homenaje

LOS EXTRANJEROS QUE AYUDARON EN MALVINAS

Media docena de expertos del exterior, especializados en distintos armamentos y equipamientos militares, estuvieron durante el conflicto en las islas prestando servicio a los efectivos argentinos en combate. Esto, a pesar de que los alemanes habían declarado el bloqueo de armas en favor de los ingleses, los suizos alegaban neutralidad y los peruanos sólo hicieron público su apoyo después del hundimiento del Belgrano. Y la historia de los que quisieron ir y no pudieron.



JOSÉ DE SAN MARTÍN

“Un día, cuando saltaban las piedras en España al paso de los franceses, Napoleón clavó los ojos en un oficial, seco y tostado, que vestía uniforme blanco y azul; se fue sobre él, y le leyó en el botón de la casaca el nombre del cuerpo: “¡Murcia!” Era el niño pobre de la aldea jesuita de Yapeyú, criado al aire entre indios y mestizos, que después de veintidós años de guerra española empuñó en Buenos Aires la insurrección desmigajada, trabó por juramento a los criollos arremetedores, aventó en San Lorenzo la escuadrilla real, montó en Cuyo el ejército libertador, pasó los Andes para amanecer en Chacabuco; de Chile, libre a su espada, fue a Maipú a redimir el Perú; se alzó protector en Lima, con uniformes de palmas de oro; salió, vencido por sí mismo, al paso de Bolívar avasallador; retrocedió; abdicó; cedió a Simón Bolívar toda su gloria; pasó solo por Buenos Aires; se fue a Europa, triste; murió en Francia, con su hija Mercedes de la mano, en una casita llena de flores y de luz. Escribió su testamento en una cuartilla de papel, como si fuera el parte de una batalla; le habían regalado el estandarte que el conquistador Pizarro trajera a América hace cuatro siglos, y él le regaló el estandarte, en su testamento, al Perú.” Esta es la manera en que José Martí resume toda la existencia de José de San Martín.


LA COALICIÓN QUE DERROCÓ A ROSAS

Todos sabían que el Imperio del Brasil había dispuesto 30.000 libras esterlinas para sobornar a Urquiza.  Esta es la información que proporciona a su gobierno Williams Gore, el diplomático inglés acreditado ante el Imperio, quien agrega que si fuera necesario, el Brasil estaba dispuesto a adelantar el doble. (1)  El gobernador de Entre Ríos sólo esperaba la ocasión para pronunciarse contra Juan Manuel de Rosas.  Herrera y Obes escribía a Lamas para anunciarle que habría “una estrepitosa ruptura entre Urquiza y Rosas”.  Y agregaba que Rosas tenía cierta desconfianza respecto de la actitud del entrerriano, “al que atribuye un plan para la formación de un Estado independiente y poderoso, compuesto de Entre Ríos, Corrientes y el Paraguay”.


REPÚBLICA INDEPENDIENTE DE RÍO GRANDE

La provincia de San Pedro de Río Grande –conocida como Río Grande del Sur– había sido una preocupación constante de las autoridades brasileñas desde que en 1815 se deslizara, a través de las no bien delimitadas fronteras, la prédica artiguista sobre independencia, gobiernos populares y federación de Pueblos Libres.


BATALLA DE ACOSTA ÑÚ

Guerra de la Triple Alianza.  El Mariscal López, luego de la derrota sufrida por sus tropas en el combate de Piribebuy, al sentir amenazada su retaguardia por las fuerzas que avanzaban por Altos y Piribebuy al mando de los generales Emilio Mitre y José Antonio da Silva Guimaraes, resolvió retirarse, dividiendo sus tropas en dos divisiones, una de vanguardia, que confió al general Resquín, y otra de retaguardia, a las órdenes del general Bernardino Caballero.  Y a las cinco de la tarde del 13 de Agosto se puso en marcha, con rumbo a Caraguatay, donde llegó a las  ocho de la noche del día siguiente.  De paso, mandó fortificar la entrada de la picada que conduce a dicho pueblo, dejando allí 1.200 hombres, con algunos cañones, a las órdenes del coronel Pedro Hermosa.


BATALLA DE YATAY

La Guerra del Paraguay puede dividirse en cinco campañas: la de Matto Grosso, la del Uruguay, la de Humaitá, la de Pikysyry y la de las Cordilleras.  En la campaña de Matto Grosso los paraguayos se apoderaron de la fortaleza de Coimbra, Alburquerque, Corumbá, Miranda y Dorados.  La segunda tuvo por objetivo el Uruguay, hacia donde se dirigieron dos columnas del ejército paraguayo, por Corrientes y Río Grande, para expulsar a los brasileños y sostener la soberanía de ese país.  El objetivo de la tercera -para los aliados- era la toma de la plaza fuerte que fue el centro de la resistencia paraguaya.  La cuarta se llama así porque se desarrolló sobre la línea fortificada del arroyo Pikysyry, segundo centro de la resistencia del Paraguay.  La quinta fue la que se llevó a cabo después de la batalla de las Lomas Valentinas, al otro lado de las Cordilleras, hasta Cerro Corá.



