Historia

PRIMER ENARBOLAMIENTO DE BANDERA

El 27 de febrero de 1812, en la Batería Independencia de Rosario, a las seis y media de la tarde, Manuel Belgrano mandó a enarbolar por primera vez la bandera argentina; pero de inmediato el Triunvirato lo amonestó y le ordenó guardarla.


JOSÉ DE SAN MARTÍN

General José de San Martín (1778-1850)“Un día, cuando saltaban las piedras en España al paso de los franceses, Napoleón clavó los ojos en un oficial, seco y tostado, que vestía uniforme blanco y azul; se fue sobre él, y le leyó en el botón de la casaca el nombre del cuerpo: “¡Murcia!” Era el niño pobre de la aldea jesuita de Yapeyú, criado al aire entre indios y mestizos, que después de veintidós años de guerra española empuñó en Buenos Aires la insurrección desmigajada, trabó por juramento a los criollos arremetedores, aventó en San Lorenzo la escuadrilla real, montó en Cuyo el ejército libertador, pasó los Andes para amanecer en Chacabuco


ANTÁRTIDA ARGENTINA

El 22 de febrero de 1904, nuestro país tomó posesión del Observatorio meteorológico y Magnético (instalado por una expedición escocesa) en la isla Laurie de las Orcadas del Sur, y a partir de esa fecha ha funcionado ininterrumpidamente. Esta es la instalación más antigua radicada en la Antártida.


TRATADO DE LÍMITES CON PARAGUAY

Desde las dramáticas jornadas de diciembre de 1868, en que el Ejército paraguayo fue aniquilado en las trágicas batallas de la campaña del Pikysyry, pasó una década de búsqueda de solución a la cuestión de límites entre el Paraguay y la Argentina en el Chaco boreal. La misma vino gracias al arbitraje del presidente norteamericano Hayes.


TERCERA EXPEDICIÓN AL ALTO PERÚ

En enero de 1815 el Ejército Auxiliar del Alto Perú inició desde Jujuy su avance hacia el Norte, siguiendo el histórico camino de la Quebrada de Humahuaca hasta Uquía. No se ha podido establecer fehacientemente –por no contar con elementos de juicio- si Rondeau tuvo planes concretos para operar en el Altiplano, suponiéndose que su idea inicial puede resumirse en su decisión de apoyar a los caudillos altoperuanos que hostilizaban a los realistas, manteniendo encendida la llama de la independencia.


EL CARNAVAL EN TIEMPOS DE ROSAS

Carnaval era la chacota popular de mayor trascendencia en Buenos Aires. Para disfrutarlo no hacía falta música, bailes o disfraces, como en otras ciudades importantes. Sólo había que pertrecharse, individualmente o en grupos –según la sociabilidad de cada uno-, de baldes, agua, huevos y demás objetos contundentes al alcance o las preferencias de los que se decidían a participar en la contienda, despiadada como la “mancha venenosa”.


EL DÍA DE LA DISCORDIA

El 2 de febrero de 1516 el piloto mayor del Reino de España Juan Díaz de Solís descubre el río al que denominaría Mar Dulce. …


REGLAMENTO PARA LPS MATADEROS

El 26 de febrero de 1864, se sancionó un “Reglamento para los Mataderos de la ciudad de Buenos Aires”, que, por sus disposiciones, resulta útil para apreciar ciertos aspectos de la población


TRATADO DEL PILAR

El Director Supremo José Rondeau, que caía bajo el anatema de los jefes federales, por pertenecer al partido directorial unitario, salió de la capital con algunas fuerzas, bajo los auspicios tristes de una situación que hacía desesperar a sus mismos partidarios. El día 1º de febrero de 1820 se encontró con el ejército federal sobre la Cañada de Cepeda, y fue completamente derrotado. Tan sólo se salvó la infantería y la artillería a las órdenes del general Juan Ramón Balcarce. (1) A consecuencia de este descalabro, la suerte de las autoridades nacionales quedó a merced de los caudillos victoriosos; de manera que el Congreso que había declarado la Independencia en 1816, no pudo menos que declararse en receso y abdicar su autoridad en el Presidente del Cabildo de Buenos Aires, a quien había nombrado Director sustituto el 31 de enero.


