante el general Nicolás Levalle, por lo que se le dio el grado de coronel de ejército y vastas extensiones de tierra, y de Rosario Burgos, natural del país. Siendo pequeño, la providencia le salvó la vida a orillas del caudaloso Río Negro. Fue bautizado por el sacerdote salesiano Domingo Milanesio, en una de sus giras misioneras, el 24 de diciembre de 1888.


ORLLIE-ANTOINE DE TOUNENS

Nació en La Chaise (Francia), el 12 de mayo de 1825, hijo de Jean de Tounens y de Catherina Jardón.  Hizo sus primeros estudios en Chourgnac, los continuó en Tourtoirac hasta ingresar al colegio real de Périgueux, donde obtuvo el título de bachiller en 1846.  Ingresó en la escuela de derecho de Burdeos en la que pasó dos años, y luego se empleó como ayudante de notario en Périgueux.  Su padre antes de morir, le compró un cargo de procurador en ese pueblo, en 1852.


LEOPOLDO NELSON

Nació en Buenos Aires, el 22 de julio de 1836, siendo sus padres Leopoldo Nelson y Hartwig, natural de Dinamarca, y Adriana Guerreros, nacida en Buenos Aires. Regresó de Europa en 1849, después de haber realizado allí (en Alemania) sus estudios primarios; ingresando al servicio el 12 de abril de 1850, en calidad de subteniente de artillería de marina, embarcándose en la goleta de guerra “Santa Clara”, comandada por Tomás Craig; permaneciendo en aquel cargo hasta el 4 de marzo de 1852; fecha en que obtuvo su cédula de retiro con el goce y uso de uniforme.


PEDRO BONIFACIO PALACIOS

Su seudónimo fue Almafuerte, nació en el partido de la Matanza (Prov. de Buenos Aires), el 13 de mayo de 1854. Era hijo de Vicente Palacios y de Jacinta Rodríguez. Sus biógrafos nos lo presentan como un verdadero protagonista en su niñez, por la muerte de su madre y el posterior abandono del padre; cuando contaba cinco años quedó a cargo de unos parientes. Lo refirió el mismo en sus páginas de La hora trágica.


JOHN THOMAS BARBER BEAUMONT

Nació el 21 de diciembre de 1774 como John Thomas Barber, en St. Marylebone (Westminster, Londres). Por motivos que se desconocen, en 1812, se agregó el nombre de Beaumont (que fue conservado por sus descendientes), siendo conocido a menudo como “Barber Beaumont”. Era hijo de Thomas Barber, caballero inglés residente en Londres, que estuvo vinculado estrechamente a la empresa inmigratoria que aquel país realizó en el Plata durante los años de 1825-26.


JOSÉ BONIFACIO BOLAÑOS

Nació en la ciudad de San Juan el 14 de mayo de 1751, siendo sus padres Nicolás de Bolaños y Narcisa Quiroga y del Carril.  Sentó plaza como cadete del Regimiento de Infantería de Buenos Aires, el 20 de febrero de 1768, asistiendo en tal carácter, en 1770, a la expedición hecha a las Islas Malvinas, comandada por Juan Ignacio de Madariaga, para desalojar a los ingleses de Puerto Egmont.  Ascendió a subteniente del precitado Regimiento el 30 de abril de 1779; y a teniente, el 25 de agosto de 1786.  Dos años después fue designado comandante de la escolta de la 3ª partida demarcadora de límites.  Fue promovido a ayudante mayor el 20 de marzo de 1796, y a capitán, el 7 de enero de 1799, grado con el cual participó en 1801 en una expedición contra los portugueses.  Tomó parte en la Reconquista de Buenos Aires, el 12 de agosto de 1806, así como en la memorable Defensa de los días 5 y 6 de julio de 1807.


JOSÉ AMALFITANI

Uno se imagina a los próceres cruzando cordilleras, o escribiendo las bases de una Constitución. Este prócer no es más que un hijo de inmigrante italiano dedicado a la construcción. Un estereotipo perfecto de ese lugar en ese tiempo. Uno más con linaje de barco, de esos que llegaban sin mirar atrás. Están el barrio y el Tano que con sueños y determinación, de manera empecinada, busca trascender y acrecentar el sentido de pertenencia al barrio.


HEROICOS DEFENSORES DEL FORTÍN FRAGA

Este  episodio es el símbolo del holocausto del modesto y anónimo soldado puntano que tan denodadamente luchó, sacrificando su vida al servicio de la civilización.  En el persistente y dramático esfuerzo realizado por los pueblos del interior en pos de un ideal civilizador y de sus anhelos de progreso, los fortines escalonados en las fronteras desempeñaron un rol fundamental.