BOLETÍN MUSICAL

El Boletín Musical, editado en Buenos Aires en 1837, es el primer periódico musical publicado en el actual territorio argentino que se conserva. Consta de dieciséis números aparecidos semanalmente entre los meses de agosto y diciembre de 1837. Cada entrega consistía de una o varias composiciones musicales, impresas litográficamente en la Litografía Argentina de Gregorio Ibarra y de un pequeño folleto literario impreso tipográficamente en la Imprenta Argentina.


DESTRUCCCIÓN DE LAS REDUCCIONES JESUÍTICAS

La situación social, religiosa y económica de las misiones jesuíticas era buena, cuando fueron desterrados los jesuitas en 1767-1768. Ponemos esta doble fecha, porque, si bien es cierto que, desde julio de 1767, estaban enterados los jesuitas que habían de abandonar sus Reducciones, quedaron al frente de las mismas hasta agosto de 1768. Valiéndose de estos largos meses para predisponer el ánimo de los indios a recibir a los Curas y Administradores que habrían de reemplazarles en nombre del Rey.


LOS ESPAÑOLES EN EL PARAGUAY

Cuando los “cristianos” llegaron al lugar donde se haría la Asunción, se percataron rápidamente de la identidad étnica de estos que aquí se llamaban Carios, con los Carijós de la costa atlántica, ya tratados en la isla de Santa Catalina; con los Guaraní de las islas y los Chandules del litoral paranaense; con las gentes del cacique Yaguarón, de la confluencia del Paraguay y el Paraná unas 15 ó 20 leguas (1); identidad que pronto pudo extenderse a otras generaciones y parcialidades con las que se entraba en contacto río arriba –Tobatí, Guarambaré, Itatí–; al llegar a las serranías occidentales de allende al Chaco –Chiriguaná–; al caminar desde la costa atlántica hasta Asunción –Mbyasá– o al internarse por las regiones del Alto Paraná, en tierras de Guayrá y Tayaoba; al explorar misionalmente, ya bien entrado el siglo XVII, las cuencas del Paraná medio y el Uruguay, y la sierra, hasta salir de nuevo al Atlántico –Tape– [cf. Melià 1983: 43-44].


FUSILAMIENTO DE LA CAMILA O´GORMAN

En diciembre de 1847 trasciende en Buenos Aires la fuga de la señorita Camila O’Gorman con el sacerdote Ladislao Gutiérrez.  Era Camila una bella joven de 19 años, criada en los rígidos principios de la educación española, que dominaban en el hogar honorable y respetado de sus padres.  Artista y soñadora; dada a lecturas de esas que estimulan la ilusión hasta el devaneo, pero que no instruyen la razón y el sentimiento para la lucha por la vida; y librada a los impulsos de cierta independencia enérgica y desdeñosa, había llegado a creer que era demasiado estrecho el límite fijado a las jóvenes de su época, y no menos ridículos los escrúpulos de la costumbre y las imposiciones de la moda.


MARIO JOSÉ BUSCHIAZZO

Nació en Buenos Aires, el 10 de diciembre de 1902. Realizó estudios secundarios en el Colegio Internacional de Olivos, donde obtuvo medalla de honor al mejor bachiller en 1920, y seis años después se graduó en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.


JUAN BOSCO

La figura histórica del popular sacerdote conocido como “Don Bosco”, está vinculada a la historia argentina, si bien el personaje nunca se encontró físicamente dentro de nuestro país y ni siquiera en América.  Fundador en Italia de la Sociedad de San Francisco de Sales (salesianos, hoy Sociedad Don Bosco), y del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora (salesianas), como también de la Pía Unión de Cooperadores Salesianos, Don Bosco –elevado a los altares por la Iglesia Católica con el nombre de San Juan Bosco-, está presente en el desarrollo histórico argentino a través de sus obras, y especialmente, por sus gestiones, lograda con toda eficacia, para que las mismas arraigaran en nuestras patrias, en particular, con las misiones en la Patagonia.


APARICIO SARAVIA

Nació el 16 de agosto de 1856 en el departamento de Cerro Largo, Uruguay, siendo el cuarto hijo de trece, que tuvieron Francisco Saraiva y Propicia Da Rosa.  Aunque Saraiva era su apellido, en Uruguay era conocido como Saravia.  Fue criado y educado principalmente en el campo; aunque también realizó estudios superiores.  A la muerte de su padre, los hermanos Saravia heredaron una vasta extensión de campo, designada como la “Estancia El Cordobés”, situada en el Departamento de Cerro Largo, fronterizo con el Estado brasileño de Río Grande do Sul.