BARBARIE DESPUÉS DE CASEROS

Existe en una estación de subterráneos de la ciudad de Buenos Aires, un inmenso mural compuesto por mayólicas que muestra la caravana infame de las tropas entrerrianas con rumbo al antiguo Fuerte, tras las acciones de la batalla de Caseros. Avanzan ante un público que lo celebra y lo escolta hasta el frontón de aquél. No hay rostros tristes; el autor de esa obra tampoco permitió que los hubiera. Esa estación, no por nada, recibe el nombre de “Urquiza”. Estos detalles, por cierto, no se condicen con la verdad histórica, pues finalizada la batalla en cuestión, y en los días subsiguientes a la misma, lo que primó en Buenos Aires fue una atroz carnicería y todo tipo de prohibiciones, acaso dignos rasgos de los que venían a “civilizar”. En vez de felicidad y encanto, sobraban en el pueblo las muestras de miedo y de terror.


BATALLA DE CASEROS

El 21 de noviembre de 1851 se firmó en Montevideo el tratado de alianza entre el imperio del Brasil, Entre Ríos (con Corrientes como agregada) y el Estado Oriental, para llevar la guerra contra la Confederación, bajo la máscara de una cruzada contra el “dictador argentino”.


COMBATE DE SAN LORENZO

Con el principio de 1813, sábese que en la isla de Martín García, fortificada por las autoridades de Montevideo, está concentrado un importantes número de soldados, a los que manda el capitán artillero Antonio Zabala, “vizcaíno testarudo, de rubia cabellera, -dice Mitre-, que a una estatura colosal reunía un valor probado”. Se prepara una expedición fluvial, que dirigirá el corsario Rafael Ruiz, con el propósito de destruir las defensas del Paraná y abrir el camino del Paraguay. En Buenos Aires, por consejo de una Junta de Guerra, decídese desarmar las baterías del Rosario y reforzar las de Punta Gorda, además de ordenarse al coronel San Martín que proteja con sus granaderos la costa desde Zárate hasta San Nicolás.


BATALLA DE CEPADA

Las negociaciones que siguieron al armisticio firmado en San Lorenzo, entre el general Manuel Belgrano y el brigadier general Estanislao López, fueron bien pronto interrumpidas debido a la intervención del general Francisco Ramírez, que reanudó las hostilidades contra el gobierno nacional. Los trastornos provocados por entendimientos entre Ramírez y López decidieron a Rondeau, que para esa fecha había asumido el gobierno en carácter de Director Supremo, a realizar una nueva campaña contra Santa Fe, dirigiendo personalmente las operaciones.


COMBATE DE ONCATIVO

Con las batallas de El Tala y Rincón de Valladares, el drama de nuestras guerras civiles solamente tuvo su prólogo. Es recién con la batalla de La Tablada que tiene su primer acto. Recién ahora va a comenzar la lucha en forma brava y a fondo. El escenario es inmenso y los personajes y tramoyistas son innumerables.


ASESINATO DE FACUNDO QUIROGA

Juan Facundo Ouiroga nació en San Juan de las Manos, Provincia de La Rioja en 1788. Su padre fue el estanciero José Prudencio Quiroga, a quién Facundo ayudó a conducir sus propiedades a partir de los 16 años. Tras un breve paso como voluntario por el Regimiento de granaderos a caballo, en Buenos Aires, regresó en 1816 a La Rioja, donde colaboró activamente con el ejército del norte que luchaba contra los realistas, proveyéndolo de ganado y tropas. En 1818 recibió de Pueyrredón el título de “benemérito de la Patria” y a fines de ese año intervino destacadamente para sofocar un motín de prisioneros españoles en San Luis.


ANTONIO RUIZ

Natural de Buenos Aires. Hombre de color, que fue liberto del vecino de esta capital Antonio Ruiz, de quien tomó el nombre y apellido. El apodo con que se ha inmortalizado ante la Historia le fue aplicado por sus compañeros a consecuencia del especial cuidado que le consagraba a su gorro de cuartel, llamado “falucho”.