ESTATUTO PROVISIONAL DEL 1815

En el intento de sofocar el movimiento de los Pueblos Libres que parecía irrefrenable, en marzo de 1815, el Director Supremo Carlos María de Alvear ordena a Ignacio Alvarez Thomas dirigirse a San Nicolás para iniciar la represión.  Pero en Fontezuelas, éste se pronuncia contra Alvear pidiéndole la renuncia.


HAMBURGO RECIBE AYUDA ARGENTINA

A comienzos de la década de 1840, Domingo Faustino Sarmiento, en su condición de desterrado, decidió fugarse a Chile y continuar fustigando al gobierno federal de Juan Manuel de Rosas. No es ésta la ocasión de puntualizar qué hizo o qué no hizo Sarmiento desde el momento en que se fue al país trasandino, si bien no queremos dejar pasar un episodio: el sanjuanino entra a Chile el 19 de noviembre de 1840, y en plena cordillera se detiene ante la saliente de una roca, donde grabó la expresión “no se matan las ideas”. Sarmiento habría sido el hazmerreír de todos si tenemos en cuenta que fue él quien mató sus propias ideas al incorporarse al partido conservador chileno, rival del partido liberal y, lógicamente, de las consignas que Sarmiento quería imponer en Argentina.


BASÍLICA NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN

La Basílica fue construía entre 1887 y 1935.  Los profesionales que formaron parte de la obra fueron: Ing. Alfonso Flamand; Arq. Ulrich Courtois; Arq. Ernesto Moreau; Ing. Rómulo Ayerza; Arq. Fleury Tronqov; Arq. Sombrum; Arq. Trouve y Arq. Laspe.


LA CALLE FLORIDA HACIA 1885

La calle Florida tenía un aspecto brillante: el movimiento, el lujo, la ostentación de las cosas y de las gentes, el vaivén de los paseantes, de los desocupados, de los mirones.  A lo largo de las aceras corrían las filas de mujeres hermosas, vestidas lujosamente, tal vez con lujo demasiado ruidoso para salpicarlo en las calles desaseadas


BAÑOS PÚBLICOS DE BUENOS AIRES

Desde 1872, estaba prohibido en Buenos Aires el sistema “¡agua va!”, nombre que deriva del alerta dado por cada vecino cuando abría su ventana y arrojaba a la calle el contenido de las vasijas de noche. Una controvertida ordenanza aplicaba multas de 500 pesos a cada infractor si el agua estaba sucia o en mal estado, y de 200 si era limpia.


LA TRAVESÍA DE TSCHIFFELY, MANCHA Y GATO

“El 23 de abril de 1925, por la mañana temprano, dejé mi hotel de la calle Reconquista (el “Universelle”, que ya no existe) y me dirigí a las instalaciones de la Sociedad Rural, acompañado por mi perro, que parecía husmear el desastre y debió ser atado a un cordel para que me acompañase.  Los inconvenientes comenzaron temprano; los caballos se oponían tenazmente a ser ensillados…”  Así comenzó años más tarde el primer capítulo de sus memorias, Aimé Félix Tschiffely, el protagonista de una hazaña no superada hasta el presente: unir a caballo las tres Américas, recorriendo para ello…. ¡alrededor de 21.500 kilómetros!


JOSÉ JOAQUÍN RIVADAVIA

Nació en Buenos Aires el 31 de agosto de 1810, siendo bautizado el 1º de setiembre de 1810 en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced, siendo padrinos sus abuelos: Benito González Rivadavia y Rafaela Vera del Pino. Fueron sus padres Bernardino Rivadavia (1) y Juana del Pino. En su niñez recibió la más esmerada educación al lado de los suyos, pasando después a Europa a completarla en los mejores colegios de España y Francia, donde su padre, representó a nuestro país en misión diplomática.