MARIANO ROSAS

Mariano Rosas (Panghitruz Güor) era hijo del cacique Painé, y nació alrededor de 1820.  En 1834, cuando la campaña de Rosas a los desiertos del sur, fue hecho prisionero en la laguna de Languelo, donde después existió el fuerte Gainza, instalado por Lucio V. Mancilla al avanzar la frontera sur de Santa Fe, a unas treinta leguas de Melincué.


GERVASIO ORTIZ DE ROZAS

La genealogía de la familia Ortiz de Rozas suele olvidarse de unos cuantos de sus miembros, entre los que pueden nombrarse a Gervasio, alias “El Cardo”, hombre que nunca logró contraer nupcias y que por ese mismo motivo no dejó descendencia.  Había nacido el 20 de agosto de 1801 en Buenos Aires, y vivió poco más allá de la caída de su hermano, el Restaurador de las Leyes, hacia 1855.


RAÚL BARÓN BIZA

Nació en Buenos Aires el 4 de noviembre de 1899, siendo bautizado el 17 de diciembre del mismo año en la Iglesia San Pedro González Telmo. Su verdadero nombre y apellido era el de Rafael Carlos Barón Biza, y el que adoptó fue su seudónimo literario. Era hijo de Wilfrid Barón Vera, terrateniente cordobés, dueño de grandes extensiones de campo, que había amasado una gran fortuna con el comercio de frutos y cereales, y de Catalina Biza Correa, tucumana, de familia tradicional y católica de la alta burguesía, que había recibido la Cruz Pontificia y la Orden Franciscana. De sus padres heredó una fortuna que algunos calculan en 110 millones de dólares, la que tuvo que compartir con sus cuatro hermanos.


CAYETANO SILVA

El 17 de agosto de 1868, nació el autor de la “Marcha de San Lorenzo”, hijo de Natalia Silva, una esclava de Emilia Silva, en cuya casa se crió la madre, que le dio el apellido.  Vio la luz  en San Carlos, Departamento de Maldonado, Uruguay, una Villa fundada en 1763 por el General y Gobernador Español don Pedro de Cevallos, siendo la única población del interior que no pudieron conquistar los ingleses, en sus invasiones de principios del Siglo XIX.  Es Capital artesanal y agropecuaria de la región, y en el año 1953, se construyó en ella un espacio de esparcimiento y la cultura: un Teatro al Aire Libre que  en su honor, lleva su nombre.


GUILLERMO ENRIQUE HUDSON

Nació en el rancho de “Los Veinticinco Ombúes”, en el partido de Quilmes (Prov. de Buenos Aires), el 4 de agosto de 1841, hijo de Daniel Hudson y Carolina Kimble, ambos norteamericanos, naturales de Marblehead, Massachusetts.  Llegaron al país en 1832, en procura de un mejor porvenir, y al poco tiempo, adquirieron algunas tierras donde levantaron ese rancho, en aquel lugar deshabitado.


ROBERTO ADOLFO CHODASIEWICZ

Nació en Wilna (Lituania-Polonia), el 29 de febrero de 1832, siendo sus padres, Simón Chodasiewicz y Filipina Ravené, de familia noble, descendiente de los condes de Habdang.  En el año de su nacimiento, el gobierno ruso confinó al padre de Roberto A. Chodasiewicz al centro del imperio moscovita por haber tomado parte en la revolución de 1831, a favor de la desgraciada Polonia, subyugada a la tiránica dominación del Zar.  Allí obtuvo el empleo de administrador de una colonia agrícola rusa, cerca de Staraia, departamento de Novorogod, con la condición de entregar a sus hijos varones, de edad de 9 a 11 años, al Colegio Militar, con el propósito de que fuesen buenos súbditos del Zar.


SEGUNDO RAMÍREZ

-Güenas tardes –dijo la voz aguda, fácil de reconocer.

-¿Cómo le va, don Pedro?

-Bien ¿y usté, don Segundo?

-Viviendo sin demasiadas penas, graciah’a Dios.


JULES CHARLES THAYS

Nació el 20 de agosto de 1849 en París, siendo bautizado como Jules Charles Thays. Sus padres fueron el tipógrafo belga Simon Joseph Thays y Ernestin Paris, nacida en Versailles. Fue alumno y luego discípulo del afamado paisajista Edouard Francois André (1840-1911), en cuyo estudio trabajó durante años y bajo cuyas directivas atendió obras para diversos proyectos europeos.