FRANCISCO DE BEDOYA

Escudo de San Francisco del Chañar, Córdoba. Las dos espadas simbolizan el combate de San Francisco entre las fuerzas de Francisco de Bedoya y las de Pancho Ramírez en 1821


CESÁREO DOMÍNGUEZ

Nació en la ciudad de San Juan, en el año 1808, siendo sus padres Mateo Antonio Domínguez y María Josefa Jofré. Ingresó a la carrera militar en las milicias, a los 14 años de edad, hallándose en las campañas y combates que tuvieron lugar en el interior de la Nación durante las luchas civiles. En 1832 se encontraba en San Miguel del Monte, provincia de Buenos Aires. Se hallaba prestando servicios en la Frontera Oeste de ésta, cuando se produjo en 1839 la revolución del Sur, concurriendo con las fuerzas rosistas a batir a los rebeldes en la batalla de Chascomús, el 7 de noviembre. Al año siguiente se incorporó al ejército del general Manuel Oribe, y en clase de sargento mayor comandó el Batallón de “Patricios” Nº 3 “de la Guardia del Monte”, en la famosa batalla del Quebracho Herrado o Quebrachitos (en San Justo, provincia de Córdoba), el 28 de noviembre de 1840 formando parte de la División del Centro, a órdenes del coronel Jerónimo Costa.


JOAQUÍN HIDALGO

Nació en Guayaquil (Ecuador), en el año1807. Al organizarse la escuadra de Chile, se incorporó bajo la dirección del comandante Blanco Encalada, hallándose embarcado en las fueras navales del almirante Thomas Alexander Cochrane, cuando tomó al abordaje la fragata de guerra española “Esmeralda”, el 5 de noviembre de 1820, en el puerto del Callao, después de haber participado del transporte del ejército libertador, al puerto de Pisco primero, y a la bahía de Ancón, después. Hidalgo era guardiamarina del bergantín “Galvarino”.


TERCERA EXPEDICIÓN AL ALTO PERÚ

En enero de 1815 el Ejército Auxiliar del Alto Perú inició desde Jujuy su avance hacia el Norte, siguiendo el histórico camino de la Quebrada de Humahuaca hasta Uquía.  No se ha podido establecer fehacientemente –por no contar con elementos de juicio- si Rondeau tuvo planes concretos para operar en el Altiplano, suponiéndose que su idea inicial puede resumirse en su decisión de apoyar a los caudillos altoperuanos que hostilizaban a los realistas, manteniendo encendida la llama de la independencia.


LOS RESTOS DEL MARISCAL SOLANO LÓPEZ

Alta y blanca cruz se levanta en el sitio, cercano al río Aquidabán, en que, según los documentos oficiales publicados en 1936 fueron exhumados el 2 de diciembre de dicho año los restos del mariscal Francisco Solano López para su inmediata traslación al Panteón Nacional de los Héroes, en Asunción. Un viaje efectuado en 1970 al grandioso escenario de la última batalla de la guerra de 1864-1870 renovó algunas dudas que ya en aquella época, hace más de setenta años, se tuvo acerca de la suficiencia de los métodos empleados para autenticar la sepultura e identificar los huesos atribuidos al mariscal López.


REGRESO DE SOLANO LÓPEZ ASUNCIÓN

El 27 de setiembre de 1859, partió de Asunción a bordo del “Tacuarí”, acompañado por un séquito formado por el mayor José María Aguiar, el capitán Rómulo Yegros y los alféreces José Díaz y Pedro Duarte con la misión de mediar en el conflicto entre los gobiernos de Paraná y Buenos Aires.  El acuerdo firmado el 11 de noviembre y que se conoce como el Pacto de San José de Flores establecía que Buenos Aires se declara integrante de la Confederación Argentina siendo la República del Paraguay el garante del cumplimiento del convenio solicitado tanto por el Excelentísimo Presidente de la Confederación Argentina como por el Excelentísimo Gobierno de Buenos Aires.