JOSÉ IGNACIO DE AMENÁBAR

Nació en Santa Fe, el 19 de marzo de 1784. Era hijo de Salvador Ignacio de Amenábar Iturriaga, español, y de María Bonifacia de Quiroga y Humerez, argentina. Inició sus estudios en su ciudad natal, y luego los continuó en Chile, entre 1799 y 1802 en el Colegio del Convictorio Carolino de Nobles de Santiago, y posteriormente en la Real Universidad de San Felipe donde se graduó de doctor en leyes y teología, el 10 de enero de 1804


MANUEL PRADO

Fue nuestro primer historiador. Lo descubrió otro gran investigador e historiador de Trenque Lauquen, don José Francisco Mayo.  En sus trabajos de investigación sobre los orígenes de nuestra ciudad, don “Pepe” Mayo señalaba: “La humanidad guardó el recuerdo de la legendaria ciudad de Troya (Siglo XII a. de C.) por un libro: “La Ilíada”, en el que el poeta griego Homero narra un episodio militar en torno a ella acaecido y gracias a cuyo texto le fue posible hallarla a antropólogos e investigadores”.


DOMINGO ARENAS

Nació en Montevideo en el año 1792, siendo sus padres Juan Antonio Arenas y Tomasa Acosta.  Empezó su carrera militar con el primer grito de libertad que resonó en América y el 28 de agosto de 1812 se le agregó al Regimiento de “Dragones de la Patria” en clase de teniente, en Concepción del Uruguay.  En octubre del mismo año marchó con su cuerpo a poner sitio a Montevideo por segunda vez.  Arenas había asistido también al primer asedio de aquella plaza como subteniente del Regimiento “Milicias del Campo”.


JUAN PABLO SÁENZ VALIENTE

Nació en Buenos Aires, el 6 de mayo de 1861. Era hijo de Francisco A. Sáenz Valiente y de Joaquina Campos. Inició su carrera como grumete en la corbeta “Uruguay”, y luego ingresó a la Escuela Naval a los 17 años de edad para seguir los cursos. Presenció el izamiento del pabellón en la margen sur del río, en el Cañadón Misioneros (1), el 1º de diciembre de 1878.


JOSÉ MARIANO ITURBE

Natural de Jujuy, donde nació a fines del siglo XVIII. Entró al servicio militar en junio de 1812, en calidad de distinguido de la compañía de “Decididos de Salta” formada por juventud selecta de aquellas dos provincias norteñas. En agosto del mismo año esta Compañía se incorporó al Ejército Auxiliar que mandaba el general Manuel Belgrano, asistiendo José Mariano Iturbe al combate del Río de Las Piedras, el 3 de setiembre contra la vanguardia real mandada por el coronel Huici, y a la gloriosa jornada de Tucumán, el 24 del mismo mes y año, en la cual salió herido en la cara y en la que se distinguieron los “Decididos” en forma notable.


MANUEL INSIARTE

Nació en Buenos Aires, el 6 de mayo de 1796, hijo de Lorenzo Insiarte, original de Vizcaya (España) y Martina Gutiérrez Aráuz, porteña. Fue bautizado el 5 de junio del mismo año. Hizo sus estudios en esta ciudad, y egresó de la Universidad local con el título de abogado. En su época de estudiante, redactó el periódico “El Año Veinte”, oponiéndose al gobernador Sarratea, con motivo del proceso de los congresales y de los desmanes que había consentido a Ramírez y Carrera. El segundo número fue acusado por Sarratea “como incendiario y promovedor de la anarquía”, por lo que tuvo una existencia breve.


RUFINO SÁNCHEZ

Nació en Buenos Aires, el 24 de mayo de 1790, siendo hijo de Pedro Sánchez, español, y Juana Luque, criolla. Desde pequeño tuvo gran amor al estudio, aleccionado por su madre, que había fundado una escuela a fines del siglo XVIII. Se dedicó con preferencia al estudio del latín, filosofía y teología.


FÉÑIX FERNANDO BERNASCONI

Nació en Buenos Aires el 3 de febrero de 1860 y sus padres fueron Juan Bernasconi, conocido importador y fabricante de calzados, establecido en esta capital desde fecha lejana, y Justa Bolzani; ambos de origen suizo.


JUAN AGUSTÍN MAZA

Nació en la ciudad de Mendoza el 4 de mayo de 1794, siendo sus padres, el teniente coronel de milicias urbanas Isidro Sáenz de la Maza, y Petronila Sotomayor.  Cursó estudios primarios en su ciudad natal, pasando después a la Universidad de Santiago de Chile, para seguir los de abogado, graduándose en derecho el 24 de enero de 1807.  Culto, inteligente, de carácter elevado y filantrópico, poseía hermosas dotes oratorias y otras calidades descollantes que pronto le dieron autoridad moral en su Provincia, prestigio merecido que haría conocer su nombre en todo el país.  El 21 de marzo de 1810, la Real Audiencia le otorgaba el título de abogado.