SUCEDIO EN EL BARRIO – PAULA LAMBRUSCHINI RECORDANDO A LAS OTRAS VICTIMAS NO RECONOCIDAS

El 1 de agosto de 1978, la integrante de la agrupación terrorista Montoneros, Lucila Adela Révora de De Pedro (madre del dirigente kirchnerista Eduardo Enrique Wado De Pedro), junto con Carlos Guillermo Fassano, hicieron estallar 25 Kg. de nitroglicerina en un departamento -deshabitado por reformas- colindante con el del Vicealmirante y Jefe del Estado Mayor de la Armada, Armando Lambruschini.



LA ABUELA DE PERÓN

Dominga Dutey, nació en Uruguay en el año 1844. (era hija de Juan Dutey y de Vicenta Bergougnan)   ambos franceses, originarios de la región CHambery en la alta Samboya, de muy jovencita llegó a Buenos Aires, ya viuda con dos hijitas   Baldomera y Vicenta, que con la dedicación de su madre, estudiaron docencia y fueron destacadas educadoras y catequistas, fueron maestras con el paso del tiempo de Juan D. Perón, en la Escuela de la calle San Martín 548 de Capital Federal.



BATALLA DE PERIBEBUY

Guerra de la Triple Alianza.Llegado a Pirayú el 25 de Mayo, recién a fines de Julio, luego de dos meses de meditación, el Conde D’Eu, Príncipe Gastón María de Orleans, yerno del Emperador Pedro II, a cargo de las tropas aliadas, tomó la determinación de ir contra el Mariscal Francisco Solano López. Parecía dispuesto a realizar un avance frontal, tan difícil como audaz.  


JORGE NEWBERY

Jorge Alejandro Newbery nació en Buenos Aires, el 27 de mayo de 1875. Fue el segundo descendiente del matrimonio formado por Ralph Newbery y Dolores Malagarie, celebrado el 26 de julio de 1873, tres años después del arribo a nuestro país de aquel joven dentista inglés, más apasionado por la aventura que por la profesión. Pues un constante afán por los riesgos llevó a Ralph Newbery a luchar por la abolición de la esclavitud, enrolándose muy joven en el ejército de Grant –apenas contaba dieciséis años- para recibir al cabo de su actuación junto a los federados, una condecoración premiando su valor. Ese coraje fue tal vez la herencia más preciada que los Newbery recibieron de su progenitor en especial Jorge y Eduardo, dominadores netos sobre el resto de sus diez hermanos.


DOMINGO ORTIZ DE ROZAS

Nació en Sevilla el 9 de agosto de 1721, siendo sus padres Bartolomé Ortiz de Rozas y García de Villasuso (Caballero de la Orden de Santiago, Comisario General de los Reales Cuerpos de Infantería españoles y del de caballería de Guardia de Corps y Diputado General del lugar de Rozas), y Manuela Antonia Rodillo de Brizuela.  El 2 de diciembre de 1730 se incorporó como cadete de “Guardias de Corps Españolas”.  El Rey lo nombró edecán de su tío, el mariscal de campo y más tarde Conde de Poblaciones, Domingo Ortiz de Rozas y García de Villasuso, gobernador y capitán general de Buenos Aires en el período 1742-45, año en que pasó a desempeñar la Presidencia de Chile.


FRANCISCO SALAMONE

Nació en Leonforte, Sicilia (Italia), el 5 de junio de 1897. Siendo sus padres Salvatore Salamone y Antonia D’Anna. Tenía cuatro hermanos, tres varones y una mujer: Josefa, Ángel, José y Carlos. En 1903 su familia emigró a la Argentina. Siguiendo los pasos de su padre, ingresó en la Escuela Técnica Nº 1 Otto Krause de Buenos Aires, graduándose en 1917 como Maestro Mayor de Obras.




PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La noche estaba despejada y la visibilidad excepcional, incluso a las dos de la mañana, cuando los oficiales en el puente de Scharnhorst divisaron por primera vez las masas oscuras de las Islas Malvinas en el horizonte norte. La madrugada del verano, tres horas después, prometió un día raro y sin nubes, el primero en semanas. A las 5:30 a.m., el almirante von Spee le hizo una señal a Gneisenau y Nürnberg para que abandonaran el escuadrón y procedieran al reconocimiento del puerto de Stanley. El almirante, con Scharnhorst, Dresde y Leipzig, permanecería en el sur, mientras que sus tres vehículos esperaban frente a Port Pleasant, una bahía a treinta kilómetros al suroeste de Port Stanley. Cuando salió el sol, el capitán Maerker y el comandante Hans Pochhammer de Gneisenau observaron mejor la costa, cuyas capas, bahías y colinas se identificaron con la ayuda de brújulas, binoculares y mapas.


OPERACIÓN ROSARIO

Relato del Teniente de Fragata (Buzo Táctico) Diego Fernando García Quiroga, participante de la recuperación de las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982, incluido en “Operación Rosario”, obra compilada por el Contralmirante IM (R) Carlos Busser.