BATALLA DE QUEBRACHO HERRADO

En 1840 el general Juan Lavalle, hostilizado por las tropas federales combinadas de los generales Manuel Oribe y Juan Pablo López, se decidió a tomar por asalto la ciudad de Santa Fe para abrir su comunicación con el Paraná y con Montevideo.  El 23 de setiembre, Lavalle ordenó al coronel Rodríguez del Fresno que iniciara el ataque de esa plaza con la legión Méndez.


SUBLEMAVACIÓN DE HILARIO LAGOS

Luego de ser rechazado el Acuerdo de San Nicolás, se producía en Buenos Aires la Revolución del 11 de setiembre de 1852.  Urquiza, que se hallaba en Santa Fe para inaugurar las sesiones del Congreso, se enteró de la rebeldía porteña en la noche del 13 al 14 reaccionando violentamente.  A las tres de la mañana escribió al general  Galán diciéndole que el 16 o 17 estaría en Rosario con las fuerzas suficientes para dar un “castigo ejemplar a los revoltosos”. 


EL TEATRO PORTEÑO

El virrey Juan José de Vértiz y Salcedo había construido en su época un teatro en el paraje denominado la Ranchería, en la plazoleta que pertenecía al antiguo Mercado central, o Mercado viejo, como se le solía llamar, frente a la Universidad (actuales calles Alsina y Perú).  Fue inaugurado el 30 de noviembre de 1783.  Funcionó en un galpón de techo de paja, habilitado hasta que se construyera un recinto definitivo, proyecto que nunca llegó a concretarse.  Allí debutó en 1788 la actriz María Mercedes González y Benavídez, viuda y madre de tres hijos, quien debió recurrir a la justicia para poder ganarse el pan sobre las tablas, en función de la férrea oposición paterna.  Allí también se estrenó un domingo de carnaval de 1789 la loa “La Inclusa” y el drama principal en cinco actos “Siripo” del poeta y periodista Manuel José de Lavardén, cuyo texto hoy perdido es considerado el comienzo del teatro culto nativo.  De la misma época data una pieza considerada fundacional de la vertiente más popular de la escena nativa: “El Amor de la Estanciera”, sainete de autor anónimo y de ambientación campesina. Sus actividades finalizaron en 1792, cuando un incendio destruyó por completo sus instalaciones.


ANA PERICHON

En la pacata Buenos Aires colonial, los amores del viudo cincuentón que fue héroe de la Reconquista con la bella criolla-francesa Anita Périchon significó un auténtico escándalo que tuvo derivaciones políticas.


TOMÁS MANUEL DE ANCHORENA

Nació en Buenos Aires, el 29 de noviembre de 1783. Era hijo de Juan Esteban de Anchorena, natural de Navarra, rico comerciante, y Romana Josefa López de Anaya. Curso sus primeros estudios en el Real Colegio de San Carlos, y completó su formación en la Universidad de San Francisco Javier, de Charcas, donde obtuvo su título de doctor en teología y abogado, el 20 de agosto de 1807.


JUAN ANTONIO ALVAREZ DE ARENALES

Nació el 13 de junio de 1770 en Villa de Reinoso, situada entre Santander y Burgos (provincia de Castilla la Vieja).  Su padre fue Francisco Alvarez de Arenales, perteneciente a una distinguida familia del Distrito, quien se había propuesto para su hijo una esmerada educación, pero su prematuro fallecimiento cuando Arenales tenía solamente 9 años, malogró estos propósitos.  Su madre fue María González de antiguo linaje de la provincia de Asturias.


MARCOS BALCARCE

Nació en Buenos Aires, el 25 de abril de 1777, siendo sus padres, el teniente coronel Francisco Balcarce, natural de Barcelona, y María Victoria Martínez Fuentes, porteña. Comenzó su carrera militar como cadete del Regimiento de Blandengues el 20 de setiembre de 1790, cuerpo que prestaba servicios en la frontera. Alférez del mismo Regimiento el 2 de mayo de 1799, y teniente el 8 de mayo de 1804. En 1801 marchó en la expedición confiada al marqués de Sobremonte para reconquistar los pueblos de Misiones que habían sido invadidos por los portugueses, campaña en la cual no se libraron hechos de armas, aún cuando Balcarce desempeñó varias comisiones satisfactorias en la misma.


