Politica

QUÉ SE ESPERA PARA 2018

Faltan muy pocos meses para las PASO y para las elecciones de octubre. El balance de la gestión de gobierno de Macri tiene, hasta ahora, sus más y sus menos. El Gobierno no pretendió llegar a esas elecciones en un clima de euforia económica. Sabía que superar la herencia recibida tendría un elevado costo político




DEUDA PÚBLICA A 100 AÑOS

El Ministerio de Finanzas (MF) acaba de informar – por un breve anuncio de prensa en la página web de fecha 19.6, no por un comunicado formal – la emisión de un bono a 100 años de plazo.


LA PARTICIPACIÓN DEL ESTADO EN LA ECONOMÍA.

En general para la derecha el chivo expiatorio más adecuado para descargar todas las frustraciones económicas es el volumen del Estado. A eso se dedica hoy un gran economista Orlando Ferreres en nota que titula “Cómo es la participación del Estado en la economía del país”. Más que el “cómo” debió decir “cuanta”.


CENTRO, PERIFERIA Y AUTORIDAD POLÍTICA

En La Revuelta del Público y la Crisis de Autoridad en el Nuevo Milenio Martin Gurri describe la erosión que padece la autoridad política como consecuencia del progreso tecnológico, la masiva diseminación de dispositivos digitales y una fenomenal oferta informativa. Gurri advierte la incapacidad de las jerarquías propias de la sociedad industrial para preservar su estatus en un contexto




SÓLO PASADO Y PRESENTE: FUTURO AUSENTE.

“La Argentina necesita inversiones y no llegan” (Ministro Francisco Cabrera). Quince meses de caída de la industria. Creciente déficit comercial con Brasil. Tasa de inflación que, generosamente, se ubica en el orden del 24 por ciento anual; y 20 por ciento del desempleo juvenil (19 a 24 años). El más alto de la región



HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD

El clima está raro. Las inundaciones pesan. Golpean la vida de muchos compatriotas. Seguramente la obra de los hombres podría haber evitado parte de los daños y, seguramente, futuros trabajos podrán reparar parte de las pérdidas


OÍDOS SORDOS: UNA LEY PARA NO ENLOQUECER POR EL RUIDO URBANO

“El silencio es salud” se leía en inmensos carteles colocados junto al Obelisco en los tiempos de la dictadura. Como pusimos en duda, protestamos y negamos todo lo que el terrorismo de Estado nos había dañado, interpretamos el silencio como el de los cementerios y, por contraposición, hicimos ruido, tocamos bocinas, pusimos la música alta como señal de vida.