MALVINAS: EL ATAQUE AL ARA SOBRAL

Relato de dos sobrevivientes el actual Vicealmirante VGM Eduardo Alberto Fondevila Sancet y del capitán de navío (R) VGM Sergio Bazán.  El buque iba a rescatar a dos pilotos que se habían eyectado muy cerca de la flota británica. Dos ataques con misiles convirtieron a la nave en un infierno sobre el mar. Los dramáticos relatos de los oficiales Eduardo Fondevila y Sergio Bazán describen esas las trágicas horas, el horror de la guerra y el recuerdo a los compañeros caídos


BATALLA DE PERDRIEL

El coronel Gillespie no es el único inglés que ponderó la benevolencia con que los conquistadores fueron tratados por las principales familias porteñas.  Y si bien los caballeros mostraban cierta reticencia en temas políticos, “las damas –dice- nos compensaban con creces la ausencia de esos asuntos, con la charla animada, la dulzura fascinadora y, por lo que nunca fallan en sus propósitos, el deseo de agradar”.  Ignacio Núñez agrega que, salvo reparos atinentes a puntos de religión, los ingleses “fueron particularmente distinguidos por las familias principales de la ciudad, y sus generales paseaban de bracete por las calles, con las Marcos, las Escaladas y Sarrateas”. 


ROBO DE LA ESCUADRA ARGENTINA

De regreso en Buenos Aires en febrero de 1839, Guillermo Brown se mantuvo en su hogar durante parte del bloqueo francés, que duró 942 días, atendiendo sus asuntos comerciales y domésticos.  El 18 de julio de 1840 recibió el título correspondiente a seis leguas de tierras públicas, acordados en cumplimiento de la ley de 1839 y “…en premio de sus servicios y fidelidad al juramento santo de nuestra Independencia, a la sagrada causa de nuestra Confederación, de nuestra Libertad, de nuestro honor, de nuestra dignidad y de la de América”.  No usufructuó nunca esas tierras, ni las vio en su vida y fueron transferidas a su muerte por su mujer, para pagar deudas al sastre del almirante.


BODEGONES, FONDINES Y FONDAS

Quizás la fonda más famosa del Buenos Aires colonial fue la de Los Tres Reyes, propiedad de un genovés llamado Juan Bonfillo.  Estaba situada en la calle Santo Cristo -hoy 25 de Mayo-, a un paso del Fuerte: fue la sede de encuentros entre alcaldes, oficiales, conjurados y espías nada camuflados.  El lugar resultó el preferido de los agentes británicos y portugueses que merodeaban con el mandato de recabar informaciones para la princesa Carlota de la corte lusitana asentada desde 1808 en el Janeiro, o para el almirante Sidney Smith.  Mucho antes, la fonda de Los Tres Reyes -donde también se bebían alcoholes y el comensal Castelli supo tanto encender gruesos cigarros como hablar con propiedad el idioma de Shakespeare- se tiñó con los rojos uniformes de los oficiales del regimiento 71 durante las invasiones inglesas: lo hicieron su preferido.


CASA DE NIÑOS EXPÓSITOS

En el año 1779 Juan José de Vértiz y Salcedo es Virrey en Buenos Aires.  La ciudad contaba con cerca de 40.000 habitantes contando los pobladores de la campiña cercana.  No había veredas ni alumbrado público, las calles eran de tierra, no existían escuelas ni hospitales en condiciones.  Vértiz ilumina las calles, crea el Protomedicato (cuyas funciones comprendían la formación de profesionales, el control de epidemias y la atención de los hospitales).  Crea el Hospital de Hombres (en Humberto Primo y Balcarce) y el Hospital de Mujeres (Esmeralda entre Rivadavia y Bartolomé Mitre) y en las actuales calles Perú y Alsina, en un edificio que había pertenecido a los desterrados Jesuitas y que estaba funcionando como Arsenal de guerra, funda el Hospital y Casa de Niños Expósitos por iniciativa del Síndico procurador Marcos José Riglos. Riglos había sido Juez de menores en 1766 y conocía la problemática frecuente de los niños abandonados, muchos de ellos muertos en medio de un total abandono.


FLORENTINO AMEGHINO

Según unos autores nació en Luján (Prov. de Buenos Aires), el 18 de setiembre de 1854, y otros han pretendido demostrar que era oriundo de Moneglia, Prov. de Génova. Italia, donde dicen que nació el 19 de setiembre de 1853, hijo mayor de un humilde matrimonio genovés en trance de expatriación. De sangre itálica fue hijo de Antonio Ameghino y María Dina Armanino. Radicados en Luján, Florentino cursó sus estudios primarios en la Escuela Municipal de Mercedes desde 1862 a 1867; luego ingresó a la Escuela Normal de Preceptores, en Buenos Aires, donde permaneció solamente un año, pues el gobierno hubo de cerrarla; por tal motivo, obtuvo el título de subpreceptor.