EUSEBIO LAPRIDA

Nació en San Pedro, provincia de Buenos Aires, el 5 de marzo de 1829, siendo sus padres José Ramón Laprida, español, y Agustina Acevedo, natural de Buenos Aires.  Se inició en la carrera de las armas, el 1º de julio de 1845, en clase de sargento del Regimiento Nº 4 de Milicias de Campaña, del que era jefe entonces el coronel José María Cortina.


GREGORIO IGNACIO PERDIEL

Nació en la ciudad de Córdoba el 5 de Mayo de 1785. Siendo sus padres D. Julián Perdriel y doña María Josefa Garay de Islas, pertenecientes ambos a antiguas familias del Virreynato.  Se inició en la carrera militar durante las invasiones inglesas.  En Abril de 1807 figuraba como subteniente de la 8ª compañía del Batallón de Patricios Voluntarios.  Después de la segunda invasión, el 31 de Julio del mismo año fue graduado capitán del mismo cuerpo, recibiendo la efectividad de este empleo el 29 de Agosto siguiente


BERNARDO VICTORICA

Notable oficinista, taquígrafo y Jefe de Policía de Buenos Aires.  Nació en 1790 en Maldonado, actual República Oriental del Uruguay, siendo sus padres, Juan de Victorica, capitán de fragata de la Real Armada, y Ana María de la Cámara, pertenecientes ambos a dos familias de la rancia nobleza española.  La madre de Bernardo Victorica venía encinta en el viaje de España a estas colonias, en circunstancias en que su esposo venía a América a desempeñar una comisión científica que tenía por objeto el estudio de los canales del Sud del Atlántico, y de todo lo relativo a la pesca de la ballena y caza de lobos marinos.  Bernardo vino al mundo a poco de llegar sus padres a Maldonado.  Cuando el capitán de fragata Juan de Victorica regresó a España, dejó en Montevideo a su hijo Bernardo a cargo de un hijo mayor, José Manuel de Victorica, que era a la sazón capitán de los tercios españoles que guarnecían aquella ciudad.  Seguramente este Victorica es el mayor de los hijos de Juan y con él había también otro hermano llamado Juan, en Montevideo al ausentarse sus progenitores a la Península, a comienzos del siglo XIX.


GERMÁN BURMEISTER

Karl Hermann Conrad Burmeister nació el 15 de Enero de 1807, coincidiendo esta fecha con el primer aniversario matrimonial de sus padres, en Stralsund, donde su padre era el segundo empleado de la Real Oficina de Licencias sueca, pasando más tarde y en el mismo carácter al servicio de la administración aduanera de Prusia, lo que disminuyó notablemente sus entradas pecuniarias, circunstancia que unida a otras causas le obligó a pedir su jubilación en 1824, muriendo en diciembre del mismo año. Su viuda con los cinco hijos que dejó, no contaba con más recursos de subsistencia que los que su marido había economizado a fuerza de trabajos arduos, pues, del estado ninguna pensión recibía. Era hija del auditor de guerra de guarnición sueco C. N. Freund, literato conocido, de quien había heredado dotes literarias que a su vez transmitió a su hijo mayor Hermann.


FÉLIX AGUILAR

Nació en San Juan, el 2 de mayo de 1884. Era hijo de Félix Aguilar Lima y de María Roja, sanjuaninos. Cursó sus estudios en su ciudad natal, y en 1906 ingresó a la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de La Plata, donde se graduó de ingeniero geodesta, en 1910. Inició su carrera como ayudante en el Observatorio Astronómico dirigido por Francisco Porro y desde 1907 hasta ese año, fue director de la Estación de Oncativo (Córdoba), adquirida por el gobierno.


ANDRÉS A. GÓMEZ

Natural de Montevideo, donde nació el 2 de mayo de 1798.  En 1811, al pronunciarse los habitantes de la Banda Oriental contra España, se enroló en la compañía de Milicias Urbanas de Artillería Española, que comandaba su propio padre.  Al año siguiente forma parte de las fuerzas de Rondeau que asedian a Montevideo y tiene intervención honrosa en la batalla del Cerrito, el 31 de diciembre de 1812, así como también se había hallado en la batalla de Las Piedras, a las órdenes de José Gervasio de Artigas, el 18 de mayo de 1811, en calidad de sargento 2º del Cuerpo de Sargentos Patricios.  En 1814 forma parte del Primer Cuerpo de Cívicos de Infantería organizado en Montevideo por las autoridades patriotas.