FRANCESCO TAMBURINI

Nació en Iesi, Ascoli Piceno (Italia), el 29 de enero de 1846, en el seno de una familia culta, afecta a la ciencia y garibaldina, estudió en el Istituto Tecnico di Ancona, en donde fue asistente del gabinete de física, y continuó estudios universitarios en la Universidad de Bolonia –la más antigua del mundo– graduándose como ingeniero civil y arquitecto, en 1872. Fue profesor de Ornato en la Real Academia de Bellas Artes Rafael Sanzio en Urbino, en Nápoles, en la Academia de Bellas Artes de Niza, y en la Universidad de esa misma ciudad. Luego tuvo una cátedra en la escuela de aplicación de ingenieros en Roma.


FRANCISCO IGNACIO DE ZAVALETA

Nació en San Salvador de Jujuy, siendo sus padres Francisco Ignacio de Zavaleta Galarraga y María Ignacia Martínez Hereña. Fue bautizado el 16 de febrero de 1788. Se alistó en las filas patriotas desde los comienzos de la guerra de la Independencia, asistiendo a numerosas operaciones militares, en forma tal que el 31 de marzo de 1815 ya era teniente de la 3ª Compañía del 2º Escuadrón de Partidarios de Jujuy. Formaba parte en aquella época de las huestes invencibles de Martín Miguel de Güemes que disputaban palmo a palmo el territorio de la Patria a los invasores realistas, y tan distinguidos fueron los servicios que prestó Zavaleta en aquella lucha a muerte, que el 2 de enero de 1816 fue promovido a capitán de la 5ª Compañía del Cuerpo de Caballería Cívica de Jujuy, por despachos extendidos por el gobernador de Salta, Dr. Mariano Gordaliza.


JUAN ESTEBAN RODRÍGUEZ

Nació en la ciudad de Mendoza, el 3 de agosto de 1790.  Se incorporó al Regimiento de Granaderos a Caballo el 20 de octubre de 1812, en clase de soldado voluntario, asistiendo el 3 de febrero del año siguiente al combate de San Lorenzo, a las órdenes directas del coronel José de San Martín.  Ascendido a cabo 1º, el 1º de enero de 1813, lo fue a sargento del la 2ª Compañía del 2º Escuadrón el 14 de febrero del mismo año, por su comportamiento en la acción arriba mencionada, y por lo que fue recomendado en el parte respectivo


AMBROSIO PLÁCIDO LEZICA

Nació en Buenos Aires, el 5 de octubre de 1808. Era hijo de Ambrosio Lezica y de la Torre Tagle y de María Josefa Ferrer. Después del motín militar de diciembre de 1829, se enroló en las filas del ejército restaurador, en el cual alcanzó el grado de teniente primero de la milicia activa. A su acción militante, agregó como en tantos momentos de su existencia, la contribución de sumas considerables en el deseo de coadyuvar al adelanto del país.


JOSÉ ANTONIO MELIÁN

Guerrero de la independencia sudamericana. Nació en Buenos Aires, el 19 de marzo de 1784. Fueron sus padres Antonio Melián y María Josefa Correa y Lascano. Inició se carrera militar en las invasiones inglesas en los momentos en que se produjo la primera de éstas, en junio de 1806, sentando plaza en una compañía de milicia urbana de Buenos Aires, que mandaba un señor de apellido Santa Coloma.


MARIANO CORDERO

Nació en Buenos Aires el 1º de diciembre de 1818, ingresando a la escuadra en 1835, como aspirante.  Navegó un año por las costas del Sud hasta las Malvinas, a bordo de la goleta “Federación”, siendo promovido a guardiamarina el 7 de octubre de 1836, a subteniente el 11 de febrero del año siguiente y a teniente, el 4 de agosto de 1838.