ANTONIO GONZÁLEZ BALCARCE

Nació en Buenos Aires, el 13 de junio de 1774; sus padres fueron el teniente coronel Francisco Balcarce, natural de Barcelona, y María Victoria Martínez Fontes, porteña.  Siendo muy niño, se incorporó al cuerpo de Blandengues que mandaba su padre, en calidad de cadete, el 24 de febrero de 1788.  El 30 de mayo de 1790 se le expedían los despachos de alférez de aquel cuerpo y en los años siguientes fue promovido a teniente, el 1º de agosto de 1796, y a capitán el 25 de noviembre de 1801, siempre en el cuerpo de Blandengues de Buenos Aires.  Prestó todo este tiempo servicio de guarnición y de fronteras, hasta que en 1807 asistió a la defensa de Montevideo, atacada por los ingleses y tomada por asalto el 3 de febrero de aquel año, acción en la cual su hermano, el capitán José y el propio Antonio González, cayó prisionero, siendo conducido a Inglaterra, donde permaneció hasta que fue celebrada la paz entre este país y España.  En este último país combatió contra las huestes de Napoleón y el gobierno real le había acreditado los despachos de teniente coronel graduado de caballería, con fecha 24 de febrero de 1807, por su comportamiento en la defensa de Montevideo.


GERÓNIMO BARTOLOMÉ PODESTÁ

Nació en Buenos Aires, el 30 de setiembre de 1851, pero fue bautizado en la Iglesia Matriz de Montevideo, por esa circunstancia resultó ciudadano uruguayo. Era hijo de Pedro Podestá y de María Teresa Torterolo, ambos genoveses. Hizo sus primeros estudios en el colegio del país vecino, donde también aprendió música. Como debía ayudar a las exigencias de la familia, trabajó en distintos oficios.


GUILLERMO ENRIQUE HUDSON

Nació en el rancho de “Los Veinticinco Ombúes”, en el partido de Quilmes (Prov. de Buenos Aires), el 4 de agosto de 1841, hijo de Daniel Hudson y Carolina Kimble, ambos norteamericanos, naturales de Marblehead, Massachusetts.  Llegaron al país en 1832, en procura de un mejor porvenir, y al poco tiempo, adquirieron algunas tierras donde levantaron ese rancho, en aquel lugar deshabitado.  Allí transcurrió la infancia de Guillermo Enrique, hasta 1846, cuando su padre se estableció con una pulpería en “Las Acacias”, en las proximidades de Chascomús.  Nacido y criado en medio del campo con sus cinco hermanos (dos varones y tres mujeres), conoció los paseos a las lagunas cercanas, donde recogían huevos y nidos entre los juncales, montó a caballo y boleó avestruces.


ADOLFO PEDRO CARRANZA

Nació en Buenos Aires el 7 de agosto de 1857, siendo bautizado el 28 de agosto del mismo año en la Basílica Nuestra Señora de la Merced. Era hijo de Adolfo Esteban Carranza, propulsor del progreso comercial e industrial del país, y de María Eugenia del Mármol. Se educó en el colegio San Martín, y luego ingresó en la Universidad de Buenos Aires, en 1875, para seguir estudios de derecho. Obtuvo su título de doctor en jurisprudencia y de abogado, muchos años después. Su tesis doctoral versó sobre Nuestro Federalismo, presentada en 1908.


MARTÍN FARÍAS

Había nacido este hombre de buena posición en el pueblo de Pergamino, provincia de Buenos Aires, en 1795, aunque su actuación política sucederá en el pujante pueblo de San José de Flores.


NARCISO DEL VALLE

Nació en la ciudad de Santa Fe de la Veracruz en el año 1794. Se inició como soldado en la carrera de las armas el 1º de enero de 1812, fecha en que fue dado de alta en el Batallón de Infantería de Entre Ríos; cuerpo con el cual hizo al año siguiente la campaña de Punta Gorda, a las órdenes del coronel mayor Marcos Balcarce, desde principios de enero, hasta fines de abril de 1813; mereciendo las jinetas de cabo el día 22 de este último mes y año.


SANTIAGO ROTH

Kaspar Jacob Roth, tal su verdadero nombre, nació en Herisau, capital del Kantón Appenzell Ausserrhoden, al este de Zürich (Suiza), el 14 de junio de 1850, siendo sus padres Johan Jakob Roth y Ursula Tobler. En 1860 se instaló con su familia en la ciudad de Saint-Gallen, unos pocos kilómetros al noreste de Herisau. Mientras asistía a la escuela se relacionó con el doctor Friedrich Bernhard Wartmann (1830-1902), director de la escuela cantonal (1), quien lo estimuló para que se dedicara a coleccionar “objetos de historia natural”. Así fue que inició su carrera científica como coleccionista de insectos en su país natal.