MÁXIMO TERRERO

Nació en Buenos Aires el 4 de mayo de 1817, hijo de Juan Nepomuceno Terrero Villarino y Juana Josefa Muñoz de Rávago y García de la Mata.  Hacia 1848, Juan Manuel de Rosas lo nombró comisario del ejército de la provincia, y luego secretario privado suyo.


FELICIANO DE LA MOTTA BOTELLO

Natural de Catamarca, siendo el que dio impulso al espíritu emancipador en aquella apartada provincia, cuando resonó el grito de libertad en la capital del Virreinato. La Junta para premiar su patriotismo, le designó el 27 de junio de 1810, comandante de armas de Catamarca, y con fecha 14 de julio de igual año, lo condecoró con el grado de teniente coronel de ejército, pero hallándose ausente en Córdoba en aquellos momentos, no entró en posesión del cargo hasta mediados de setiembre.



TRATADO SECRETO DE LA TRIPLE ALIANZA

Al tiempo de librarse la Batalla de Tuyutí corre por el campamento aliado una noticia tremenda: El secretísimo tratado del 1 de mayo ha sido publicado y sus cláusulas, repartiéndose los despojos del Paraguay, son comentadas y analizadas en todos los países de América.


EL “PRONUNCIAMINETO” DE URQUIZA

El “pronunciamiento público” de Urquiza consistió en un acto donde fueron leídos y promulgados dos decretos con fecha 1º de mayo: en uno se declaraba a Entre Ríos Estado soberano provisorio “en aptitud de entenderse con los demás gobiernos del mundo”; en otro se cambiaba el lema Mueran los salvajes unitarios por Mueran los enemigos de la organización nacional.


LOS SINDICATOS

La explotación del hombre por el hombre generada por el crudo capitalismo emergente del liberalismo económico nacido a fines del siglo XVIII, provoca la aparición de una organización obrera revolucionaria.  El sindicalismo vuelve a tener vigencia por estos carriles, negados los derechos de los trabajadores a agremiarse reconocidos desde la Edad Media.


ANIMALES EN LA CONQUISTA DEL DESIERTO

El indio se hizo dueño y señor de las pampas, gracias al caballo.  El hombre blanco, por lo tanto, debía contar con la cooperación del corcel criollo para poder conquistar esa inmensidad “donde la vista se pierde sin tener donde posar”.


FUSILAMIENTO EN PLAZA DE FLORES

Quien, de mañana o de tarde, pretenda sentarse en un banco de la plaza Pueyrredón del barrio porteño de Flores, aunque más no sea para despejarse un rato o, simplemente, para observar el incesante movimiento de la gente, piense por un momento que allí mismo, el 28 de abril de 1832, tuvo lugar un numeroso fusilamiento que involucró a 16 infelices.


BATALLA DE SAN JOSÉ

El 25 de Mayo de 1810 el Cabildo Abierto en la ciudad de Buenos Aires decidió que el Consejo de Regencia gaditano no tenía facultades para gobernar América en ausencia del prisionero Fernando VII. Como consecuencia destituyó al Virrey del Río de la Plata Baltasar Hidalgo de Cisneros y en su lugar se constituyó la “Junta Provisoria gubernativa conservadora de los Derechos del Fernando VII”.


JUAN MOREIRA

Cierta mañana de 1884 se hallaban conversando en el vestíbulo del Politeama Argentino (Paraná y Corrientes) Frank Brown, famoso clown inglés, y Alfredo Cattaneo, representante de la empresa.  La compañía de los hermanos Carlo, con quienes estaba asociado Brown, estaba finalizando una magnífica temporada de más de cien funciones y, agotado su repertorio, buscaba alguna novedad para despedirse de Buenos Aires antes de partir hacia Río de Janeiro en cumplimiento de un contrato.  En ese momento apareció el conocido escritor y periodista Eduardo Gutiérrez, y Cattaneo tuvo una feliz idea.


JOSÉ MONTES DE OCA

Nació en Buenos Aires en 1792.  Empezó su carrera militar con motivo de la Reconquista el 12 de agosto de 1806, en que prestó servicios en un cañón de las fuerzas de Liniers, y es fama que en lo más recio de la pelea, se desnudó para suplir con su ropa la falta de taco para cargar la pieza.  Esta valiente actitud del muchacho fue notada por el enemigo, y el mayor británico Makensie, que abandonaba en aquellos instantes su puesto de lucha, herido, al ver aquel gesto de valor, lo saludó con su espada en señal de admiración.