FRANCISCO SIERRA

Francisco “Pancho” Sierra, nació en Salto (Pcia. de Buenos Aires), el 21 de abril de 1831, fecha que no se ha podido confirmar con documentos.  Era el hijo del primer matrimonio del español Francisco Sierra con Raimunda Ulloa, familia acomodada del norte bonaerense.  Fueron sus hermanos: Enrique, Adolfo, Justo, Toribia y Carlota.  Al fallecer Raimunda, Francisco Sierra se volvió a casar con Raimunda Báez.


JACOBO PEUSER

Nació en Camberg (Alemania), el 28 de noviembre de 1843, hijo de Damián Peuser y Elizabeth Schmidt. Llegó al país cuando contaba 12 años de edad, y se instaló con su familia en Paraná donde cursó las primeras letras. De 1860 a 1864, trabajó en Rosario de Santa Fe en una casa dedicada al ramo de librería y papelería perteneciente a Eudoro Carrasco. Vuelto a Buenos Aires, ingresó de inmediato al establecimiento de artes gráficas de José Alejandro Bernheim, el editor de “Le Courrier de La Plata” y “La República”.


ANDRESITO ARTIGAS

Se cree que nació en Santo Tomé o San Borja probablemente el 30 de noviembre de 1778. Fue criado y adoptado desde su niñez por el general José de Artigas, según afirma un compatriota de este último en una “Memoria de los sucesos de armas que tuvieron lugar en la Guerra de la Independencia de los Orientales con los españoles y portugueses, en la guerra civil de la provincia de Montevideo con las tropas de Buenos Aires, desde el año 1811 hasta el de 1819”, la cual fue escrita en 1830 y publicada por el doctor Andrés Lamas en la Biblioteca de “El Comercio del Plata”, en 1849; y reproducida en el Tomo VI de la “Revista Histórica” del Uruguay.


FRANCISCO ESTEBAN MESTIVIER

Nació en Blois (Francia), el 11 de noviembre de 1780 y fue bautizado como Etienne Joseph François. De muy joven se desempeñó en el ejército de su patria. Ingresó a nuestro país, el 30 de setiembre de 1827, previa estada en la Banda Oriental, ya que no pudo hacerlo directamente a causa de la guerra con el Brasil.


BARTOLOMÉ HIDALGO

Nació en Montevideo, el 24 de agosto de 1788. Fueron sus padres Juan Hidalgo y Catalina Jiménez, ambos argentinos. Huérfano de padre a los doce años, en su condición de único hijo varón entre cuatro mujeres, tuvo que subvenir desde esa temprana edad a las necesidades del hogar de humilde condición. “Ya he dicho –afirma Hidalgo- que soy de una familia muy pobre, pero honrada; que soy hombre de bien y que esto es todo mi patrimonio”.


MARCHAS MILITARES ARGENTINAS

No entiendo lo que me decís…” – dijo Napoleón a cierto músico que se esforzaba por hablarle en una mezcla confusa de italiano, francés e inglés – “… no os entiendo, traed vuestro instrumento y tocad lo que me queréis decir”.


ESCUELA DE NÁUTICA

La historia de la Primera Flotilla Mercante Armada de Buenos Aires, fue tan heroica como efímera. En el breve período entre 1800 y 1803; nació, se cubrió de gloria y desapareció sin casi dejar rastros. La cúspide de gloria estuvo dada por la Batalla de Bahía de Todos los Santos, Primer Combate de la Historia Naval Argentina. Sus héroes no pasaron al bronce ni al mármol, pero sus herederos de la Marina Mercante Argentina nunca dejamos de recordarlos, conmemorarlos y emularlos.


TRATADO DE BENEGAS

Luego de la batalla de Cepeda (1° de febrero de 1820), en la que el caudillo santafesino Estanislao López y el entrerriano Francisco Ramírez invadieron Buenos Aires para exigir la disolución del gobierno nacional y el fin del centralismo porteño, las provincias que formaban “Las Provincias Unidas del Río de la Plata” se separaron del gobierno nacional, asumiendo una “Autonomía Provincial”.