FRANCISCO BASILIANO BOSCH

Nació en Buenos Aires el 9 de febrero de 1843, siendo sus padres Francisco Bosch y Dominga Cascallares y Chaves. A la edad de 8 años fue llevado por su familia a España para recibir una educación esmerada de acuerdo con su clase social. Recibió sus primeros conocimientos en Barcelona, de donde pasó a París, a perfeccionarse en materias comerciales, que era la carrera a la cual deseaba inclinarlo su padre. Estudió economía política, estadística, matemáticas y todas las demás asignaturas para cursar la carrera mencionada; pero Bosch siguió tales estudios sólo por complacer a su familia. Cuando estalló la guerra entre España y Marruecos en 1859, Bosch se presentó voluntario y habría marchado a campaña si no se lo hubiesen impedido sus padres por su corta edad. Con este motivo regresó a Buenos Aires.


PIERRE BENOIT

Natural de la ciudad de Calais (Francia), nació el 3 de agosto de 1794, hijo de Pedro Nicolás Francisco Benoit, capitán de navío, y de María Juana Daut o Dot. Según Federico Zapiola sería hijo de Luis XVI y María Antonieta, salvado de la muerte y ocultado después (1). El famoso Delfín (Luis XVII), prisionero en el Temple (2), habría encontrado tras desconocidas y sin duda apasionantes aventuras, el camino de Buenos Aires, donde llegó el 1º de julio de 1818 a bordo de la goleta “La Chiffonn”, proveniente del puerto de Le Havre, junto con un grupo de franceses que venían a instalarse en el Río de la Plata


JUAN ESTEBAN RODRÍGUEZ

Nació en la ciudad de Mendoza, el 3 de agosto de 1790.  Se incorporó al Regimiento de Granaderos a Caballo el 20 de octubre de 1812, en clase de soldado voluntario, asistiendo el 3 de febrero del año siguiente al combate de San Lorenzo, a las órdenes directas del coronel José de San Martín.  Ascendido a cabo 1º, el 1º de enero de 1813, lo fue a sargento del la 2ª Compañía del 2º Escuadrón el 14 de febrero del mismo año, por su comportamiento en la acción arriba mencionada, y por lo que fue recomendado en el parte respectivo.  Ya incorporado al Ejército de los Andes, el 1º de diciembre de 1816 recibió los despachos de alférez graduado con antigüedad del 9 de noviembre del mismo año; ascenso al que se había hecho acreedor por su actuación en las campañas del Alto Perú, habiendo asistido a los encuentros de Abra Pampa y Sipe-Sipe.  Rodríguez se había incorporado al Ejército del Norte a fines de 1813, y al de los Andes a comienzos de 1816.


ELPIDIO GONZÁLEZ

Elpidio González había nacido el 1º de agosto de 1875 en Rosario.  Ocupó diversos cargos públicos durante la primera presidencia de Hipólito Yrigoyen: Ministro de Guerra de 1916 a 1918 y Jefe de la Policía Federal Argentina, a partir de aquel último año y hasta 1921.  Fue elegido para acompañar a Marcelo T. de Alvear como vicepresidente de la Nación, y volvió a cumplir funciones en el segundo mandato de Yrigoyen (1928-1930), siendo Ministro del Interior.


ESTEBAN ROMERO

Nació en Buenos Aires, el 2 de agosto de 1754. Era hijo de Eugenio Romero y Juana Bautista de Silva. Dedicado al comercio, instaló un almacén de ventas (ferretería), en la calle San Nicolás (ahora Corrientes), logrando formarse una posición holgada. Se desempeñó en el Cabildo como Defensor General de Menores (1808 y 1815) y fiel ejecutor.


FRANCISCO SOSA

Natural de la Punta, provincia de San Luis.  El coronel Prudencio Arnold, en su importantísima obra titulada “Un soldado argentino” (1), dice: “Al mismo tiempo llamó a Don Francisco Sosa (alias) “Pancho el ñato”, el más renombrado gaucho de los Montes Grandes, por su valor, baquía en el campo y destreza para manejar el cuchillo en el combate y le ordenó (2) formar un escuadrón ligero de hombres a su gusto, para hacerle a los indios la guerra de sorpresas, igual a la que ellos nos hacían a nosotros”.


JUAN BAUTISTA THORNE

Arreciaba el combate de la Vuelta de Obligado donde fuerzas argentinas enfrentaron con valentía la agresión anglo francesa. Por orden del gobernador de Buenos Aires  y encargado de las Relaciones exteriores de la Confederación don Juan Manuel de Rosas, el general Lucio Mansilla había fortificado las costas del Paraná, cerrándolo en ese punto mediante botes atados con cadena.  Sobre el parapeto de la batería Manuelita, el teniente coronel Juan Bautista Thorne arengaba a sus artilleros y solo descendía de su atalaya para rectificar el blanco de los cañones.



REVOLUCIÓN DEL PARQUE

El régimen de Juárez Celman se debatía en una contradicción irresoluble por las fuerzas nacionales que lo apoyaban, el gobierno aspiraba a llevar adelante un ambicioso plan para una Argentina minera, industrial, independiente.  Se concibieron en ese tiempo los más audaces planes: el proyecto de una ley de subterráneos, el planeamiento de una fábrica de locomotoras, la fabricación de maquinaria agrícola, la explotación de nuestros productos mineros.  Pero si la producción agraria se elevaba en tres años en un 750%, los proyectos industriales de Juárez no podían concretarse.  El imperialismo no orientaba sus capitales para industrializar.


ENTREVISTA DE GUAYAQUIL

Samuel Haigh fue un inglés amigo de José de San Martín que tuvo el privilegio de viajar al Perú cuando éste era Protector de ese país.  Allí, pudo comparar el antiguo esplendor que tuvo Lima durante la época virreinal en relación a la decadencia que presentaba ya en tiempos de San Martín como Protector (1821-1822).  Volcó Haigh en su Bosquejos de Buenos Aires, Chile y Perú,


TRATADO CON PARAGUAY (1856)

Con la caída de Juan Manuel de Rosas, después de la batalla de Caseros, el nuevo presidente argentino Justo José Urquiza dispuso el inmediato reconocimiento de la independencia paraguaya consignado en el Tratado Derqui-Varela, el 17 de julio de 1852.


RENÉ GERÓNIMO FAVALORO

Nació el 12 de julio de 1923 en una casa humilde del barrio “El Mondongo” de La Plata. Fueron sus padres, Juan Manuel Favaloro, carpintero, y Geni Ida Raffaeli, modista, ambos italianos. Con apenas cuatro años de edad, Favaloro comenzó a manifestar su deseo de ser “doctor”. A tan sólo una cuadra de su casa se levantaba el Hospital Policlínico como presagio de un destino que no se hizo esperar. Quizás la razón se debía a que de vez en cuando pasaba unos días en la casa de su tío médico, con quien tuvo oportunidad de conocer de cerca el trabajo en el consultorio y en las visitas domiciliarias; o quizás simplemente tenía una vocación de servicio, propia de la profesión médica.


ELISA ALICIA LYNCH

Nació en Cork (Irlanda), hacia1833, proveniente de una acomodada familia burguesa de marinos y magistrados. Al morir su padre, se trasladó a Londres donde a los 18 años, conoció al joven cirujano francés Carlos Xavier de Quatrefages, con quien se casó el 3 de junio de 1850, llevándola a vivir a Argelia por su destino profesional en el ejército colonial. A los tres años de casada, se separó de su marido, por no amarlo, y se trasladó a París con su hermana y cuñado.


EVARISTO DE URIBURU

Nació en la ciudad de Salta el 25 de octubre de 1796.  Fueron sus padres José de Uriburu Bazterrechea y Manuela Hoyos y Aguirre.  Estudió primeras letras, gramática castellana y un año de Filosofía.  A los 14 años fue capitán del ejército, nombrado por la Junta de 1810, en razón de haber ofrecido su padre, José de Uriburu, desde la provincia de Salta, mantener, armar, pagar y proporcionar cabalgaduras para 6 soldados de caballería, a nombre de sus seis hijos menores de edad, como consta en “La Gaceta de Buenos Aires”, de fecha 20 de setiembre de 1810.  La Junta dictó un decreto, con fecha 24 de este mismo mes y año, declarando a José de Uriburu “patriota en grado heroico”.


JUAN ANTONIO ARGERICH

Nació en Buenos Aires el 7 de febrero de 1788, siendo sus padres, el doctor Cosme de Argerich, porteño; y Margarita Martí.  Recibió una esmerada educación para la época.  La invasión británica de 1806 le obligó a empuñar las armas, asistiendo a la Reconquista de esta ciudad, el 12 de agosto; y, el 1º del mes siguiente, era dado de alta como soldado “sin sueldo” del Tercio de Voluntarios Urbanos de Cataluña; siendo ascendido a subteniente de bandera del mismo, el 20 de junio de 1807, empleo con el cual se batió denodadamente en la heroica Defensa de Buenos Aires en las jornadas del 5 y 6 de julio del mismo año, lo que le valió ser promovido a teniente agregado del Cuerpo de Arribeños, el 14 de octubre de igual año.  El 26 de agosto de 1808 recibió despachos de capitán graduado.