COMBATE DE CAÑADA DE GÓMEZ

Hacia 1861 presidía la República el doctor Santiago Derqui, quien pasaba los días durmiendo, ajeno al acontecer político.  Sus antecedentes unitarios lo inclinaban al partido liberal, pero le debía la presidencia a Urquiza, y era hombre leal.  Los mitristas (Mitre, gobernaba Buenos Aires) quisieron tentarlo: Marcos paz le ofreció consolidarlo en la presidencia, dándole “el poder implícito en el cargo” que hasta entonces no tenía, pues las cosas las manejaba Urquiza desde su palacio San José, además de gloria imperecedera y las bendiciones de los pueblos (1) siempre que gobernase con los liberales y expulsara a Urquiza.  De esta manera los liberales no aparecerían alzándose contra el orden constitucional sino por el contrario apuntalándolo contra un caudillo molesto.  Pero Derqui prefirió jugarse con Urquiza.


BATALLA DE VENCES

La derrota y la posterior captura de Juan Madariaga por Urquiza en la batalla de Laguna Limpia condujeron al tratado de Alcaráz, firmado por Joaquín Madariaga y Urquiza, reincorporando Corrientes a la Confederación; Rosas que no había sido consultado rechazó violentamente el tratado y ordenó a Urquiza invadir Corrientes; éste demoró la ejecución de la orden en la esperanza de que un nuevo tratado pudiera contar con la aprobación de Rosas, pero la situación empeoró.


LUCHA CON LOS INDIOS EN LA COLONIA

Los indios “pampas” que se amparaban en las reducciones eran una escasa proporción de los que habitaban la llanura.  Los demás que se mantenían en indómita libertad y que tampoco formaban un número muy crecido, se resistían a ser catequizados, habiendo fracasado todo intento de reducirlos.  En partidas errantes, siempre al lomo de sus fogosos potros, recorrían la llanura a su albedrío, cazando venados, caballos y vacas de las grandes manadas silvestres y fijando sus “tolderías”, temporariamente, donde más abundaba la caza.


EL SALADERO DE ROSAS

En 1815, Juan Manuel de Rosas, quien por entonces contaba con veintidós años de edad, se asoció con su primer amigo Juan Nepomuceno Terrero y con Luis Dorrego (hermano de Manuel), bajo la razón social “Rosas, Terrero y Cía.”.  Esta tuvo por objeto comercial la explotación ganadera y el acopio de frutos del país, así como también la salazón de carnes y pescados. Esta última actividad comenzó el 25 de noviembre de 1815 cuando inauguró lo que a la sazón sería el primer establecimiento industrial de los argentinos.  El mismo, según Ibarguren (1), estaba ubicado en un lugar denominado “Las Higueritas”, a poca distancia del Riachuelo, sobre el camino Real a Quilmes y Ensenada.


MARÍA JOSEFA EZCURRA

Nació en Buenos Aires, el 26 de noviembre de 1785. Era hija de Juan Ignacio de Ezcurra y Ayerra, español, y de Teodora de Arguibel y López, de Osornio, porteña. Recibió esmerada educación al lado de sus padres.


FACUNDO QUIROGA

Hacia mediados del siglo XVIII, Valle Fértil, o Jáchal, en la actual provincia de San Juan, se va convirtiendo en centro de vital importancia para toda la región que se llama de Cuyo, suelo arenisco, “vasallos del Cuzco”. Familias principales de Chile se trasladan a las nuevas villas y ciudades. De ella vienen, primero el capitán Diego Celis de Quiroga (1), hijo del capitán Rodrigo de Quiroga (2) que luego se avecina en Mendoza. El capitán Baltasar de Quiroga (3) llega al Valle Fértil en 1601 y allí se afinca. Así se funda en Jáchal la casa principal de los Quiroga, su fundo inmenso y su cuantiosa fortuna. Y así se llena, con el tiempo, todo San Juan y todo Cuyo de prohombres civiles y militares de esta familia de Quiroga.


FRANCISCO PASCASIO MORENO

Nació en Buenos Aires el 31 de mayo de 1852.  Su padre, Francisco Facundo había regresado a esta ciudad en 1852, después de permanecer siete años en Montevideo como exiliado.  Su madre fue Juana Thwaites, de ascendencia inglesa, fallecida prematuramente en 1867, a consecuencia de la epidemia de cólera que azotó Buenos Aires.